En 1853, al puerto de Veracruz llega Alfredo Dugs, mdico de formacin atrado por los relatos sobre Mxico y su diversidad de especies. En sus primeras colectas busc ajolotes, animales enigmticos que ameritaban ser estudiados. El general Elie Frdric Forey envi 34 ejemplares al Museo de Historia Natural de Pars para que Auguste H. A. Dumril los estudiara.
Existe un relato acerca de cuando Dumril recibi los ajolotes mexicanos. Qued tan maravillado con ese animal extrao que decidi hacer una presentacin del mismo en un evento donde coloc un ejemplar en un acuario de cristal cubierto por una cortina roja. Cuando el pblico estuvo ah polticos, aristcratas, periodistas y colegas cientficos, y corri la cortina para mostrar al ajolote, lo que se vio fue una simple y comn salamandra, lo que ocasion la burla de la audiencia. Dumril qued perplejo. Qu pas? Acaso las condiciones ambientales de Pars, el lugar donde se encontraba, indujo la metamorfosis del ajolote, animal neotnico que mantiene caractersticas larvarias, pudiendo reproducirse en esa condicin sin madurar jams, pero cuando madur en una circunstancia extraa dej de ser joven y se volvi una salamandra adulta.
Su nombre en nhuatl (axolotl) proviene de Xlotl, que es agua, y se ha traducido en diversas maneras: juguete de agua, monstruo acutico, gemelo de agua y achoque de agua. Xlotl es una especie de Can: hermano gemelo de Quetzacatl, el hermano precioso. Xlotl es monstruoso y deforme.
De acuerdo con Bartra Como parte de la mitologa prehispnica los aztecas crean que en la ciudad sagrada de Teotihuacn, despus de que Nanahuatzin y Tecuciztcatl se hubieron convertido respetivamente en sol y la luna tras tirase a la hoguera, los dioses se percataron que el sol segua sin moverse. Entonces decidieron morir todos, para darle movimiento a los astros. Pero hubo uno Xlotl, que se neg al sacrificio, ech a huir metindose al agua convirtindose en pez que se llamaba axolotl. Es un dios que le teme a la muerte, que no acepta y que quiere escapar del sacrificio mediante sus poderes de transformacin.
La representacin del ajolote en Mxico, aunque podramos considerarlo smbolo de la mexicanidad, no queda clara para muchos de nosotros. Hay gente que piensa que los ajolotes son los renacuajos (larvas) de las ranas, lo cual revela la ignorancia acerca de este animal enigmtico. Efectivamente s es una larva, pero no de rana, que llega a reproducirse en ese estado debido a la expresin de la neotenia, siendo una salamandra detenida en un estado juvenil del desarrollo. Como Bartra escribe (La jaula de la melancola. Identidad y metamorfosis del mexicano), refirindose al ajolote: su resistencia a metamorfosearse en salamandras los obliga a una orgullosa revolucin: a reproducir infinitamente su larvario primitivismo.
Como escribi Malcolm Lowry en Bajo el volcn: el ritmo lento, melanclico y trgico de Mxico de ese Mxico lugar de encuentro de distintas razas y antigua arena de conflictos polticos y sociales, la metfora de la eterna juventud encarnada en la neotenia del ajolote implica necesariamente el miedo a la muerte, y de ah la asociacin del ajolote representacin de Xlotl, el dios que tema morir, aunado a este miedo, con la melancola que encierra siempre la incertidumbre respecto a la vida. En los hechos, Mxico es un pas siempre cercano a la muerte, donde se le rinde culto, lo que tiene un componente indisoluble: la melancola.
El ajolote es un animal apasionante para la biologa, pero tambin para las ciencias sociales, en particular la antropologa y la historia, que nos lleva a la reflexin sobre una temtica tan trascendental como la de nuestra identidad nacional, plena de metforas y simbolismos.
Dice David Guajardo Ruz Los axolotes sonren como mentndonos la madre. Sus ojos de oro nos contemplan desde la irnica inmovilidad de su ser a lo largo de los siglos. Este anfibio, endmico de los lagos de Texcoco, ha sido vctima? de verse forzado a mutar en mitos, metforas, palabras. Una de sus advocaciones ms conocidas ha sido la de encarnar al mexicano, quien segn Octavio Paz en El laberinto de la soledad se encierra y se preserva.
El hombre parece haber evolucionado a partir de la adaptacin de un simio neotnico a su medio ambiente, en un proceso paralelo al que observamos en el axolote. El hombre se caracteriza por el enorme retardo en su desarrollo somtico: emplea casi un tercio de su vida en crecer. Y sufre una especie de metamorfosis slo al acercarse la senilidad, como seala Simone de Beauvoir, cuando siente el vrtigo agnico de acercarse no al final sino al principio: a la especie que dio origen al hombre. La metamorfosis, para el hombre, puede ser un retorno a su condicin animal, como muy bien supo Gregorio Samsa cuando la imaginacin de Kafka lo transform.
Recordando a uno de mis cantautores favoritos, Luis Eduardo Aute, tomo un fragmento de su cancin Cinco minutos, que me evoca el tema de la mexicanidad:
voy a quedarme cinco minutos,
cinco minutos, los que me quedan,
y olvido el luto,
cinco minutos,
cinco y no ms.
Y esos minutos tomaron tequila,
cantando, riendo, llorando
a la luna de Tepoztlan






