Tsukimi, Luna de Octubre

Observar la Luna y los astros que la rodean es un hábito en algunas personas; en otras, una afición; y para unas más es fuente de inspiración. Querido lector, ¿sabe Usted qué es el Tsukimi?

Tsukimi, palabra del japonés, significa Contemplar la Luna. Tradición del periodo Heian (794-1185), consistía en que el primer día de Luna llena de otoño se admirara a este satélite, así como durante los 14 días siguientes, al tiempo que se recitaban poemas.

Esta celebración, que originalmente comprendía sólo a aquellos que pertenecían a la nobleza, se extedió a toda la población durante la época Edo (1603-1868).

Actualmente, comprende —además de leer o escribir poemas—, beber té o sake e intercambiar dulces.

En este 2025, en Japón, la Luna llena se presenta el 6 de octubre, pero en México aparece con todo su esplendor el 7 de octubre, siempre y cuando las condiciones meteorológicas lo permitan.

La noche del 5 de octubre de este año, la luna aparecía casi llena, con una aureola plateada, deslumbrante y, en la parte inferior derecha, entre las horas 4 y 5 del reloj, se apreciaba una luz muy potente, quieta, sorprendente. Se trataba de Saturno, el planeta de los anillos visibles.

Tener la suerte de mirar con atención este fenómeno de la naturaleza, percibiendo el frío tenue y el viento que, aunque leve, fue suficiente para empujar las nubes y dejar un cielo claro que, con muchas estrellas, una Luna y un planeta, transformaron ese momento en una noche estelar.

Y entonces, aunque se diga que la Luna es el “lugar común” de los literatos, tendríamos que aceptar que, en todo caso, es el espacio común de todos los humanos.

Nos unimos al Tsukimi japonés invocando aquí unos cuantos versos de grandes poetas.

 

Una Luna,

un lago helado.

Brillan por igual

 

Haiku de Hashimoto Takako (1899-1963), poeta contemporánea que, en el siglo XX, encontró en la imagen del cielo y el agua el motivo de la contemplación.

 

Y con la luna instalada

en el corazón del cielo

dejé atrás las pobres casas

 

Haiku de Yosa Buson (1716-1784), donde el poeta demuestra que la luz lunar ilumina todo cuanto toca; la tristeza queda atrás.

 

Unas pocas nubes esparcidas

permiten a los hombres descansar

de la contemplación de la luna

 

Haiku de Matsuo Bash (1644-1694) que significa que, en caso de que Usted no encontrara más que nubes en el cielo, según este gran poeta japonés de la época Edo, debe aprovechar para dedicar la contemplación hacia otra cosa o, de plano, ejercitar otra actividad. Total, la Luna da variadas oportunidades.

 

Tan insistentemente perseguida

que la luciernaga se oculto

en la luz de la luna

 

shima Ryta (1718-1787), también de la época Edo, en este haiku nos hace ver que la Luna es benigna, pues en su luz se confunden todas las luces del mundo, por lo que no hay delanción que favorezca al malvado.

 

Una silla vacia.

A la luz de la luna

la cambio de sitio

 

La poeta Hashimoto Takako (1899-1963) antes encontró la Luna en un lago helado; ahora, lo hace desde una silla, objeto cotidiano que mueve para quedar justo bajo su luz.

Este poema nos invita a salir de casa, a caminar por el patio o la calle y mirar la Luna que se mueve perpetuamente; es probable que encontremos muchas cosas nuevas; incluso que nos decidamos a decir en voz alta poemas de autores de múltiples nacionalidades.

Como siempre, querido lector, Usted tiene la última palabra.

 

Picture of Maritza Flores Hernndez

Maritza Flores Hernndez

Cuentista, ensayista y tambin abogada. Egresada de Casa Lamm, donde hizo la Maestra en Literatura y Creacin Literaria. Considera el arte, la ciencia y la cultura como un todo. Publica dos columnas literarias cada semana, en distintos diarios. Su obra ha formado parte de la antologa de cuentos Cuarentena 2020.

notas