{"id":437,"date":"2021-05-14T12:00:07","date_gmt":"2021-05-14T12:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/05\/14\/tecnologia-e-ideologia\/"},"modified":"2021-05-14T12:00:07","modified_gmt":"2021-05-14T12:00:07","slug":"tecnologia-e-ideologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ubu\/tecnologia-e-ideologia\/","title":{"rendered":"Tecnologa e ideologa"},"content":{"rendered":"<p>Muchos sostienen que la ciencia y la tecnolog&iacute;a son neutras y que no tienen nada que ver con los procesos hist&oacute;ricos y sociales, y mucho menos con la ideolog&iacute;a. Esta es una idea absolutamente falsa y de hecho est&aacute;n impregnadas de ideolog&iacute;a. En el mundo contempor&aacute;neo, algo que tiene gran influencia sociopol&iacute;tica es la &ldquo;tecnocracia&rdquo;, la visi&oacute;n que ideol&oacute;gicamente privilegia lo tecnol&oacute;gico por encima de lo cient&iacute;fico y human&iacute;stico; y bueno, la tecnocracia es una ideolog&iacute;a.<\/p>\n<p>Cuando hablo de ideolog&iacute;a lo hago en el sentido cl&aacute;sico del pensamiento de Marx, como conciencia distorsionada de la realidad &mdash;&eacute;l dice invertida&mdash;, no como el conjunto de ideas que puedan tenerse. Yo creo que la visi&oacute;n m&aacute;s correcta de la ideolog&iacute;a es esa, y tenerla presente es algo crucial en la educaci&oacute;n. La tecnolog&iacute;a aparece m&aacute;s cercana a la sociedad porque implica relaciones de aplicaci&oacute;n que afectan de manera directa a la vida humana y se presentan menos abstractas que la ciencia. Por ello la injerencia de la ideolog&iacute;a se visualiza con mayor claridad.<\/p>\n<p>Como han escrito Mar&iacute;a Eugenia Boito y Emilio Seveso Zanin &ldquo;Hablar de la relaci&oacute;n entre ideolog&iacute;a y tecnolog&iacute;a no es nuevo. Tiene antecedentes tan ilustres como el conocido <em>Ciencia y t&eacute;cnica como ideolog&iacute;a <\/em>(1984), de J&uuml;rgen Habermas, la <em>Cr&iacute;tica de la Comunicaci&oacute;n<\/em>, de Lucien Sfez, o <em>La ciudad informacional <\/em>(1995), de Manuel Castells. Para nombrar esta ideolog&iacute;a, H&eacute;ctor Schmucler (1996) propone un neologismo que se aplica espec&iacute;ficamente a una devoci&oacute;n profesada con particular fervor en el campo de la comunicaci&oacute;n: el &ldquo;tecnologismo&rdquo;, un pensamiento en el que la t&eacute;cnica se autoafirma acr&iacute;ticamente y se erige en sentido com&uacute;n, auspiciando un destino humano que se realizar&iacute;a a trav&eacute;s de ella. Desde otra perspectiva, Daniel Cabrera (2011) se refiere a la dimensi&oacute;n imaginaria de las tecnolog&iacute;as como una &ldquo;enso&ntilde;aci&oacute;n&rdquo; tensada entre la promesa anunciada socialmente y la eficacia experimentada individualmente&rdquo;.<\/p>\n<p>Y prosiguen: &ldquo;No son estas las &uacute;nicas lecturas posibles. Otras perspectivas se manifiestan al respecto: los &lsquo;tecnof&iacute;licos&rsquo; &minus;en muchos casos vinculados profesionalmente a ese campo&minus; expresan su afinidad con las tecnolog&iacute;as, resaltan sus virtudes y anuncian la llegada de una nueva sociedad, cimentada sobre el andamiaje virtual tecnol&oacute;gico (Toffler, 1980; Piscitelli, 2002). Los estudios de los usos y las apropiaciones tecnol&oacute;gicas se interesan por las interacciones cotidianas de quienes ya est&aacute;n instalados en un entorno poblado de artefactos (Gil Ju&aacute;rez, 2005; Winocur, 2007; Quintar, Calello y Aprea, 2007; Ben&iacute;tez Larghi <em>et al<\/em>., 2012). Tan lejos de los discursos celebratorios del nov&iacute;simo advenimiento tecnol&oacute;gico que anticipa la sociedad de la comodidad, la abundancia y la comunicaci&oacute;n como de un mundo en el cual la tecnolog&iacute;a &lsquo;ya lleg&oacute;&rsquo; y es naturalmente accesible, <em>La tecnolog&iacute;a como ideolog&iacute;a en contextos de socio-segregaci&oacute;n. Ciudades Barrio (C&oacute;rdoba 2011-2014)<\/em>, de Mar&iacute;a Eugenia Boito y Emilio Seveso Zanin, abreva sin dudas en las tradiciones cr&iacute;ticas. Para Boito y Seveso, bajo la inspiraci&oacute;n de Walter Benjam&iacute;n, las tecnolog&iacute;as de la comunicaci&oacute;n son parte de las fantasmagor&iacute;as del consumo, que se ofrecen como espect&aacute;culo ante las miradas deseantes de los sectores subalternos. Todas las tecnolog&iacute;as, las viejas y las nuevas, se inscriben en estructuras de experiencia de clase que &lsquo;hacen cuerpos&rsquo; desarrollando habilidades, destrezas y gustos. Subjetividad, experiencia, relaciones sociales, clase, sensibilidad, comunicaci&oacute;n, son algunos de los conceptos fundamentales sobre los que se construye esta reflexi&oacute;n rica y compleja. Mar&iacute;a Eugenia Boito no se encuentra con estos temas por primera vez. En algunos libros y numerosas publicaciones, fruto de sus investigaciones de los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os, ha abordado temas tales como <em>Ideolog&iacute;a y pr&aacute;cticas sociales en conflicto. Una introducci&oacute;n<\/em> (2013), y el <em>Urbanismo Estrat&eacute;gico y Separaci&oacute;n clasista. Instant&aacute;neas de la ciudad en conflicto<\/em> (con Bel&eacute;n Espoz, 2014). Emilio Seveso acompa&ntilde;a el desarrollo de este proyecto desde su experiencia en sensibilidades, acci&oacute;n colectiva y tecnolog&iacute;as. Algunos trabajos conjuntos acreditan sus convergencias te&oacute;ricas y formaciones complementarias, potenciadas en este trabajo&rdquo;.<\/p>\n<p>Lenin afirmaba que &ldquo;el socialismo son los soviets m&aacute;s la electrificaci&oacute;n&rdquo;, frase que da cuenta de la importancia de la tecnolog&iacute;a y tambi&eacute;n de su valor ideol&oacute;gico. En el &ldquo;esp&iacute;ritu del capitalismo&rdquo;, la tecnolog&iacute;a posee un valor esencial: sin tecnolog&iacute;a no habr&iacute;a sido posible la revoluci&oacute;n industrial. Tecnolog&iacute;a y capitalismo forman un binomio indisoluble, que implica por lo tanto una ideolog&iacute;a.<\/p>\n<p>La tecnolog&iacute;a implica severas problem&aacute;ticas, tales como las relativas a la propiedad y a la intervenci&oacute;n del Estado en relaci&oacute;n con ella, as&iacute; como el papel del sector privado, que en pa&iacute;ses como M&eacute;xico ha mostrado su falta de inter&eacute;s en la tecnolog&iacute;a. El sector empresarial mexicano no invierte en tecnolog&iacute;a, pues su ideolog&iacute;a se centra en el incremento de la tasa de ganancia y por ello es mejor recurrir a la transferencia de tecnolog&iacute;a proveniente del extranjero. &Eacute;ste es el gran problema de pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo, que no colocan a la tecnolog&iacute;a como un aspecto central en sus agendas pol&iacute;ticas.<\/p>\n<p>Pensar en el desarrollo nacional sin tecnolog&iacute;a es un absurdo. Sin embargo, los capitalistas mexicanos no lo ven as&iacute;. La visi&oacute;n empresarial imperante no lo permite, y la tecnolog&iacute;a y la ciencia son muy lejanas a su manera de ver el mundo.<\/p>\n<p>Es fundamental tener presente la importancia de la ideolog&iacute;a para el entendimiento de todos los fen&oacute;menos sociales, y la relaci&oacute;n tecnolog&iacute;a y sociedad es uno de ellos. Esta concepci&oacute;n debe estar presente en la ense&ntilde;anza, por ejemplo, en el Doctorado Transdisciplinario de Ciencia y Tecnolog&iacute;a para el Desarrollo de la Sociedad (DCTS) del CINVESTAV, donde se pretende abordar la vinculaci&oacute;n entre ciencia, tecnolog&iacute;a y sociedad, pero se requiere claridad acerca del papel de la ideolog&iacute;a en todo ello.<\/p>\n<p>&iquest;Tecnolog&iacute;a?, &iquest;qu&eacute; cosa es eso? Se preguntar&iacute;a el Padre Ub&uacute;. En su peque&ntilde;o reino eso no era importante, pero en un pa&iacute;s como M&eacute;xico es algo trascendental, pues su avance y desarrollo depende en gran medida de la manera como se apliquen pol&iacute;ticas correctas en materia tecnol&oacute;gica. Tendremos que esperar qu&eacute; nos depara el futuro a este respecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iexcl;Para m&iacute; es suficiente!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ubu.mexicano@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos sostienen que la ciencia y la tecnolog&iacute;a son neutras y que no tienen nada que ver con los procesos hist&oacute;ricos y sociales, y mucho menos con la ideolog&iacute;a. 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