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Las tragedias que empieza a dejar el COvid-19

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Muy pocos han empezado a dimensionar los efectos negativos que ya ha dejado sentir la pandemia del Covid-19 en Tlaxcala. Lamentablemente ayer se registró la primera muerte de un tlaxcalteca por ese virus y el número de personas enfermas llegó a 28, datos que son tan graves como la pérdida de empleos formales que ha tenido la entidad entre marzo y abril, mismos que son ocultados por las autoridades para no generar preocupación.

Aunque Tlaxcala fue de los primeros estados en implementar con tiempo las medidas de contención para evitar la propagación del coronavirus, éstas al no ser acatadas por un sector importante de la población fallaron y ahora el número de pacientes contagiados va en aumento, al grado que anoche había 90 personas que estaban en espera de recibir los resultados de sus pruebas para confirmar o descartar la presencia del Covid-19.

Tras permanecer por varios días como el único estado del país sin casos del mortal virus, en dos semanas Tlaxcala pasó a tener 28 pacientes contagiados y un deceso, situación que debería preocupar y ocupar a todos porque la probable ampliación de la cuarentena al mes de mayo tendría graves consecuencias no sólo en materia de salud con más enfermos y muertos, sino que la economía de la entidad quedaría devastada.

Ayer, la titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde, reveló que a nivel nacional se perdieron más de 346 mil empleos formales. En Puebla se cancelaron más de 12 mil y en la Ciudad de México esa cifra fue de más de 55 mil fuentes de trabajo.

En el caso de Tlaxcala la información no se tiene precisa ni se reveló por parte de la dependencia federal, aunque según estimaciones del sector privado se calcula que entre el 13 de marzo al 6 de abril de este año se perdieron en el estado entre 2 mil y 3 mil empleos formales derivado de la pandemia del coronavirus, cifra que representaría un duro golpe para la entidad que prácticamente volvería a tener el nivel de trabajadores legalmente contratados que registró a finales del 2018.

Al inicio de la actual administración el número de trabajadores tlaxcaltecas registrados formalmente era poco más de 91 mil personas, pero con el trabajo, capacitación y promoción que hizo Luis Vargas González como titular del Sepuede-Icatlax el 2017 se cerró con más de 97 mil empleos, para después finalizar el 2018 con más de 100 mil fuentes laborales reconocidas.

En los dos primeros años del gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez hubo más de 9 mil nuevos empleos formales. En el 2019 el incremento apenas si fue de casi tres mil para situarse en febrero del 2020 en más de 103 mil trabajadores.

De esa cantidad, se estima que ya se perdieron en Tlaxcala casi tres mil empleos como una consecuencia de la emergencia sanitaria que generó el Covid-19 y cuyos efectos negativos aún no terminan, porque a nivel nacional se calcula que a finales del presente mes se habrán cancelado casi 800 mil fuentes de trabajo.

Si bien el mandatario Mena Rodríguez ya sostuvo reuniones con empresarios y líderes de trabajadores para que su gobierno aplique próximamente medidas adicionales para respaldar al sector productivo y al empleo durante la actual emergencia sanitaria, dudo que éstas sean la panacea para ese grave problema.

Y más cuando se observa que un funcionario estatal con mucha responsabilidad en el tema, el causi poeta Manuel Camacho Higareda, hoy director del Sepuede-Icatlax, aprovecha la crisis para auto promocionarse con ridículos videos y para dar a conocer que la dependencia a su cargo ya ofrece tutoriales en línea de ciertos cursos de capacitación.

Con ese tipo de funcionarios difícilmente se puede pensar que las autoridades podrán en marcha una estrategia seria para defender el empleo en Tlaxcala.

El gobierno federal que encabeza el presidente de México Andrés Manuel López Obrador parece que perdió la brújula ante la crisis en materia de salud. Se comprometió a contribuir a la generación de 2 millones de empleos formales en nueve meses, pero no dijo cómo lo haría ni cuál sería la ruta para cumplir dicha meta.

Ante tal panorama estamos jodidos.

Un desolador panorama para Tlaxcala

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Por la información que se empieza a manejar por el creciente número de infectados y los programas de apoyo por los efectos negativos que tendrá la pandemia de Covid-19 en la economía, es evidente que el panorama para Tlaxcala y el país no es nada alentador porque la cuarentena y aislamiento social se podría prolongar más allá del 30 de abril y porque los contagios se multiplicarán exponencialmente.

La actitud de algunos tlaxcaltecas de no acatar las medidas de aislamiento social y alentar la realización de fiestas particulares que juntaron a cientos de personas podría tener sus consecuencias para la entidad, donde hasta hace unos días el número de personas enfermas por el coronavirus era reducido, pero que de una semana para acá aumentó hasta cerrar anoche con 24 pacientes confirmados.

La Secretaría de Salud reportó que los nuevos enfermos fueron detectados uno en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y los otros seis en la mencionada dependencia estatal. De esos casos cinco se encuentran estables, bajo vigilancia epidemiológica y en aislamiento en su domicilio, y dos más están hospitalizados.

De las pruebas que se aplican para detectar el virus, 78 se encuentran en proceso y será en las próximas horas cuando se confirmen o se descarten.

Aunque las autoridades estatales han hecho lo posible por mantener la calma y no alentar la alarma entre la población, hay indicios de que las cosas en las clínicas y hospitales de la Secretaría de Salud no están tan tranquilas y bajo control, pues para empezar a todos los pacientes que llegan con síntomas de Covid-19 se les informa que tienen algún tipo de influenza y son enviados a sus casas, y sólo cuando éstos muestran más complicaciones médicas son tratados y en el mejor de los casos se le aplica la prueba para detectar el virus.

Es obvio que el gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez ya visualizó para las próximas semanas un escenario complicado para Tlaxcala no sólo por el número de enfermos y contagiados, sino por las consecuencias económicas que dejará la pandemia a las familias tlaxcaltecas y al sector productivo.

El mandatario ya solicitó tres mil pruebas más a la federación para que el laboratorio estatal esté en posibilidades de detectar el Covid-19 en pacientes, lo que demuestra que las autoridades prevén que el número de tlaxcaltecas infectados podrían superar el ciento en poco tiempo y crecer conforme pasen los días de abril y mayo.

Por esa razón, anunció la creación de un Fondo de Emergencia contra Covid-19, además de un Fondo de Apoyo Temporal para Personas Contagiadas y un componente más del Programa Estatal “Supérate” dirigido a mujeres.

Al primero se le destinarán hasta 50 millones de pesos para seguir comprando equipos de bioseguridad y protección de los trabajadores de la salud, suministros médicos, mantenimiento, capacitación y reconversión de hospitales.

El Fondo de Apoyo Temporal para Personas Contagiadas de Covid-19 dispondrá de 10 millones de pesos para brindar recurso económico a pacientes convalecientes que no cuenten con seguridad social.

Respecto al nuevo componente “Supérate Mujeres” del Programa Estatal de Reducción de Pobreza Extrema, se informó que se otorgará un apoyo económico mensual a jefas de familia que formaban parte de “Prospera” y que no reciben ayuda de las becas “Benito Juárez” ni están inscritas en “Supérate”.

La población objetivo es de 26 mil tlaxcaltecas, a quienes se destinará un presupuesto de 140 millones de pesos.

Por lo que se entiende, el programa “Supérate” dispondrá de este año de 540 millones de pesos (en el presupuesto 2020 se etiquetaron originalmente 400 millones de pesos) y si la información es correcta dicho plan gubernamental casi cubrirá a una población de cien mil tlaxcaltecas.

Si bien la administración de Mena aplicará 200 millones de pesos para enfrentar al Covid-19 y sus consecuencias, lo cierto es que no se precisa como fluirá el dinero, ni el monto que recibirán los pacientes convalecientes ni la cantidad mensual que se entregaría a las jefas de familia.

Adicionalmente a esas acciones, la administración estatal en breve presentará un programa emergente de respaldo a la economía que buscará defender el empleo y el funcionamiento del sector productivo, pero esperemos que esa acción gubernamental incluya el cómo para que la propuesta realmente tenga efectos positivos.

A los tlaxcaltecas le esperan tiempos difíciles y complicados.

La realidad supera la ficción

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Emulando a personajes de ficción del cine mexicano que retratan a la perfección el actuar de algunos políticos, el presidente de San Pablo Apetatitlán, Eloy Reyes Juárez, con dotes de padrote de quinta y aires de ser un avezado líder gubernamental, siente que tiene lo suficiente para convertirse en diputado local y seguir viviendo con lujos y excesos que da el dinero público, porque ya comprobó que lo suyo no es el pequeño comercio de tianguis en tianguis, sino la mentira, la traición y la deshonestidad.

Con una reducida capacidad política y limitada inteligencia, el hoy deshonesto alcalde perredista recurrió a ciertos amigos y familiares para emprender su campaña por la presidencia municipal de Apetatitlán, para lo cual decidió ponerse su disfraz de oveja para suplicar ayuda, financiamiento y mostrar, según él, una lealtad a prueba de balas a sus benefactores, situaciones que una vez que ganó las elecciones del 2016 pudo sostener por muy poco tiempo porque de inmediato Reyes Juárez sacó su verdadera personalidad ligada a un hombre sin palabra, voraz y hambriento de dinero y reconocimiento.

Ese remedo de político que piensa que los recursos públicos y el poder sólo sirven para enriquecerse, beneficiar a la familia y lograr conquistas femeninas, es un claro ejemplo de lo que hoy detestan los mexicanos y los tlaxcaltecas que observan a un edil torpe, soberbio y ambicioso que piensa que merece ganar más que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Hasta hace dos años el sueldo del nefasto Eloy Reyes era de 62 mil pesos al mes, pero ahora ese mediocre político en complicidad con su hambriento grupo de regidores decidió aumentarse su salario para cobrar más de 115 mil pesos, cuatro mil pesos más que López Obrador que percibe una remuneración de más de 111 mil pesos, según se puede constatar en la nómina oficial del Ayuntamiento de San Pablo Apetatitlán y en el sitio de transparencia de la Presidencia de México.

El gris y mezquino trabajo del presidente municipal no justifica ese abultado salario y menos cuando uno observa que un regidor cobra un poco más de 25 mil pesos al meses, es decir, menos de una cuarta parte de lo que se lleva el voraz alcalde perredista.

Pero para acallar voces en contra en el Cabildo, Reyes Juárez autorizó una compensación que va de los 5 a los 10 mil pesos mensuales a dos regidores, el perredista Carlos David Robles Figueroa y al priista Juan Gabriel Sánchez Hernández.

Y aunque usted no lo crea los regidores y la síndico no son los segundos funcionarios que más ingresos tienen en ese ayuntamiento, pues resulta que los directores de Obras y Seguridad Pública se embolsan cada uno de ellos y cada 30 días la cantidad de 29 mil pesos.

Pero así como hay funcionarios consentidos, también hay empleados que son severamente castigados en sus remuneraciones.

Un trabajador de intendencia del mencionado ayuntamiento recibe como pago mensual más de 3 mil pesos, es decir, poco menos del 3 por ciento del salario del gris Eloy Reyes.

Aunque también hay casos especiales como el de una auxiliar administrativa adscrita a la Dirección de Gobernación de nombre Ana Gabriela Nava Fernández, quien se lleva sin sudar ni hacer mucho esfuerzo la cantidad de más de 11 mil pesos sólo por tener el manto protector del coqueto edil, cuando un auxiliar general de Agua Potable cobra más de 7 mil pesos, pero con la diferencia de que anda movido y trabajando.

Lo que pasa en Apetatitlán pronto dará mucho de qué hablar. Ese ayuntamiento sigue sin comprobar los 11 millones de pesos que fueron observados en la cuenta pública del 2018 y que valieron para que los diputados locales la reprobaran.

Pero no crea que Reyes Juárez sólo tendría antecedentes de lucrar con los recursos públicos, sino que también ha aprovechado su cargo para tener arreglos y ampliar el número de basificados en ese ayuntamiento y para lograr que su hermano Israel Reyes Juárez haya sido incrustado en la nómina de otro municipio para cobrar, pero sin trabajar.

Eloy Reyes resultó una enorme decepción y su gobierno va derechito al patíbulo.

Los cuestionados protocolos para ubicar a enfermos de Covid-19

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Si bien las autoridades estatales y municipales han hecho lo suyo para que los ciudadanos se queden en sus casas y eviten la propagación y contagios de Covid-19, en una realidad que a un número importante de tlaxcaltecas las medidas sanitarias le han valido, así como la sana distancia que debería aplicar cuando salen a la calle, por lo que no sería nada extraño que en las siguientes semanas se multiplicara el número de pacientes enfermos.

A la anterior situación hay que añadir el cuestionado protocolo que siguen las autoridades de la Secretaría de Salud en Tlaxcala a cargo de René Lima Morales para detectar y dar acompañamiento a enfermos de coronavirus.

Resulta que si una persona registra algunos de los síntomas del Covid-19 y acude a una clínica u hospital del estado es atendida por el personal médico, que en el mejor de los casos invirtió de su propia bolsa en la ropa quirúrgica y los elementos necesarios que emplea para evitar su contagio. Tras una evaluación le piden al paciente que se aísle en su casa y que si las molestias se agudizan se traslade al nosocomio de Nativitas.

El tlaxcalteca sigue las indicaciones médicas y como puede se aísla en su casa. En las siguientes 24 horas no hubo una llamada ni un seguimiento médico a su caso. Las molestias y la temperatura siguen siendo la constante y como puede emplea el transporte público para llegar al hospital de Nativitas, lugar donde es revisado nuevamente por los doctores, quienes le piden que tome ciertas medicinas y redoble su cuidado y aislamiento.

Al paciente no se le toma ninguna muestra ni recibe un seguimiento médico o sanitario. Nadie le dice si tiene Covid-19 o algún tipo de Influenza. Conforme pasan los días su estado de salud ha mejorado, pero la persona no deja de lamentar los nulos protocolos de seguimiento y atención en la Secretaría de Salud de Tlaxcala, donde los médicos reconocen ante los enfermos que son reducidas las pruebas que aplican para detectar el coronavirus y éstas sólo se hacen a ciertos pacientes, como a un elemento de una corporación policiaca que llegó con los síntomas y se pensó que pudo haber contagiado a más uniformados.

El paciente tlaxcalteca que vivió y enfrentó esa realidad existe y si no se expone su nombre es porque no quiere recibir represalias.

Ayer, la Secretaría de Salud confirmó cinco casos más para finalmente contabilizar 14 pacientes con esa enfermedad, de los cuales uno se encuentra hospitalizado.

El 1 de abril sólo había registrados 5 enfermos en Tlaxcala de Covid-19 y en los últimos cuatro días los pacientes se multiplicaron para cerrar la semana con 14 casos. También se está en espera que 60 personas reciban los resultados de sus pruebas para confirmar o descartar la presencia del coronavirus.

Según el reporte de las autoridades, en Tlaxcala se han identificado 237 casos sospechosos, siendo positivos 14 y negativos 163.

Esos 237 casos suponemos que han sido investigados de marzo a la fecha, porque la Secretaría de Salud en Tlaxcala no ha precisado la información sobre cuando empezó a realizar las pruebas. Si es así quiere decir que en 36 días el laboratorio viene realizando en promedio 6.5 muestras al día, situación que resulta favorable porque aún tiene capacidad para llevar a cabo más pruebas clínicas.

Las siguientes tres semanas serán determinantes para ver el número de enfermos que alcanza el país por el Covid-19. Tlaxcala se había mantenido con un reducido número de casos, pero por lo que se puede observar en breve registrara un incremento de pacientes, en gran medida porque un número importante de ciudadanos siguen sin cumplir con las medidas sanitarias de quedarse en casa y porque los protocolos de la Secretaría de Salud para tratar y dar seguimiento a personas con síntomas de coronavirus dejan mucho que desear.

Broncas y más broncas por el Covid-19

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Las medidas de apoyo aplicadas en Tlaxcala para mitigar los efectos económicos que está provocando la pandemia del Covid-19 parecen insuficientes, sin embargo en algo ayudarán al sumiso y dócil sector privado que en las próximas horas seguramente saldrá a aplaudir la decisión de la actual administración estatal que encabeza Marco Antonio Mena Rodríguez.

Sin contradecir la postura del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien en todo momento se ha opuesto a las reducciones en los gravámenes o a establecer estímulos fiscales adicionales a empresas para que enfrenten la difícil situación financiera generada por el coronavirus, el mandatario tlaxcalteca determinó posponer tres meses los pagos del Impuesto Sobre Nómina para diferirlos entre julio y diciembre de 2020, así como suprimir, de abril a diciembre de 2020, el Impuesto por la Prestación de Servicios de Hospedaje, en respaldo del sector turístico de la entidad.

Hasta ahora los realmente beneficiados son los dueños de hoteles porque no tendrán que pagar en lo que resta del año un impuesto, mientras que los empresarios tlaxcaltecas dedicados a diferentes actividades productivas tarde o temprano si deberán cubrir el impuesto estatal sobre nóminas en caso de que decidan adoptar la medida de la actual administración.

De acuerdo con un informe elaborado por la empresa Deloitte, que brinda servicios de auditoría, finanzas e impuestos, en la actualidad son 19 las entidades del país las que han anunciado apoyos, estímulos fiscales, créditos, diferimiento o hasta condonación de impuestos y exención de licencias de refrendo a comercios.

Según ese documento, Coahuila es uno de los estados que más apoyos ha ofrecido a sus empresarios. Por ejemplo, estableció cinco por ciento de descuento en el pago del impuesto predial, además, el periodo para cumplir con el pago pasará de marzo a junio.

El gobierno de ese estado también estableció un 30 por ciento de descuento en dos impuestos que cobra a las empresas y que tiene que ver con permisos para realizar sus actividades. Mientras que para la expedición de licencias mercantiles ofreció un descuento del 80 por ciento.

Otro caso ilustrativo es el de Jalisco, pues puso en marcha un plan emergente de protección al empleo, con una bolsa de mil millones de pesos. De esa suma, 450 millones de pesos se destinarán a micro y pequeñas empresas.

Otros 150 millones de pesos se emplearán para proteger los ingresos de los productores de maíz. Una suma de 400 millones se utilizará para quienes trabajan de forma informal, mediante apoyos de cinco mil pesos, decisión con la que se espera beneficiar a 80 mil personas.

En Nuevo León, la administración estatal informó que se exentará a los empresarios del pago de agua y drenaje por un mes, además considera disminuir o eliminar temporalmente el Impuesto Sobre la Nómina. Aparte se planea un proyecto de financiamiento a micro y pequeñas empresas.

En Quintana Roo el gobierno estatal aplazó el pago de cuatro distintos tipos de impuestos para los meses de octubre, noviembre y diciembre, que estaba previsto para abril y mayo.

Para los empresarios que presenten en tiempo y forma sus pagos, contarán con un subsidio del 20 por ciento.

Como condición, la administración estatal de esa entidad pidió a los empresarios conservar el mismo número de empleos que declararon ante la autoridad fiscal durante marzo, abril y mayo del año pasado.

Habrá que ver si las primeras medidas de apoyo al sector productivo de Tlaxcala son las esperadas por los dóciles empresarios, quienes durante una reunión que sostuvieron hace unos días con el gobernador Marco Mena se vieron sumisos y hasta emocionados porque el mandatario estatal había accedido a sostener un encuentro para analizar juntos la crisis económica que estaba provocando la emergencia sanitaria por el Covid-19.

Pero los problemas económicos no son exclusivos de los empresarios, sino también de cientos de ciudadanos que hoy tienen, por ejemplo, problemas para pagar las colegiaturas de sus hijos que acuden a escuelas privadas.

Resulta que esas instituciones están presionando y amenazando con dar de baja a los alumnos que no cubran sus mensualidades pese a que no están ofreciendo el servicio de enseñanza, situación que las autoridades educativas de Tlaxcala están tolerando porque se niegan a intervenir para poner orden y evitar que ese problema crezca.

Si el ineficiente secretario de Educación en Tlaxcala, “El Profe” Florentino Domínguez Ordoñez, no se ocupa a la brevedad de esa problemática, es muy probable que en los próximos días se multipliquen las quejas y las protestas por los abusos que están llevando a cabo los dueños de escuelas particulares.

Sólo es cuestión de tiempo.

Tlaxcala con resultados positivos en la emergencia sanitaria

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Las acciones y medidas emprendidas por el gobierno de Tlaxcala para contener los contagios y la propagación de Covid-19 pareciera que han sido las correctas y en el tiempo indicado. La entidad junto con Colima se ubican como los estados del país con el menor número de casos registrados con 4 y 2 respectivamente, sin embargo se espera que en los siguientes días aparezcan nuevos pacientes por la expansión comunitaria que ha empezado a tener ese virus en el país.

Desde el viernes pasado en que se confirmaron nuevos casos de personas afectadas por el coronavirus, hasta ayer martes la Secretaría de Salud de Tlaxcala no había registrado ningún nuevo paciente, pese a que se han venido realizando pruebas de laboratorio para descartar a tlaxcaltecas con probables síntomas del Covid-19.

Mientras en entidades vecinas como la Ciudad de México y Puebla el número de contagios va en aumento y todos los días se confirman pacientes con coronavirus, en Tlaxcala esa situación no se ha hecho presente y el estado se mantiene no sólo con el menor número de casos, sino con una de las cinco incidencias de casos confirmados más bajas del país junto con Colima, Chiapas, Tamaulipas y Chihuahua.

El gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, entendió a tiempo la gravedad de la pandemia y se anticipó con ciertas medidas para evitar la propagación del Covid-19, lo que sin dudas le será reconocido por sus gobernados porque es obvio que la administración estatal aplicó acciones a tiempo para proteger a los tlaxcaltecas de esa pandemia.

En cambio, las críticas a Lorena Cuéllar Cisneros como “super delegada” del gobierno federal por llevar a cabo, con las medidas sanitarias correspondientes, la concentración de adultos mayores para entregar apoyos económicos no han parado en redes sociales y en medios de comunicación, situación que seguramente le pegará a la imagen y a la popularidad no sólo de ella, sino del presidente de México Andrés Manuel López Obrador.

Recientemente el secretario de Salud en Tlaxcala, René Lima Morales, declaró a los medios de comunicación que los siguientes 15 días serían determinantes, porque se tendrían nuevos casos confirmados de coronavirus y porque se vería que tan elevado sería el número de contagios en la entidad.

Y para anticiparse ante cualquier escenario negativo provocado por un crecimiento en el número de personas enfermas, el gobernador Mena ya solicitó al gobierno federal contar con más pruebas de detección del Covid-19 y también dispuso de un segundo hospital para atender a posibles pacientes contagios por el virus.

La actuación de las autoridades estatales ante la actual emergencia sanitaria ha sido la correcta y de no ser por el conflicto provocado por el alcalde de Totolac, el perredista Giovani Pérez Briones, que prometió la entrega de apoyos a los productores de pan de fiesta de ese municipio ante la crisis económica que provocó la pandemia del Covid-19, el estado estaría en calma y listo para sortear el actual escenario.

Veremos en las próximas horas que rumbo toma el conflicto de Totolac y que tan hábiles resultan en la Secretaría de Gobierno para solucionar ese problema.

Sería un error que se dejara crecer más ese conflicto, de ahí que es necesario que los funcionarios estatales muestren talento y pongan fin a un problema que propició y alentó un alcalde que regularmente no suele conectar su cerebro con la lengua.

Resulta preocupante que en una emergencia sanitaria se tenga un conflicto de esa naturaleza.

El Covid-19 pone en riesgo la estabilidad social

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El gobierno de México declaró anoche la emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor debido a la contingencia por los contagios de coronavirus. Por esa razón, hay nuevas medidas para combatir la propagación del Covid-19. El resguardo domiciliario se extiende desde ayer y concluirá hasta el 30 de abril, lo que sin duda afectará y agravará la economía de miles de familias y de cientos de empresas y comercios que tendrán serios problemas para sobrevivir.

La situación económica a dos semanas de iniciadas las medidas de contención por esa pandemia mundial ya es complicada y en algunos casos grave, al grado que fue el motivo que derivó en la protesta violenta registrada en el municipio de Totolac por parte de los productores de pan de fiesta, quienes exigieron al alcalde Giovanni Pérez Briones hiciera efectivos los apoyos económicos que prometió a ese sector ante la crisis que enfrenta por sus nulas ventas y la prohibición que existe para que no se instalen ferias o en las festividades de las comunidades donde suelen comercializan sus artículos.

Las autoridades federales, estatales y municipales parece que no entienden la nueva realidad y no terminan por asimilar que los problemas económicos y sociales que están por venir rebasarán sus planes y acciones. Hay miles de mexicanos y tlaxcaltecas que viven al día, de ahí que difícilmente podrán acatar la instrucción de permanecer en su caso por cuatro semanas más a fin de evitar los contagios por coronavirus.

Cada día se conocen más casos de personas que se están quedando sin ningún ingreso o de algún medio para obtener los recursos para llevar alimentos a sus familias. Los programas sociales del gobierno ayudan, pero éstos ni son suficientes ni abarcan a toda la población en condición de crisis.

En Tlaxcala ya se registró la primera muestra de desesperación en el municipio de Totolac y no dude que conforme pasen los días se presenten protestas similares en otras poblaciones donde sus habitantes estén desesperados por no tener lo necesario para sobrevivir.

Las autoridades no pueden verse tan irresponsables e insensibles como el edil perredista Giovanni Pérez, quien después de huir de la presidencia de Totolac y dejar encabronados a los productores de pan de fiesta decidió refugiarse en el chafa restaurante conocido como Coyote´s House donde se le vio embriagándose y platicando su hazaña de cómo logró escapar del inmueble sin ser descubierto por los habitantes inconformes.

Hasta ahora nuestro estado ha corrido con suerte por llamarle de alguna manera, no sólo porque se ubica entre las entidades con el menor número de contagios por Covid-19 (4 casos confirmados), sino porque las medidas de contención de la propagación del virus, aunque no han sido acatadas por la mayoría de las personas, si han servido para disminuir la propagación de la pandemia.

Las autoridades deben mostrarse más sensibles y a la par de que anuncian medias de apoyo a los sectores productivos de Tlaxcala también deberían promover la solidaridad entre los habitantes para que se organicen y establezcan mecanismo de ayuda a fin de mitigar los efectos negativos de la crisis económica.

Los avances que Tlaxcala había alcanzado en los últimos años en generación de empleos, crecimiento económico y la reducción de la pobreza extrema no sobreviran y seguramente en este 2020 se tendrán número negativos como una consecuencia de la pandemia del Covid-19.

Los gobiernos federal, estatal y municipal deberán replantear sus estrategias y objetivos con miras a enfrentar la crisis económica.

En Tlaxcala las autoridades estatales y municipales deberán prepararse para cerrar sus administraciones con limitaciones y en un año que será más que complicado en materia financieras, de ahí que estarán obligadas a llevar a cabo un trabajo eficiente en su gasto a fin de cumplir sus compromisos y garantizar la estabilidad social de sus poblaciones.

La crisis que viene será durísima y los riesgos de que en algunos lugares se pierda la estabilidad social serán altos.

La sucesión en tiempos del Covid-19

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La pandemia del Covid-19 no ha perdonado a nadie y a la fecha sigue alterando todas las actividades de la humanidad, incluso aquellas relacionadas con la política y la sucesión gubernamental de Tlaxcala prevista para el 2021, debido a que muchos aspirantes se quedarán en el camino no sólo porque su posicionamiento es bajísimo y sin posibilidades de crecer, sino porque otros deberán atender las consecuencias que dejará el coronavirus.

De acuerdo con los resultados de un reciente estudio demoscópico que se llevó a cabo para medir el comportamiento de los aspirantes a suceder en el cargo al actual gobernador de Tlaxcala Marco Antonio Mena Rodríguez, la morenista y “super delegada” del gobierno federal en el estado Lorena Cuéllar Cisneros se ubica a la cabeza en las preferencias seguida por la alcaldesa priista Anabell Ávalos Zempoalteca y en la tercera posición aparece la diputada federal panista Adriana Dávila Fernández.

Por lo que respecta a las preferencias por partidos políticos, Morena concentra el 37.07 por ciento de las simpatías, mientras que el PAN acumula el 12.71 por ciento de los votos y el PRI suma el 11.81 por ciento de los sufragios.

El resto de los institutos políticos obtienen porcentajes bajos que prácticamente los deja fuera de la competencia por la gubernatura de la entidad, por lo que su única opción será la de participar en una coalición electoral amplia que pueda constituirse rumbo a las elecciones del 2021.

Un dato interesante es que el 25.11 por ciento de los tlaxcaltecas no ha definido su voto y no sabe por quién votará en los comicios previstos para el primer domingo de junio del siguiente año en que los ciudadanos saldrán a las urnas para elegir gobernador, diputados federales y locales, alcaldes y presidentes de comunidad.

Los efectos negativos que el Covid-19 tendrá sobre las preferencias electorales y los aspirantes a gobernador de Tlaxcala aún no se pueden dimensionar ni calcular, por lo que la realidad que hoy plantea esa encuesta puede cambiar radicalmente en los siguientes meses.

De entrada la pandemia y las medidas de contención aplicadas por las autoridades le han pegado a la popularidad e imagen del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, de ahí que ese fenómeno seguramente se replicará en su partido Morena y en los miembros de ese instituto político que buscan convertirse en candidatos a gobernadores como Lorena Cuéllar, quien como “super delegada” de la administración federal ha sido severamente criticada en redes sociales por los operativos que realiza para dispersar los recursos de los programas sociales y que concentran a cientos de personas en plena contingencia sanitaria.

En el PRI pareciera que la única opción real de competencia que tiene es la alcaldesa capitalina Anabell Ávalos, porque sencillamente el resto de los aspirantes que se mencionan en ese partido están muertos y sus ridículos niveles de posicionamiento no les alcanza ni para buscar alguna presidencia de comunidad.

El oportunista líder del PRI en Tlaxcala, Noé Rodríguez Roldán, apenas si sumó el 5.71 por ciento de las simpatías, mientras que el nefasto y convenenciero secretario de Educación, “El Profe” Florentino Domínguez Ordoñez, apareció con el 4.57 por ciento de las menciones cuando lleva más de un año en abierta precampaña promoviéndose como un “serio” aspirante a suceder a su jefe Marco Mena.

Desde ahora puede descartar a Florentino Domínguez de la carrera por la sucesión, porque ese mediocre político metido a un ineficiente funcionario deberá aplicarse y ponerse a trabajar para garantizar que los estudiantes recuperen las clases y el tiempo perdido por la contingencia sanitaria que está provocando el coronavirus.

En el PAN las cosas tampoco lucen bien para el 2021, porque hasta ahora sigue sin encontrar al aspirante que logre meter a ese partido en la verdadera competencia por la gubernatura de Tlaxcala.

La eterna candidata a la gubernatura Adriana Dávila aparece como la mejor posicionada, sin embargo está lejos de generar los consensos internos y externos que le permitan cumplir su sueño de ganar algún día una elección y dejar de ocupar cargos por la vía plurinominal.

La sucesión entró en un impasse y no hay nada definido porque las preferencias pueden cambiar, más cuando nadie sabe qué efectos negativos dejará la pandemia del Covid-19.

La ruta crítica del Coronavirus en Tlaxcala

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Esta semana está resultando preocupante para las autoridades de la Secretaría de Salud de Tlaxcala, pues si bien la inició con 11 casos sospechosos de Covid-19, es muy probablemente que la cierre con más de 70 pacientes sujetos a observación médica, lo que sin dudas en las próximas horas aumentará el número de personas contagiadas y que hasta anoche sólo se contabilizaba una.

De ser noticia por varios días de que Tlaxcala se mantenía como el único estado del país con ningún caso de coronavirus, ahora que se conoció el primer afectado por esa enfermedad se empezaron a manejar otras cifras que confirman un crecimiento importante en el número de tlaxcaltecas sospechosos, las cuales fueron reveladas por el propio secretario de Salud en la entidad, René Lima Morales.

El funcionario estatal soltó que hasta la tarde noche de ayer ya se tenían en observación 50 personas, mismas que forman parte de la lista de las 79 pruebas aplicadas para confirmar o descartar la presencia del virus.

Los resultados de los 50 pacientes sospechosos se tendrán en las siguientes horas, por lo que es muy probable que en el transcurso de este día se confirmen otros contagios de tlaxcaltecas y los número se empiecen a mover a la alza tal y como ha pasado en entidades vecinas como Puebla y la Ciudad de México donde hay contabilizados 45 y 83 enfermos, respectivamente.

En Tlaxcala se han registrado durante la presente semana muertes de pacientes a cuyos familiares se les comunica que fallecieron por neumonía o influenza acompañada de otras complicaciones, situación que ha generado incertidumbre entre las personas cercanas a esos enfermos, así como entre los médicos y las enfermeras porque se especula que esos decesos pudieron ser consecuencia del coronavirus.

Lima Morales confirmó que el gobierno de estado a través del laboratorio de la Secretaría de Salud de Tlaxcala tiene la capacidad para procesar cada día entre 20 y 24 muestras del Covid-19, lo que garantiza la capacidad para atender a pacientes potenciales que registren el cuadro de la enfermedad.

Las medidas de prevención de contagios y distanciamiento social aplicadas correctamente por la administración estatal han ayudado, sin embargo en las próximas tres semanas veremos qué tan efectivas resultaron porque en ese lapso de tiempo es cuando se espera que se tengan más personas enfermas y al mismo tiempo se alcance la curva de inducción de la pandemia en nuestro país.

Hasta ahora el 68 por ciento del total (585 enfermos) de los casos confirmados en México fueron importados, 26 por ciento están asociados a personas que importaron el virus y sólo el 6 por ciento (36 personas) no saben cómo adquirieron la enfermedad.

Los días por venir resultarán claves para la contención de esta pandemia.

Por lo pronto veamos cuál es el comportamiento de las autoridades y cuál es el crecimiento del número de enfermos y de contagiados.

Sospechosismo oficial en Tlaxcala por Covid-19

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Ojalá que las medidas de prevención aplicadas por el gobierno del estado y que han sido respaldadas por la gran mayoría de los tlaxcaltecas para contener los contagios y la propagación del Coronavirus no hayan sido en balde, porque pareciera que no hay una consistencia en la información oficial que apunte a la verdad y a reflejar la realidad de lo que sucede en Tlaxcala.

Y me explico.

Si bien el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez antes de confirmar el primer caso de Covid-19 la mañana de ayer, reveló el martes por la noche a través de un video difundido en las redes sociales que en Tlaxcala se tenían 33 casos sospechosos de esa enfermedad, de los cuales 5 estaban en proceso de confirmarse, la Secretaría de Salud federal sólo tenía reconocidos hasta el lunes de esta misma semana 11 probables pacientes que estaban sujetos a vigilancia médica.

Como se podrá dar cuenta en cuestión de horas se duplicaron los casos sospechosos y de permanecer por varios días sin ningún paciente tlaxcalteca contagiado por el coronavirus, ayer se ratificó que una mujer resultó positiva con ese virus.

La paciente viajó hace tres semanas a Nueva York. Según las autoridades se encuentra estable, aislada y nunca requirió hospitalización.

Ese caso positivo que en Tlaxcala se conoció por la mañana de ayer por medio de un twitter que publicó el mandatario Mena Rodríguez, fue ignorado por la Secretaría de Salud federal en el corte informativo de las 13 horas que lleva a cabo de todos los días sobre el comportamiento de la pandemia en el país.

En la conferencia de las 19 horas de ayer, la dependencia federal encargada de atender la pandemia seguía sin confirmar el caso positivo de Tlaxcala, lo que es evidente que la actualización de los pacientes contagiados no es tan efectiva porque la enferma fue incluida en la base de datos oficial de la Secretaría de Salud hasta las 20 horas del miércoles.

De ahí las dudas sobre la información oficial.

A caso las autoridades de salud de Tlaxcala no informaron del paciente detectado. Quién es el responsable de actualizar los datos a la Federación.

Todo hace suponer nuevamente que no nos están diciendo la verdad.

La realidad es que están fortaleciendo una visión de «sospechosismo» del actuar de la autoridad local y federal.

La coordinación Estado-Federación, en lo que se refiere del Covid-19, es una burla.

El jefe del Ejecutivo sostuvo que se iban a hacer más pruebas aleatorias, lo que hace pensar que existen varios tlaxcaltecas que se presumen están enfermos o podrían estarlo.

Éstas pruebas estarán relacionadas con las personas que tuvieron contacto con la tlaxcalteca que dio positivo. Sobre todos porque es necesario que las autoridades respondan varias interrogantes

Desde cuándo sabían que dio positivo y no lo dijeron, si hace tres semanas retorno de un viaje al extranjero.

A qué aeropuerto llegó. Se traslado de inmediato a Tlaxcala. De ser así, qué medio utilizó para llegar a la entidad. Quién la acompañó. Utilizó transporte particular o público. Con quién ha estado en contacto desde entonces.

Se han tomado las medidas más urgentes para el seguimiento de aislamiento de los posibles contactos que tuvo. De qué municipio es. Es un domicilio en alguna calle de una ciudad, pueblo, comunidad o vive en un fraccionamiento privado.

Ya se tomaron más muestras a contactos de la paciente. Ya se alertó a vecinos y amigos de los riesgos que existen si hubo contacto personal. Lo saben ya las autoridades municipales para que a su vez tomen las medidas necesarias para proteger a la comunidad.

Estas preguntas necesitan respuestas para realmente comprobar que las autoridades hacen su trabajo y que están llevando a cabo las acciones y medidas que se requieren para evitar la propagación del Covid-19.

La decisión del gobierno del estado para imponer medidas de prevención y de contención de la pandemia en Tlaxcala han sido las adecuadas y en el tiempo exacto, por lo que esperamos que la entidad se mantenga entre los estados con el menor número de enfermos y de personas contagiadas.