{"id":599,"date":"2021-07-27T14:34:03","date_gmt":"2021-07-27T14:34:03","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/07\/27\/silbatazo-final\/"},"modified":"2021-07-27T14:34:03","modified_gmt":"2021-07-27T14:34:03","slug":"silbatazo-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/narrativa\/silbatazo-final\/","title":{"rendered":"Silbatazo final"},"content":{"rendered":"<p><em>para la familia Ruvalcaba Cordero, con toda mi admiraci&oacute;n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La bandera de la patria es la camiseta de la selecci&oacute;n nacional de futbol. No hay lugar en el mundo donde un hombre pueda sentirse m&aacute;s contento que en un estadio de futbol.<\/p>\n<p>Albert Camus<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>La delantera titular del equipo recorri&oacute; la cortina. La luz entr&oacute; para reflejarse en un rostro e ilumin&oacute; los cabellos dorados que lo coronaban. Dania y Esmeralda hab&iacute;an hecho una buena amistad, al grado que ya se insultaban con frecuencia.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Eres una maldita v&iacute;bora! &mdash;Esmeralda gimote&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Lev&aacute;ntate ya, holgazana! No puede ser que yo me haya despertado primero siendo que hoy te estrenas como titular. Yo parezco m&aacute;s emocionada que t&uacute;.<\/p>\n<p>Esmeralda sonri&oacute;. El director del equipo al fin hab&iacute;a confiado en ella para estar en el cuadro titular. Cuando se enter&oacute; no tard&oacute; en llamar a su pap&aacute; hasta El Salto, Jalisco.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; bueno, hija! Eres la mejor lateral derecha de este pa&iacute;s, nadie tiene tu formaci&oacute;n. Tendr&iacute;an que haberse dado cuenta hace mucho de eso.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a, don Jes&uacute;s, la mam&aacute; de Esmeralda y sus otros hermanos se acabaron dos botellas de Tequila para celebrar. Hab&iacute;an quedado atr&aacute;s los d&iacute;as oscuros en Cruz Azul, cuando Esmeralda banque&oacute; casi todo el torneo y algunas veces ni siquiera era convocada para estar en la reserva.<\/p>\n<p>Se puso el list&oacute;n verde fosforescente que le regal&oacute; su madre. Su cabellera luc&iacute;a esplendorosa mientras terminaba de peinarse frente al espejo. En un descuido, Esmeralda casi se queda sorda cuando su compa&ntilde;era le solt&oacute; un cornetazo a sus espaldas.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Casi me matas de un susto! Eres una tonta &mdash;Esmeralda se r&iacute;o a carcajadas con la misma sonrisa brillante que sol&iacute;a tener cuando a los seis a&ntilde;os jugaba con los hijos de Mat&iacute;as Vuoso y los nietos de Ricardo Lavolpe en el Pistache Torres de Zapopan, donde entrenaba el Atlas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Respiraba con frenes&iacute; cuando subi&oacute; al cami&oacute;n que la llevar&iacute;a al Alfonso Lastras. San Lu&iacute;s Potos&iacute; le dio una oportunidad que Esmeralda estaba dispuesta a aprovechar al m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>San Luis era una ciudad violenta. Como en casi todo el pa&iacute;s, imperaba un narco-Estado, pero Esmeralda ve&iacute;a, a trav&eacute;s de la ventana del cami&oacute;n, a una ciudad peque&ntilde;a, g&oacute;tica, cobriza a la que siempre le encontraba encanto y a la que le empezaba a tener cari&ntilde;o.<\/p>\n<p>Esmeralda hab&iacute;a sido titular a su paso por Lobos BUAP, pero esa ma&ntilde;ana se volvi&oacute; a sentir primeriza. Recuper&oacute; la confianza en s&iacute; misma y sab&iacute;a que el m&aacute;s feliz de ese ascenso era su padre, su porrista por antonomasia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Don Jes&uacute;s y Jes&uacute;s hijo salieron de El Salto a las cinco de la ma&ntilde;ana para llegar a buena hora a San Luis. Por esas fechas estaban arreglando algunos tramos de la carretera que pasa por Guanajuato. Ambos estar&iacute;an alertas en todo momento respecto a cualquier anomal&iacute;a que detectasen durante el camino. Se acostumbraron a llevar gas pimienta en aerosol escondido en la camioneta. Sab&iacute;an de antemano que era una defensa insuficiente ante una redada, pero al menos incrementaba la posibilidad de salir bien librado ante alg&uacute;n ataque menor en la autopista.<\/p>\n<p>Los Jesuses se la pasaban tomando caf&eacute; de un termo durante el viaje mientras escuchaban canciones de Valent&iacute;n Elizalde.<\/p>\n<p>&mdash;&ldquo;Nunca est&aacute;s contenta contigo misma siendo tan linda, te exiges tanto que hasta el llanto dejas caer&rdquo; &mdash;Don Jes&uacute;s interrumpi&oacute; el canto y volte&oacute; a ver a su hijo, que iba pensativo&mdash;. Anda, acomp&aacute;&ntilde;ame cantando las del gallo de oro, que ahora nos toca ir m&aacute;s cerca. &iquest;Te acuerdas cuando ten&iacute;amos que ir hasta Puebla para estar en los partidos de tu hermana? Esas s&iacute; eran chingas. San Luis, &iquest;qu&eacute;? Caminando llegamos. &iquest;Qu&eacute; tienes t&uacute;? Hoy, Esme va de titular. Es para ir contentos.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s hijo mir&oacute; hacia el volante y contempl&oacute; la mano izquierda de su padre, donde faltaba el dedo &iacute;ndice.<\/p>\n<p>&mdash;Extra&ntilde;o a mam&aacute; y a los dem&aacute;s, seguro hubieran gritado cabr&oacute;n en el estadio para apoyar a Esme &mdash;Don Jes&uacute;s hizo una mueca.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Carajo! &iexcl;No! Nunca m&aacute;s. A no ser que sean partidos en Jalisco, o que todos nos vayamos en un avi&oacute;n o algo as&iacute; cuando nos saquemos el premio mayor del Melate, de otra manera no nos acompa&ntilde;an, eso ya no se discute.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;, es lo mejor, aunque es dif&iacute;cil aceptarlo. En este pa&iacute;s estamos secuestrados por una bola de mierdas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se detuvieron a tomar gasolina y al despachador le llam&oacute; la atenci&oacute;n que don Jes&uacute;s llevara puesto un jersey de Lobos BUAP.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Qu&eacute; pena que Lobos ya no exista! &mdash;dijo con cierta nostalgia el empleado de la gasolinera.<\/p>\n<p>&mdash;Este Jersey me lo regal&oacute; mi hija, tengo su aut&oacute;grafo dedicado. Ella debut&oacute; en Lobos BUAP como profesional. Cuido este jersey como a m&iacute; vida misma&hellip; &mdash;Jes&uacute;s hijo volte&oacute; y le dio un ligero golpe en el brazo a su padre.<\/p>\n<p>&mdash;Ya, viejo, el joven no quiere escuchar tus historias.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, perd&oacute;n &mdash;don Jes&uacute;s pareci&oacute; entrar en un trance, pero sali&oacute; pronto de &eacute;l y le pag&oacute; al despachador; cuando el empleado iba a recibir el dinero, retir&oacute; la mano y dio un grito, asustado, al percibir que a don Jes&uacute;s le faltaba el dedo &iacute;ndice de la mano izquierda.<\/p>\n<p>&mdash;Perd&oacute;n, perd&oacute;n, se&ntilde;or. Soy un pendejo &mdash;don Jes&uacute;s se carcaje&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;No pasa nada, compa. Me pasa tan seguido que ya me acostumbr&eacute;. All&aacute; en Jalisco hacemos alambiques y perd&iacute; ese dedo en una accidente de trabajo, no te ag&uuml;ites &mdash;a don Jes&uacute;s se le quebraba la voz cuando ment&iacute;a.<\/p>\n<p>El despachador qued&oacute; mudo y asinti&oacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>Padre e hijo volvieron al camino hacia San Luis. El resto del viaje estuvieron silenciosos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>&mdash;Ha sido un partido muy tenso, doctor. Creo que San Luis ha hecho lo necesario para merecer el empate. Lo mejor hasta ahora es el inicio de Esmeralda Cordero en el cuadro titular. Ya dio un pase de gol, con todo y eso, las tuneras siguen perdiendo dos goles a uno contra el Atlas, una de las potencias de la liga femenil. Esmeralda ha mostrado mucha regularidad y eficiencia en sus &uacute;ltimas participaciones entrando de cambio, al grado que se gan&oacute; la confianza de su t&eacute;cnico.<\/p>\n<p>&mdash;Concuerdo contigo, Martin. Esmeralda Cordero ha entregado el alma para demostrarle a su entrenador que merece ser titular en cada partido.<\/p>\n<p>&mdash;Esmeralda ya volte&oacute; a la tribuna y sabe que su pap&aacute; y su hermano andan por ah&iacute;, con todos los &aacute;nimos, incansables. Ellos viajaron m&aacute;s de cinco horas, en su rostro se les ven las ojeras por la desma&ntilde;anada, se les ve la expresi&oacute;n de alegr&iacute;a y dolor, dolor al pensar en que, siendo una profesional, a Esmeralda su equipo casi casi le paga con corcholatas. As&iacute; las cosas en esta liga femenil, que tiene una desproporcionada tabla de ingresos en comparaci&oacute;n con la varonil. Las chicas que juegan en esta liga y sus familias merecen monumentos por soportar tanta miseria de los directivos, todo para cumplir el sue&ntilde;o de jugar en una liga profesional.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;S&iacute;, carajo!<\/p>\n<p>&mdash;Ataca San Luis por la banda derecha, disparo lejano de la delantera Dania Garc&iacute;a desde fuera del &aacute;rea que pasa muy desviado del arco de Ana Gaby Paz. San Luis lo intenta, pero no llega el empate cuando faltan menos de cinco minutos para que este duelo finalice.<\/p>\n<p>&mdash;Me pregunto si don Jes&uacute;s y Jes&uacute;s hijo se ir&aacute;n contentos si el partido termina as&iacute;. Digo, Esmeralda ya meti&oacute; un pase a gol pero el equipo sigue perdiendo.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Por el amor de Deus, doctor! Claro que se ir&aacute;n contentos, Esmeralda al fin est&aacute; tomando notoriedad con San Luis despu&eacute;s de que en el Azul la ten&iacute;an borrada. A&uacute;n si las tuneras pierden hoy cinco a uno, ver a la ni&ntilde;a menor de la familia jugando es una fiesta, &iexcl;por favor! Al terminar el juego, pase lo que pase, har&aacute;n una videollamada y la mam&aacute;, el pap&aacute;, las hermanas, los hermanos brindar&aacute;n con Tequila de Tequila, doctor, faltaba m&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Claro, de los sagrados agaves de Jalisco.<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Cuidado aqu&iacute;! Viene Alison Gonz&aacute;lez, de Atlas. Viene sola frente a la arquera, tiene el tercero para liquidar. No, no, no&hellip; &iexcl;La vol&oacute;! Hab&iacute;a hecho lo m&aacute;s dif&iacute;cil, &iquest;de qu&eacute; te vas a disfrazar, Alison?<\/p>\n<p>&mdash;A la mejor cazadora se le va la liebre, ya dice el viejo adagio. Por lo pronto, San Luis y toda la familia de Esmeralda, la que est&aacute; ac&aacute; y la que se qued&oacute; en Jalisco respiran despu&eacute;s de pasado el susto, era el gol que mataba las aspiraciones del cuadro potosino.<\/p>\n<p>&mdash;Se est&aacute; acabando el partido y Atlas parece tener en sus manos los tres puntos jugando de visitante. Vemos la cara de los Jesuses en la tribuna y se notan nerviosos, doctor, qu&eacute; mejor regalo para estos h&eacute;roes que vienen de lejos, que al menos el equipo tunero consiga el empate.<\/p>\n<p>&mdash;Les caer&iacute;a de perlas, Mart&iacute;n.<\/p>\n<p>-&ndash;La guardameta del San Luis despeja y la centro campista Adriana Melgar toma posesi&oacute;n de la pelota, avanza por medio campo, avanza, avanza, toca para camiseta n&uacute;mero siete, Lola D&iacute;az, quien protege la pelota; Esmeralda Cordero se incorpora por la lateral, recibe el bal&oacute;n y desborda como gacela, &iexcl;saca centro! Y la defensa de Atlas manda a tiro de esquina. El partido fenece. El t&eacute;cnico potosino le da permiso a su arquera de subir a rematar al &aacute;rea contraria para buscar el empate, &iexcl;qu&eacute; momentos, doctor! Ha sido un juegazo. Leticia Sald&iacute;var va a cobrar con pierna cambiada para darle ventaja a sus delanteras, viene el centro alto y preciso, la guardavallas de San Luis peina el bal&oacute;n, esa pelota flota en un misterioso azar y Esmeralda Cordero remata, &iexcl;goooooooool! No, no, no, no, Deus meu, gol, gol, gol de San Luis, gol de Esmeralda Cordero. Corre a abrazar a su padre y a su hermano, que la van apachurrar con todo su amor. Es su primer gol como profesional. &iexcl;Bendito cielo! &iexcl;Bendita fortuna! Aqu&iacute; es donde todo el esfuerzo, todo el sacrificio se ve recompensado; vean a don Jes&uacute;s alzando las manos como loco, las manos a las que les falta un dedo &iacute;ndice, ese dedo que perdi&oacute; cuando iba con toda la familia rumbo a Torre&oacute;n para un partido entre Cruz Azul y Santos; unos maleantes le dijeron &ldquo;o nos das el jersey de Lobos que traes puesto o nos das ese dedo &iacute;ndice que usaste para se&ntilde;alarnos&rdquo; y porque Dios es grande, ese d&iacute;a la familia Cordero ese d&iacute;a s&oacute;lo perdi&oacute; un dedo y bueno, tambi&eacute;n el hecho de que las damas y los ni&ntilde;os se queden en casa a ver los partidos de Esme; en este gol de Esmeralda est&aacute;n l&aacute;grimas, miles de kil&oacute;metros en carretera y el coraz&oacute;n de todos los Cordero y la gente bonita de El Salto, cuna natural de futbolistas. Es todo un honor narrar las aventuras de esta aguerrida familia tapat&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash;Somos como los Jesuses, Mart&iacute;n, a donde vayan, ah&iacute; estaremos narrando sus haza&ntilde;as.<\/p>\n<p>&mdash;La silbante poblana Cristina Guarneros, de las mejores de la liga, dice que ya no hay m&aacute;s y pita el final del partido. El San Luis se queda con un empate que sabe a gloria contra un equipo que cada torneo se ha hecho candidato al t&iacute;tulo, como lo es el Atlas.<\/p>\n<p>&mdash;Futbol en tus manos, Telcel. Gol del San Luis, este juego se acab&oacute;. Este cuento tambi&eacute;n. V&aacute;monos todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>para la familia Ruvalcaba Cordero, con toda mi admiraci&oacute;n &nbsp; La bandera de la patria es la camiseta de la selecci&oacute;n nacional de futbol. No hay lugar en el mundo donde un hombre pueda sentirse m&aacute;s contento que en un estadio de futbol. 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