Brevis vita
Felicidad Batista (España)
El suspiro de la vida es exageradamente breve, escribió sobre el mármol de su tumba días después de fallecer.
Fiasco
Karla I. Herrera (Honduras)
El sagaz era más ostentoso que un pavo real, más lenguaraz que una urraca. Se jactaba de su inteligencia hegemónica, de su poderío como escritor, pero, de súbito, fue ridiculizado cuando quedó al descubierto su impostura y el plagio que escondía la mayor parte de su obra literaria.
Penitenciaría
Calixta Choque Churata (Bolivia)
Con la expresión de que allá donde está tiene de todo para vivir, incluso tiene trabajo y además puede estudiar. Solo que uno tiene que mostrar un buen comportamiento. Preocuparse está de más. Llevarle dinero sería fomentar, uno tiene que aprender. Decía el padre que estuvo en una penitenciaría sobre el hijo que está en la cárcel.
Al final
Luis Ignacio Muñoz (Colombia)
Al parecer, en el último instante, después de haberse lanzado a las aguas, mientras empezaba a ser tragado por el remolino, el hombre sintió que quería volver a vivir y trató de luchar para mantenerse a flote. Esto ocurrió durante unos segundos antes de desaparecer para siempre.
El vacío olvido de tus ruinas
Daniel Frini (Argentina)
La estatua está arrumbada entre sombras que son sudarios, en lo que en el principio era un vergel; a pasos del árbol que lo inició todo. Hoy, en el jardín se enredan arbustos indisciplinados, árboles escuálidos, soledad, pena opresora y silencio. Hay una tristeza atemporal que el calor, la humedad y el abandono amortajan. No hay flores. No hay aves. Hace tiempo, Él decidió expulsarlos a todos. Yrit, esposa de Lot, estatua de sal, se deshace con los siglos. Él camina sobre hojas muertas y la ve. Recuerda y llora, con nostalgia arrepentida.






