{"id":575,"date":"2021-07-16T12:43:27","date_gmt":"2021-07-16T12:43:27","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/07\/16\/burocracia-universitaria\/"},"modified":"2021-07-16T12:43:27","modified_gmt":"2021-07-16T12:43:27","slug":"burocracia-universitaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ubu\/burocracia-universitaria\/","title":{"rendered":"Burocracia universitaria"},"content":{"rendered":"<p>Quienes trabajamos en el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n superior hemos sufrido el impacto de la burocracia presente en las instituciones. Reglas y requerimientos, en muchas ocasiones absurdos, son una constante que se tiene que enfrentar cotidianamente. Se trata de un fen&oacute;meno inherente a la institucionalizaci&oacute;n, que es indispensable entender desde la dimensi&oacute;n sociol&oacute;gica. Se presenta como una plaga voraz, como una carcoma, que implica &ldquo;cuidado grave y continuo que mortifica y consume&rdquo; &mdash;idea que tomo del guion de Ingmar Bergman para la pel&iacute;cula <em>La carcoma<\/em>&mdash; y que nos conduce a &ldquo;la N&aacute;usea&rdquo;, que nos hace pensar que en nuestra existencia somos seres que estamos de m&aacute;s, ahondando la sensaci&oacute;n del sinsentido de la vida, tal como lo explica Jean Paul Sartre. En efecto, estar atrapado en el seno de la burocracia es nauseabundo, en una condici&oacute;n que conjuga la existencia con la historia y la sociedad.<\/p>\n<p>Para Humberto Mu&ntilde;oz, &ldquo;La burocracia universitaria conforma un grupo esencial para la operaci&oacute;n institucional, es un actor de la pol&iacute;tica universitaria que ha crecido y consolidado su fuerza como resultado de los cambios ocurridos en las universidades p&uacute;blicas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Las tensiones en la universidad tienen muchas causas, pero una de ellas surge por la desigual distribuci&oacute;n del poder que favorece a la burocracia frente a la comunidad acad&eacute;mica&rdquo; (&ldquo;La burocracia universitaria&rdquo;, <em>Revista de Educaci&oacute;n Superior<\/em>, 2019).<\/p>\n<p>En una nota de Mar Villasante en el diario espa&ntilde;ol <em>El Mundo<\/em>, escribe: &ldquo;Papeles para todo. En la Universidad se ha impuesto la cultura del &lsquo;todo por escrito&rsquo;, aunque en formato virtual. Y todo es mucho. El d&iacute;a a d&iacute;a de un profesor se ha convertido en una pesada carrera de tr&aacute;mites burocr&aacute;ticos, un aut&eacute;ntico ladr&oacute;n de guante blanco que se lleva un preciado tiempo que deber&iacute;a dedicarse a la docencia y la investigaci&oacute;n. Pero lo uno es condici&oacute;n necesaria para lo otro. Y as&iacute; se asume con resignaci&oacute;n la carga de introducir, hasta para las cosas m&aacute;s &iacute;nfimas, un sinf&iacute;n de datos, formularios y documentos en una constelaci&oacute;n de aplicaciones y programas inform&aacute;ticos, cada uno de ellos con sus propias exigencias, formatos, contrase&ntilde;as y, en ocasiones, fallos de funcionamiento: los sistemas se cuelgan, faltan archivos o no se puede acceder a ellos.<\/p>\n<p>&rdquo;Introducir los datos del proyecto docente, con su lista de competencias para informaci&oacute;n del alumno y operaciones que hay que repetir por cada grupo te&oacute;rico; los horarios de los ex&aacute;menes, detallados programas de pr&aacute;cticas, justificaci&oacute;n de los gastos en proyectos de investigaci&oacute;n, en los que a veces no basta con la factura y se tiene que explicar por escrito la finalidad de las compras. &Oacute;rdenes de pago con sus correspondientes copias, liquidaciones de dietas con sus impresos y modelos, memorias justificativas; impresos para realizar estancias en centros extranjeros, comisiones de servicios, solicitudes de licencia de estudios, rellenar encuestas sobre el funcionamiento de los servicios universitarios, actualizaci&oacute;n de art&iacute;culos y participaci&oacute;n en congresos, certificados de impartici&oacute;n de conferencias y seminarios, introducci&oacute;n de datos del CV en diferentes formatos, ya sean para la Aneca (Agencia Nacional de Evaluaci&oacute;n de la Calidad y Acreditaci&oacute;n), para la solicitud de sexenios, los complementos auton&oacute;micos, la habilitaci&oacute;n, modelos en ingl&eacute;s, cartas y m&aacute;s cartas&#8230; Todo esto y mucho m&aacute;s compone el agotador suma y sigue en el d&iacute;a a d&iacute;a del universitario&rdquo;. Nada m&aacute;s cierto, pero as&iacute; como en Espa&ntilde;a, esto ocurre en todo el mundo, M&eacute;xico incluido.<\/p>\n<p>Ricardo Chiva, en <em>El Pa&iacute;s<\/em> (10-11-2014), tambi&eacute;n sostiene que: &ldquo;En los &uacute;ltimos a&ntilde;os hemos asistido a una serie de cambios en las universidades, entre los que destaca su creciente burocratizaci&oacute;n. Si bien es verdad que cuando hace una d&eacute;cada se propusieron e introdujeron medidas que subrayaban la meritocracia, o promulgaban mejorar y normalizar en cierta medida los procesos de trabajo a trav&eacute;s de organismos evaluadores, que en general y al principio fue algo muy bien recibidas por las comunidades universitarias. La universidad estaba dejando relativamente de lado planteamientos basados en la autocracia, o mejor dicho, en las oligocracias o grupos de poder, y en la endogamia, para pasar a otros m&aacute;s objetivos, imparciales y tambi&eacute;n burocr&aacute;ticos. Sin embargo, &iquest;es este el modelo organizativo deseable para las universidades? &iquest;A qu&eacute; nos va a llevar incrementar sin l&iacute;mites las normas, el control y la burocracia en la universidad? &iquest;Existen otros modelos organizativos en los que la universidad deber&iacute;a fijarse?&rdquo;<\/p>\n<p>De acuerdo con Henry Mintzberg (1989), un conocido profesor de la Universidad de McGill en Canad&aacute;, &ldquo;la universidad es una organizaci&oacute;n de tipo profesional, al igual que los hospitales, despachos de abogados, consultor&iacute;as, etc&eacute;tera. Este tipo de organizaciones se caracterizan por el hecho de que su mecanismo de coordinaci&oacute;n fundamental es la normalizaci&oacute;n de habilidades; es decir, el modo en que se logra que el trabajo se realice es debido a que se conf&iacute;a en la formaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n de los profesionales de la organizaci&oacute;n. Tendr&iacute;an, pues, un menor peso otros mecanismos de coordinaci&oacute;n como la supervisi&oacute;n directa, o la normalizaci&oacute;n de los procesos de trabajo &mdash;instaurar normas sobre c&oacute;mo hacer su trabajo&mdash;. En estas organizaciones existir&iacute;an dos comunidades, una m&aacute;s regida por planteamientos democr&aacute;ticos, el personal docente e investigador, y otra m&aacute;s regida por planteamientos burocr&aacute;ticos, el personal administrativo y de servicios. Por lo tanto, la normalizaci&oacute;n de los procesos de trabajo, elemento fundamental de otras organizaciones m&aacute;s burocr&aacute;ticas, ser&iacute;a un mecanismo que deber&iacute;a tener un peso relativo en la universidad, y estar sobre todo asociado al personal administrativo y de servicios.<\/p>\n<p>&rdquo;Sin embargo, esto no est&aacute; ocurriendo as&iacute;. La burocracia se ha apoderado de la universidad. Existe una creciente desconfianza en el personal docente investigador, y de hecho tambi&eacute;n en el administrativo y de servicios, que conlleva un control permanente de todos ellos, la continua realizaci&oacute;n de informes y actas, y la obligatoriedad de seguir unos procedimientos largos, costosos y en la mayor&iacute;a de los casos in&uacute;tiles. Todo esto repercute en que el profesorado universitario, dedicado a la burocracia, apenas tiene tiempo para centrarse en la docencia y menos en la investigaci&oacute;n. A pesar de ello, y dada la responsabilidad de muchos de estos profesionales, estos dedican parte de su tiempo libre a las tareas universitarias, generando disfunciones como las adicciones al trabajo o el s&iacute;ndrome del quemado (<em>burnout<\/em>). Entiendo que esta no es la universidad que deseamos. En vez de papeleo y actas, el profesorado deber&iacute;a dedicar su tiempo a mejorar la docencia, a investigar, a formarse&rdquo;.<\/p>\n<p>Este es, sin duda, un panorama desolador pero inexorable, que repercute en el estado an&iacute;mico del personal acad&eacute;mico. Se trata de una paradoja: la normatividad institucional hace necesario un sistema de control, pero este se ha disociado de la vida acad&eacute;mica imperando criterios administrativistas. Se trata de excesos aberrantes que requieren ser modulados con una visi&oacute;n estrictamente acad&eacute;mica. &Eacute;ste es un importante reto que todas las universidades deben ser capaces de afrontar por medio del di&aacute;logo, la reflexi&oacute;n y la libre discusi&oacute;n de las ideas. En M&eacute;xico, las instituciones de educaci&oacute;n superior como la UNAM y el IPN, por s&oacute;lo mencionar a las dos m&aacute;s importantes, deben tomar esta situaci&oacute;n como un reto, privilegiando formas de evaluaci&oacute;n basadas en criterios cient&iacute;ficos y human&iacute;sticos y no administrativos. S&oacute;lo as&iacute; se podr&aacute; lograr la coexistencia de la burocracia y la academia.<\/p>\n<p>Alfred Jarry se percat&oacute; de que la desesperaci&oacute;n puede empujar a los hombres hacia dos posturas encontradas: una seria, elegida por los pol&iacute;ticos en los gobiernos, los phinancieros, y los tontos importantes, en contraposici&oacute;n con la suya, que da cuenta de ellos a trav&eacute;s de su otro yo, que es Ub&uacute;. &ldquo;Lamentablemente el Padre Ub&uacute;, &aacute;ngel del terror y de la extravagancia, no supera las cotas de imaginaci&oacute;n en la pesadilla y en la caricatura de muchos gobernantes del pasado y de la mayor&iacute;a de los del presente&rdquo; (<em>Todo Ub&uacute;<\/em>, 1981). La burocracia en general, y esto incluye a la burocracia universitaria, son parte de esta caricaturesca realidad de opereta, que resulta encarnada en el reino de Ub&uacute;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iexcl;Vamos a interrumpir aqu&iacute;!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ubu.mexicano@gmail.com &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quienes trabajamos en el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n superior hemos sufrido el impacto de la burocracia presente en las instituciones. 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