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Lorena Cuéllar, dejar al PRD para formar su propio partido una de sus opciones

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La abundancia de simpatizantes debería ser su prioridad, porque ha sido mal negocio litigar sin un líder nacional y con colaboradores coludidos o tracioneros

Manlio Fabio Beltrones Renuncia PRI, Ricardo Anaya Lamenta, Tlaxcala OnlineSi en la elección antepasada el Partido de la Revolución Democrática (PRD) consiguió una votación cercana a los35 mil sufragios y en la del cinco de junio su registro subió a 175 mil, eso significa que Lorena Cuéllar Cisneros, debería superar las ambigüedades de su fundación y pensar muy seriamente en fundar un partido político local.

En un extraordinario artículo publicado en El Universal, Agustín Basave Benitez, justifica su renuncia a la dirigencia nacional de ese partido, comparándolo con una especie de poder legislativo donde es improbable un gobierno interno si se carece del consenso de los principales grupos.

Pero en el amarillo no son grupos sino tribus. Las más, con la mira puesta en los signos de pesos, tanto de lado oficial y la necesidad que tiene el gobierno federal de contar con porros como Jesús Ortega, o figuras nefastas para manejarlas como imágenes abyectas –he ahí a Bejarano y esposa– u otro tipo de raros proyectos, tan espantosos como el gobernador de Morelos Graco Ramírez y sus operadoras, tan temibles como Lucía Meza, por cuyas muecas y voces soeces conocemos como lady pistolas.

Si ahora, la Cuéllar no dispone ni del respaldo de Basave, porque ya no es líder nacional, ni de Jesús Ortega, pues quedará siempre la duda sobre las becas del gobierno del señor manchis a sujetos como este, de imagen rasposa, de apariencia izquierdosa y de ágiles reflejos para capitalizar todo tema al que le miren el signo de pesos, pues no sé qué espera para iniciar un proyecto propio, o más fácil, apoderarse de un partido comoMovimiento Ciudadano (MC) regenteado por el ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya.

Cuéllar Cisneros abrió decenas de frentes y hoy paga las consecuencias. Tal vez su principal mérito fue llegar hasta el final de la elección con la estructura paralela al perredismo, a la cual nadie le puede negar la importante convocatoria que tuvo, como para sumar tantos votos a pesar de los ominosos ejemplos amarillos fingiéndose de su lado, pero trabajando para otros intereses.

No debería Lorena sustraerse al interés de sus abundantes seguidores. Pero qué tal si en lugar de la desgastante confrontación que le significa pelear contra los arrogantes grupos empoderados y ganadores de los comicios, se dedica a analizar fallas en una autocrítica que la deje abrir los ojos comenzando por no volver a los excesos de confianza, creyendo que el estado entero se le entregaba gracias a una estética que espantaba con el photoshop a raudales, pero descuidando el contenido de su discurso.

Obispo de Tlaxcala, ¿da respiro al PRI?

En la Diócesis de Tlaxcala, dos temas causaron controversia. Que El Universal mire en un artículo a la partida del obispo Francisco Moreno Barrón al Arzobispado de Tijuana, como consecuencia de hacer contracampaña en perjuicio del PRI. Y el otro, una acelerada promoción del obispo auxiliar de Puebla, el respetado Eugenio Lira Rugarcía, para ocupar el lugar que quedará vacante en la Mitra tlaxcalteca a partir del 11 de agosto próximo.

Les cayó de extraño pues pasada la elección, don Francisco Moreno Barrón se reunió con el gobernadorMariano González Zarur, en un contexto más que aterciopelado, pero anteponiendo que en las dos homilías donde se abordó el tema del voto –una de ellas ocurrió el tercer lunes de mayo, durante la Bajada de la Vírgen de Ocotlán– hablando invariablemente de él como algo libre, maduro y responsable.

Dicen que de esa reunión se afianzaron los lazos de amistad entre el señor manchis y el moreliano Moreno Barrón, quien ya desde antes de esas fechas –en abril le avisaron- sabía que sus maletas deberían estar listas porque partiría al Arzobispado tijuanense, donde don Rafael Romo, recién había renunciado tras cumplir 75 años de edad. Sus críticos atribuyen su salida a lo que ven como un innegable relajamiento en la estructura de dicho arzobispado, donde estaban presentes temas de pederastia y alcoholismo.

El blog Santa y Pecadora, de Teo Uckerman, es duro con el papel desempeñado por Romo Muñoz. Tijuana –dice el bloggero- es otra arquidiócesis en decadencia. Muchas son las voces que se preguntan en esta iglesia particular sobre el actuar del Arzobispo Rafael Romo Muñoz, quien a pesar de la serie de escándalos que se han suscitado en su arquidiócesis ha sabido torearlos y acallarlos.

De obispo a arzobispo

Dicen que el nombre de Moreno Barrón brilló en El Vaticano, a través de su maestro el Cardenal de Morelia,Alberto Suárez Inda –cargo que le fue creado el 14 de febrero de 2015- cuyas opiniones vaya si son tomadas en cuenta por el Papa Francisco, encargado de plasmar su rúbrica en cada nombramiento en las noventa diócesis de México, 18 de las cuales son Arzobispados.

Ser promovido de obispo a arzobispo, lejos de ser un castigo deberá considerarse una distinción.

Ver la partida de Moreno Barrón como castigo por promover el voto contra el PRI es una visión más bien pequeña por poco informada.

Bienvenido Eugenio Lira

Pero a su tiempo porque, del bien intencionado comentario de Raúl Torres Salmerón, respecto a la muy probable llegada del obispo auxiliar Eugenio Lira Rugarcía, habría que considerar a los más de treinta obispos auxiliares a quienes El Vaticano les tendría la encomiosa tarea de asumir como titular en la Diócesis tlaxcalteca.

En Puebla, por ejemplo hay dos obispos auxiliares además de Lira Rugarcía. Se trata de Felipe López Lorenzini yTomás López Durán. Ambos también con las ganas de ampliar su espectro de servicio.

En el estado de México hay ocho obispos auxiliares. Las diócesis de Jalapa, Guadalajara, Morelia, tienen también aspirantes a llenar el hueco que en su momento deje Moreno Barrón.

El ansia de Lira Rugarcía por allanar las opiniones en Tlaxcala no es en absoluto negativa. Seguramente responde a su protagonismo luego de su impecable papel como co-organizador de la visita de El Papa Franciscoa nuestro país, tarea que compartió con el Nuncio Apostólico Cristofe Pier, y tras concluir su secretariado en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

Ojalá Lira Rugarcía hubiese aguardado un poco más. Habría campeado el equilibrio en este compás de espera. Porque no ha de ser de muy buen gusto comenzar a hablar de sucesiones cuando se viven momentos de plena gestión, me refiero a la gestión de Francisco Moreno Barrón.

Puras renuncias

El que más anunció su renuncia fue Agustín Basave Benitez al PRD. No soportó la influencia de las tribus. Necesitaban un presidente de adorno, que pusiera cara de engañado cuando les conviniera y levantara sus brazos cuando algo ganaran.

El que sorprendió con su renuncia fue Manlio Fabio Beltrones, decepcionado de la falta de respaldo del presidente Enrique Peña Nieto, quien padeció un súbito autismo cuando el sonorense le condicionó seguir al frente del CEN tricolor si el gobierno castigaba gobernadores abusivos de la talla del polémico Javier Duarte de Ochoa. Finalmente, alegó, todos los candidatos fueron palomeados por Peña Nieto.