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Los priistas están muy, pero muy lejos de entender su realidad y aceptar que el tiempo se les agota para tratar de recobrar la credibilidad, la influencia, el poder y el acercamiento que alguna vez llegaron a tener con los ciudadanos, porque su incongruente comportamiento no sólo los dibuja como ignorantes, sino como políticos y funcionarios insensibles que son capaces de burlarse de tragedias que afectan a los tlaxcaltecas.

Lo anterior no es sólo privativo de los funcionarios de la actual mediocre administración estatal, sino que involucra al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez que no se cansa de mostrarse sumiso y dócil ante el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

El mandatario estatal cuya administración culpaba al gobierno federal de la falta de medicamentos para tratar a los niños enfermos de cáncer que eran atendidos en el Hospital Infantil de Tlaxcala, ayer asistió a una comida con López Obrador donde, junto con los otros gobernadores del ex partidazo, terminó por aceptar el Insabi y doblegándose al poder del tabasqueño y su cuestionado proyecto de salud.

Mena Rodríguez no sólo está lejos de seguir la recomendación emitida por el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”, en el sentido de exigir al gobierno federal que cambie las reglas de operación del Instituto de Salud para el Bienestar porque, según los militantes del tricolor, no se puede jugar con la salud y el patrimonio de millones de mexicanos.

Alguien puede ver en el comportamiento del gobernador a un PRI que está buscando ser una oposición firme, clara, crítica e inteligente.

No han pasado ni 15 días de que Marco Mena aplaudió el discurso de Alejandro Moreno que asistió a Tlaxcala a la toma de protesta de los nuevos dirigentes del PRI en Tlaxcala y en donde eufórico avaló la postura del ex gobernador de Campeche en el sentido de que “El PRI exige resultados claros a los gobiernos opositores al nuestro” y en donde además afirmó que “Morena es ave de paso. Nació ayer, gobierna hoy, y se irá mañana, porque le vamos a ganar en las próximas elecciones”.

No crea que lo anterior es la única incongruencia, porque en la mañana de ayer mientras el gobernador sostenía en Palacio Nacional una reunión con Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno Federal y los titulares de la Defensa Nacional y de Marina para fortalecer disque el trabajo de coordinación y operatividad en las tareas de seguridad en el estado, un comando armado llevaba a cabo la ejecución de un hombre al interior de un negocio de materiales de construcción en el municipio de El Carmen Tequexquitla evidenciando que lo que menos existe en Tlaxcala es coordinación y menos seguridad porque ni la policía municipal, ni los elementos estatales ni la Guardia Nacional hicieron algo para tratar de detener a los responsables de ese crimen.

El que de plano ni la burla perdona es el chafa procurador de Justicia en el Estado, José Antonio Aquiahuatl Sánchez, quien tras mantener en el olvido por mucho tiempo el caso de Karla Romero Tezmol, una menor que desapareció del municipio de San Pablo del Monte hace cuatro años, ahora sale con la jalada que sería posible localizarla sólo porque la dependencia firmó un convenio de colaboración con la Universidad de Granada, España, “ADN-PROKIDS”, por el cual las autoridades tendrán acceso a una identidad genética y al uso de un software que es empleado en varios países.

Después del tiempo que ha pasado y la indiferencia de la pasada y actual administración, el “académico” afirmó que “en el caso de Karla, en la exposición genética de los familiares directos se van a subir y se hará una búsqueda no solo a nivel local, sino en el país y a nivel internacional”.

Si las autoridades tlaxcaltecas nunca hicieron nada y lo que es peor perdieron evidencia importante del caso (los videos), difícilmente y tras cuatro años se podrá hacer algo efectivo para dar con el paradero de esa niña, cuya madre no ha tenido la fortuna de ser atendida y ni recibida por el gobernador Marco Mena, quizá porque no es empresaria, o una estudiante destacada o una piloto aviador que sea un orgullo para el estado.

Los ejemplos de incongruencias priistas sobran, de ahí que al final uno entiende porque ese partido y la mayoría de sus aspirantes a un cargo de elección popular están en el sótano de las preferencias electorales y porque el gobierno estatal que encabeza Marco Antonio Mena está reprobado y alejado de los ciudadanos.