La unidad en Morena es de mentiras.

 

 

La rivalidad entre los dos principales grupos al interior de ese partido en Tlaxcala es real.

 

Alfonso Sánchez García, candidato de Morena a la presidencia municipal de Tlaxcala, al parecer decidió romper la tregua y arremetió contra el ex alcalde capitalino, Jorge Corichi Fragoso, actual coordinador de la campaña de los senadores reeleccionistas, Ana Lilia Rivera Rivera y José Antonio Álvarez Lima.

 

En una entrevista concedida a El Sol de Tlaxcala, el morenista dijo que durante sus recorridos de campaña son una constante las quejas y señalamientos contra funcionarios de la actual administración municipal, de ahí que en caso de ganar los comicios el próximo 2 de junio llevará a cabo una serie de investigaciones para comprobar la existencia de irregularidades, con el claro propósito de aplicar la ley, porque según él, en su gobierno no habrá impunidad.

 

En una postura contradictoria, el ex secretario de Infraestructura en el gobierno lorenista aseguró que “existen reiteradas quejas acerca del desempeño de la actual administración –también emanada de Morena-, principalmente en el ejercicio de algunos funcionarios públicos y la falta de servicios públicos”.

 

Sin embargo, según él los capitalinos perdonarán esa situación, porque “la percepción de su abanderada a la presidencia de la República, Claudia Sheinbaum Pardo y el porcentaje alto de aceptación que tiene el presidente de México en Tlaxcala, le dan una ventaja rumbo a los comicios del dos de junio”.

 

El bisoño político debería tener más respeto por el electorado, porque una cosa es que vean bien a Sheimbaum Pardo y a López Obrador y otra que quieran tener a otro presidente municipal de Morena.

 

Además, el empresario y arquitecto debería investigar más sobre el desempeño de la actual administración municipal, pues es obvio que hubo decisiones e imposiciones que provocaron el distanciamiento y la ruptura entre la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y el alcalde morenista con licencia definitiva, Jorge Corichi Fragoso.

 

Hoy y muchos meses después, Sánchez García se queja del arrendamiento de las patrullas que hizo el ayuntamiento de Tlaxcala, una acción que fue avalada por el Cabildo, el Congreso del Estado y la administración estatal, pues salvo los señalamientos en contra que en su momento hizo el regidor capitalino y hoy candidato a la diputación federal por el segundo distrito electoral, Raymundo Vázquez Conchas, nadie dijo nada.

 

No hay que olvidar que la esposa de Alfonso Sánchez, la diputada morenista que maneja el Congreso local, Marcela González Castillo, cerró la boca y controló su ponzoñosa lengua sobre el tema que hoy le molesta a su sumiso esposo, pues nunca descalificó esa medida a la que recurrió Jorge Corichi y por la cual, según ha trascendido, el ayuntamiento paga un millón de pesos al mes por el arredramiento de las patrullas.

 

Será que el candidato morenista no sabrá quién recomendó a la empresa que arrenda las unidades y que la misma persona que hizo esa sugerencia también impuso al proveedor (“Energain de México S.A. de C.V”) que llevó a cabo el cambio de más de 12 mil luminarias en la ciudad y que implicaron un negocio de más de 64 millones de pesos.

 

Esa imposición, obviamente obligó al gobierno municipal a destinar una suma importante de recursos al alumbrado público, pero limitó la ejecución de obras públicas porque la administración lorenista no apoyó con recursos extraordinarios a las autoridades capitalinas.

 

Un dato más, tras la inversión millonaria del gobierno federal para remodelar y rehabilitar el zócalo capitalino, el gobierno estatal obligó al ayuntamiento de Tlaxcala a invertir otros 17 millones de pesos para colocar plantas y otros arreglos, mismos que estuvieron a cargo de la empresa Jardines de México.

 

Esa empresa recomendada sembró algunas plantas y llevó a cabo la poda de árboles, sin embargo al realizar una supervisión de los trabajos ejecutados se determinó que exageradamente el proveedor había invertido un millón de pesos, lo que no justificaba el pago del resto del contrato, pues además lo que ofrecieron estaba muy lejos de ser lo que entregaron.

 

Esas obras las supervisó Alfonso Sánchez y él sabe y conoce ese asunto. Hasta ahora se tiene conocimiento que el gobierno del estado ya cubrió a la empresa el 50 por ciento que le correspondía, sin embargo la administración de la alcaldesa capitalina interina, Maribel Pérez Arenas, no ha pagado la parte que le corresponde porque considera que es un exceso, por no decir un robo.

 

Me queda claro que la unidad que pretendieron vender la gobernadora Cuéllar y los senadores Ana Lilia Rivera y José Antonio Álvarez fue de mentiras.

 

El candidato morenista a la alcaldía capitalina ayer dejó en claro que en caso de ganar emprenderá una persecución contra uno de los principales operadores de los senadores reeleccionistas llamado Jorge Corichi, de ahí que el pleito puede llevar a abrir la caja de pandora que no sólo puede dejar mal parados a funcionarios municipales, sino a estatales que aún presumen ser impolutos.

 

Ojalá se realice una investigación para comprobar si hubo o no anomalías en el ayuntamiento, pues es justo que se aplique la ley a los funcionarios municipales que hayan abusado de su cargo, pero si en ese proceso salen involucrados servidores públicos del gobierno estatal también que se les aplique las sanciones correspondientes para que la justicia sea pareja y no una cuestión de venganza política.

 

Me parece que Alfonso Sánchez se equivocó y solito se metió el pie.

 

Porque viene ofreciendo y prometiendo mucho. Ahora habrá que esperar que gane los comicios y que realmente cumpla lo que viene comprometiéndose en campaña.

 

Una cosa es prometer y otra cumplir.

 

O no.

 

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