Bunge: cmo no se debe entender la ciencia!

Cuando era joven y comenc a estudiar filosofa me dieron a leer un libro de Mario Bunge titulado La ciencia, su mtodo y su filosofa. En la inocencia e ignorancia propia de mi edad me gust. Luego me di cuenta que es un libro atroz, pattico y espeluznante, que da una idea de la ciencia que no es lo que en realidad debe ser. Se trata de una expresin de la visin positivista y de un materialismo vulgar que no tiene nada que ver con una visin histrica seria. Sin embargo es un libro utilizado en las escuelas por dcadas y que, por desgracia, se sigue usando para la deformacin de las mentalidades de los estudiantes.
     Mario Augusto Bunge (Florida Oeste, 21 de septiembre de 1919-Montreal, 24 de febrero de 2020) fue un filsofo, fsico y epistemlogo argentino. Durante su trayectoria, Bunge se declar realista, cientificista, sistemista, materialista, defensor del realismo cientfico y promotor de la filosofa exacta. Fue conocido por expresar pblicamente su postura contraria a las pseudociencias, entre las que incluy al psicoanlisis, la praxeologa, la homeopata, la microeconoma neoclsica (u ortodoxa) entre otras, adems de sus crticas contra corrientes filosficas como el existencialismo (y especialmente la obra de Martin Heidegger), la fenomenologa, el posmodernismo, la hermenutica y el feminismo filosfico. En trminos econmicos y polticos, Bunge propona una defensa del socialismo como cooperativismo, diferencindolo de y haciendo fuertes crticas al socialismo de tipo sovitico y al populismo. Ejerci la docencia en filosofa en Argentina, Uruguay, Mxico, E.U., Alemania, Dinamarca, Suiza y Australia. Ocup tambin la Ctedra Frothingham de Lgica y Metafsica en la Universidad McGill, de Montreal, Canad.
     Cuando estaba haciendo mi posdoctorado en Pars, con Bruno Latour, Bunge vino a un evento a Mxico y un alumno mo le mencion a Latour y me cont que casi echaba espuma por la boca. Su intolerancia a visiones alternativas del pensamiento se deja ver en sus textos. Se trata de alguien que no pudo entender la emergencia de otras formas de ver la ciencia, diferentes al positivismo decimonnico. En un libro suyo, que encontr hace aos en una librera, se refera a el delincuente Bruno Latour, de lo que ya haba escrito en un Ub titulado La guerra de las ciencias (13 de abril de 2018).
     Aqu tengo en mis manos un libro que Bunge public en 1998: Sociologa de la ciencia, dedicado al ataque de las visiones contemporneas de esta disciplina. Julia Buta, en la Revista Redes (5 de diciembre de 1995), en una resea a ese libro de Bunge, anota: Desde el programa fuerte de la Escuela de Edimburgo, pasando por Knorr-Cetina y Cicourel, desembocando en Woolgar y Latour, sin dejar de mencionar a Fleck y Forman, a la escuela de Frankfurt, Mulkay y Collins, nada queda en el tintero y todo se somete a una profunda desvalorizacin. La denostada relativizacin del conocimiento, la acusacin de oscurantista de la visin pragmatista, el uso peyorativo de ordinarismo para referirse al constructivismo, son los recursos utilizados para depreciar sustanciosos aportes realizados en la direccin de desenmaraar la complejidad de la ciencia como objeto de estudio. Conceptos tan iluminadores como el de explicacin por intereses, arenas transepistmicas, redes, capital social, y otros de relevancia similar, son opacados y sobre simplificados a lo largo de un trabajo que no presenta las caractersticas de una confrontacin terica, sino ms bien parece responder a una lgica partidaria. Para una cierta concepcin, la razn clsica griega, logos, es la que ordena el desorden inicial y va convirtiendo al mundo en una paulatina y progresiva diferenciacin del universo mtico y religioso del cual se va desprendiendo. Ese orden se instaura sobre la justicia inmanente de la naturaleza, que descansa en la idea de la legalidad del mundo. Toda la modernidad entendiendo a sta no meramente como una edad histrica, sino ms bien como un proceso cultural del cual,en un sentido, an formamos parte afianz esta creencia, asimilndola con tanta fuerza que la ha encarnado y corporizado en una de sus creaciones ms magistrales y grandiosas: la ciencia.
     Y prosigue. Desde la filosofa que Bunge acepta, la ciencia es el modo de conocimiento ms acabado y racional que existe. La ciencia emerge como una actividad consistente, regulada por reglas especficas, que tiene por objetivo primordial acercarse a la verdad de los hechos. Uno de los elementos que definen esta especial actividad y que nos otorga la llave de acceso al mundo actual es el mtodo cientfico. El mtodo es el mejor camino posible para aduearse de los secretos que posee el universo que nos rodea; el mtodo es el que garantiza el valor supremo de la verdad objetiva de un conocimiento que se distingue de la magia y el desorden; el mtodo es el que indica con precisin y certeza el camino a seguir para evitar los errores.
     S, Bunge fue uno de los promotores de que en la enseanza se continuara con el mito aberrante de el mtodo cientfico. Se trata sin duda de un emisario del pasado, que confront con vehemencia visiones novedosas de la ciencia posteriores a la revolucin iniciada por T.S. Kuhn y que tienen una magistral culminacin en el pensamiento de autores como Bruno Latour y Michel Callon. Cuando era estudiante de maestra en el CINVESTAV y estaba diseando el proyecto de creacin de la Escuela de Biologa para la Universidad Autnoma de Puebla, pens en una lnea de investigacin acerca de El poder y la ciencia, que tendra como subtitulo la ciencia no es como la pintan. A eso he dedicado la mayora de los aos de mi vida a partir de 1985: la ciencia no debe verse, de una manera ingenua e idlica, como expuso el Premio Nobel Franois Jabob en su libro La lgica de lo viviente, no como relatos de caballera. Por ello lo planteado por Mario Bunge es contrario a cmo debe entenderse la ciencia, que debe partir del principio enunciado por Latour y Callon: la ciencia tal como ella se hace. Y de ah la importancia de los estudios directos de los trabajos cientficos, sin especulaciones trasnochadas alejadas de la realidad.

     El Padre Ub no ley a Bunge, no le hubiera interesado pues su reino era ajeno a la ciencia y la tecnologa, pero afortunadamente no estamos en ese reino, aunque muchos quisieran eso.

Vamos a interrumpir aqu! [email protected]

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Ismael Ledesma Mateos

Bilogo (UNAM), Maestro en Ciencias en Bioqumica (CINVESTAV), Doctor en Ciencias (UNAM), Premio a la mejor tesis doctoral en ciencias sociales en el rea de historia por la Academia Mexicana de Ciencias (1999), Postdoctorado en el Centro de Sociologa de la Innovacin de la Escuela Nacional Superior de Minas de Pars, Francia. Director fundador de la Escuela de Biologa de la UAP, Presidente de la Sociedad Mexicana de Historia de la Ciencia y de la Tecnologa A.C (SMHCT) (2008-2014), profesor-investigador de la FES Iztacala de la UNAM.

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