Lo dibujan como uno de los peores gobernadores del país, pasivo, permisivo y con una retórica improductiva. * el corridón de Tlaxcala

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Medios de circulación nacional, como la Revista Cambio, enfocaron sus baterías a Tlaxcala y agudizaron su crítica a la administración de Mariano González Zarur, a quien reclaman la pasividad con la cual enfrenta problemas tan delicados como la trata de personas.

Bajo la autoría de Cesar Aguilar García, Cambio sostiene que, lastima a los tlaxcaltecas tener en la administración pública local a un Gobernador que no ha hecho un buen trabajo, ya que no ha dado respuesta a los graves problemas sociales y económicos de la entidad.

«En su último informe de actividades, González Zarur sostuvo que la entidad que gobierna tiene en su persona «rumbo, brújula y timón»; empero, quien determina es la ciudadanía tlaxcalteca, la que en su mayoría considera que el Gobierno actual es «peor» al que ejerció Héctor Ortiz, último mandatario emanado del Partido Acción Nacional (PAN)», añade el texto de Cambio.

Tal vez la publicación replica temas casi habituales en el estado, pero llama la atención que, junto a medios como La Razón, Reforma y Proceso, la imagen de González Zarur se encuentre en caída libre.

Una de las ideas comunes es que el de Tlaxcala es uno de los peores gobernadores del país. Contrasta con el discurso que dibuja avance en un entorno de recuperación del rumbo.

Otra idea que difunde la administración mariana es el tercer año como el de la consolidación. Lo hace al tiempo de ignorar a una prensa con distinta perspectiva de la suya. Para eso prefiere a Carlos Marín o a Leo Súckerman, sus favoritos, y acaso responsables del desfazamiento del mandatario que entre sus detalles tiene convocar a los empresarios a que dejen de temer el retorno a los años setenta.

Es un diálogo de sordos bajo la batuta de un vocero, Raymundo Vega Crespo, pegado por enésima ocasión a la ubre gubernamental, con resultados cada vez más cercanos a lo descrito por Cambio, en su análisis llamado Estado Fallido.

Corridón en Tlaxcala

¿Cómo le hizo la diputada Aurora Aguilar Rodríguez, para convocar a tres de las figuras que se hallan en los cuernos de la luna? El asunto es que cada matador, Federico Pizarro, Julián López «El Juli» y el portentoso Joselito Adame, se llevaron ayer un apéndice cada uno, en una de las corridas más comentadas, al grado que los cronistas de la México, informaban puntualmente sobre lo que pasaba en la bella Jorge Ranchero Aguilar.

No quien dude que la de ayer tuvo el apoyo de Rafael Herrerías. Que el mundo del toro estuvo más que pendiente pues, en el incoparable coso tlaxcalteca volvían a encontrarse El Juli y Adame, tras el agarrón dos días antes en la plaza de Juriquilla, Querétaro, donde el mexicano cortó tres orejas, contra dos de Julián.

Enmedio de la algarabía del toro, ahí estaba la plana mayor del PAN, cobijando a la ojiverde.

Bueno, no toda. Brillaron por su ausencia la senadora Adriana Dávila y su pupilo, el de la generosa sonrisa Jorge Luis Vázquez Rodríguez, el alcalde de Apizaco.

Santiago Sesín, vicitimizado

Vaya papel de perredistas como Eréndira Jiménez Montiel, comparsa de un marianismo que tardó menos de un mes para forjar al nuevo líder de la Izquierda tlaxcalteca, el diputado-muchacho, Santiago Sesín, despojado fea y chuecamente del Comité de Administración, en una más de las decisiones atropelladas, con visos de acabar en un fracaso legal más, como tantos otros.

Dicen que el temor infundido por Sesín fue tanto que hasta pensaron en volver a hacer secretario de salud a su papá, Salvador, con tal de que el muchacho dejase de estorbar en los negociazos que hoy a la vista de todos hacen los perredistas con la grotesca imágen de Salvador Méndez Acametitla, Eréndira Jiménez y un tal Baldemar, devaluados al grado que no vemos imporbable que estos tres acepten colocarse la chaqueta del PRI, pagando sus cuotas a lo que queda de ese partido.

Parece que estoy viendo la persecución contra Lorena Cuéllar, diputada local, hoy senadora y una de las más firmes aspirantes a suceder a Mariano en el cargo.

Tan sencillo que hubiera sido escucharla. Pero no, la cosa era demostrar el poder. Hacerla víctima y acabar por verla acaparar los votos en aquella elección donde el poder de convocatoria de Andrés Manuel, todo lo jaló… vamos hasta hizo senadora a Martha Palafox.

Pues estamos ante una historia muy parecida.

Los de las miras cortas y bolsas llenas de dinero, viven el aquí y ahora.

Pero Sesín, sin proponérselo, asumió el verdadero liderazgo de una oposición, indispensable contrapeso en este sistema que hoy por hoy no es sino uno de los peores momentos para la vida democrática del estado.

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En la fotografía: Junto con Aurora, Roberto zamora, Jorge Rivera, Gilberto Temoltzin, Alejandro Aguilar, Adolfo Escobar, Filemon Acoltzi, Humberto macías, julio Hernandez, Toño Velázquez, rolando Romero, Leonor Romero, Benjamín Ávila, Felipe morales, Lilia Caritina, Víctor Briones