El hombre que odio
Ha dejado
De existir
Sueña con ojos abiertos
Camina en una
Realidad
Astral
Es un Quijote oscuro
pelea contra chimeneas
industriales
que están sobre
La Carretera Federal
de su Juventud
El hombre que odio:
Ha dejado de existir
En junio
cumplió 85 años
El hombre que odio,
dejó de existir
pero no ha muerto
Pasa como con la mala hierba
Ese viejo ya es más
Una estatua de Jinzo
perdió la memoria
habita en la locura
Se quedó con una mujer ceniza
que le da de comer
frijoles tibios:
Todos los días
A las dos de la tarde
El hombre que odio
perdió la memoria
Olvidó el día
que le reventó a mi madre
El Tabique de la Nariz
a mediados de 1980
Olvidó los años
que me dejó aventado
En la zona del silencio
para irse a pasear
por Las Vegas, París y Madrid
A pesar del exceso de rencor
Mi corazón hace cicatriz
Porque cómo dijo
El ciego de Babel
La venganza es olvido
Nacimiento de Gilgamesh
Bajo el fuego de nuestra sombra
el alma galopa
Atravesaste el invierno
bajo el efecto del Jerez
fui siguiendo la luna
y el rastro de tu sangre sobre la nieve
Where the wild roses grow
Palpita: Crimen y Castigo
A Lost Higway
Tres colores
Una bandera
Una patria
Killing the mercy
Killing Joke
The Killing Moon
Sangras
Y floreces
en un Abril Rojo
Prolepsis:
[Te has caído de la moto tantas veces, haciendo piruetas en la esfera del Videodromo, de la Emptiness Machine, en Confortably Numb]
Yo te llevo bajo la piel
pero estás maldita
Te di mis ojos y miraste las tinieblas
I set fire to the rain
Te susurré al oído
Tanz mein leben tanz
Al parar ese vals
de quinceañera tardía
lloraste
al contemplar:
Las cosas que perdimos en el fuego
Lo que el viento se llevó
Las Flores del Mal
Mi amor, mi cura, mein mutter
Belalugosi ha muerto
Nos queda
La Náusea
Me abortaste un par de veces
Ahora soy
El Extranjero
en el planeta de tu Rojo Amanecer
Testimonio final
de unas crípticas Crónicas Marcianas
Insistí en nacer
Aceptaste mi terquedad
pero un Día de Ira
Chucho Persino
-ebrio de Bacardí-
me decapitó mientras cuidaba la puerta de tu regadera
Furiosa
Lo sometiste para mi resurrección
Ahora
Tengo el mejor sentido de moda en la ciudad
Chucho le arrancó la choya
del primer animal que encontró en el jardín
Ahora
Soy
El Hombre Elefante






