{"id":463,"date":"2021-05-26T15:32:44","date_gmt":"2021-05-26T15:32:44","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/05\/26\/el-29-de-abril-seria-tu-cumpleanos-alejandra\/"},"modified":"2021-05-26T15:32:44","modified_gmt":"2021-05-26T15:32:44","slug":"el-29-de-abril-seria-tu-cumpleanos-alejandra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/el-29-de-abril-seria-tu-cumpleanos-alejandra\/","title":{"rendered":"El 29 de abril, sera tu cumpleaos Alejandra"},"content":{"rendered":"<p>A veces, mientras busco caminos, te encuentro en alg&uacute;n trecho de las gradas con tu expresi&oacute;n alucinada y el abrigo parecido al m&iacute;o: de pa&ntilde;o plomo con forro beige a cuadros&hellip; Tu abrigo era negro con el mismo pa&ntilde;o que el m&iacute;o, en el forro.<\/p>\n<p>El 29 de abril hubiera sido tu cumplea&ntilde;os, Alejandra, si no te hubiesen aparecido &aacute;ngeles para invitarte a tomar el t&eacute;, con ellos y tus mu&ntilde;ecas en otra casa, en otra calle, all&iacute; donde todo es perfecto solo por ser. A diferencia de aqu&iacute;, donde contrariamente, siempre es lo contrario.<\/p>\n<p>T&uacute; dec&iacute;as eso a tu manera: &ldquo;la muerte se muere de risa pero la vida \\ se muere de llanto pero la muerte pero la vida \\ pero nada nada nada&rdquo;<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a><\/p>\n<p>A veces, en el trecho de la sala que va hasta la puerta que da al jard&iacute;n, se me aparec&iacute;an algunos &aacute;ngeles, para contarme que cuando te fuiste de este mundo, a tu manera: tan repentina&hellip; Con la intenci&oacute;n de desaparecer y olvidar mientras te olvidan&hellip; A consecuencia de tu estilo tan contradictorio&hellip; Igual a Borges, moriste para volverte inmortal, en una especie de resurrecci&oacute;n, que solo los grandes pueden gozar.<\/p>\n<p>&hellip;<\/p>\n<p>Algunas veces expliqu&eacute; ciertas actitudes tuyas as&iacute;:<\/p>\n<p>El tiempo se acumul&oacute; desde la infancia triste hasta lo que quedaba de los d&iacute;as. Los miles de pedacitos que poblaban sus d&iacute;as y noches, ten&iacute;an nombre y apellido, se llamaban tristeza y miedo. Pudo verlos frente a frente en la habitaci&oacute;n cuando estaba sola. Escurrieron del techo por las paredes y fueron todos hacia ella como hormigas disciplinadas.<\/p>\n<p>(Hasta fue enternecedor su paso lento).<\/p>\n<p>Cuando le alcanzaban, hac&iacute;an temblar su peque&ntilde;o cuerpo, erizaba su pelo corto y abr&iacute;a m&aacute;s sus ojos alucinados. Entonces ella buscaba la forma de escapar&hellip; Y medio paralizada, sintiendo que ya no pod&iacute;a m&aacute;s y consciente de que el dolor consum&iacute;a lo que le restaba de cordura, ella escrib&iacute;a un poema.<\/p>\n<p>&hellip;<\/p>\n<p>Expliqu&eacute;, sin decir a nadie que a veces t&uacute; te quedabas all&iacute; de pie, en el aire, como un gallo blanco de Marrosa, haciendo alarido desde la luz que irradias: &ldquo;(&hellip;) Yo no s&eacute; del sol. \\ Yo s&eacute; la melod&iacute;a del &aacute;ngel \\ y el serm&oacute;n caliente \\ del &uacute;ltimo viento. \\ S&eacute; gritar hasta el alba \\ cuando la muerte se posa desnuda \\ en mi sombra (&hellip;)&rdquo;<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a><\/p>\n<p>La verdad, Alejandra, es que en los &uacute;ltimos 49 a&ntilde;os tu voz no se call&oacute; y todos los que atesoramos tus palabras esperamos que surjas, a veces, por los caminos de la vida o apoyada en la estanter&iacute;a, como si fueras un &aacute;ngel sin sonrisa, con tu cabellito con corte garz&oacute;n, para ayudar a descifrar ciertas cosas, no las que escribiste, otras&hellip;<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo te explico? Esperamos que surjas y nos tiendas la mano, para poder cruzar el abismo con los ojos abiertos&hellip; Esperamos tu mano, as&iacute;, fr&aacute;gil y peque&ntilde;a, medio temblorosa pero firme. Como la mano que nadie te tendi&oacute;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Alejandra Pizarnik: &ldquo;Poes&iacute;a Completa&rdquo;. BALADA DE LA PIEDRA QUE LLORA; p&aacute;g. 48. <a href=\"https:\/\/libroschorcha.files.wordpress.com\/2017\/11\/poesia_completa.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/libroschorcha.files.wordpress.com\/2017\/11\/poesia_completa.pdf<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Alejandra Pizarnik: &ldquo;Poes&iacute;a Completa&rdquo;; LA JAULA; p&aacute;g. 54. <a href=\"https:\/\/libroschorcha.files.wordpress.com\/2017\/11\/poesia_completa.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/libroschorcha.files.wordpress.com\/2017\/11\/poesia_completa.pdf<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces, mientras busco caminos, te encuentro en alg&uacute;n trecho de las gradas con tu expresi&oacute;n alucinada y el abrigo parecido al m&iacute;o: de pa&ntilde;o plomo con forro beige a cuadros&hellip; Tu abrigo era negro con el mismo pa&ntilde;o que el m&iacute;o, en el forro. 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