Si existia alguna duda de la distancia que Marco Mena puso con su antecesor Mariano González, ésta ya quedó despejada con los nombres que integran la terna de la cual saldrá el próximo procurador de Justicia. Simplemente la propuesta del hacendado para que ese lugar lo ocupara uno de sus incondicionales no avanzó.

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Tuvieron que pasar once días para que el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, ratificara que su gobierno si dejará de lado las pugnas de grupos políticos y que su administración no cargará con los pleitos de su antecesor.

Al excluir a Hugo René Temoltzin Carreto de la terna que se envió al Congreso del estado para que los diputados designen al próximo procurador de Justicia, el nuevo mandatario cerró la puerta al principal operador de la persecución que se registró en la era de Mariano González Zarur.

Ese ex funcionario se prestó para ser el brazo ejecutor de los odios del hacendado gobernador. Inició procedimientos administrativos como nunca contra colaboradores del ex mandatario y hoy diputado local Héctor Ortiz Ortiz.

La lista es enorme y hay algunos que pueden presumir más de quince procesos sancionatorios que nunca se pudieron concretar pese a la mala leche con que se llevaron a cabo.

Su ambición era tanta y sus ganas de quedar bien con su jefe le llevaron a cometer errores que hoy los empieza a pagar. La salida de Joaquín Cisneros Fernández del Patronato de la Feria fue provocada por sus intrigas y el cuento de que el ex senador desviaba recursos millonariosa para financiar grandes comilonas.

Ante tales chismes que motivaron una auditoría, Cisneros Fernández decidió dejar su cargo y romper con Mariano González. Unos meses más tarde Joaquín apareció como uno de los principales operadores y consejeros del candidato del PRI al gobierno del estado y que hoy ejerce el poder en Tlaxcala.

Aunque ese funcionario nunca estuvo en el principal círculo de colaboadores de Mariano González, lo cierto es que el ex mandatario si intentó influir para que fuera reubicado por Mena Rodríguez en la procuraduría, posición que él mismo se dedicó a buscar bajo el falaz argumento que desde ahí cuidaría las espaldas de su amo el hacendado.

A cambio de sus servicios porriles, el gobernador permitió al soberbio e intolerante abogado egresado de la UAT y que se hizo cargo de la Contraloría del Ejecutivo, acumular cierta riqueza que le permitiera vivir comodamente por unos años.

Para nadie es un secreto que se convirtió en proveedor del gobierno del estado y que su tren de vida cambio en tan sólo seis años, así como también benefició a sus hermanos dentro de la administración pública.

Vaya le fue tan bien que incluso dicen que financiaba vacaciones a ciertos proveedores que le ayudaban en los jugosos negocios hechos con dinero público.

No cabe duda que ese pelón fue víctima de la civilidad democrática que se comprometió a llevar a cabo el gobernador Marco Mena.

Sobre la terna que se dio a conocer anoche para conocer quien será el próximo procurador de Justicia en el estado, creo que el ex presidente del Tribunal Superior de Justicia, Tito Cervantes Zepeda lleva mano sobre la juez penal Marisol Barba Pérez y el abogado Marcelino Flores Rojas.

Se espera que los diputados locales den trámite a la propuesta para que en los próximos días la sometan a votación y se conozca el nombre del abogado que llegará a ocupar el puesto que por fin dejará la peor funcionaria marianista Alicia Fragoso Sánchez.

Los diputados sólo esperan la instrucción para salir a votar, pues ya saben que el gobernador Marco Mena ya autorizó una partida de 25 millones de pesos para remodelar el Congreso del estado y las oficinas, de ahí que los legisladores no tendrán que molestarse en gastar dinero para esas obras.