{"id":395,"date":"2021-04-23T12:34:58","date_gmt":"2021-04-23T12:34:58","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/04\/23\/historia-de-la-ciencia-una-vivencia-personal\/"},"modified":"2021-04-23T12:34:58","modified_gmt":"2021-04-23T12:34:58","slug":"historia-de-la-ciencia-una-vivencia-personal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ubu\/historia-de-la-ciencia-una-vivencia-personal\/","title":{"rendered":"Historia de la ciencia: una vivencia personal"},"content":{"rendered":"<p>Yo me dedico desde hace a&ntilde;os a la historia de la biolog&iacute;a, la cual es apasionante pero se trata de una disciplina incomprendida que ha tenido que librar batallas en los planteles donde se ense&ntilde;a. En 1987, cuando se puso en marcha la escuela de biolog&iacute;a de la UAP, su plan de estudios incluy&oacute; la materia &ldquo;Introducci&oacute;n a la biolog&iacute;a general&rdquo;, que en realidad era un curso de historia de la biolog&iacute;a. Su nombre obedec&iacute;a a la idea de que la manera correcta de introducir a un alumno en la ciencia que va a estudiar es por el camino de la historia. Fue la primera ocasi&oacute;n en que se imparti&oacute; en M&eacute;xico una materia as&iacute;, con car&aacute;cter obligatorio, en el primer semestre de la carrera. Ya en la Facultad de Ciencias de la UNAM se impart&iacute;a como optativa, pero para el dise&ntilde;o del nuevo plan de estudios de la UAP era determinante que fuera obligatoria, pues estudiar una ciencia sin una visi&oacute;n de su g&eacute;nesis conduce a una visi&oacute;n tecnocr&aacute;tica y acr&iacute;tica de la realidad. Sin embargo, no es una tarea f&aacute;cil. Existen m&uacute;ltiples resistencias hacia la ense&ntilde;anza de esta disciplina, adem&aacute;s de la falta de profesores y libros para impartirla. De hecho, por tal raz&oacute;n escrib&iacute; un libro al respecto: <em>Historia de la Biolog&iacute;a<\/em>, AGT Editor, 2000.<\/p>\n<p>La historia de la biolog&iacute;a forma parte de la historia de la ciencia, que es m&aacute;s amplia pues involucra la historia de diferentes disciplinas. Mi primer contacto con la historia de la ciencia fue el curso que tom&eacute; en la Escuela de Filosof&iacute;a y Letras de la UAP impartido por el Rector, el ingeniero Luis Rivera Terrazas, que en verdad era historia de la f&iacute;sica. En este utiliz&aacute;bamos el magn&iacute;fico libro de Arnold Arons, <em>Evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de los conceptos de la f&iacute;sica<\/em>, que me permiti&oacute; adentrarme a esta disciplina maravillosa. Yo conclu&iacute;a, en ese entonces, la preparatoria; y en la carrera de bi&oacute;logo en la UNAM no tuve ning&uacute;n curso de historia de la ciencia, pero nunca dej&eacute; mi obsesi&oacute;n y cuando comenc&eacute; a trabajar, en 1981, impartiendo Teor&iacute;a de la Evoluci&oacute;n (Biolog&iacute;a General II), le dedicaba una parte importante a la historia del pensamiento evolucionista.<\/p>\n<p>Por razones personales, en la UAP fui oyente de varias materias en Filosof&iacute;a y Letras, priorizando las relacionadas con la historia, y luego tambi&eacute;n en la UNAM, por lo que no perd&iacute; en contacto con cuestiones relacionadas con la historia &mdash;como mis cursos de &ldquo;Ideolog&iacute;a y Sociedad&rdquo; con Gabriel Vargas Lozano, que fueron cruciales en mi formaci&oacute;n, donde le&iacute; <em>La estructura de las revoluciones cient&iacute;ficas<\/em> de T.S. Kuhn, que orient&oacute; mi pensamiento en historia de la ciencia&mdash;. Yo sab&iacute;a que, como bi&oacute;logo, estaba incompleto sin la historia. M&aacute;s all&aacute; de las ideas juveniles, donde dud&eacute; entre ser bi&oacute;logo o licenciado en historia, para m&iacute; el v&iacute;nculo entre las dos disciplinas es s&oacute;lido.<\/p>\n<p>A partir de mi gesti&oacute;n como director de la Escuela de Biolog&iacute;a, promov&iacute; la ense&ntilde;anza de la historia, consiguiendo que se discutiera el tema en reuniones de escuelas de biolog&iacute;a. Actualmente en la FES Iztacala de la UNAM, tambi&eacute;n es obligatoria en primer semestre; y ya lo es en la Facultad de Ciencias. En la Universidad Complutense de Madrid era una materia optativa, llamada &ldquo;Evoluci&oacute;n de Teor&iacute;as y M&eacute;todos de la Biolog&iacute;a&rdquo;, que tomaban todos los alumnos. Y as&iacute; ocurre en muchas universidades. Durante el gobierno socialista de Lionel Jospin, en Francia, se pretendi&oacute; poner en marcha un proyecto llamado &ldquo;Misi&oacute;n historia y filosof&iacute;a de la ciencia&rdquo;, coordinado por el fil&oacute;sofo Dominique Lecourt, que pretend&iacute;a que en todas las carreras profesionales se introdujera como materia obligatoria la historia y la filosof&iacute;a de su disciplina. Sin embargo, esto no se llev&oacute; a cabo por un cambio en el gobierno.<\/p>\n<p>Aun hoy, uno enfrenta las cr&iacute;ticas contra la ense&ntilde;anza de la historia de la ciencia. Y ante la pregunta &iquest;para qu&eacute;?, la respuesta es simple: para el entendimiento del proceso de construcci&oacute;n del conocimiento y de la realidad actual. No se trata del viejo clich&eacute; que dice &ldquo;para entender el presente es necesario conocer el pasado&rdquo;. Es algo crucial y necesario. As&iacute;, por ejemplo, al iniciar una investigaci&oacute;n actual es necesario buscar todos los antecedentes que dan cuenta del estado del conocimiento del problema, y esa es una forma m&iacute;nima de hacer historia. La historia de la ciencia es crucial para la toma de decisiones y orientar las acciones en el presente y a futuro. No es especulaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Esa es una raz&oacute;n de peso para considerarla en los planes de estudio para la formaci&oacute;n de los futuros cient&iacute;ficos, debiendo insistir en la necesidad de su introducci&oacute;n en todas las carreras de &iacute;ndole cient&iacute;fica en el mundo. Hasta la fecha, la Sociedad Mexicana de Historia de la Ciencia y de la Tecnolog&iacute;a ha conseguido ejercer una labor al respecto y esperemos que pueda ser a&uacute;n m&aacute;s eficaz, pues se trata de un asunto que no debe ser despreciado y en el que se debe poner especial atenci&oacute;n, ya que de ninguna manera es un tema de &ldquo;cultura general&rdquo;.<\/p>\n<p>El Padre Ub&uacute; no tendr&iacute;a esta clase de preocupaciones. La ignorancia es una forma de vacuna que libra de esos males. Pero en su reino, ya sin &eacute;l en el poder, podr&aacute; haber ciencia y esa tendr&aacute; una historia que deber&aacute; incluir lo que fue el predominio de Ub&uacute; Rey en el poder, como pasa con las historias de varios pa&iacute;ses, por ejemplo con la destrucci&oacute;n de la ciencia en Espa&ntilde;a con el franquismo, una etapa por dem&aacute;s interesante para la historia de la ciencia, o el lysenkismo en la Uni&oacute;n Sovietica. Y respecto a procesos de ese tipo hay mucho que decir, pues la historia de la ciencia no es una disciplina descriptiva sino anal&iacute;tica y de gran complejidad y profundidad te&oacute;rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iexcl;Vamos a interrumpir aqu&iacute;!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; ubu.mexicano@gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo me dedico desde hace a&ntilde;os a la historia de la biolog&iacute;a, la cual es apasionante pero se trata de una disciplina incomprendida que ha tenido que librar batallas en los planteles donde se ense&ntilde;a. 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