{"id":709,"date":"2021-09-14T13:16:43","date_gmt":"2021-09-14T13:16:43","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/09\/14\/el-cuerpo-un-enigma\/"},"modified":"2021-09-14T13:16:43","modified_gmt":"2021-09-14T13:16:43","slug":"el-cuerpo-un-enigma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/el-cuerpo-un-enigma\/","title":{"rendered":"El cuerpo: un enigma"},"content":{"rendered":"<h6>Portada: &ldquo;Claroscuro latinoamericano&rdquo;, l&aacute;piz sobre papel de Claudia del R&iacute;o (2020). Tomado de <a href=\"https:\/\/www.ambito.com\/espectaculos\/arte\/terapia-argentino-que-dicto-el-divan-n5179094\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.ambito.com\/espectaculos\/arte\/terapia-argentino-que-dicto-el-divan-n5179094<\/a><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Nadie, hasta ahora, ha determinado lo que puede un cuerpo<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Baruch Spinoza<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cuerpo es un enigma. Es un significante habitado por un haz de significaci&oacute;n. Casi todo pasa por la &ldquo;f&aacute;brica del cuerpo&rdquo;. El cuerpo es una m&aacute;s de las enigm&aacute;ticas figuras del gran Otro. El cuerpo nos lleva al linde con lo siniestro: nos resulta al mismo tiempo lo m&aacute;s propio y lo m&aacute;s desconocido de cada cual. El cuerpo es nuestra mayor alteridad.<\/p>\n<p>Es una insoportable y angustiante paradoja saber que es imposible tener una mirada de nuestro cuerpo completo. La expresi&oacute;n misma de &ldquo;cuerpo completo&rdquo; se sostiene en una unidad ilusoria. Siempre parcial, el cuerpo es fuente inevitable de sufrimiento. No importa c&oacute;mo se viva, si se tiene un cuerpo se sufrir&aacute; por ello, sentencia Freud en su monumental obra <em>El<\/em> <em>Malestar en la cultura<\/em>. &ldquo;Nadie, hasta ahora, ha determinado lo que puede un cuerpo&rdquo;, dec&iacute;a Baruch Spinoza en el escorial de su <em>&Eacute;tica<\/em>. En el umbral de la Edad Media, el papa Gregorio Magno considera al cuerpo como la &ldquo;abominable vestimenta del alma&rdquo;. Para el antrop&oacute;logo Marcel Mauss el cuerpo es &ldquo;el primero y m&aacute;s natural instrumento del hombre&rdquo;.<\/p>\n<p>Censurado, reprimido, ocultado, denigrado, silenciado, pero al mismo tiempo exaltado, alabado, divinizado, el cuerpo es territorio siempre abierto a la contradicci&oacute;n. La gula y la lujuria, por ejemplo, son pecados que est&aacute;n ligados al cuerpo. El pecado original mismo, marcado por la desobediencia, es un aut&eacute;ntico desaf&iacute;o del hombre hacia Dios, es un pecado sexual, un pecado que pasa y pesa sobre el cuerpo. Los primeros castigos recaen sobre el cuerpo, a Ad&aacute;n y a Eva se les impone el trabajo y el dolor, el sudor y el sufrimiento del cuerpo. Adem&aacute;s, con la desobediencia que les lleva a salir del para&iacute;so, la desnudez del cuerpo se vuelve oprobiosa y debe ser cubierta.<\/p>\n<p>El cuerpo es y ha sido objeto de devoci&oacute;n, cierto, pero tambi&eacute;n ha sido sometido a humillaciones inenarrables y a penitencias inimaginables. En diversos momentos de la historia, en el antiguo y en el nuevo r&eacute;gimen, la culpa se ha buscado expiar mediante el sufrimiento del cuerpo. Lo mismo en oriente como en occidente. Esto es llevado al extremo de la mortificaci&oacute;n, por ejemplo, en el asceta que fue Francisco de As&iacute;s, recompensado con los estigmas que lo identifican con el dios sufriente en su carne. El cuerpo en el cristianismo ha ocupado ese doble rasero: exaltado y rechazado, venerado y humillado. El se&ntilde;alamiento y persecuci&oacute;n de las &ldquo;brujas&rdquo; desde la Edad Media ha tenido al cuerpo y sus usos como centro de la cacer&iacute;a, se ha realizado esencialmente a partir de acusaciones de cr&iacute;menes contra la sexualidad, la realizaci&oacute;n de abortos y la contracepci&oacute;n. Jules Michelet llama a las brujas &ldquo;realidad caliente y fecunda&rdquo; y las ubica como aut&eacute;nticas practicantes sabias de la naturaleza, la medicina y el cuerpo. Entonces, &iquest;cu&aacute;l es el crimen? El Estado-religi&oacute;n ten&iacute;a fuerte inter&eacute;s en el incremento de la mano de obra, (la barata, la plebeya), por lo que las mujeres que practicaban aborto o no conceb&iacute;an iban contra esta disposici&oacute;n e inter&eacute;s del Estado: ese era su delito. Esto son los inicios de la nueva feminidad, la propia del capitalismo. Se ejercer&iacute;a as&iacute; un control del cuerpo de las mujeres por mandatos del mercado, lo que perdura en su dimensi&oacute;n &ldquo;salvaje&rdquo; hasta nuestros d&iacute;as.<\/p>\n<p>Pese a la trascendencia de la persecuci&oacute;n con car&aacute;cter y trasfondo econ&oacute;mico y de control social, la persecuci&oacute;n mayor de estas mujeres fue por el uso sexual de su cuerpo. La sexualidad femenina, cuando no es reproductiva, se ve como un peligro.<\/p>\n<p>Michel Foucault va a interrogar la funci&oacute;n del cuerpo y sus relaciones como parte fundamental de la &ldquo;microf&iacute;sica del poder&rdquo;. De esta manera realiza tres aportaciones insoslayables para entender la enigm&aacute;tica relaci&oacute;n del cuerpo y las pr&aacute;cticas de biopol&iacute;tica: <em>Historia de la locura en la &eacute;poca cl&aacute;sica<\/em>; <em>El nacimiento de la cl&iacute;nica<\/em> y su <em>Historia de la sexualidad<\/em>, para terminar con la joya del estudio de los m&eacute;todos de disciplina y control del cuerpo que es <em>Vigilar y Castigar<\/em>. En estas obras Foucault nos revela paulatinamente las formas en que las relaciones de poder operan sobre el cuerpo, &ldquo;lo cercan, lo marcan, lo enderezan, lo torturan, lo obligan a trabajos, a ceremonias, exigen de &eacute;l signos&rdquo;. Los mecanismos de control del cuerpo, ense&ntilde;a el fil&oacute;sofo, pasan de castigar a vigilar. La funci&oacute;n m&aacute;s elevada del poder ya no es la de matar sino la de investir la vida en su totalidad. Se abren las puertas a la sociedad de control que hoy vivimos y padecemos a partir de dominar el &ldquo;saber del cuerpo&rdquo;, sus costumbres, sus h&aacute;bitos, sus gustos, etc. Ahora acudimos a una &ldquo;captura&rdquo; permanente de la vida privada (qu&eacute; se hace con el cuerpo) a partir de las redes sociales que monitorean constantemente a los usuarios con la finalidad de ofrecerles mercanc&iacute;as personalizadas.<\/p>\n<p>Si algo ense&ntilde;a el psicoan&aacute;lisis es que no se nace con un cuerpo. Nadie nace con la noci&oacute;n de su cuerpo elaborada. Al nacer no se sabe si se es hombre o mujer, que son nuestros el pie, la mano, el cuerpo que se ve, etc. &iquest;C&oacute;mo entonces se llega a habitar la carne propia? Es una pregunta que no acepta respuestas f&aacute;ciles. Se tendr&iacute;a que se&ntilde;alar en principio que no hay nada que garantice que un cachorro humano, dejado al nacer a su suerte, pueda desarrollar evolutivamente ning&uacute;n car&aacute;cter o condicionamiento humano. A diferencia de pr&aacute;cticamente todos los animales cuya carga gen&eacute;tica y su instinto de sobrevivencia les dar&aacute;n las caracter&iacute;sticas de comportamiento y acciones de conservaci&oacute;n propias de su&nbsp; especie. En los animales opera un prodigioso saber que no ha pasado por el aprendizaje. El instinto le hace vivir. Lo humano, organizado desde el significante, va m&aacute;s all&aacute; del instinto y de la herencia gen&eacute;tica y lo hace un laberinto de deseo.<\/p>\n<p>En el cuerpo humano, entonces, nada es &ldquo;natural&rdquo;, es por la v&iacute;a de la pulsi&oacute;n (la sexualidad y la muerte inducidas y reguladas por el lenguaje) que se va a organizar la forma en que los seres humanos buscar&aacute;n satisfacer sus necesidades. Mismas que, al estar pasadas por el lenguaje, se transforman a partir de la demanda del Otro que deviene siempre imposible quedando un resto que constituye el deseo.<\/p>\n<p>Podemos decir entonces que no se nace con un cuerpo, nos hacemos de un cuerpo. Y este hecho no puede ser sino mediante la intervenci&oacute;n de Otro cuerpo. Pero no cualquier cuerpo, no, se trata de un cuerpo que habla. El cuerpo, la imagen del cuerpo, se organiza a partir de la pre-existencia del Otro como lugar de la palabra. Es a partir del Otro que se nos constituye un cuerpo, un cuerpo que va m&aacute;s all&aacute; de lo biol&oacute;gico, un cuerpo hecho de palabras. Si no nacemos con un cuerpo, entonces hay que apropiarse del &ldquo;propio&rdquo; cuerpo: la vida entera es eso. Se trata de un proceso que no se hace una vez y para siempre sino uno que tenemos que repetir cotidianamente. Si hay repetici&oacute;n es porque hay una falla en el cuerpo, un enigma, un costado desconocido del que, sin embargo, cada cual habr&aacute; de dar cuenta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Portada: &ldquo;Claroscuro latinoamericano&rdquo;, l&aacute;piz sobre papel de Claudia del R&iacute;o (2020). Tomado de https:\/\/www.ambito.com\/espectaculos\/arte\/terapia-argentino-que-dicto-el-divan-n5179094 &nbsp; Nadie, hasta ahora, ha determinado lo que puede un cuerpo Baruch Spinoza &nbsp; El cuerpo es un enigma. Es un significante habitado por un haz de significaci&oacute;n. Casi todo pasa por la &ldquo;f&aacute;brica del cuerpo&rdquo;. 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