{"id":461,"date":"2021-05-25T14:46:02","date_gmt":"2021-05-25T14:46:02","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/05\/25\/africa-y-sus-2000-lenguas\/"},"modified":"2021-05-25T14:46:02","modified_gmt":"2021-05-25T14:46:02","slug":"africa-y-sus-2000-lenguas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/gorilas-en-trova\/africa-y-sus-2000-lenguas\/","title":{"rendered":"frica y sus 2000 lenguas"},"content":{"rendered":"<h6>Portada: De izquierda a derecha: Alda Lara, L&eacute;opold S&eacute;dar Senghor e Ijeoma Umebinyuo<\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se hace referencia al &Aacute;frica, de inmediato aparecen im&aacute;genes de la sabana, de leones echados bajo las acacias, y de cebras, impalas y ant&iacute;lopes huyendo en manada. Sin embargo, se le escatima el hecho de ser la cuna de la humanidad (seg&uacute;n lo han expuesto algunos expertos). Por cierto, &iquest;sabe Usted, cu&aacute;ntas lenguas se hablan en &Aacute;frica?<\/p>\n<p>En &Aacute;frica, adem&aacute;s de exuberantes ecosistemas y enigm&aacute;tica geograf&iacute;a, cohabitan mitos, leyendas y poes&iacute;a de tradici&oacute;n oral y escrita.<\/p>\n<p>Como es natural, las escrituras actuales guardan cierta distancia con la tradici&oacute;n que antecedi&oacute; al siglo XIX, fundamentalmente porque cada pa&iacute;s comenz&oacute; a formar su propia identidad y, al mismo tiempo, la idea de lo que significa ser africano. Esto &uacute;ltimo no ha sido f&aacute;cil y tampoco se trata de una tarea terminada.<\/p>\n<p>&iquest;Qui&eacute;nes podr&iacute;an representar a &Aacute;frica? (Simba, no cuenta). &iquest;Nelson Mandela y Charlize Theron? &iquest;Cleopatra y Lupita Nyong&rsquo;o? Seguramente, Usted ha pensado en una multitud de personajes distintos. As&iacute;, ante nuestros ojos la identidad de ese continente es tan variado como el n&uacute;mero de sus lenguas.<\/p>\n<p>No obstante, subsisten algunas cualidades que la unifican, y que podemos apreciar a trav&eacute;s de sus poetas, de los siglos XX y XXI.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alda Ferreira Pires Barreto de Lara Alburquerque, mejor conocida como Alda Lara, describe en su poema &ldquo;Presencia africana&rdquo;, las circunstancias que la distinguen como africana y como angole&ntilde;a, de la manera siguiente:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Y, a pesar de todo,<\/em><\/p>\n<p><em>&iexcl;Todav&iacute;a soy la misma!<\/em><\/p>\n<p><em>Libre y esbelta,<\/em><\/p>\n<p><em>hija eterna de cuanta rebeld&iacute;a<\/em><\/p>\n<p><em>me ha sangrado.<\/em><\/p>\n<p><em>Madre &Aacute;frica!<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em>Madre fuerte del bosque y del desierto,<\/em><\/p>\n<p><em>En este caso,<\/em><\/p>\n<p><em>la hermana-mujer<\/em><\/p>\n<p><em>de todo lo que en ti vibra<\/em><\/p>\n<p><em>puro e incierto &#8230;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alda Lara, naci&oacute; y muri&oacute; en Angola (Benguela, 9 de junio de 1930-Cambambe, 30 de enero de 1962), concluy&oacute; la secundaria y la licenciatura en medicina, en Portugal; contrajo matrimonio con Orlando de Alburqueque (mozambique&ntilde;o y portugu&eacute;s). Empero, no abandon&oacute; sus ra&iacute;ces africanas. Por ello, en estos versos sostiene que a pesar de los a&ntilde;os trancurridos en las Universidades de Coimbra y Lisboa, y de su trato con los europeos, ella es hija y hermana de los paisajes africanos. En el mismo poema, agrega:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&hellip;La de los cocoteros,<\/em><\/p>\n<p><em>de las cabelleras verdes<\/em><\/p>\n<p><em>y cuerpos arrojados<\/em><\/p>\n<p><em>sobre el azul &#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>A del dend&eacute;m<\/em><\/p>\n<p><em>Nacimiento de los brazos de las palmeras &#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em>A del sol bueno, mordiendo<\/em><\/p>\n<p><em>el suelo de las Ingombotas &#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>La de las acacias rubras,<\/em><\/p>\n<p><em>Salpicando de sangre las avenidas,<\/em><\/p>\n<p><em>largas y floridas &#8230;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De modo que la poetisa, cuentista y m&eacute;dica Alda Lara refrenda su conexi&oacute;n con Angola, al referirse a Ingombota, provicia de Luanda, de donde son caracter&iacute;sticos el dend&eacute;m de las palmeras y las acacias rubras, es decir, rojas.<\/p>\n<p>Por otra parte, asume la necesidad de esa identidad africana y angole&ntilde;a, y de su independencia en los versos siguientes:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&hellip; Mi tierra&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Mi, eternamente &#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em>Tierra de las acacias, de los dongos,<\/em><\/p>\n<p><em>de los c&oacute;lios balanc&iacute;n, mansamente &#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Tierra!<\/em><\/p>\n<p><em>Todav&iacute;a soy la misma.<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em>Todav&iacute;a soy la que en un rinc&oacute;n nuevo<\/em><\/p>\n<p><em>pura y libre,<\/em><\/p>\n<p><em>me levanto,<\/em><\/p>\n<p><em>al acento de tu pueblo&hellip;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alda Lara comparte la importancia que tiene para ella su &ldquo;Tierra&rdquo;, Angola, y c&oacute;mo es que acoge el mismo ritmo, energ&iacute;a y deseo de libertad que el resto de sus compatriotas.<\/p>\n<p>Este poema fue publicado por la autora en 1953, en uno de los cuatro ejemplares de <em>Mensagem<\/em>, peri&oacute;dico de la Casa de los Estudiantes del Imperio, de la d&eacute;cada de los cincuenta del siglo XX, exteriorizando el sentido de identidad que la une con &Aacute;frica, aunque lo haya escrito en portugu&eacute;s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora bien, L&eacute;opold S&eacute;dar Senghor, poeta fundador de la &ldquo;negritud&rdquo; y, por lo tanto, de la b&uacute;squeda de la identidad hist&oacute;rica y cultural de &Aacute;frica y de Senegal, en &ldquo;Hostias negras&rdquo;, narra:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Aqu&iacute; estoy ahora delante de ti, Madre, soldado de mangas <\/em><\/p>\n<p><em>desnudas<\/em><\/p>\n<p><em>Y estoy vestido con palabras extranjeras, donde tus ojos no ven<\/em><\/p>\n<p><em>Mas que un tinglado de palos y harapos<\/em><\/p>\n<p><em>&iquest;Si pudiera hablar contigo, Madre! Pero no oir&iacute;as sino<\/em><\/p>\n<p><em>Un gorjear precioso y no entender&iacute;as.<\/em><\/p>\n<p><em>Madre, h&aacute;blame. Mi lengua se desliza en nuestras palabras sonoras y duras<\/em><\/p>\n<p><em>Europa me machac&oacute; como el plato guerrero bajo las patas paquidermas<\/em><\/p>\n<p><em>de los tanques.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es decir, para Senghor &mdash;nacido en Joal, Senegal, el 9 de octubre de 1906, quien llegar&iacute;a ser Jefe de Estado de su pa&iacute;s y miembro de la Academia Francesa&mdash;, su lengua natal es precisa y musical, por eso es dura y sonora; asimismo es el vaso comunicante con su madre, que es su origen y su familia, por consiguiente, representa a &Aacute;frica y a Senegal.<\/p>\n<p>Y pese a que Europa le impuso una lengua nueva y bella, no puede ni quiere olvidar su lengua natal, agradable igual que su hogar. Con todo, el franc&eacute;s, lengua con la que escribe este poeta, es la oficial de Senegal.<\/p>\n<p>Dicho de otra forma, el poeta Senghor &mdash;quien muri&oacute; enVerson, Francia, el 20 de diciembre de 2001&mdash; integra en su calidad de africano los elementos que lo identifican como tal, las tradiciones y lenguas de su naci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por su parte, Ijeoma Umebinyuo, en su poema &ldquo;Di&aacute;spora Azul&rdquo;, plasma lo que ocurre con muchos africanos del siglo XXI:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>As&iacute; que, aqu&iacute; est&aacute;s, <\/em><\/p>\n<p><em>demasiado extranjero para casa <\/em><\/p>\n<p><em>y demasiado extranjero para aqu&iacute;.<\/em><\/p>\n<p><em>Nunca suficiente para los dos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En estos breves versos, escritos en ingl&eacute;s, la poestisa Ijeoma Umebinyuo, nacida en Lagos, Nigeria, desvela una realidad anticipada por Alda Lara y Senghor: se nace en &Aacute;frica y, aunque se estudia en Europa o en Estados Unidos de Norteam&eacute;rica, se a&ntilde;ora la naci&oacute;n de origen y su cosmovisi&oacute;n del mundo.<\/p>\n<p>Este poema publicado en 2015 dentro del poemario <em>Questions for Ada<\/em>, patentiza que los j&oacute;venes africanos tienen conciencia de la situaci&oacute;n que enfrentan, pues no llegan a pertenecer al pa&iacute;s de acogida; mas al volver a casa, ya no encajan. Como lo dir&iacute;a la propia autora (en entrevista concedida a Gaanagwe, publicada en <em>Africa in dialogue<\/em>, el 20 de noviembre de 2016), la gente pregunta &ldquo;&iquest;de d&oacute;nde eres?&rdquo;, comenzando un estado singular, individual y africano.<\/p>\n<p>En &Aacute;frica se hablan 2000 lenguas (aproximadamente). Los idiomas oficiales de muchos de los pa&iacute;ses de este continente son el ingl&eacute;s (Nigeria), franc&eacute;s (Senegal), portugu&eacute;s (Angola, Mozambique) y &aacute;rabe; otros como, suajili, am&aacute;rico, etc&eacute;tera, est&aacute;n cobrando un nuevo espacio en esta &uacute;ltima d&eacute;cada.<\/p>\n<p>Este 25 de mayo, D&iacute;a Mundial de &Aacute;frica, significa pensar en el multiling&uuml;&iacute;smo, la multiculturalidad y en la poes&iacute;a del tercer continente m&aacute;s grande de la Tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Portada: De izquierda a derecha: Alda Lara, L&eacute;opold S&eacute;dar Senghor e Ijeoma Umebinyuo &nbsp; Cuando se hace referencia al &Aacute;frica, de inmediato aparecen im&aacute;genes de la sabana, de leones echados bajo las acacias, y de cebras, impalas y ant&iacute;lopes huyendo en manada. 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