Una diputada que podría hacer nuevamente el ridículo es la morenista María del Rayo Netzahuatl Ilhuicatzi, presidenta de la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Congreso del Estado, quien sólo busca combatir la corrupción con discursos y poses de honestidad que nadie le cree, porque su voluntad no se traduce en hechos concretos ni en acciones que demuestren que tiene un interés real en castigar las malas prácticas y conductas de los servidores públicos.

 

La oriunda de San Pablo de Apetatitlán que logró ser diputada local por pura suerte, presentó una iniciativa para tener una nueva Ley de Fiscalización Superior y Rendición de Cuentas del Estado de Tlaxcala y sus Municipios, con la cual se pretende ampliar las sanciones económicas y otorgar más facultades al Órgano de Fiscalización Superior para que a través de la intimidación y del miedo se cumplan con los plazos para entregar las cuentas públicas.

El año pasado María del Rayo Netzahuatl fracasó en su intento por mejorar, según ella, los procesos de fiscalización, pues su propuesta de reforma constitucional que presentó para que las cuentas públicas fueran entregadas mensualmente y no trimestralmente como sucede actualmente no prosperó luego que los cabildos rechazaron tal cambio.

Ahora, la zombi discípula del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, va por otro intento para tener una nueva ley en materia de fiscalización, la cual podría naufragar al no tener el respaldo de todos los legisladores de Morena, el PT y el PES que perciben que tal propuesta no sólo está incompleta, sino que tiene serias inconsistencias y deficiencias.

La mencionada iniciativa quedó maldecida desde su presentación por parte del diputado local del PT, Víctor Castro López, quien lamentó que se proponga una nueva legislación que es omisa para sancionar y frenar los casos de nepotismo que están documentados en varios ayuntamientos del estado.

La práctica del nepotismo es violatoria de la ley y sin embargo esa conducta que es solapada y tolerada en los ayuntamientos, también es replicada en el Poder Legislativo donde hay diputados locales que tienen trabajando a familiares, quienes cobran y no realizan ninguna actividad en el Congreso como es el caso del hermano de la coordinadora de la fracción parlamentaria del PT, Irma Garay Loredo.

Y aunque María del Rayo Netzahuatl Ilhuicatzi, presidenta de la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Congreso del Estado, trate de deslindarse de esa nefasta práctica en los ayuntamientos bajo el absurdo y pueril argumento que no está en sus facultades investigar y sancionar esas conductas, lo cierto es que ella protege esa irregularidad de los presidentes municipales y de sus compañeros legisladores que muchos de ellos prometieron no robar, no mentir y no traicionar.

Vender la idea que con una nueva Ley de Fiscalización Superior y Rendición de Cuentas del Estado de Tlaxcala y sus Municipios se hará efectivo el combate a la corrupción es demagogia pura, porque las normas no fallan si simplemente no se aplican y se cumplen.

La actual legislatura bajo el control de Morena y sus aliados el PT y el PES ha tenido 8 meses para demostrar con hechos que era diferente a las anteriores, sin embargo los días han pasado y su comportamiento es muy similar a otras que fueron corruptas, omisas y con un pobre trabajo legislativo.

Sólo un iluso puede esperar que las cosas cambien o mejorarán con los actuales diputados locales. El destino de la actual legislatura está marcado hacia la decepción.