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Archiv para octubre, 2018

La parsimonia ante los crecientes conflictos

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El actuar del bisoño secretario de Gobierno de Tlaxcala, José Aarón Pérez Carro, mejor conocido en el círculo político como el hermano del orticista Margarito Pérez Carro, es erróneo, desubicado, sin sentido y a destiempo en lo que respecta a los conflictos que enfrenta, porque lejos de encontrar soluciones los alienta y fomenta al grado que debilita al gobierno del estado.

La debilidad y falta de carácter del actual gobierno estatal ya se percibe entre la clase política y poco a poco entre el imaginario colectivo, de ahí que cada vez surjan más conflictos en los ayuntamientos, en instituciones educativas y en la recién fracturada relación entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.

El sonso actuar de José Aarón Pérez sólo ha retrasado y polarizado los problemas reportados en algunos municipios como Ixtenco, Xaltocan, Españita, Calpulalpan y Axocomanitla, donde según ese iluso funcionario no existen riesgos de ingobernabilidad, pero tampoco el talento y la voluntad de aplicar la ley.

El intrascendente ex procurador y ex empleado de la PGR asumió la Secretaría de Gobierno el pasado 9 de julio, por lo que tuvo tiempo suficiente para atender y resolver el caso de Ixtenco que la anterior legislatura sólo evadió y pospuso al suspender por 90 días al alcalde Miguel Ángel Caballero Yonca.

La recomendación que emitió Pérez Carro el pasado fin de semana a los nuevos diputados locales sobre la ausencia de condiciones políticas y sociales en Ixtenco para la reincorporación del presidente municipal careció de consistencia y su “extrema preocupación” sobre ese conflicto resultaron palabras huecas, porque lejos de mostrarse como una instancia imparcial optó por inclinar la balanza del lado de los regidores y habitantes de esa población que se oponen al regreso de su edil.

Eso alentó la protesta que ayer se registró en los accesos de ese municipio, cuando u reducido grupo de personas impidió la circulación de vehículos.

La carta que José Aarón Pérez envió a la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Luz Vera Díaz, a quien amablemente le pidió considerar la ampliación de 90 días más el plazo de suspensión del presidente municipal de Ixtenco dibuja claramente su parsimonia y desdén por desempeñar su cargo, pues «con todo respeto institucional» ahora sí pretende establecer «mesas de diálogo” entre las partes involucradas para evitar que se repitan los hechos tan lamentables como los registrados el 14 de marzo de este año.

Según el funcionario el máximo interés del Poder Ejecutivo es la protección de los derechos de los ciudadanos del estado, por lo que es necesario mantener la paz social del municipio de Ixtenco en beneficio de sus habitantes.

Lo malo es que pareciera que la protección de los derechos humanos de los tlaxcaltecas es selectiva, toda vez que esa postura no la percibe la mujer golpeada por personas cercanas al regidor del ayuntamiento de Españita, ni el niño que fue enviado al hospital por sus compañeros tras una agresión registrada en una escuela de Apizaco, ni el síndico de Axocomanitla que fue cacheteado por la furibunda alcaldesa Martha Palafox bautizada como “Mama Lucha”.

Tampoco ven esa protección los presidentes de comunidad de Calpulalpan que exigen la destitución de su alcalde Neftalí Gutiérrez Juárez, quien también estaría siendo acusado de golpear a una autoridad de un pueblo y de presuntos malos manejos financieros.

El secretario de Gobierno debe reconocer que su trabajo es malito por no decir pésimo, al grado que su jefe el mandatario Marco Antonio Mena Rodríguez decidió ayer interrumpir su traslado a Calpulalpan para conmemoran la anexión de ese municipio a territorio tlaxcalteca, debido a que no existían las condiciones para garantizar su presencia.

Al parecer las autoridades estatales no sólo tiene miedo de enfrentar el descontento social de los habitantes, sino el de los diputados locales que fueron tachados de mentirosos al hacer pública una llamada del enlace del gobernador Arnulfo Arévalo Lara para darles línea en la designación de los funcionarios de los órganos directivos del Congreso del Estado, pues según la postura del mandatario ese hecho nunca existió.

Es evidente que al interior de la actual administración estatal existe descontrol y sobre reaccionan ante ciertos hechos, como a los señalamientos realizados por el diputado petista Víctor Castro López en torno a la problemática registrada en los hospitales y clínicas de la entidad.

La denuncia que hizo el legislador del PT en la tribuna de Congreso del Estado no había logrado mucho impacto, pero gracias a la campaña mediática para satanizar a ese legislador ésta ya permeó y ahora enfermeras, médicos y el público busca más al diputado para denunciar las anomalías que pululan en ese sector.

Con ese comportamiento de los funcionarios estatales difícilmente se solucionarán los conflictos existentes.

Finalmente una humilde recomendación al farsante procurador José Antonio Aquiahuatl Sánchez.

Deje de usar a los policías ministeriales y a los agentes del ministerio público para tratar de indagar quién fue la persona que suele pasar información en torno a los malos manejos que existen al interior de la Procuraduría General de Justicia en el Estado y utilice esos esfuerzos de su personal para perseguir y detener a los criminales que actúan con total impunidad en Tlaxcala.

Tiene muchos pendientes. Los lamentables hechos registrados ayer como el asesinato de un comerciante en Zacatelco y el robo violento de un comando armado cometido contra ciudadanos dedicados a la venta de ropa requieren su urgente atención , por lo que mejor póngase a trabajar y deje su barato protagonismo.

Se busca procurador con ganas de trabajar

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Sólo el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez sabe cuánto tiempo más tendrá que pasar para aceptar que necesita un procurador comprometido con su trabajo, porque el que llegó está más enfocado en sus conquistas, en proteger su red de intereses y en archivar los expedientes de los casos que debería investigar y que al parecer nunca serán integrados para llevarlos ante un juez.

Sólo fueron necesarios poco más de dos meses para llegar a la conclusión que el farsante procurador José Antonio Aquiahuatl Sánchez no pudo con esa responsabilidad y que sus deseos y grillas emprendidas para llegar a la titularidad de esa dependencia estaban basados en una ambición y no en un anhelo real de cambiar y hacer efectiva la impartición de justicia en el estado.

Hasta ahora su labor ha sido gris y llena de inconsistencias. Aunque presume la innovación de nuevos procesos administrativos para reducir los tiempos en que se presenta una denuncia, en esencia la Procuraduría General de Justicia en el Estado sigue operando con los mismos niveles de ineficiencia, corrupción y amiguismo que se establecieron desde el gobierno de Mariano González Zarur con la “procuradora de hierro” Alicia Fragoso Sánchez.

Si en dos meses el procurador conocido también como el ogro Sherk por aquello de su “implacable” política laboral que ha establecido en la dependencia, no ha podido resolver ningún caso de los homicidios violentos registrados de agosto a la fecha, así como otros asuntos de importancia como la agresión que sufrió un estudiante en una escuela de Apizaco, difícilmente se abocará a buscar a los culpables del asesinato de la líder de Antorcha Campesina de la región de Huamantla y a detener a los maleantes que ejecutaron a un hombre en la comunidad de Alpotzonga en el municipio de Ixtacuixtla presuntamente ligado al huachicol.

A esos asesinatos hay que sumar la aparición de un cuerpo de una mujer en una barranca de la comunidad de San Marcos Contla perteneciente al municipio de Papalotla y el artero homicidio perpetrado contra un hombre con discapacidad en la población de Calpulalpan.

También tiene pendiente llevar a la justicia a los habitantes de San Juan Huactzinco que el pasado 28 de septiembre intentaron linchar a unos presuntos ladrones de una combi, pues ayer uno de los involucrados en ese suceso falleció tras los golpes recibidos y hasta ahora no existe ningún detenido por esos hechos.

Pero así como José Antonio Aquiahuatl no investiga y ni trabaja para hacer justicia en los anteriores casos, tampoco muestra el mínimo interés por integrar la averiguación previa abierta contra la ex procuradora Alicia Fragoso Sánchez y otros funcionarios de la dependencia que fueron acusados de tortura.

En la lógica de este farsante procurador, quizá estos casos pueden esperar porque ahora su prioridad es atender la devolución de mercancía robada con facturas que se presume están alteradas por abogados de Apizaco y en cuidar a sus consentidos subordinados como Eduardo Medina que dicen suele mocharse e invitar buenas tandas de alcohol y a las ministerios públicos de Calpulalpan y Huamantla de nombre Juliana y Abigail, respectivamente, que no judicializan sus casos pero que a cambio son hábiles para establecer acuerdos que dejan dividendos.

Otros consentidos del procurador también conocido como “el tres manos” son el ministerio público Iván Angulo Vázquez, hijo del juez Ángulo, así como Arturo Gálvez que curiosamente no judicializa ningún asunto, al igual que su ahijado de velación Neymar Sánchez Meneses.

El personal de la PGJE está cansado y harto de la soberbia de José Antonio Aquiahuatl que resultó ser un hombre de memoria muy corta. De entrada ignora y maltrata a las personas que lo ayudaron a sacar el trabajo cuando se desempeñó como ministerio público en la época en que Edgar Enrique Bayardo del Villar controlaba la dependencia.

Desde esa época el hoy farsante procurador era conocido como Sherk. Aún recuerdan cuando lloraba inconsolablemente porque era regañado por Bayardo del Villar y buscaba el consuelo de los amigos que hoy gusta verlos por encima del hombro.

Aquiahuatl Sánchez hoy es intransigente con el cumplimiento de los horarios laborales, pero se le olvida que cuando era ministerio público llegaba tarde y si alguien le decía algo iba y retaba al subdirector de la PGJE que en ese tiempo era Alberto Coronel.

Su nivel de incongruencia asusta así como su protagonismo, pues lejos de dar la cara y trabajar para solucionar los enormes pendientes que acumula, está más preocupado porque se conozca que participará con una ponencia en la reunión que los procuradores del país sostendrán en Oaxaca y a la que asistirá el presidente de México Enrique Peña Nieto.

De pena ajena la actitud de Aquiahuatl. O no.

Diputados tlaxcaltecas: ¡aquí les hablan!

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Los nuevos diputados del Congreso Tlaxcalteca, hundiéndose y consumiéndose en sus pasiones por poder y dinero, no tienen la mínima idea de la oportunidad que la historia les ha brindado, acaso sin merecerla, digo yo.

Ya empezó a correr el tiempo, los hechos empiezan a decir más que mil palabras y entre las sensaciones de la población, esa que salió decidida el pasado primero de julio a votar y acabar, entre otras cosas, con la corrupción y la impunidad de los gobiernos priistas y panistas principalmente, en Tlaxcala y en todo el país, empieza a sembrarse la “duda” de si en verdad habrá de producirse un cambio en las conductas de los nuevos gobernantes.

Trataré de decirlo con cuidado, los perfiles de nuestros representantes populares en el Congreso local, de la “nueva” generación de la izquierda, son muy penosos y peor sus orígenes.

La relación de irregularidades que seguramente ya conocen los legisladores morenos, no solo en las cuentas públicas 2017 de un número importante de municipios y que fueron aprobadas bajo sospecha de cohechos por sus antecesores, sino también en lo que respecta a las correspondientes del gobierno del estado y sus entes, no son un asunto menor. La presunción de desvíos, mal uso de recursos públicos y más dramáticamente el posible daño al patrimonio de los mexicanos y tlaxcaltecas por parte de servidores públicos, tiene que ser revisado, auditado con todo el rigor que se requiera e identificar a los responsables para aplicar las sanciones respectivas.

A través de una investigación que este portal de noticias ha estado dando a conocer en diversas entregas en las últimas semanas, se desnudan literalmente como ejemplo de las cochinadas que se les permiten a los servidores públicos, los actos vergonzosos, ilegales e ilícitos, del trácala secretario de Educación Pública del estado Manuel Camacho Higareda. Información respaldada con documentos en nuestro poder y que fueron emitidos en su momento por el Órgano de Fiscalización Superior del Congreso Local.

Indigna el silencio del titular de educación de Tlaxcala, porque su “valemadrismo” raya en un cinismo atroz que tiene con los pelos erizados a todo el sector que ya se organiza desde diversos puntos para ir por su cabeza, porque ya no lo quieren.

Dentro de la Secretaría del ramo, el soberbio funcionario ha acumulado enemigos, mismos que se sienten agraviados por las decisiones que ha tomado en contra de los opositores a la agónica Reforma Educativa, aplicándoles según él, todo el rigor de la misma y a sus amigos, premiándolos con puestos directivos y permitiéndoles cobrar en diversas dependencias, como la recién nombrada responsable de Secundarias, Ana Lucía Flores Aguilar y su esposo Cuauhtémoc, quienes están en la lista de los que reciben su lana de diversas áreas del gobierno estatal.

Camacho ha guardado silencio, pensará, algún día se les olvidarán mis tropelías, pero lo que los señores diputados hacen, de quedarse callados, de no ver nada, de ser indiferentes por los compromisos de protección que están cerrando en lo oscurito, es todavía más indignante, han pasado de ser la tan esperada transición para eliminar la corrupción a la complicidad, el desinterés, a la impunidad institucionalizada o de plano, la ineptitud.

Los flamantes y nuevos diputados locales, en lugar de andarse paseando con nuestro dinero por algunas de las hermosas playas del país para estrenarse en el cargo, deberían de tomar cartas en el asunto, revisar el cómo es que con tantas irregularidades, ilegalidades e ilicitudes, sus antecesores “aprobaron” la cuenta pública de la USET-SEPE del 2017 y no sólo eso, sino ordenar una auditoría inmediata a esa dependencia educativa por lo que se refiere al 2018, pues fue año de elecciones y vaya usted a saber lo que ocurrió con el ejercicio del presupuesto.

Señores diputados “morenistas”, no se engañen pensando que la gente votó por ustedes debido a sus grandes atributos, enormes propuestas de campaña o el prestigio tan distinguido que tienen; no, la gente votó en contra de un sistema que mucho daño le causó y le sigue causando a tlaxcaltecas y mexicanos y por ello les dio un triunfo contundente en las urnas; la gente les dio un “mazo” gigante para golpear con fuerza, por justicia y no por venganza, a quienes han hecho de la corrupción y la impunidad su forma de vivir.

Su pasividad y complacencia antes esos hechos ofende, decepciona y son una vergüenza para los tlaxcaltecas; la gente los observa y si no lo piensan así, están muy equivocados.

La misma población que los puso donde están, con la esperanza de que se comportaran diferente, ve con enojo que ustedes no son sino “más de lo mismo” o quizás peor.

Sentados cómodamente en sus nuevos privilegios, se han olvidado muy pronto de las causas, los motivos, las razones y sobre todo de la encomienda que les dio la población, para acabar con un gobierno prepotente, corrupto e impune, que se ha enriquecido y se sigue enriqueciendo, ahora con su participación y complicidad.

Diputados, su vergonzoso silencio y su inexplicable inactividad ante esos agraviantes hechos de corrupción efectuados por el secretario de Educación Pública, Manuel Camacho Higareda, los hace cómplices y representan una gran traición al pueblo tlaxcalteca.

Mal y de malas el sistema anticorrupción

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En Tlaxcala no sólo estamos lejos de estar a la vanguardia en múltiples rubros como en seguridad, salud, ejecución de obra pública y desarrollo social, sino que es común que las autoridades incumplen con los plazos legales y retrasen la integración del anacrónico sistema con el que el gobierno del estado pretende investigar y castigar la corrupción.

El bodrio que hasta ahora llaman el Sistema Estatal Anticorrupción está en pañales y simplemente no tiene pies y cabeza. Los diputados de la pasada legislatura aprobaron su creación el 22 de febrero de este año y hasta la fecha ese andamiaje no se ha podido concretar ni poner en marcha por la marcada omisión que ha mostrado el gobierno actual para garantizar su funcionamiento y operación.

Sólo basta con echar una revisión al decreto publicado en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado para comprobar que no hay voluntad de cumplir con los plazos legales para conformar ese sistema, al cual se han integrado personas que ya violan la ley y muestran una gran ambición como es el caso de algunos miembros del Comité de Participación Ciudadana del Sistema Anticorrupción del Estado de Tlaxcala como José Justino Pérez Cuapio, Isabel Romano Hernández y Erika Montiel Pérez.

El primero pese a que la norma lo limita para no desempeñar otra función que interfiera con el desempeño de su cargo por incurrir en un probable conflicto de intereses, no ha dejado de litigar asuntos en los juzgados de Tlaxcala y sin ningún rubor o limitante aborda a los abogados de la contraparte para tratar de intimidar y llegar a un acuerdo.

Y lo que es peor es que tanto José Justino Pérez, Isabel Romano y Erika Montiel realizan las presiones necesarias para obtener un sueldo equivalente a un secretario del gabinete estatal, automóvil y gastos de representación para llevar a cabo comidas y desayunos y el tan anhelado turismo institucional.

No descarte que esos bisoños guardianes del maltrecho Sistema Estatal Anticorrupción obtengan esos privilegios y algo más, pues estarían siendo apoyados y protegidos por Francisco Flores Carvajal, el hombre que quizá influye más en las decisiones del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez.

Sin tener cargo oficial, el ex orticista Flores Carvajal junto con su esposa de apellidos Guevara de Ita aconseja, sugiere, propone y goza de las comodidades que ofrece la Casa de Gobierno, lugar desde donde opera algunas decisiones oficiales al grado que el círculo cercano del mandatario lo considera el Córdoba Montoya de la actual administración.

O quién cree que fue el artífice para lograr que el ex gobernador Héctor Ortiz Ortiz y su esposa Guadalupe Lozano Tovar asistieran al Palacio de Gobierno a la ceremonia del Grito de Independencia, donde a ambos se les vio más que cómodos y felices. También es el autor de la nueva relación de amigos que se observa entre el gobierno de Mena y la UAT.

Pero regresando al tema del Sistema Estatal Anticorrupción hoy vence el plazo para designar al futuro responsable de la Secretaría Ejecutiva que ya debería entrar en operación. El Comité Coordinador también tendría que quedar instalado con la integración del presidente del Comité de Participación Ciudadana, el titular del Órgano de Fiscalización Superior, la responsable de la Contraloría del Ejecutivo, el presidente del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de Tlaxcala, el titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, el consejero presidente del Instituto de Acceso a la Información Pública y el representante del Consejo de la Judicatura del Estado de Tlaxcala.

Es obvio que dicho comité coordinador no podrá conformarse ni quedar instalado porque el farsante procurador José Antonio Aquiahuatl Sánchez está más ocupado en proteger a sus amigos y conquistas, así como en cuidar el supuesto negocio que implica esa dependencia que en buscar al perfil indicado para nombrar al fiscal Especializada en Combate a la Corrupción, pues según la ley está en sus facultades tal designación.

Si el sobrado procurador desempeña un cargo que en teoría no debería existir, porque según las últimas reformas legales las procuradurías deberían cambiar a fiscalías, usted cree que tiene voluntad de nombrar al mencionado fiscal y garantizar que el Sistema Estatal Anticorrupción opere adecuadamente.

Valdría la pena que los actuales diputados dejaran sus diferencias y se pusieran a trabajar en asuntos importantes y relevantes. Ojalá revisen y corrijan los errores e inconsistencias que tiene ese sistema si es que en verdad están preocupados por castigar la corrupción en la entidad, porque si dejan las cosas como están Tlaxcala podrán presumir que aquí se protege y se alientan las malas prácticas en que incurren los funcionarios públicos.

Seguirá la ausencia de obras de gran impacto

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El crecimiento que en los últimos años ha registrado el presupuesto del estado no se ha reflejado en grandes obras, pues desde la administración pasada hasta la actual existe una tendencia de llevar a cabo pequeñas construcciones que si bien atienden las necesidades de la población no tienen un gran impacto en el desarrollo de Tlaxcala.

Pese a que la actual administración estatal dispone de casi 19 mil millones de pesos al año, al parecer estos recursos son insuficientes para proyectar y ejecutar al menos una obra que deje huella entre los tlaxcaltecas.

Por esa razón, habrá que ver si la promesa de Andrés Manuel López Obrador, futuro presidente de México, de que “amor con amor de paga”, se traduce en una inversión importante para desarrollar y ejecutar obras de trascendencia en Tlaxcala, pues de los últimos mandatarios que gobernaron el país ha sido el panista Vicente Fox Quesada el que ha demostrado mayor “afecto” por el estado.

Si se compara la inversión pública federal del gobierno de Fox en la administración del panista Héctor Ortiz Ortiz con los recursos invertidos en el periodo del gobernador Mariano González Zarur, se podrá comprobar que los montos canalizados a Tlaxcala en la primera gestión mencionada fueron millonarios y la realización de obra se observó en rubros como la salud, carreteras y caminos, así como en seguridad.

El gobierno de Enrique Peña Nieto que está por concluir siempre se mostró distanciado a la administración del también priista Mariano González Zarur y de la actual que encabeza Marco Antonio Mena Rodríguez.

La única obra con aportaciones federales que se recuerda y que tuvo un relativo impacto fue la construcción del Hospital de San Pablo del Monte. La edificación del Centro de las Artes que se localiza en Apizaco, se realizó con recursos propios del gobierno de González Zarur y sin el apoyo de la federación.

Hace unos días durante una visita a Tlaxcala, López Obrador comprometió para el próximo año una inversión de casi 5 mil millones de pesos, con los cuales se financiarán los tres programas que pondrá en marcha al inicio de su administración y con los que se atenderá a los jóvenes, a las personas con discapacidad y a los adultos mayores.

Habrá que ver en términos reales cuántos de esos recursos se utilizan para programas sociales y asistencialistas y cuántos se destinan para obras públicas.

Al menos en el primer año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador no se espera ninguna obra de gran impacto o trascendencia para Tlaxcala, de ahí que la fortaleza y apuesta de la próxima administración será la operación de los programas sociales que sin duda provocarán diferencias y pleitos entre los morenistas porque tratarán de sacar provecho político rumbo a las elecciones del 2021.

De entrada los encargados de operar esos programas asistencialistas mantienen diferencias y recelos políticos al pertenecer a distintos grupos. Lorena Cuéllar Cisneros, futura coordinadora general del gobierno federal en Tlaxcala sólo ve con buenos ojos al coordinador regional del distrito tres cuya representación recayó en Jorge Atristain San Germán.

Por lo que respecta a los coordinadores regionales de los distritos uno y dos, Isela Rojas Amador y Baldemar Cortés Meneses, respectivamente, éstos son vistos con desconfianza porque representan más los intereses de la ex senadora Martha Palafox Gutiérrez que los de Lorena Cuéllar.

Para nadie es un secreto que la senadora Palafox mantiene una marcado antagonismo contra la Cuéllar, el cual no es nuevo y data desde hace varios años cuando ambas militaban en el PRI.

Y si no me cree que lo importante en la próxima administración son los programas sociales, le cuento que el ex diputado local Baldemar Cortés, quien ocupó el lugar que Joel Molina Ramírez dejó en la coordinación regional del distrito uno para dedicarse de tiempo completo a la dirigencia de Morena, se ha dado a la tarea de amenazar al personal que colabora con el legislador federal José de la Luz Sosa Salinas “Pepeluche”, para que dejen de recibir solicitudes de ayuda de los habitantes de la zona, porque según sus palabras ese monopolio ya pertenece al gobierno federal y nadie podrá sacar provecho más que ellos.

Si siguen recibiendo las solicitudes y otorgando apoyos les vamos a partir su madre, fueron las palabras del chalán de Martha Palafox.

No cabe duda que los morenistas están empeñados en replicar todos los defectos del PRI.

La manifiesta incapacidad de Víctor Báez

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Por los últimos acontecimientos registrados en la relación establecida entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, sin duda ambas instancias deberán revisar sus posturas y establecer una auténtica relación de trabajo antes de que el nivel de confrontación de algunos diputados locales con funcionarios estatales aumente y fracture irremediablemente la supuesta armonía que se intentó vender al inicio de la semana tras el encuentro privado entre 19 legisladores y el gobernador.

Muy poco duró la luna de miel que el diputado morenista Víctor Báez López ofreció al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez durante el desayuno del pasado lunes cuando 19 de los 25 legisladores que acudieron a Casa de Gobierno se pusieron las órdenes del mandatario.

Trascendió que el gobernador entre otras cosas les recomendó a los nuevos representantes populares evitar las visitas sorpresas a hospitales y agendar, en todo caso, un recorrido guiado por los funcionarios estatales para despejar sus dudas e inquietudes.

Es obvio que el mandatario soltó lo anterior porque ya tenía el reporte que diputados miembros de la Comisión de Salud estuvieron el viernes y sábado pasado en los hospitales y centros de salud de Huamantla y San Pablo del Monte, donde obtuvieron información de pacientes, enfermeras y médicos de las graves carencias que existe en ese sistema descuidado por el turista hidalguense Alberto Jonguitud Falcón.

Por esa razón, el diputado del PT y presidente de la mencionada comisión, Víctor Castro López, arremetió en la sesión ordinaria de ayer contra el secretario de Salud de Tlaxcala que acumuló varios adjetivos que describen su pésimo trabajo y labor como funcionario, al grado que en la máxima tribuna el legislador solicitó la destitución de Alberto Jonguitud que tiene mucho que explicar y justificar.

En esa dependencia no sólo existe la sospecha de una enorme corrupción en la compra de medicamentos y material médico, así como en el manejo de los recursos del Seguro Popular, pues según la queja del personal de los hospitales una jeringa cuyo valor en el mercado es de 3 pesos la Secretaría de Salud en el estado la compra en 15 pesos, de ahí que los directivos siempre argumentan que no existen recursos para atender a tantos pacientes.

También están documentados varios casos de negligencia por parte del personal de los hospitales y clínicas que pronto podrían salir a la luz. Se sabe de niños que murieron por no recibir la adecuada atención por 24 horas, debido a que en el nosocomio donde fueron recibidos no había doctores y ni los especialistas para tratar sus enfermedades o padecimientos.

En cuestión de horas el gobernador Marco Mena comprobó que el presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso del Estado, Víctor Báez, ejerce un liderazgo blandengue y que el control que presumió sobre el resto de los legisladores locales es una vil mentira.

En ese proceso el ex legislador priísta y enlace entre el Poder Ejecutivo con el Congreso del Estado, Arnulfo Arévalo Lara, también quedó evidenciado como un incapaz que carece del perfil y de tablas para operar y lograr una buena relación con los diputados locales.

La pasividad e indiferencia de los nuevos diputados locales es insultante. No muestran ningún interés por combatir y castigar la corrupción en las dependencias estatales ni en las actuales administraciones municipales, así como tampoco tienen deseos de evidenciar los malos manejos financieros en que incurrieron los ex legisladores.

Las diferencias entre los legisladores ya empezaron y las acusaciones y reproches serán la constante.

La actitud de los diputados pronto será reprochada y los ciudadanos no perdonarán tanta torpeza y complicidad.

Y por cierto, los actuales legisladores también recurrieron al reparto de cuotas respecto a los órganos directivos. Morena se quedará con la dirección de Asuntos Parlamentarios, el PAN logró la dirección Jurídica, el PES obtuvo la dirección de Estudios Legislativos y al PT la dirección de Comunicación Social.

Usted ve algún cambio o una diferencia de esta legislatura con la pasada.

Los obligados cambios

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De no existir alguna modificación, será en la primera semana de diciembre cuando el mandatario Marco Antonio Mena Rodríguez rinda se segundo informe de gobierno, por lo que ya se elabora el documento que será presentado ante el Congreso del Estado para el análisis correspondiente por parte de los diputados carnales que lejos están de asumir una postura crítica y de oposición.

Sólo el gobernador Mena sabe si los ajustes de personal en su gabinete ya fueron suficientes, porque para un sector importante de la sociedad tlaxcalteca debe optar por nuevos cambios que le permitan recomponer las cosas en algunas dependencias que viven un franco proceso de descomposición, como en la Secretaría de Educación Pública y en la Secretaría de Salud cuyos titulares no pueden con el paquete.

Manuel Camacho Higareda no ha podido controlar ni manejar adecuadamente el sector educativo del estado. Su programa de becas se ha convertido en su prioridad y ha descuidado la atención a los maestros, alumnos y padres de familia, quienes ya no ocultan su malestar y rechazo hacia el secretario de Educación.

Los conflictos en las escuelas son evidentes y en todos los niveles educativos. Las sospechas de malos manejos financieros crecen ante las evidencias difundidas y el clima de inconformidad de los docentes va en aumento.

En la Secretaría de Salud las cosas no caminan bien y el titular de esa dependencia, Alberto Jonguitud Falcón, simplemente no ha podido solucionar la escasez de medicinas, la falta de doctores y especialistas y mejorar la atención en clínicas y hospitales.

En abril del próximo año Marco Mena habrá completado la mitad del periodo para el que fue electo como gobernador, de ahí que al mandatario le urge concretar algunos proyectos anunciados meses atrás para enviar señales de que su administración si está trabajando y cumplirá con lo ofrecido.

Urge que se concrete no sólo la compra de las nuevas patrullas y equipo para la policía estatal, sino que se multiplique el número de elementos estatales porque la actual fuerza de agentes está rebasada por un crimen que todos los días maltrata a los tlaxcaltecas con atracos, robos violentos, homicidios y violaciones.

La licitación del nuevo Hospital General de Tlaxcala debe acelerarse, porque si se mantiene el actual ritmo de planeación y trabajo lo más probable es que ese nosocomio sea terminado y entregado por la próxima administración estatal.

Los 300 millones de pesos que se tienen asegurados para ese inmueble apenas si alcanzarán para levantar la obra negra del futuro hospital, pues para acondicionarlo y equiparlo se requerirá de un presupuesto similar o mayor.

En 83 días la actual administración cumplirá dos años en el gobierno. Sus obras han sido modestas y de limitado impacto. Los indicadores serán un buen referente para comprobar si en los últimos meses hemos avanzado o si el estado se estancó o decreció.

Hay funcionarios que son simples figuras decorativas en el gobierno estatal cuyo trabajo no se ve ni se siente por ningún lado, de ahí que no sería extraño que el mandatario decidiera realizar ajustes para llegar a la mitad de su gobierno con fuerza y una dinámica diferente que permita tener una mejor evaluación por parte de sus gobernados.

En lo personal comparto la idea de que Marco Mena debe hacer ajustes en su equipo de trabajo, pero sólo el gobernador sabe si optará por esos cambios o decide mantener el mismo esquema y estilo de trabajo que no gusta a muchos.

A prueba el liderazgo de Víctor Báez

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Este mañana los diputados locales sostendrán un desayuno con el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, donde seguramente ratificarán sus deseos y anhelos de trabajar unidos y evitar las diferencias políticas que puedan obstaculizar la relación entre ambos poderes, sobre todo cuando el Congreso del Estado está en manos de los legisladores de Morena, el PT y el PES.

Hoy se pondrá a prueba el liderazgo del presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso de Estado, Víctor Báez López, quien tiene la tarea de llevar al resto de sus 24 compañeros a la reunión privada que se realizará en Casa de Gobierno con el mandatario Mena Rodríguez.

Los legisladores morenistas seguramente serán los primeros en pasar lista, pues hace unos días recibieron la instrucción de Gonzalo Alfonso López Beltrán, hijo del futuro presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, de respetar el liderazgo del blandengue Báez López y evitar las confrontaciones internas.

El grupo de la chiquillada en el Congreso local, cuya jefatura está siendo disputada por el perredista Miguel Ángel Covarrubias Cervantes y el panista Omar Milton López Avendaño, acudirá y ratificará que está bajo las órdenes del jefe político del estado pese a que en ese conjunto de legisladores el PRI, el Verde Ecologista y Nueva Alianza sólo aportan un diputado cada uno.

Los dos diputados del Partido Encuentro Social Luz Vera Díaz y José Luis Garrido Cruz seguirán la instrucción de Morena y asistirán a la reunión, sin que eso quiera decir que apoyarán todas las decisiones y compromisos que asuma Víctor Báez, quien dicen ya recibió línea de López Beltrán y el líder de su partido Joel Molina Ramírez para apapachar y dejarse querer por el gobernador.

La fracción parlamentaria del Partido del Trabajo era la que no estaba muy convencida de acudir al encuentro privado, porque en la invitación que recibieron los cuatro legisladores no se precisaba si era una reunión de trabajo o un simple encuentro social.

Hasta anoche los petistas encabezados por Irma Garay Loredo mantenían la postura de no acudir al besamanos con el mandatario estatal, por lo que habrá que ver si mantuvieron su postura o si en el transcurso de la noche recibieron la instrucción de sumarse a los diputados de Morena y al PES.

Será en las próximas horas cuando se sepa si esa reunión dejó algo de provecho o si sólo se trató de un desayuno social que llevaron a cabo para conocerse y jurarse respeto mutuo.

Procurador farsante y mentiroso

Como suele ocurrir con funcionarios torpes, el viernes pasado José Antonio Aquiahuatl Sánchez, el farsante procurador General de Justicia en el Estado, no tuvo otra más que explicar sus actitudes de hacendado que tanto criticaba al ex gobernador Mariano González Zarur, pero que le encanta asumir, para explicar que si violentó los derechos laborales del personal de la dependencia al recortar de manera unilateral el periodo vacacional al que tienen derecho.

Su idiota decisión la justificó bajo el argumento que la tomó con el propósito de evitar rezagos en las diferentes áreas laborales de la PGJE y eficientar el trabajo de la dependencia.

Por esa razón, el personal administrativo y operativo gozará de su periodo vacacional completo una vez que haya cumplido con sus objetivos y metas establecidos, según la postura que fijó el procurador en el portal de noticias Nexostxt.

Lo anterior, sin afectar los derechos y con el afán de que no exista una acumulación de trabajo, así como evitar rezagos y pendientes que pongan en riesgo la atención ciudadana y el desahogo de diligencias.

La mentira del chafa procurador es más que evidente, porque difícilmente terminarán con el enorme rezago que arrastra la PGJE en materia de órdenes de aprehensión y que supera por mucho la capacidad de la policía ministerial e investigadora y porque eso implicaría echar abajo el lucrativo negocio que desde hace años genera pasar pitazos, esconder esos mandatos judiciales y chantajear a los probables responsables de algún delito para que paguen y eviten su detención.

El procurador calladito se vería menos tonto. O no.

Un procurador de Justicia embaucador

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Lejos está el procurador General de Justicia en el Estado, José Antonio Aquiahuatl Sánchez, de entregar resultados y de llevar a los delincuentes y a las personas que trasgreden la ley tras las rejas, sobre todo que ahora la eficiencia y eficacia de esa dependencia se limita en reducir los tiempos en que los ciudadanos realizan una denuncia o un trámite.

El experto en el nuevo sistema de justicia penal también resultó un “brillante e innovador” funcionario que tuvo el ingenio y la visión de mejorar los procesos administrativos de la PGJE, pues en 30 días logró el milagro de reducir hasta en un 75 por ciento el tiempo de atención a personas que han sido víctimas de algún delito en Tlaxcala.

Lo anterior fue posible gracias a la eficacia y eficiencia del personal de la dependencia estatal que ha optimizado y facilitado la atención a la ciudadanía de manera cálida y respetuosa que coadyuva en la integración de políticas públicas acorde a las necesidades y requerimientos del Sistema de Justicia Penal, según el comunicado de prensa enviado ayer para presumir ese logro tan chafa.

No cabe duda que el enorme talento de José Antonio Aquiahuatl no había sido aprovechado ni explotado. Vaya su aportación puede ser la clave para hacer realidad la gobernanza moderna que el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez prometió cuando asumió el cargo y que durante 20 meses no se pudo concretar ni hacer visible por ningún lado.

El farsante procurador presume pura paja que en los hechos no resuelve en nada el grave problema de la inseguridad que enfrentamos los tlaxcaltecas ni tampoco hace realidad el principio de hacer expedita la impartición de justicia, porque de nada sirve que las denuncias se presenten en un “tiempo record” cuando las investigaciones no avanzan, cuando los agentes investigadores piden dinero para realizar su trabajo, cuando los ministerios públicos ponen trabas y cuando desde el despacho principal de esa dependencia se perfila la contratación de un abogado amigo para los “buenos asuntos”, tal y como lo hacía el ex fiscal negociante de Guerrero, Xavier Olea Peláez.

El abogado que gusta descalificar el trabajo de reporteros, algunos medios de comunicación y justificar su pésima labor al culpar a las redes sociales y a los periodistas de la mala percepción que existe sobre la seguridad en Tlaxcala, tiene un bajísimo nivel de eficiencia en el esclarecimiento de asesinatos y robos cometidos por la delincuencia organizada.

De las decenas de homicidios violentos que se han cometido en el último año valdría la pena conocer en cuántos casos ya se logró enviar a la cárcel a los responsables.

También sería importante saber si la banda que atraca a transportistas del servicio público de pasajeros para robarse las unidades ya fue detenida o si los criminales que atracan los camiones de carga y negocios en el oriente del estado ya fueron aprehendidos, junto con los huachicoleros que recorren con total impunidad las carreteras tlaxcaltecas.

Si Aquiahuatl Sánchez le tiembla la mano para resolver la peligrosa agresión que sufrió un menor de edad en una escuela de Apizaco donde estuvieron involucrados los compañeros de ese alumno y es incapaz de aclarar un caso que no tiene ninguna complicación porque se tiene identificado a los probables agresores y los hechos que motivaron ese hecho violento, imagínese si ese simulador procurador tiene interés en resolver casos más complejos y violentos.

Usted cree que el chafa procurador va ir tras el comando que secuestró y golpeó al policía municipal de Yauhquemehcan y que supuestamente dejó un recado a las fuerzas policiacas de Tlaxcala para que dejen de entrometerse en sus «negocios».

Los supuestos cambios al interior de la Procuraduría General de Justicia en el Estado son un vil y absurdo engaño, ya que José Antonio Aquiahuatl se ha rodeado de lo peor que existe en esa dependencia que desde el gobierno de Mariano González Zarur está podrida, como es el caso de Juan Nava Xelahuatzi, quien al estar involucrado en la tortura de los ex policías acreditables acusados falsamente de secuestro exprés no pudo mantenerse como encargado del Departamento de Investigación, sin embargo su presencia es indispensable para el sensible procurador que lo tiene laborando como su mano derecha.

Con este clase de “brillantes” funcionarios difícilmente se podrá mejorar la seguridad y combatir el crimen en Tlaxcala.

Los nuevos cómplices de la corrupción

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El manoseado discurso de combatir la corrupción y poner límites a los excesos que se comenten en el ejercicio del gasto público parece que en Tlaxcala sólo quedará en palabras, porque al interior del Congreso del Estado y específicamente en la Comisión de Finanzas y Fiscalización existe una enorme reticencia para reabrir los negros expedientes de las cuentas públicas que estaban reprobadas y que fueron avaladas sin ningún problema por la anterior legislatura.

Mientras en otras entidades donde Morena y sus aliados el PT y el PES lograron el control de los Congresos se han dado pasos para echar atrás reformas que atentan contra la rendición de cuentas y obstaculizan el castigo a la corrupción, así como también han aprobado reabrir las cuentas públicas avaladas por pasadas legislaturas como es el caso de Puebla, en Tlaxcala los legisladores de esas fuerzas políticas van encaminados en convertirse en los cómplices de ex diputados corruptos y alcaldes que manejaron de manera poco clara los recursos públicos.

Ayer, en una sesión de la Comisión de Finanzas y Fiscalización que en teoría preside la morenista María del Rayo Netzahuatl Ilhuicatzi, y dijo en teoría porque su pastor Víctor Báez López, presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política, en realidad llevaba las riendas de esa reunión de trabajo, hicieron todo lo posible para frenar la revisión de 14 cuentas públicas de igual número de ayuntamientos que según el informe del Órgano de Fiscalización Superior estaban reprobadas, pero que la pasada legislatura las avaló y borró de un plumazo las anomalías millonarias que en conjunto superaban los 150 millones de pesos.

En esa sesión de trabajo se empleó a fondo el diputado perredista Miguel Ángel Covarrubias Cervantes, quien en esta ocasión no llegó con su normal tufo de alcohol ni con los aires protagonistas que le encanta asumir, quizá porque una de las cuentas públicas involucradas es la de su mamá, Maribel Cervantes Hernández, quien gobierna el ayuntamiento de Texoloc y que tuvo observaciones por más de 11 millones de pesos.

Palabras más, palabras menos, el perredista Miguel Ángel Covarrubias mencionó que no sería prudente reabrir esos expedientes porque esa medida podría ser utilizada políticamente para desgastar y golpear a los alcaldes en funciones, argumento que fue suficiente para convencer a la mayoría de los legisladores integrantes de la mencionada comisión donde también participa el panista Omar Milton López, la perredista Laura Yamili Flores, la priista Zonia Montiel, la representante del Panal, Luz Guadalupe Mata, los petista María Félix Pluma y Víctor Castro, así como el miembro del PES José Luis Garrido.

También está integrada a esa poderosa comisión la verde ecologista Maribel León y la legisladora María Isabel Casas.

Si los anteriores diputados encabezados por el priista Mariano González Aguirre, el perredista Alberto Amaro Corona y el panista Juan Carlos Sánchez García fueron los orquestadores de tapar la corrupción en la aprobación de las cuentas públicas del 2017, en la actualidad la mayoría de los legisladores antes mencionados son los que están pensando en seguir los pasos de sus ex homólogos y dejar las cosas como están.

Pareciera que nadie tiene interés en saber porque las cuentas públicas de Zacatelco, (31 millones de pesos observados); Apizaco (13 millones de pesos de observados); Calpulalpan (14 millones de pesos observados); Panotla (10 millones de pesos observados); Texoloc (11 millones de pesos observados); Santa Cruz Quilehtla (7 millones de pesos observados) y otras más con señalamientos graves se quieren ocultar.

Lo lógico sería que esas cuentas fueran nuevamente revisadas a fin de determinar si éstas ya fueron solventadas o si sólo los ex diputados locales otorgaron la protección legal requerida para cubrir los enormes desfalcos detectados.

Un elemento que también pudo ayudar a cambiar el comportamiento de los actuales diputados que ya casi no recuerdan sus promesas de combatir la corrupción, es la invitación que recibieron ayer por parte del gobernador priísta Marco Antonio Mena Rodríguez, para que acudan por la mañana del próximo lunes a la Casa de Gobierno a desayunar y ratificar el compromiso de trabajar unidos y en armonía.

El limitado líder de los diputados de Morena Víctor Báez no pudo ocultar su emoción por tal invitación, de ahí que dedicó gran parte de su tiempo a comunicar la destacada atención del mandatario hacia los legisladores, que aunque no me crea, la gran mayoría se congratuló y salió de sus oficinas para comprar outfit que usarán para tan importante e histórico encuentro.

Créame que los nuevos legisladores tienen cada vez más un comportamiento priista que asusta. Ayer en la sesión de la Comisión de Finanzas y Fiscalización los diputados avalaron la entrega extemporánea de los proyectos de leyes de ingresos de tres ayuntamientos (Cuaxomulco, Santa Cruz Quilehtla y Tepeyanco) que no cumplieron con los plazos establecidos en la ley, es decir, no importa que la mayoría de los presidentes municipales hayan respetado la norma sí los actuales legisladores se muestran tolerantes y solapadores de violaciones legales.

Cómo estarán las cosas en la actual legislatura que el mediocre ex diputado priista Arnulfo Arévalo Lara, designado por el gobernador como el enlace con los nuevos legisladores, ya puso a su servicio al chaquetero Ramiro Vivanco Chedraui, el verde ecologista que sólo usa su camiseta de morenista cuando le conviene, para ir de mandadero y servir de oreja al mandatario Mena Rodríguez.

Ramiro Vivanco resultó un político falso que en un mes tiro su credibilidad al cagadero.