{"id":783,"date":"2021-10-19T12:06:31","date_gmt":"2021-10-19T12:06:31","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/10\/19\/phan-thi-kim-phuc-la-nina-que-vi-correr\/"},"modified":"2021-10-19T12:06:31","modified_gmt":"2021-10-19T12:06:31","slug":"phan-thi-kim-phuc-la-nina-que-vi-correr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/phan-thi-kim-phuc-la-nina-que-vi-correr\/","title":{"rendered":"Phan Thi Kim Phuc, la nia que vi correr"},"content":{"rendered":"<h6>Portada: Nick Ut, 1972<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando los naranjos daban fruta y sombra era la &eacute;poca en que el invierno ladraba en las calles. Entonces nos sent&aacute;bamos a calentarnos al sol y a descascarar las naranjas dulces y jugosas. Era una especie de ritual de invierno y as&iacute; como nos sent&iacute;amos, pens&aacute;bamos que todos eran felices. El tiempo pasaba gota a gota y ca&iacute;a suavemente sobre la vida; tan suave que daba la impresi&oacute;n de que la vida era bella y que ser&iacute;a eterna.<\/p>\n<p>Por las ma&ntilde;anas nos cont&aacute;bamos los sue&ntilde;os, el tiempo parec&iacute;a infinito y el algod&oacute;n dulce de color rosado siempre me arrancaba una sonrisa. En los viajes, cant&aacute;bamos viejas canciones que escuchamos a los padres y t&iacute;os cantar en alguna reuni&oacute;n.<\/p>\n<p>En las noches nos gustaba recitar poes&iacute;a o jugar con las sombras, que se transformaban en personajes y contaban sus historias divertidas, que segu&iacute;an en nuestra mente durante el sue&ntilde;o placentero.<\/p>\n<p>Los amigos llegaron y anduvimos el mismo camino, miramos las nubes del verano y descubrimos los dise&ntilde;os que nos dejaban. Porque no sab&iacute;amos de los otros mundos, de los mundos grandes que se desplomaban en guerras.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a, de uno de esos mundos grandes y llenos de bombas, sali&oacute; la imagen de una ni&ntilde;a desnuda corriendo. Ella se llamaba Phan Thi Kim Phuc. Ese d&iacute;a todos los adultos hablaron del Napalm.<\/p>\n<p>Fue muy dif&iacute;cil para m&iacute; tratar de comprender la guerra, y mi padre me dijo que la guerra era un lugar triste donde se mata y se muere. Entonces preguntamos sobre la muerte, sobre la guerra, sobre los muertos, otra vez. Y por la ma&ntilde;ana no ten&iacute;amos sue&ntilde;os para contar, nos hab&iacute;amos olvidado de so&ntilde;ar. No pude entender por qu&eacute; Phan Thi Kim Phuc corr&iacute;a desnuda. &iquest;Y su casa, su madre, su ropa?<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de la noticia con la imagen tan triste en la <em>Revista o Cruzeiro<\/em> todo cambi&oacute;. Poco a poco dejamos de cantar las canciones pasadas de moda, que hab&iacute;amos aprendido de los padres y de los t&iacute;os. Ya empec&eacute; a cuidar los dientes y no disfrut&eacute; m&aacute;s del algod&oacute;n dulce, como una nube rosada.<\/p>\n<p>Entonces el tiempo adquiri&oacute; otro ritmo y, sin querer, nos enter&aacute;bamos de las virtudes y de las desgracias del planeta. Supimos que hab&iacute;a un mundo grande, enfermo y malo. Que despiadadamente mataba de hambre a los ni&ntilde;os. Y no quise acercarme a esos espacios, donde pasean el dinero en cantidad y el poder ilimitado. No quise mirar por la pantalla chica las noticias y con el coraz&oacute;n estrujado, empec&eacute; a dejar gotear tinta sobre hojas blancas.<\/p>\n<p>No estaba lista para comprender los infiernos y sus diversos niveles, que son construidos con las guerras. No me importaba que me criticasen por no enterarme de lo que pasaba en el planeta.<\/p>\n<p>&hellip;<\/p>\n<p>Lo que pas&oacute; es que no sab&iacute;amos que el paisaje de la infancia un d&iacute;a cambiar&iacute;a, ni que vendr&iacute;an nuevos rostros, peor, extra&ntilde;os rostros frente al espejo. La verdad es que no sab&iacute;amos muchas cosas, porque est&aacute;bamos distra&iacute;dos entre hacer volar una cometa y adivinar qu&eacute; habr&iacute;a de postre.<\/p>\n<p>Nuestro mundo era peque&ntilde;o, con revistas infantiles, &aacute;lbumes de figuritas y alg&uacute;n paseo de fin de semana. Obviamente, era imposible imaginarse espacios distintos como los mundos menores, llenos de mezquindad y girando en torno de un personaje infeliz que ni siquiera logra satisfacer su propio ego. Esos mundos, puedo identificar ahora e invariablemente, me sorprenden.<\/p>\n<p>Porque no sab&iacute;amos que los juegos de &ldquo;haz de cuenta&rdquo; eran juegos de adultos frustrados y mentirosos, ya que las mentiras eran frases que no deb&iacute;amos proferir; entonces, ahora los veo, los miro y muevo la cabeza pensando, &iquest;para qu&eacute;?<\/p>\n<p>Creo que enga&ntilde;arse a uno mismo es imposible, porque siempre hay una hora en el d&iacute;a, en que el silencio interno es interrumpido por nuestra conciencia que conoce nuestra verdadera Identidad, porque ella sabe de la locura empedernida, de cada error cometido en el camino, de los vicios acicalados que cada uno quiere dejar en el armario, de la necesidad de un entorno mediocre para no sentirse tan desgraciado&#8230; y del miedo inmenso como una sombra que persigue eternamente.<\/p>\n<p>Al igual que de los mundos muy grandes (con poder y guerra), trato de alejarme de los mundos muy peque&ntilde;os que no tienen sabor a fresas o chocolate, porque es muy complicado; y para hablar con mediocres, hay que elegir las palabras y soy demasiado espont&aacute;nea, puedo equivocarme f&aacute;cilmente.<\/p>\n<p>&hellip;<\/p>\n<p>Cuando llov&iacute;a, me gustaba mirar por el vidrio de la ventana y ver c&oacute;mo el agua milagrosamente ca&iacute;a del cielo, pero mi espanto mayor cuando escampaba era ver la calle con sus paralelep&iacute;pedos lavados, con un color oscuro brillante. Los tejados, despu&eacute;s de la lluvia, adquir&iacute;an un aspecto renovado, al igual que las paredes de las casas.<\/p>\n<p>Lo que yo no sab&iacute;a era que el agua de la lluvia ba&ntilde;aba con vida todo lo que estaba muerto en el mundo: los edificios, los trenes, los carteles, los carros&hellip;<\/p>\n<p>Cuando entend&iacute; eso, mucha agua ya hab&iacute;a pasado por debajo del puente. Aun as&iacute;, empec&eacute; a quedarme en la lluvia, para que ella me ba&ntilde;e con vida, porque ya exist&iacute;an muchos muertos, as&iacute; como muchas cosas muertas en m&iacute;.<\/p>\n<p>De un d&iacute;a para el otro ya nada fue igual. Los amigos ya estaban muertos. Se fueron sin despedirse y yo ya no quer&iacute;a tener premoniciones, simplemente porque esa, mi maldita intuici&oacute;n, no se equivocaba.<\/p>\n<p>&hellip;<\/p>\n<p>Hoy me cuesta creer en la magia de la vida. Observo mis manos arrugadas y no las reconozco, porque no me siento as&iacute;. Toda la piel se ha marchitado, pero no soy yo, es apenas una veste que se desgasta con el tiempo que pasa euf&oacute;rico.<\/p>\n<p>La verdad es que no s&eacute;, en qu&eacute; momento, pas&oacute; tanto tiempo, ni cuando todos se fueron, dejando recuerdos como fotos amarillentas. Tal vez me distraje conociendo pa&iacute;ses extra&ntilde;os, inmersa en cosas est&eacute;riles o saboreando tres pececitos del mar del norte. Lo m&aacute;s seguro es que me entretuve con seres que no existen.<\/p>\n<p>La cajita de m&uacute;sica aun es la misma y llena el ambiente, por un momento. Me gusta, porque soy feliz cuando acaba la m&uacute;sica y guardo en la memoria el momento como un tesoro. No pasa lo mismo con las personas. Es muy distinto, porque se quedan m&aacute;s y m&aacute;s adentro, y cuando vienen a la superficie de mi mente, por un u otro motivo, duelen en m&iacute;. No logro detenerlas, como la m&uacute;sica de la cajita, y mis l&aacute;grimas las llevan como un torrente para un lugar m&aacute;s adentro, al tiempo que las siento m&aacute;s lejos. Entonces, me desprendo de la memoria y me alejo de la <em>saudade<\/em>, pero la sal llena lo que falta del d&iacute;a, de la noche, de la vida y siento que ahora el tiempo es demasiado largo, aunque Phan Thi Kim Phuc siempre ser&aacute; una ni&ntilde;a corriendo de la bomba de Napalm.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Portada: Nick Ut, 1972 &nbsp; Cuando los naranjos daban fruta y sombra era la &eacute;poca en que el invierno ladraba en las calles. Entonces nos sent&aacute;bamos a calentarnos al sol y a descascarar las naranjas dulces y jugosas. Era una especie de ritual de invierno y as&iacute; como nos sent&iacute;amos, pens&aacute;bamos que todos eran felices. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":784,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-783","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desde-el-sur"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=783"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/783\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/784"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}