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Pensar que en Tlaxcala está resuelta la elección del 2021 para gobernador es un grave error que están cometiendo los simpatizantes y la misma precandidata morenista Lorena Cuéllar Cisneros, que se asume como inalcanzable en las diferentes encuestas para medir la intención del voto de los tlaxcaltecas cuando un factor clave para definir la sucesión es la conformación de las alianzas que a nivel nacional negocian las dirigencias del PRI, PAN, PRD y otros partidos políticos como el PT.

Nadie puede discutir que Lorena Cuéllar, la “super delegada” del gobierno federal que preside Andrés Manuel Lópéz Obrador, es la mejor aspirante a ocupar el lugar que dejará vacante el priista Marco Antonio Mena Rodríguez, pero tampoco nadie puede asegurar que los comicios venideros están definidos porque hay factores que aún no son analizados porque sencillamente se están construyendo.

La prolongada crisis interna del partido del presidente conocido como Morena está lejos de superarse y cada vez es más inminente la ruptura en esa fuerza política que no sólo controla la presidencia de México, sino la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores.

Ese factor está golpeando la figura de Morena y poco a poco la de López Obrador, por lo que seguramente el apoyo ciudadano que reciben irá a la baja y la tendencias electorales se modificarán.

Si bien en Tlaxcala las dirigencias locales del PRI, PAN, PRD han sostenido acercamientos para explorar una coalición para el 2021, la realidad es que a nivel nacional las dos primeras fuerzas políticas han avanzado en los acuerdos y se da como un hecho su alianza electoral, por lo que existe un borrador que establece los estados donde los panistas pondrían candidatos y en qué otros lo harían los priistas.

El PRD no tiene otra más que sumarse a esa coalición, pero sabe que ante su escasa fuerza y presencia nacional lo único que podría pedir es una o dos candidaturas a gobernador (Michoacán y Tlaxcala) de las 14 que estarán en juego, de ahí que desde hace meses se haya dado a la tarea de acercarse y respaldar las aspiraciones de la priista Anabell Ávalos Zempoalteca, quien hace unos días también fue apapachada por el diputado federal de Morena Porfirio Muñoz Ledo.

Anabell Ávalos que se desempeña en la actualidad como presidenta municipal de Tlaxcala es la única aspirante que reúne el consenso en torno a su probable nominación de ese bloque. No tendría que renunciar a su partido, pues en caso de concretarse la alianza simplemente sería registrada por el PRD.

El PAN sigue el juego de que está buscando a la mejor candidata o candidato a la gubernatura de Tlaxcala, sin embargo en los hechos realiza un trabajo a ras de suelo en los distritos y municipios donde tiene posibilidades de ser competitivo para asegurar su triunfo, pues la dirigencia nacional y estatal de ese partido saben que si van solos en los comicios del 2021 no estarán en condiciones de pelar el gobierno del estado.

El PAN está empeñado en conseguir el distrito uno federal con cabecera en Apizaco, así como demostrar su fuerza en ese corredor donde tiene en su poder varios ayuntamientos. El alcalde panista de Apizaco Julio Cesar Hernández Mejía, está trabajando para lograr ese objetivo y aunque su nombre ya se maneja como aspirante a la gubernatura, en realidad su verdadera intención es llegar a la Cámara de Diputados.

El PRI aunque cambio de dirigente local sigue sin rumbo y sin proyecto definido. Hace unos días, el gobernador Marco Antonio Mena convocó en Casa de Gobierno a un cónclave priista que contó con las principales figuras de ese partido entre los que se pudo ver a alcaldes, funcionarios estatales y miembros del ex partidazo.

Dejando en el clóset su vestimenta de sumisión al presidente de México y su chaleco de imparcial, cuentan que Mena Rodríguez dijo que ahora si se tenían que poner a trabajar y acercarse a los ciudadanos para presumir los logros de su administración, pues la competencia en el 2021 sería complicada y dura.

A los presentes se les solicitó que propusieran ideas y las acciones a seguir para fortalecer al PRI en los siguientes meses, de ahí que un alcalde cercano a la capital planteó la idea de que los ahí presentes donaran permanentemente una quincena de sus salario para financiar las actividades del partido que carece de fondos económicos. El silencio poco a poco se apoderó de los presentes hasta que se hizo sepulcral y obligó la intervención del mandatario que solicitó siguiera la lluvia de ideas para revivir al ex partidazo.

Al final la reunión no sirvió de nada porque todo sigue igual como antes.

A la sucesión en Tlaxcala le faltan muchos capítulos por escribirse, pero como se podrá dar cuenta la clave de la misma está en las coaliciones que pronto se empezarán a definirse.