Epifana de un ngel

Ella era una mujer de mediana edad, con sueos y metas en la vida como todas. Era alegre, optimista y siempre mostraba su mejor cara y actitud ante el mundo y todos los eventos propios de la rutina y cotidianidad de la vida.

Haber vivido dentro de esa burbuja que fabrican los padres desde el momento de nacer, que sirve primordialmente para proteger al ser amado de todo aquello que pueda daarlo fsica y emocionalmente, la protegi por muchos aos de casi todos los peligros a los que se expone el ser humano.

Su historia comenz cuando decidi, por conviccin propia, abandonar esa burbuja, consciente de que era momento de salir y enfrentar el mundo y todo lo que la realidad del momento le presentaba. Es momento de aventurarse. Qu puede pasar?, se dijo constantemente.

Poseo armas protectoras, nada, ni nadie me puede daar. sas eran las palabras que le ayudaban a contener y vencer el miedo que provoca lo desconocido.

Salir al mudo no fue difcil, al contrario. Incluso lleg a pensar que, de haberlo sabido, lo hubiera hecho mucho tiempo atrs.

El mundo y la realidad no son tan malas, te ofrece oportunidades atractivas y grandes experiencias. Eran palabras que comparta con quienes amaba.

La vida continu su curso y el destino fue llegando conforme estaba escrito. El xito y al amor se aparecieron un da, ambos se pararon frente a ella y engaosamente extendieron sus manos invitndola a bailar. Era difcil decidir a quin elegir. En su interior, una voz le dijo que poda caminar y bailar con ambos, as que dio su mano a los dos, sonriente y con la esperanza eterna de los cuentos de hadas: Vivir feliz para siempre.

Ms tarde entendi que no le era posible compaginar el xito anhelado e inculcado por sus padres con la gran aventura del amor. Tuvo que decidir por uno de los dos y eligi al segundo, con la conviccin de que en algn momento el xito llegara y fuera del todo compatible con su nueva forma de vida.

Se dedic a vivir lo que la vida le daba, no poda quejarse. Le mostraba una cara conocida, el anhelo de la familia feliz llena de logros y no quiso mirar ms all. En ese momento lo era todo y lo tena todo. Para qu cuestionar o cambiar algo si todo iba bien.

Ignorar el destino que la vida tiene planeada para cada ser humano puede ser un arma de dos filos. Por un lado, la incertidumbre del maana provoca emociones, expectativas y hace levantarte cada maana esperando y deseando que sea mejor que el anterior y, por otro, el no saber qu jugadas puede hacerte sin aviso, sin anuncio, puede llenar el interior de otro tipo de inquietud.

Para ella el destino fue as, hizo que se confiara y sintiera que todo marchaba bien. El olor a rosas y nardos que se percibe en una vida donde el amor y el equilibrio son la base fundamental de la felicidad se perciba en el ambiente.

Al pasar de algunos aos, el ambiente an estaba impregnado de ese olor dulce y de paz. Nunca pas por su mente que, para ella, al igual que pasa para muchas mujeres, el destino tramaba una mala jugada, tal vez celoso de su vida feliz.

Cierto da, uno de esos tantos de la vida, sin esperarlo, sin imaginarlo, la realidad humana lleg a ella. Se apoder de su vida feliz, mostrando el lado ms oscuro del hombre y de la vida misma. Con la tristeza que emerge de lo ms profundo del ser, al mirar y vivir lo que nunca imagin, algo apareci y rompi el equilibrio de su vida. Lo afront y decidi buscar al xito que se esconda muy cerca.

Se puede cambiar, slo es necesario motivar y ayudar. Todo est bien, hay que confiar. Eran sus palabras cada maana. Las lgrimas no eran lo suyo; la sonrisa y la valenta, s. Cada maana deca: Todo est bien.

Con el aliento y el nimo que da tener junto a seres especiales por quienes das y haces todo, por quienes el amor va ms all del sueo romntico y sublime, as se camina y se mira hacia adelante, no se mira atrs. El pasado ha marcado la vida, pero no se ha llevado la esencia, que es propia de cada alma desde que nace. As camin ella, no esperaba ms que poder ser luz para guiar a quienes tena cerca, no importaba nada ms. Todo el dolor y la desilusin podra salvarse y borrarse tan solo con las sonrisas y miradas tiernas de sus grandes amores.

El pasado podemos olvidarlo y el presente vivirlo en el aqu y el ahora. Pero no sabemos qu nos tiene preparado el futuro. Para ella, el futuro no quiso ser indulgente y depararle ese final feliz que tanto se aora. Al contrario, el da que se present y la mir a los ojos fue para decirle con palabras fuertes cul sera su camino el camino que la llevara al final de su vida.

Desde ese encuentro ya nada fue igual, las palabras quedaron impregnadas en la mente y en el corazn de ella y de todos quienes la rodeaban, quienes las amaban. No hubo cuestionamientos para el Creador o para el destino, tan solo se aoraba la esperanza de un milagro, un anhelo que por cada da que pasaba, y ante la eminente presencia de aquel mal que la invadi, fue desapareciendo. La luz de la vida fue apagndose poco a poco, el dolor cada vez fue siendo ms intenso, pero su voluntad no decay, su alegra trataba de mostrarse en cada palabra o en cada llamada y segua diciendo Todo bien, todo est bien.

Sus sueos y metas forjadas fueron bajando la voz, en su corazn gritaban en silencio y decan: An hay mucho que hacer, an tengo planes para la vida. Pero esa voz ya no fue escuchada. El destino no fue flexible y no quiso cambiar la historia, solo la tom en sus brazos para ayudarla a dar sus ltimos pasos.

La fragilidad que adquiri su cuerpo no empatizaba con la fortaleza de su alma y de su voluntad, tratando de seguir siendo el motor de la familia.
Sus ojos dejaron de mirar, su voz dej de hablar y en un instante su aliento feneci y su corazn humano dej de latir, un momento tan fugaz que es casi imposible de creer que haya sido real.

La ausencia fsica qued. Sin embargo, en el ambiente se respira el olor a rosas y nardos de paz y tranquilidad. Su esencia est presente en cada momento, en cada historia, en cada corazn. Ahora s que su presencia y su paso por este mundo fue tan solo para compartir su amor, impregnarnos de su esencia, para manifestar que lo ngeles no viven siempre en el cielo: llegan al mundo, cumplen su misin y regresan con el Creador.

Alox z.g

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ngeles Nolasco

Mi nombre es Angeles Nolasco, egresada de la Licenciatura en Trabajo Social de la UNAM, Mtra. en Educacin por la UPN. Actualmente docente en la Benemrita Universidad Autnoma de Puebla Complejo Regional Sur en la Licenciatura en Comunicacin. En mi trayecto de vida laboral e intelectual he tenido la oportunidad de trabajar en la Ciudad de Mxico en el CECATI 155 en el rea de vinculacin. En ao 2003 llegu a la Ciudad e Tehuacn y me incorpor a la A. C de Alternativas y Procesos de Participacin Social en el rea de Educacin y con temas ambientales; posteriormente de manera informal colabor con la A.C Justicia Mixteca realizando talleres en comunidades de la regin abordando temas relacionados con la Violencia de Gnero y la trata de personas. Entre otras actividades estn la participacin en grupos de teatro, cuenta cuentos y talleres de direccin escnica y dramaturgia, as mismo he participado en talleres de Derechos Humanos y ahora de divulgacin cientfica, entre otros.

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