Sólo el gobernador de Tlaxcala Marco Antonio Mena Rodríguez sabe las razones por las cuales no ha entregado las ternas que se requieren para que los diputados locales lleven a cabo el procedimiento para designar a tres nuevos magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado.

Aunque el Congreso de Estado ya solicitó al mandatario tlaxcalteca sus propuestas, es la fecha que Mena Rodríguez sigue sin atender esa petición, situación que provocará que el nombramiento de los nuevos integrantes del Pleno del Poder Judicial se realice a marchas forzadas, toda vez que a finales de febrero se deberán conocer los nombres de los abogados que ocuparán los lugares de Mario de Jesús Jiménez Martínez, Elsa Cordero Martínez y Rebeca Xicohténcatl Corona.

 

La tardanza para concretar ese trámite la pretendió aprovechar el diputado morenista Víctor Manuel Báez López, quien intentó torpe y burdamente frenar el proceso de cambio de los magistrados Mario de Jesús Jiménez y Elsa Cordero, bajo el pueril argumento de supuestas inconsistencias en el procedimiento legislativo, petición que fue presentada en la sesión de ayer en asuntos generales y que en ese mismo momento fue desechada por faltar a la verdad.

 

Ambos magistrados ya se desempeñaron por dos periodos como miembros del Pleno del TSJE y por ley no pueden permanecer por una etapa más. En diciembre del 2014 fueron ratificados en sus cargos por los diputados y se estableció deberán dejar su lugar el próximo 3 de marzo del 2021.

 

La aún magistrada fifí Rebeca Xicohténcatl no logró su ratificación y la abogada también deberá ser reemplazada. La semana pasada fue notificada de la decisión del Congreso del Estado y se desconoce si recurrirá o no a la justicia federal para litigar la resolución de los diputados.

 

Para algunos el retraso en la presentación de las ternas no es casualidad, ya que formaría parte de la estrategia del gobernador Mena para quedarse con el control de esos nuevos magistrados, que en caso de lograrlo, sería una buena victoria para él, sobre todo porque dejaría a tres incondicionales en el Pleno del TSJE que permanecerán en el cargo el mismo tiempo que durará la gestión del próximo mandatario de Tlaxcala.

 

La intención de Marco Mena sería limitar el tiempo que tendrán los legisladores para concretar ese procedimiento y que éstos no tengan la posibilidad de negociar o impulsar a un abogado ajeno a su total influencia.

 

Una vez que el gobernador envíe las tres ternas, los diputados locales se llevarán por lo menos 15 días para revisar y evaluar las propuestas a fin de estar en posibilidades de designar a los nuevos magistrados.

 

En caso de que alguna terna o las tres sean rechazadas, los legisladores podrán pedirle al mandatario una segunda terna, que si también es desechada, entonces el gobernador de Tlaxcala ya tendría el derecho de elegir a los magistrados entre los integrantes de la última propuesta que envió al Congreso del Estado.

 

La magistrada que está convencida de su inminente salida del Poder Judicial es Elsa Cordero, quien andaría más que movida para lograr un conveniente haber de retiro que busca que sea por seis y no por cuatro años como sucede normalmente.

 

Bajo el argumento de que su estado de salud no es óptimo, dicen que esa abogada busca convencer a los legisladores para que le autoricen dos años más de haber de retiro, lo cual es difícil que se lo concedan porque nadie en su sano juicio le va querer pagar una compensación económica por seis años.

El haber de retiro sólo se autoriza por cuatro años. En el primero se paga el 80 por ciento del salario que recibe un magistrado en activo, para el segundo año el 70 por ciento, para el tercer año el 60 por ciento y en el último se entrega el 50 por ciento.

 

El relevo de magistrados del TSJE será más que interesante.

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