Embate
No quiero banderas de paz
que aparenten una tregua.
No quiero otra voz
rasgando mi garganta
No quiero rendirme
mientras tú te lanzas al vuelo.
No quiero sujetarte
si con ello yo desaparezco.
No quiero combatir.
Soy una ola con infinitas lenguas.
Sismo
Te narraba mi sueño:
Todos huían a una parte segura,
la belleza creada en tan distintos tiempos
se abalanzaba sobre sus cabezas, Italia se hundía.
Yo me protegía y sólo observaba.
Dirás que es sólo un sueño,
pero igual lo más bello que tenía
empezó a caer.
Protopoeta
Le doy coba y se suelta.
La palabra ágil brinca en los reglones de mi Scribe.
Sólo sigo su pulso natural.
Una voz dicta las letras.
No quiere decir la hermosa Venecia,
Ni el húmedo Iguazú de Vasconcelos.
Tampoco el dolor de todos nuestros muertos.
Por hoy es sólo ella.
La palabra chueca y derecha
La que me jala los pies
Pues su urgencia es reventar en el sonido del que la lea.
La naciente poeta sabe que ya no podrá calmarla.






