{"id":721,"date":"2021-09-21T13:37:06","date_gmt":"2021-09-21T13:37:06","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/09\/21\/la-muerte-salvaje\/"},"modified":"2021-09-21T13:37:06","modified_gmt":"2021-09-21T13:37:06","slug":"la-muerte-salvaje","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/la-muerte-salvaje\/","title":{"rendered":"La muerte salvaje"},"content":{"rendered":"<h6>Portada: Pablo Picasso, <em>Ciencia y caridad<\/em>, 1895<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>S&oacute;lo tuve una afici&oacute;n verdadera a los lugares donde se piensa en paz <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>en la muerte, las iglesias, las sepulturas, los lechos de sue&ntilde;o y amor<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Murras (citado por Philippe Ari&eacute;s)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre resulta parad&oacute;jico que de la &uacute;nica certeza que tenemos, la certeza de que moriremos, no sabemos nada en definitiva. No sabemos nada de nuestra muerte, por tanto, s&oacute;lo podemos hacer ficciones. La participaci&oacute;n de la filosof&iacute;a en todas las construcciones que se hacen sobre la muerte resulta evidente; es decir, si las ficciones sobre la muerte abordan lo desconocido, entonces todas entra&ntilde;an en s&iacute; mismas un problema filos&oacute;fico. Lo cierto es que la filosof&iacute;a y la muerte est&aacute;n estrechamente ligadas. La filosof&iacute;a es parte fundamental de las construcciones culturales sobre la muerte, es la pregunta por excelencia.<\/p>\n<p>La muerte, dice Edgar Morin, es &ldquo;una idea sin contenido, o, si se quiere, cuyo contenido es el vac&iacute;o del infinito&rdquo;. El ser humano, el sujeto, no puede quitarse nunca el fantasma de la muerte, se nos confiere al ser nombrados; por esto, vale destacar la importancia que Jacques Derrida concede el asunto del nombre al hablar de la muerte. Dice este fil&oacute;sofo franc&eacute;s en su libro <em>Dar la muerte<\/em>: &ldquo;el nombre es ya portador de la muerte de su portador, la memoria anticipada de su desaparici&oacute;n&rdquo;. El fantasma que se elabora ante la certeza de la muerte no se puede eliminar.<\/p>\n<p>El ser humano est&aacute; marcado por la condici&oacute;n de ser mortal, por portar un nombre y con ello una deuda de vida con lo social, con el otro. Le debemos una vida a la muerte.<\/p>\n<p>El sujeto est&aacute; marcado por la condici&oacute;n de ser mortal a partir del lenguaje. Tener conciencia de la muerte, de la finitud, es, en consecuencia, condici&oacute;n de humanizaci&oacute;n (de cultura), sin embargo, la adquisici&oacute;n de esta conciencia es fuente generadora de diversas actitudes y posturas.<\/p>\n<p>Precisamente, en las actitudes ante la muerte queda expresado el primer misterio de la muerte.<\/p>\n<p>En un recorrido por las actitudes ante la muerte seguramente nos encontraremos con abundancia de matices. &Eacute;stos est&aacute;n determinados por los par&aacute;metros establecidos desde la cultura, de acuerdo con lo que dentro de ella se ha considerado como &ldquo;buena&rdquo; y &ldquo;mala&rdquo; muerte, seg&uacute;n consigna Philippe Aries en su libro <em>Morir en occidente<\/em>.<\/p>\n<p>En la Edad Media, por ejemplo, la <em>buena muerte<\/em> ten&iacute;a como rasgo esencial dejar tiempo para el aviso; el moribundo sab&iacute;a que pronto morir&iacute;a y eso no era en absoluto fuente de angustia sino toda una distinci&oacute;n. La muerte avisaba, no llegaba a traici&oacute;n, y eso era algo que se ten&iacute;a que agradecer. Algunos moribundos ten&iacute;an la visita de cierto espectro, el cual con frecuencia sol&iacute;a dar la noticia en sue&ntilde;os donde un mensajero les informaba con exactitud el momento de la muerte: dichosos eran ellos. Que la muerte se hiciera anunciar era, dice Philippe Ari&eacute;s, un fen&oacute;meno absolutamente natural, incluso cuando iba acompa&ntilde;ada de malos presagios. La <em>mala muerte<\/em>, en contraste, se manifestaba cuando la muerte llegaba a traici&oacute;n, de s&uacute;bito, por accidente y sin dejar el m&iacute;nimo tiempo para tomar alguna actitud de preparaci&oacute;n para recibirle.<\/p>\n<p>La muerte s&uacute;bita era temible, como una condenaci&oacute;n. Ari&eacute;s refiere que era calificada como infamante y vergonzosa, como c&oacute;lera de Dios; de ella no se hablaba. Incluso las exequias de aquellos difuntos toman un tono a&uacute;n m&aacute;s funesto, e incluso siniestro. &ldquo;la muerte fea y villana &mdash;se&ntilde;ala este autor&mdash; es tambi&eacute;n la muerte clandestina que no tuvo testigo ni ceremonia, la del viajero en el camino, la del ahogado en el r&iacute;o, la del desconocido cuyo cad&aacute;ver se descubre a la vera del camino, o incluso del vecino fulminado sin raz&oacute;n. Poco importa que fuera inocente: su muerte s&uacute;bita le marca como una maldici&oacute;n.&rdquo; Ahora, en tiempos de pandemia, la mala muerte es la que se nos revela cuando sabemos que ha fallecido quien no pensamos, la muerte que siempre es s&uacute;bita llega ahora en el momento menos esperado y con quien menos se espera.<\/p>\n<p>En nuestro tiempo, en nuestra civilizaci&oacute;n occidental que por sistema excluye aquello que resulta imposible de clasificar y manipular, que por sistema segrega lo diferente a lo hegem&oacute;nico, se va operando un cambio fundamental: la buena muerte es aquella que aparece sin anunciarse, sin presentimiento alguno que despierte el m&aacute;s m&iacute;nimo estado de angustia o miedo; la buena muerte (aunque m&aacute;s claramente, el &ldquo;bien&rdquo; morir) se idealiza en absoluta tranquilidad, y de ser posible en el sue&ntilde;o, sin anuncio y pr&aacute;cticamente sin conciencia.<\/p>\n<p>La mala muerte moderna, en consecuencia, de la que no se habla, en cambio, es la que se anuncia, la que trae consigo todo el dolor de la agon&iacute;a, todo el enfrentamiento con la degradaci&oacute;n del cuerpo y el olvido en las fr&iacute;as salas de hospital.<\/p>\n<p>Como se ve, el cambio de perspectiva con respecto a la muerte no es menor. Sin duda alguna, las actitudes modernas tienen aspectos importantes de considerar. Pese a no conocerse alguna aplicaci&oacute;n efectiva de escalas de medici&oacute;n para saber en qu&eacute; rangos y sentido las actitudes ante la muerte se han ido modificando, resulta perceptible ese cambio si observamos y tomamos como indicador, por ejemplo, las costumbres funerarias de cada &eacute;poca. en un mundo tan agitado, como resulta ser el mundo contempor&aacute;neo, con su mezcla de modernidad-posmodernidad, la familiaridad y la proximidad de la muerte, que era tolerada en la antig&uuml;edad, ha sido transformada en una actitud m&aacute;s bien f&oacute;bica: pensar en la muerte genera tanto miedo que ya no se osa decir su nombre, la muerte se ha vuelto salvaje.<\/p>\n<p>Por ello se idealiza la muerte s&uacute;bita, que si &mdash;como ya se dec&iacute;a&mdash; nos puede tomar durmiendo (sin conciencia) mucho mejor: se anhela la muerte que en otros tiempos era considerada como infamante. En los pa&iacute;ses tecnol&oacute;gicamente desarrollados los ritos funerarios, que entre otras cosas permit&iacute;an incorporar la idea de la muerte en lo social, cambiaron la casa por las salas funerarias; el morir ha devenido en negocio bastante productivo y con ello la muerte va siendo excluida del hogar y de la compa&ntilde;&iacute;a de los otros. Esto se recrudece en tiempos de pandemia donde no se puede asistir al funeral. Los ritos funerarios, el &uacute;nico acto que posibilita incorporar a lo social lo indecible de la muerte, han quedado forcluidos.<\/p>\n<p>En las sociedades modernas la muerte no se narra, se vive y se excluye, se aconseja el pronto olvido: &ldquo;la vida tiene que seguir&rdquo;, se dice para consuelo. En un mundo de clonaciones humanas, en donde la amenaza de los totalitarismos est&aacute; tan presente y la idea de la eugenesia siempre latente, la visi&oacute;n que de la muerte se tiene resuena similar a la que ya se&ntilde;alaba Epicuro: &ldquo;cuando Yo soy ella no es, cuando ella es Yo no soy [&#8230;] por lo que no vale la pena preocuparse por la muerte&rdquo;. Esa no preocupaci&oacute;n le condena al exilio y al silencio. La muerte de ha vuelto salvaje.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Portada: Pablo Picasso, Ciencia y caridad, 1895 &nbsp; S&oacute;lo tuve una afici&oacute;n verdadera a los lugares donde se piensa en paz en la muerte, las iglesias, las sepulturas, los lechos de sue&ntilde;o y amor Murras (citado por Philippe Ari&eacute;s) &nbsp; Siempre resulta parad&oacute;jico que de la &uacute;nica certeza que tenemos, la certeza de que moriremos, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":722,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-721","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-kaos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/721","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=721"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/721\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/722"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=721"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=721"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=721"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}