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Archiv para 5 septiembre, 2016

Abre plagio de Capiz, el escalofriante nivel de enriquecimiento de funcionarios

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Dicen que pese a pagar 50 millones de pesos por su liberación, sus plagiarios lo mataron; ¿de dónde sacaron tal cantidad?, ¿y los verdaderos peces gordos del marianismo?

Mariano Gonzalez Zarur, Jose Antonio Meade, Corrupcion Maxima Sedesol Gobierno Tlaxcala Online

La Comisión Nacional de Seguridad (CNS) reveló la aprehensión de al menos 15 integrantes de una banda de secuestradores, a quienes un dedicado trabajo de inteligencia descubrió el involucramiento en plagios como el del hijo de Fernando Martí, hijo del empresario Alejandro Martí, ocurrido en junio de 2008.

Según las autoridades, dichos maleantes son los autores del secuestro y asesinato de Jorge Capiz Jasso,  ex director de adquisiciones de la Oficialía Mayor del gobierno de Tlaxcala.

Fueron cayendo paulatinamente, hasta el último operativo en el Pueblo Mágico de Acolman, donde operaban una casa de seguridad, de donde fueron rescatados un menor de edad y una empresaria de 43 años, según se asienta en varios reportes de las autoridades.

La desaparición de Capiz Jasso habría ocurrido por ahí del 28 de julio. Los plagiarios exigían la entrega de 50 millones de pesos, según información publicada dos semanas después por El Sol de Tlaxcala.

Es decir, la banda de plagiarios disponía de mecanismos eficientes para hacerse de información valiosa. Sabían qué funcionarios del gobierno tlaxcalteca disponían de grandes cantidades de dinero. Deben tener cómplices en los bancos para conocer la riqueza de los personajes a quienes tocó la desgracia de ser marcados.

¿Por qué tendría tanto dinero el director de adquisiciones del gobierno?, ¿Fue su plagio una ventana que se abrió para darnos una idea de los niveles de sustracción presupuestal?, ¿A qué se debe el silencio absoluto de la Procuraduría General de Justicia, que hoy asegura haber trabajado coordinadamente con las fuerzas federales y del Edomex para lograr la detención de dicha banda de plagiarios?

¿Por qué con dinero del Pueblo se pagan escandalosas custodias personales?, ¿No creen ustedes que no solamente la nieta del gobernador tiene derecho a una escolta de nueve elementos, que por ejemplo la cuidan cuando acude a jugar a algún sitio público?, ¿No es injusto que a la mayor parte de los tlaxcaltecas les den limosnas de carácter electorero, mientras a la familia real le asignan semejantes aparatos de seguridad?

La desaparición de Capiz Jasso ha sido un evento doloroso, para su familia y para todo el pueblo de Tlaxcala.¿Cómo él, cuántos funcionarios más disponen de tales fortunas, al grado que deben andar custodiados a diestra y siniestra?

Dicen que el dinero, los 50 millones de pesos habrían sido entregados a los desalmados plagiarios, quienes de todas formas privaron de la vida al funcionario tlaxcalteca. ¿Entonces serían una mera coincidencia los robos registrados en la casa del contralor del ejecutivo, Hugo René Temoltzin Carreto; de Hugo Morales Alanís, presidente del Tribunal Electoral de Tlaxcala (TET), de Alejandro García Arenas, ex colaborador marianista en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (Secte)?

Los sueños truncos

Sí, son varios los políticos tlaxcaltecas a quienes afectó la llegada de Mariana González Foullón a la delegación de Sedesol, y en automático al foro más visible para buscar la candidatura tricolor al Senado de la República.

García Portilla, Rosalía Peredo (el barril sin fondo), Anabell Alvarado, Rosalía Muñoz, casi todos objetos de utilería del sistema marianista –a excepción de Peredo… una pseudo activista aventurera y chaquetera- no han tenido más opción que ser testigos pasivos de su enterramiento, y del notable favoritismo a una familiar del gobernador, quien a estas alturas ni ha presentado su declaración tres de tres, como tampoco ha renunciado al DIF estatal.

Son de conocimiento público los problemas de Mariana con proveedores que, por ejemplo robaban peso a los millones de desayunos distribuidos por el DIF a los niños de todo el estado.

Por estas causas, uno no tiene más que abrir desorbitadamente los oclayos cuando el secretario de Desarrollo Social, José Antonio Meade Kuribeña, nos trata de sorprender asegurando que su amigo personal el gobernador ha cambiado el rostro al estado.

La observación no es menos delicada porque el secretario de Desarrollo Social, acaricia la posibilidad de contender por la Presidencia, y su palero amigo Mariano, seguramente habrá prendido más de diez veladoras para que así ocurra.

Pero no hay crimen perfecto. Y si la imposición de Mariana en Sedesol se veía como un importante movimiento en el tablero de ajedrez del neurótico libanés apizaquense, no olviden ustedes que a este tipo de tahúres siempre los ronda un jaque mate.

En otras palabras, así como a Mariano le llevó tiempo planear la elección de gobernador del cinco de junio, involucró a cientos y gastó lo inimaginable del presupuesto, en este momento estamos presenciando la puesta en marcha del operativo elección federal 2018.

En efecto, tipos tan predecibles como García Portilla pueden llamarse damnificados. Tan vistos como la Peredo… defraudados, y tan añosos como Joaquín Cisneros… revitalizados.

La verdad es que aun con la supuesta preferencia del titular de la Sedesol hacia lo que huela a Mariano en Tlaxcala, los índices de pobreza aumentaron 1.2 por ciento del primer trimestre de 2015 al primero trimestre de 2016. Según el Coneval, el número de pobres creció en más de una décima este último año. Cómo lo mide, pues simple, el trabajo de esos paisanos genera una ganancia menor al precio de la canasta básica.

En este panorama, Meade Kuribeña quiere ser Presidente. Pues solamente que tuviéramos tapados ojos y oídos para no darnos cuenta que la llegada de este sujeto y la carabina de Ambrosio.

A ver, díganme si la flamante delegada de Sedesol, Mariana González Foullón, ha hecho pronunciamiento alguno respecto a cómo ve a los pobres y cómo piensa ayudarlos.

¿No será que lo único que les interesa es tener el manejo de los programas sociales para hacer y deshacer, dar y regalar, pero siempre en función de su conveniencia?

Yo creo que sí.