Quité un insecto
de tu prolongado cabello negro
tus ojos avellanados
brillaban con el sol
sonreíste
El Zócalo de San Andrés
se volvió tenuemente
un cuadro amarillento de
Van Gogh
Tu Filosofía de vida
es la Justicia
se volvió innegociable
entregarte de mi corazón
Cualquiera puede ser una heroína,
incluso una instructora
que consuela a un hombre devastado
por el desamor
con unos versos entrañables de
Roque Dalton
Amanecía enero
Y tú fuiste
La Primera Resplandora
del año
Sé que ahora
no puedes corresponder
con tu luz
a esta Flor de Loto
que nació en mí
por tu exceso de bondad
en tus pupilas
se refleja una sombra ajena
soy una
Sailor Venus
La que fracasa en el Amor
Una mañana caminé
divagando sobre La Insoportable Levedad del Ser
y por un azar isabelino
encontré tu hogar
a unos metros de un Palacio Negro
gobiernas con ternura
en medio del infinito caos
Gracias
por ser La Justiciera de los Libros
Redentora de la Poesía Gótica
y la Ciberpunk
Quité un insecto verde
de tu cabello
ahora camina solitario por el mundo
Con mis dedos
quité un insecto de tu cabello
ese día
llovieron estrellas
Gracias por la Luz






