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La rebelión en el sector educativo de Tlaxcala

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Manuel Camacho debe colgar en el closet de su casa sus virtudes académicas y ponerse un saco de político que le permita sacar adelante la responsabilidad que asumió como secretario de Educación Pública, porque de lo contrario corre el riesgo de enfrentar movilizaciones de maestros que pedirán su cabeza.

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La llegada de Manuel Camacho Higareda a la secretaría de Educación Pública no ha sido bien vista por los maestros de Tlaxcala, no porque carezca de la preparación para desempeñar el cargo, sino porque es percibido como alguien ajeno a ese sector que podría asumir decisiones que perjudiquen al magisterio.

Antes de que se conociera la cancelación de los bonos al personal directivo que labora en la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala y que los maestros estatales recibieran descuentos de 500 a 1,500 pesos en la primera quincena de enero sin conocer los detalles de esa medida, los viejos líderes del poderoso SNTE que han sido olvidados por sus actuales dirigentes sostuvieron una reunión para quejarse de la marginación que viven y del funcionario que ocupó el lugar de Tomás Munive Osorno.

Están cansados porque los últimos ex líderes del SNTE han sido los beneficiados del sindicato que a nivel nacional controla Juan Díaz de la Torre. Recuerdan que fueron otros ex dirigentes que al lado de la maestra Elba Esther Gordillo se mostraron combativos e hicieron que los docentes fueran incorporados a posiciones de poder dentro de la administración pública.

Los que nos chingamos fuimos nosotros y ahora vemos que al ex dirigente de la sección de 55 del SNTE, Armando Ramos Flores, no sólo lo premiaron con una diputación local en la pasada legislatura, sino que hoy logró un cargo en la administración de la alcaldesa Anabell Ávalos Zempoalteca.

A J. Carmen Corona, ex líder de la sección 31 del SNTE lo lograron ubicar como legislador local al lado de su hija Sandra Corona Padilla que ganó una diputación como abanderada del Panal y a Lenin Calva Pérez lo meten como cuota en el gobierno del estado para ocupar la Secretaría de Políticas Públicas y Participación Ciudadana.

Se sabe que esos ex líderes magisteriales han empezado a visitar a los docentes en activo para pedirles que estén alertas ante un llamado para llevar a cabo un paro o una protesta.

Expertos en la grilla, los ex dirigentes enfocarán sus críticas hacia el actual titular de la SEP Manuel Camacho, con el propósito de abrir un canal de comunicación que les permita negociar más posiciones en la nueva administración estatal, donde sin duda el secretario de Gobierno Florentino Domínguez Ordoñez será una pieza clave porque también se desempeñó como líder de SNTE.

El titular de la SEP designado por el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez no ha logrado hacer clic con los maestros y esa situación es la que aprovecharán los ex líderes magisteriales.

Los discursos de Manuel Camacho no convencen al magisterio y aunque los dirigentes de las secciones 31 y 55 del SNTE Demetrio Rivas y Felipe Ignacio Díaz, respectivamente, se muestren dóciles con él, lo cierto es que los docentes sólo esperan cualquier pretexto para mostrar su inconformidad.

El nuevo responsable de la educación en Tlaxcala se encuentra aislado en su dependencia, pues la estructura directiva responde más a los intereses de Tomás Munive Osorno y al ex gobernador Mariano González Zarur. Esos funcionarios que forman parte de la burocracia dorada son expertos en la simulación, pero su juego pronto podría caérseles porque han empezado a cometer errores al hablar de más y evidenciar que su lealtad no está con el nuevo gobernador.

Si alguien tiene paciencia y sabe mover las fichas del ajedrez es Marco Mena, que está convencido que la mejor forma de poner distancia con Mariano González es a través de jugadas estratégicas que aíslen a las cabezas del marianismo que deben ser cortadas.

El pretexto para llevar a cabo la limpia en la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala puede ser las muestras de rechazo e inconformidad que se presenten contra Manuel Camacho, quien si bien será sostenido en el cargo, lo cierto es que él deberá mostrar más dotes políticos para acercarse a un sector que cuando se lo propone es combativo y capaz de tirar a secretarios de Educación.