{"id":838,"date":"2021-11-16T12:31:20","date_gmt":"2021-11-16T12:31:20","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/11\/16\/las-tijeras-de-podar-rosas\/"},"modified":"2021-11-16T12:31:20","modified_gmt":"2021-11-16T12:31:20","slug":"las-tijeras-de-podar-rosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/las-tijeras-de-podar-rosas\/","title":{"rendered":"Las tijeras de podar rosas"},"content":{"rendered":"<p>Hoy, estuve en el jard&iacute;n podando las rosas y mi nieta Natalie, esa personita maravillosa y encantadora que la vida me dio y que es la personificaci&oacute;n de la inocencia y vivacidad, se acerc&oacute; y pregunt&oacute;:<\/p>\n<p>&mdash;&iquest;Abuelita, cuando eras ni&ntilde;a, todo era diferente? &iquest;C&oacute;mo era tu casa?<\/p>\n<p>En un segundo mi mente me traslad&oacute; al pasado, a mis tiernos 4 a&ntilde;os, con la falda ajedrez escocesa, zapatitos de charol y mediecitas blancas. Un tiempo en que no exist&iacute;an robots ni aparatos inteligentes para delegar las tareas dom&eacute;sticas. Cuando no est&aacute;bamos familiarizados con los los televisores, los tel&eacute;fonos m&oacute;viles, los ordenadores y otros dispositivos inal&aacute;mbricos que han aparecido en nuestras vidas. Pero adem&aacute;s no exist&iacute;a la incre&iacute;ble cantidad de artefactos de que disponemos ahora. Entonces nos d&aacute;bamos tiempo para cortar el c&eacute;sped, para limpiar la casa, amasar el pan&hellip;<\/p>\n<p>L&oacute;gicamente que no pod&iacute;amos so&ntilde;ar que un d&iacute;a los robots cortadores de c&eacute;sped o las hidrolimpiadoras y muchos aparatos que funcionan de forma aut&oacute;noma, que nos permiten desligarnos de tareas para las que no tenemos tiempo, existir&iacute;an y los utilizar&iacute;amos con tanta naturalidad.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, no nos importaba mucho el medioambiente, como ahora que todos los sistemas son ecol&oacute;gicos y sostenibles, evitando la contaminaci&oacute;n ambiental.<\/p>\n<p>Las estufas el&eacute;ctricas o las estufas de pellets son un buen ejemplo de esto, ambas con sistemas de bajo consumo y un funcionamiento que evita la emanaci&oacute;n de residuos t&oacute;xicos, no depredan la naturaleza y empiezan a calentar la casa solas, basta dejarlas programadas. Ya nadie se imagina el crepitar del fuego en la chimenea&hellip; Tampoco pueden imaginar el olor de la carne asada a carb&oacute;n o el pollo cocido a la le&ntilde;a.<\/p>\n<p>Ahora el jard&iacute;n se moja solo, con un sistema subterr&aacute;neo que mantiene la adecuada humedad de las plantas.<\/p>\n<p>Mir&eacute; firmemente a mi peque&ntilde;a nieta, le acarici&eacute; el pelo sin saber por d&oacute;nde empezar a comunicar las diferencias abismales, entre su mundo y el m&iacute;o&hellip; Con la voz parsimoniosa le dije:<\/p>\n<p>&mdash;Mi ni&ntilde;a linda, yo nac&iacute; y crec&iacute; en el mundo antiguo donde las comodidades que eran modernas, ahora son tan antiguas que hasta son chistosas&hellip; No exist&iacute;an m&aacute;quinas con inteligencia artificial en el cotidiano, las comodidades no eran accesibles a todos. A&uacute;n no viv&iacute;an entre nosotros los extraterrestres y el planeta a&uacute;n era un caos. Exist&iacute;a todo tipo de miseria y la paz era un sue&ntilde;o, un ideal que parec&iacute;a inalcanzable. Yo nunca pens&eacute; que fuera a vivir tanto y llegar a ser tan vieja como para ver tantos cambios.<\/p>\n<p>Los cambios empezaron, precisamente, en el a&ntilde;o 2021. En el primer minuto del primer d&iacute;a del a&ntilde;o. Era de noche. En aquella &eacute;poca el planeta ten&iacute;a otra inclinaci&oacute;n, entonces, cuando la mitad del planeta estaba en el d&iacute;a, la otra mitad estaba en la noche. Cuando unos estaban en invierno, los otros estaban en verano. No era como ahora que el sol aparece y se oculta para todo el planeta al mismo tiempo. Adem&aacute;s, hab&iacute;a luna&hellip;<\/p>\n<p>Pues, bien, las personas estaban en la calle saludando el nuevo a&ntilde;o, de manera primitiva, con fuegos de artificio y haciendo exageraciones como beber sin medida. Entonces, aparecieron miles de miles de naves espaciales y derramaron una especie de llovizna que cay&oacute; sobre todos los seres vivos del planeta Tierra e, inmediatamente, los perros y gatos empezaron a hablar, las personas se olvidaron del mal y todos empezaron a trabajar en sinton&iacute;a, adapt&aacute;ndose instant&aacute;neamente a la nueva vida. A cada ser humano le fue asignado un extraterrestre que le ayudaba a comprender el nuevo orden y a adaptarse a las nuevas tecnolog&iacute;as.<\/p>\n<p>As&iacute; que desaparecieron las lavadoras de ropa, porque ahora tenemos estas vestes autolimpiantes, que podemos cambiar su forma y color solamente con nuestro pensamiento cuando tocamos su etiqueta.<\/p>\n<p>Ya nos alimentamos de otras cosas, como el man&aacute; que bebes en tu taza de cristal cada d&iacute;a. Y no faenamos animales y estamos en armon&iacute;a con la naturaleza.<\/p>\n<p>La casa era diferente, porque necesit&aacute;bamos m&aacute;s cosas para poder vivir con cierta comodidad. Te explicar&eacute; una a una, pero otro d&iacute;a. Hoy te dir&eacute; que todo ha cambiado y el amor impera en el planeta y nadie de las nuevas generaciones conoce lo contrario. Pero lo que sigue igual y no entiendo por qu&eacute;, son las tijeras de podar las rosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Publicado en la Antolog&iacute;a: &ldquo;Ampulheta@: Cr&ocirc;nicas futuristas&rdquo;. Christina Ramalho &ndash;I. ed. &ndash;Natal\/RN: Lugraf, Brasil (2020).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, estuve en el jard&iacute;n podando las rosas y mi nieta Natalie, esa personita maravillosa y encantadora que la vida me dio y que es la personificaci&oacute;n de la inocencia y vivacidad, se acerc&oacute; y pregunt&oacute;: &mdash;&iquest;Abuelita, cuando eras ni&ntilde;a, todo era diferente? &iquest;C&oacute;mo era tu casa? 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