{"id":965,"date":"2022-02-15T13:09:42","date_gmt":"2022-02-15T13:09:42","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2022\/02\/15\/yo-estoy-vivo\/"},"modified":"2022-02-15T13:09:42","modified_gmt":"2022-02-15T13:09:42","slug":"yo-estoy-vivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/tinta-insomne\/yo-estoy-vivo\/","title":{"rendered":"Yo estoy vivo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Tomado seg&uacute;n las instrucciones, Ubik le depara un <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>sue&ntilde;o ininterrumpido y un <\/em><em>despertar libre de molestias. <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Con Ubik, usted se levantar&aacute; fresco como una rosa y <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>dispuesto enfrentarse a esos peque&ntilde;os problemas que le <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>preocupan. No exceder la dosis recomendada.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante d&iacute;as pasados de convalecencia tuve el placer de tener la compa&ntilde;&iacute;a de un libro extra&ntilde;o, tan extra&ntilde;o como los d&iacute;as que hemos vivido desde el 2020, en esta casi eterna cuarentena, haciendo largas filas para vacunas con sus respectivas reacciones, uso obligatorio de cubrebocas y largas discusiones sobre la vacunaci&oacute;n. Al otro extremo de nuestra realidad, <em>Ubik,<\/em> de Philip K. Dick, se erige como una novela de ciencia ficci&oacute;n que ata&ntilde;e tambi&eacute;n a la subjetividad, la filosof&iacute;a, hace cr&iacute;tica al consumismo y, por si eso no bastara, realiza una reflexi&oacute;n sobre lo que hay m&aacute;s all&aacute; de los umbrales de la vida. &iexcl;Casi nada!, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>Philip K. Dick es un maestro a la hora de escribir y esboza temas que nos cuestionan la realidad tal y como la conocemos. <em>Ubik<\/em> fue publicada en 1969 y aunque varios de los temas que trata la novela, como la telepat&iacute;a, los poderes especiales, los saltos de tiempo y la hibernaci&oacute;n, no eran desconocidos, bajo la pluma de K. Dick estas ideas rompen el cl&aacute;sico panorama del g&eacute;nero ciencia ficci&oacute;n para replantearlas tanto a una cr&iacute;tica del sistema de consumo y a una visi&oacute;n filos&oacute;fica sobre la existencia. <em>Ubik<\/em> tiene el sello personal de su autor igual que <em>El hombre en el castillo <\/em>o<em> &iquest;Sue&ntilde;an los androides con ovejas el&eacute;ctricas? (Blade Runner)<\/em>: el planteamiento de la realidad.<\/p>\n<p>Los anuncios que inician en cada cap&iacute;tulo y que suelen ser humor&iacute;sticos y sin sentido van siendo piezas de un enorme rompecabezas que permiten entender el final de la novela. <em>Ubik<\/em> nos coloca en una realidad alterna en la Tierra, a&ntilde;o 1992, bajo un sistema supercapitalista donde todo tiene precio: los protagonistas pagan por abrir las puertas de sus propias casas, ducharse o abrir la nevera. Grandes corporaciones se adue&ntilde;an del mundo y existen personas con poderes mentales usadas para espiar a los miembros de las estas grandes empresas, con fines econ&oacute;micos. La ciencia ha encontrado la forma de congelar los cuerpos de las personas fallecidas para conversar con ellas cuando sus familiares as&iacute; lo requieren, claro, a cambio de ese privilegio otorgan fuertes sumas de dinero.<\/p>\n<p>Joe Chip, trabajador de la empresa de Glen Runciter, tiene que viajar a la Luna con un grupo de antips&iacute;quicos para solucionar los problemas de una empresa con tel&eacute;patas infiltrados. Glen Runciter &ndash;&ndash;quien se comunica con su &ldquo;semiviva&rdquo; esposa Ella para tomar las importantes decisiones de la empresa&ndash;&ndash; los acompa&ntilde;a a su misi&oacute;n de la Luna. Hay un atentado y el grupo lucha desesperadamente por regresar a la Tierra, donde ah&iacute; empiezan a ocurrir eventos extra&ntilde;os y los objetos tienen una misteriosa degradaci&oacute;n conforme avanzan las horas. Cuando Joe Chip ve en la pared del ba&ntilde;o la frase &ldquo;T&uacute; y los dem&aacute;s est&aacute;n muertos. Yo estoy vivo&rdquo;, cuestiona la realidad. &iquest;&Eacute;l y su grupo est&aacute;n realmente vivos? &iquest;Por qu&eacute; las cosas se ven tan viejas? Philip K. Dick juega con nosotros, lectores que sospechamos extra&ntilde;os saltos de tiempo, pero adem&aacute;s el autor nos hace sentir a lo largo de la novela una presencia Todopoderosa, presente en todo momento y lugar, como un ojo de Dios que vigila cada instante de nuestra vida. &iquest;Qu&eacute; o qui&eacute;n es Ubik? &iquest;Qu&eacute; trata de decirnos?&nbsp; No lo sabemos exactamente y por eso continuamos leyendo hasta la &uacute;ltima hoja.<\/p>\n<p>Como Matrioshkas &mdash;esas mu&ntilde;ecas rusas que se albergan en el interior una tras otra&mdash;, as&iacute; Dick nos lleva a un mundo donde la muerte y la divinidad se entrelazan para minar nuestro sentido de lo que es real y no lo es. Tal y como estos dos &uacute;ltimos a&ntilde;os que llevamos sumergidos en la distop&iacute;a del siglo XXI, cuya crisis desatada por el Covid-19 ha acelerado a ritmo vertiginoso los cambios estructurales que ya se ven&iacute;an realizando desde principios del 2000. Las tendencias futuras indican que habr&aacute; recesi&oacute;n econ&oacute;mica, cambios educativos, sociales, laborales en perjuicio de los sectores m&aacute;s desfavorecidos. Tal vez terminemos en un entorno similar al de <em>Ubik<\/em>, donde estemos fichados en una base de datos por no tener ingresos suficientes o deudas &ndash;&ndash;parecido al bur&oacute; de cr&eacute;dito actual&ndash;&ndash; y nos nieguen la venta de un simple caf&eacute;, o paguemos por salir de nuestras propias casas &ndash;&ndash;espero que nunca.<\/p>\n<p><em>Ubik<\/em> es flamante, divertida, nos intriga y nos ofrece una experiencia de lectura tan impredecible como estos tiempos. Tambi&eacute;n nos ense&ntilde;a que, pese a lo absurda que sea la realidad, siempre hay esperanza de vencer lo adverso. Nos regala las ganas de rociar a nuestra desgastada existencia con un spray que deje part&iacute;culas danzantes de luz alrededor de nosotros para devolvernos &nbsp;un poco de alegr&iacute;a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>&ldquo;Yo soy Ubik. Antes de que el universo existiera, yo exist&iacute;a. Yo hice los soles y los mundos. Yo cre&eacute; las vidas y los espacios en los que habitan. Yo las cambio de lugar a mi antojo. Van donde yo dispongo y hacen lo que yo les ordeno. Yo soy el verbo, y mi nombre no puede ser pronunciado. Es el nombre que nadie conoce. Me llaman Ubik, pero Ubik no es mi nombre. Soy. Ser&eacute; siempre.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p><strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>P.D. Sobreviv&iacute; a la enfermedad. &iexcl;Estoy viva!<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tomado seg&uacute;n las instrucciones, Ubik le depara un sue&ntilde;o ininterrumpido y un despertar libre de molestias. Con Ubik, usted se levantar&aacute; fresco como una rosa y dispuesto enfrentarse a esos peque&ntilde;os problemas que le preocupan. 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