Deseos inusuales de Navidad (2020)

El mundo se rige por cosas mucho ms universales que Covid-19 y sus mltiples mutaciones; por ejemplo la Navidad, que siempre llega en diciembre junto con sus posadas. Sin embargo, probablemente en esta ocasin no habr intercambio de regalos y ni siquiera recibir el tradicional aguinaldo, repleto de dulces de colacin. En cambio, a la percepcin de estar vivos (Usted tambin), se sumarn deseos inusuales. Usted, qu pedir para esta Navidad?

Tal vez, entre sus peticiones se encuentre el de un cuento navideo, extraordinario. Pero que no sea el de Canto de Navidad, de Charles Dickens. Pues, aunque bonito, ya lo ha ledo muchas veces, con y sin ilustraciones.

Adems de que ha disfrutado de sus versiones flmicas: Scrooge or Marleys Ghost (1901), que se puede ver, casi completa, en internet.

La tradicional Scrooge (1970), del realizador Ronald Neame, interpretada por Albert Finney y Alec Guiness.
O la ms moderna, A Christmas Carol (2009), muy bien lograda, con la tcnica de la animacin, que cuenta con las actuaciones de Jim Carrey, Gary Oldman y Colin Firth, bajo la direccin de Robert Zemeckis.

En realidad, uno nunca sabe qu es lo ordinario o lo extraordinario. Cmo distinguirlo? Por cierto, podra Usted reconocer un milagro, nada ms de un vistazo?

Selma Lagerlf, la primera mujer en ganar el Premio Nobel de Literatura (1909), famosa por haber escrito la novela El maravilloso viaje de Nils Holgersson, que tambin ha sido llevada a las salas de cine en magnficas producciones, nos obsequi La noche santa.

En este relato, una abuela platica la leyenda de un hombre extrao que, en una noche fra y oscura, rogaba por un poco de fuego. Nadie le ayudaba. Hubo de traspasar barreras de animales y otros obstculos para encontrar apenas rescoldos, los que estaban custodiados por un hombre muy malo.

El malvado advirti signos fuera de lo comn, al punto que expresara:

Qu noche ser esta en que los perros no muerden, las ovejas no se asustan, las lanzas no matean y el fuego no quema?, se deca a simismo. Y llamando al forastero, le pregunt: Qu noche es esta? A qu se debe que todas las cosas se muestren tan clementes?

Ya se sabe que Usted, amable lector, tiene mucha intuicin; empero, para tener la certeza de por qu el cosmos derram su indulgencia y quin fue el beneficiado, ser necesario que lea el sorprendente final.

En noches claras, de traviesos luceros, alguien guiado por la estrella de Beln busca crear esa trama extraordinaria que usted anhela poseer.

Para satisfacer esas ansias, nadie como Vladmir Nabkov, el extravagante ruso autor de la novela Lolita, adaptada al cine en dos ocasiones.

Este aristcrata nacionalizado estadounidense, experto en las complejas necesidades humanas y sus reacciones en los momentos ms raros, redact Cuento de Navidad.

Trata de cmo Novodvortsev se decepciona al recibir de un crtico de literatura, el consejo para que escriba un cuento de navidad fuera de lo comn.

Metido en ese afn, su mente divaga por varios aspectos, hasta que:

se acord del cuarto de estar de la casa de unos comerciantes, de un gran volumen de artculos y poemas con pginas de cantos dorados (una edicin benfica para los pobres) que de alguna forma estaba relacionado con aquella casa, record tambin el rbol de Navidad del cuarto de estar, la mujer que l amaba en aquel tiempo, y las luces del rbol reflejndose como un temblor de cristal en sus ojos abiertos al coger una mandarina de una de las ramas ms altas. Haban transcurrido veinte aos o quiz ms…

Inmediatamente, el personaje se aleja de esas memorias, busca otros caminos. Su imaginacin lo lleva a Pars; luego, a negarse la viabilidad de ver a un General llorando de rodillas, mas logra presentir la existencia de un pino, cuyo color se conocer, slo si Usted es capaz de seguir el texto hasta su conclusin.
No se crea, en la vida no todo es misterio.

Clement C. Moore, en su poema Una visita de San Nicols, resea la historia de un chiquillo que, en la noche de Navidad, escucha ruidos de campanas:

Escrut la inmensidad del cielo estrellado

Abr mis ojos, y aparecieron a lo lejos
Un trineo y ocho renos no ms grandes que una mano,
Dirigidos por un pequeo y alegre personaje:
Era San Nicols

El infante no ha tenido una visin; l mismo aclara lo que pas despus:

San Nicols sala de la chimenea.

Su abrigo de piel, sus botas y su gorro

Estaban un poco sucios por la ceniza y el holln.

Sobre su hombro, un saco lleno de juguetes

Le daba la apariencia de un extrao vendedor.

Tena los cachetes rosados, unos hoyuelos encantadores,

Una nariz como una cereza y unos ojos brillantes.

Una boca pequea que sonrea todo el tiempo,

Y una barba larga de un blanco muy puro.

De su pipa iluminada y atrancada entre sus dientes,

Tena el rostro alegre, y su vientre redondo

Saltaba cuando rea, como un pequeo baln.

Era tan regordete, tan cachetn, este travieso duende,

Luego sin decir una palabra,

Se apresur a llenar las medias, hasta el fondo,

Y se despidi ponindose el dedo en la punta de la nariz,

Antes de desaparecer en la chimenea.

O el silbido de su tripulacin,

Juntos se fueron como una pluma en el viento.

Antes de desaparecer, San Nicols grit:

Feliz Navidad y feliz Noche Buena para todos

Este autor estadounidense, profesor en literatura griega y oriental, logra presentar una fbula sobre un hecho inslito: San Nicols mejor conocido como Santa Claus fue sorprendido colocando los presentes en la noche de Navidad.
Hay acontecimientos que nos parecan habituales: abrazar a los amigos y vecinos; recibir en casa a familiares lejanos; en procesin, alumbrados por velas polcromas, cantar la letana para pedir y dar posada; acostar la figura del Nio Dios en el nacimiento.

No faltaba quien se disgustaba porque los aguinaldos carecan de sus golosinas favoritas y la piata, de suficientes juguetes; o de plano, el regalo que le haba tocado, estaba muy feo.

Tras la cena, los pequeos jugaban y los adultos conversaban de temas que, muchas veces, aparentaban ser intrascendentes. Y, sin excepcin, todos evadan la pregunta: Santa Claus, existe?

Es factible que, en esta oportunidad, se opte por pretender algo atpico: un cuento que hable de la Navidad y de los rboles multicolores; de una leyenda que cambie el rumbo del universo; o de una vieja cancin, vista muchas veces en el cine y la televisin.

Claro, podra ser que simplemente, nos conformemos con gozar del destello luminoso en la mirada de un nio, ante la posibilidad de atrapar a Santa Claus entrando por la ventana.

Picture of Maritza Flores Hernndez

Maritza Flores Hernndez

Cuentista, ensayista y tambin abogada. Egresada de Casa Lamm, donde hizo la Maestra en Literatura y Creacin Literaria. Considera el arte, la ciencia y la cultura como un todo. Publica dos columnas literarias cada semana, en distintos diarios. Su obra ha formado parte de la antologa de cuentos Cuarentena 2020.

notas