Los muertos
Araceli Otamendi (Argentina)
Me persiguen los muertos, me acechan. Se presentan en mis sueños sin avisar. Tanta presencia de ellos me da miedo: tienen la mala costumbre de resucitar.
Curiosidad
Mónica Cazón (Argentina)
Todos los días tenía presente lo que su madre recalcaba con esmero y persistencia. — ¡Cuidado, Soledad, la curiosidad mató al gato y dejó embarazada a la mujer! Y Soledad, que era muy curiosa, no quiso matar gatos.
Aires de independencia
Emilio Del Carril (Puerto Rico)
Cansada de tantos atropellos, la mejilla izquierda le dijo a su homóloga: “No importa lo que él haya predicado; en adelante, resuelve tus problemas sola”.
Tercero, no estorbar
Angélica Santa Olaya (México)
Cuando el lobo vio al cazador le dijo: “¡Qué escopeta tan grande tienes!”… Y el cazador respondió: “Es para comerte mejor”… Caperucita, decepcionada, tomó su canasta y salió.
Al pie de la letra
Nana Rodríguez Romero (Colombia)
Un poeta críptico se hizo famoso porque acostumbraba colocar notas a pie de página a sus poemas.
Con el tiempo, los lectores, ansiosos, compraban sus libros para gozar la poesía que brotaba silvestre de sus notas a pie de página.






