{"id":3345,"date":"2026-06-16T16:20:18","date_gmt":"2026-06-16T16:20:18","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/?p=3345"},"modified":"2026-06-16T16:27:02","modified_gmt":"2026-06-16T16:27:02","slug":"ausubo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/narrativa\/ausubo\/","title":{"rendered":"Ausubo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mis presentimientos son apenas murmullos suaves sin claridad que advierten que algo est\u00e1 a punto de suceder. Sin embargo, su poder de alertar sobre las tempestades que se avecinan ha aterrorizado a mi familia entera desde mi infancia. Mis presentimientos le han quitado el sue\u00f1o a mis m\u00e1s allegados, provocado misas y hasta limpias. Estos mensajes que no s\u00e9 de d\u00f3nde vienen son poco claros y no dan explicaciones, pero por lo general anuncian tormentas, problemas sin soluci\u00f3n. Se han manifestado en diferentes formas: a veces en sue\u00f1os o en visiones estando en mis cinco sentidos, otras a trav\u00e9s de un tenue peso en el pecho o taquicardia, en otras un hoyo en el est\u00f3mago, aunque en una ocasi\u00f3n fue una patada en el est\u00f3mago que me sac\u00f3 el aire. En esa ocasi\u00f3n era necesario que yo reaccionara. Hasta ahora, ninguna misa ni limpia ha logrado detener esas intranquilidades que presiento que se avecinan. Para m\u00ed, es un don que me ha educado a entender que cuando aparecen, es momento de ser disciplinada, de estar alerta, y de tener paciencia porque a pesar de todo, pasar\u00e1n. Adem\u00e1s, no siempre han sido presentimientos malos; aunque reconozco que nunca uno de ellos me ha dictado el n\u00famero de la loter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego de un noviazgo fugaz de dos meses, me cas\u00e9. Mi matrimonio fue similar a mi noviazgo: nos divorciamos despu\u00e9s dos a\u00f1os de casados. Hoy, el nombre de mi exmarido no lo pronuncio ni lo escribo. Le llaman el \u201cefecto Voldemort\u201d, pero para m\u00ed est\u00e1 relacionado con el v\u00ednculo que a\u00fan nos une y que es dif\u00edcil explicar porque va m\u00e1s all\u00e1 de lo l\u00f3gico, y surgi\u00f3 desde el d\u00eda en que nos conocimos. En las ocasiones en las que se me ha salido decir su nombre, esa vibraci\u00f3n y poder de conexi\u00f3n energ\u00e9tica entre nosotros se renueva. Es por eso que callo su nombre, y entre m\u00e1s lo callo, m\u00e1s mantengo roto el v\u00ednculo emocional. Es importante que \u00e9l se quede en el olvido, pero no as\u00ed su familia, sobre todo su hermano menor, Ausubo, quien por cierto despert\u00f3 en m\u00ed el amor por los gatos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ausubo es un \u00e1rbol nativo de Puerto Rico, crece ancho y alto. Su madera es dura, densa y resistente; y sus hojas son grandes, de un verde profundo. Adem\u00e1s, florece. Vive siglos y se mantiene en pie frente al viento con firmeza impresionante, pues la isla es golpeada con frecuencia por huracanes y el ausubo resiste. En Puerto Rico se utiliza la expresi\u00f3n \u201cduro como un ausubo\u201d para describir a algo o a alguien que no se quiebra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi cu\u00f1ado Ausubo, en cambio, no conoc\u00eda la dureza: su esencia era suave, tranquila y sus gestos eran delicados. Tocaba el viol\u00edn y le gustaba la vida pausada e intelectual. Ausubo naci\u00f3 en Puerto Rico, aunque el resto de la familia era de Argentina, pero llevaban varias d\u00e9cadas viviendo en San Juan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando me cas\u00e9, Ausubo me result\u00f3 t\u00edmido. Era cinco a\u00f1os menor que yo, pero me hac\u00eda sentir como si yo fuera veinte a\u00f1os mayor. F\u00edsicamente, a lado de sus hermanos, se ve\u00eda muy distinto: todos eran altos y naturalmente musculosos. Ausubo, en cambio, era bajito y menudito. No era particularmente guapo, pero ten\u00eda unos ojos color miel muy bonitos que contrastaban con su piel canela, t\u00edpica de qui\u00e9n es acariciado por el sol caribe\u00f1o todos los d\u00edas. Su regalo de bodas fueron Unos hermosos gatitos, un gatito naranja de ojos amarillos y el otro un gatito de<em> esmoquin<\/em>. Los bautizamos, Marcelo y Mirri. Era la primera vez que yo conviv\u00eda con gatos. A pesar de la caracter\u00edstica timidez de Ausubo, not\u00e9 que en todas las fotos de mi boda en las que \u00e9l sal\u00eda, estaba a mi lado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi ex y yo viv\u00edamos en M\u00e9xico, y nuestra primera Navidad y A\u00f1o Nuevo de casados los pasamos en Puerto Rico. Una noche, despu\u00e9s de brincar de bar en bar por el Viejo San Juan, donde nos est\u00e1bamos hospedando, todos muy alcoholizados, incluidos mis suegros, decidimos ir al departamento de Ausubo. Fue idea de mi suegra, pues era su cumplea\u00f1os y quer\u00eda felicitarlo. De manera calmada nos recibi\u00f3. Cuando llegamos estaba escuchando m\u00fasica cl\u00e1sica mientras jugaba ajedrez con un amigo. En ese momento, y a\u00fan ahora, mis recuerdos de esa noche est\u00e1n fragmentados, por la cantidad de alcohol que beb\u00ed, pero hay cosas que las tengo muy claras: el departamento era peque\u00f1o, Ausubo no tomaba, y su corte de cabello era horrible. \u00a1Parece que lo agarr\u00f3 salubridad!, pens\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el recuerdo m\u00e1s intenso que tengo de esa noche es que pas\u00e9 al ba\u00f1o y al salir Ausubo me intercept\u00f3; sin decir nada, me dio un pu\u00f1ado de piedras peque\u00f1as azules y transparentes. Al d\u00e1rmelas, sent\u00ed un latigazo de luz espantoso, una fuerza el\u00e9ctrica que me cruz\u00f3 el cuerpo y que me asust\u00f3, incluso hasta me baj\u00f3 la borrachera. Esa sensaci\u00f3n se me qued\u00f3 muy grabada: uno de esos momentos que, a pesar del tiempo, me sigue provocando escalofr\u00edos y hasta hace que involuntariamente sacuda la cabeza. A\u00fan conservo esas piedras, como si guardaran la memoria intacta de aquella noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con tristeza reconozco que, entre Ausubo y yo, aquel fue el \u00fanico momento que nuestras emociones estuvieron en sinton\u00eda. Al d\u00eda siguiente, otro de mis cu\u00f1ados, su esposa y nosotros salimos a cenar y a escuchar m\u00fasica en el Viejo San Juan. Ya era de madrugada, estaba consumida de tanto festejar y decid\u00ed irme caminando a nuestro hospedaje. No quise que me acompa\u00f1aran porque ellos se la estaban pasando bien. Entre la oscuridad y mi desconocimiento del lugar, me perd\u00ed. De pronto, vi a lo lejos a alguien que tocaba el viol\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque estaba de espaldas, reconoc\u00ed el espantoso corte de cabello de Ausubo. Tocaba \u201cMorning Mood\u201d, de Grieg. Entre el clima, el olor a agua de mar y el sublime sonido del viol\u00edn, la felicidad me invadi\u00f3. Estaba reci\u00e9n casada y de vacaciones en un lugar hermos\u00edsimo. Los ojos se me llenaron de l\u00e1grimas. Al terminar la bella melod\u00eda, su amigo, el mismo de la noche anterior, lo abraz\u00f3 con ternura y le plant\u00f3 lo que me pareci\u00f3 un muy jugoso y delicioso beso en los labios. Ausubo se percat\u00f3 de mi presencia y se molest\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca entend\u00ed el porqu\u00e9, quiz\u00e1 no quer\u00eda que supiera que era gay. \u00bfO era bisexual? Podr\u00eda ser que la situaci\u00f3n estaba m\u00e1s relacionada con sus cinco hermanos que eran muy \u201cmachos\u201d. Es posible que simplemente quer\u00eda ser discreto ante la situaci\u00f3n. Yo no ve\u00eda inconveniente en mostrarse tal cual era. El Viejo San Juan es muy peque\u00f1o, Puerto Rico es una isla, seguro que ya le hab\u00eda llegado el rumor a su familia. Y en todo caso, sus pap\u00e1s eran muy, muy alivianados, y sus hermanos lo adoraban. \u00bfPor qu\u00e9 y para qu\u00e9 esconder una relaci\u00f3n homosexual bajo esas condiciones?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Unos a\u00f1os despu\u00e9s, ten\u00edamos poco menos de medio a\u00f1o de divorciados cuando mi ex ya se hab\u00eda recuperado. Es decir, su estado civil de soltero dur\u00f3 menos que la hibernaci\u00f3n de un oso, o al menos eso pens\u00e9. Recuerdo que me enter\u00e9 de su boda porque aquel d\u00eda amanec\u00ed con un malestar muy particular, present\u00ed algo. Fue a mediados de diciembre y la tristeza me invad\u00eda a m\u00ed y tambi\u00e9n a Marcelo. Vi que su pelaje naranja estaba erizado y sus ojos amarillos inundados de tristeza. Tambi\u00e9n not\u00e9 que Mirri, ese d\u00eda no comi\u00f3, como si ese ayuno le permitiera comunicar algo que no pod\u00eda decirme. En mi caso, de la nada y de manera constante, sent\u00ed taquicardia: algo estaba a punto de suceder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese mismo d\u00eda, m\u00e1s tarde, me llegaron varias fotos a mi email de una direcci\u00f3n que no reconoc\u00ed, en el asunto: \u201c<em>Todo cambia<\/em>\u201d. A trav\u00e9s de las fotos, bastante mal tomadas, por cierto, pude ver que el vestido de la novia era negro, y el traje del novio no era cualquier traje, adem\u00e1s de bastante costoso \u2014yo se lo hab\u00eda regalado\u2014. \u00bfPr\u00e1ctico, ahorrativo, poco dado al gasto, sobrio, pobre? Todo esto podr\u00eda ser, pero \u00a1\u00e9l no era nada de eso! Fue como si no supiera o no pudiera comenzar una vida sin restos de la anterior.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Pat\u00e9tico miserable! Usar ese preciso traje que cargaba una historia; no era el precio, ni la tela. Ese traje era una muestra de cari\u00f1o particular de m\u00ed hacia \u00e9l. Cuando se lo regal\u00e9, en el bolsillo del pecho interior del saco le hab\u00eda puesto una peque\u00f1a bolsita de pl\u00e1stico con tres almendras cubiertas de chocolate y una nota que dec\u00eda: \u201cpara cuando tu d\u00eda se ponga amargo\u201d. \u00a1Qu\u00e9 rabia darme cuenta de que esos latidos desenfrenados que sent\u00ed, eran la prueba de que \u00e9l aun me sujetaba y yo segu\u00eda con ese apego! \u00a1Pero m\u00e1s rabia me dio haber visto que us\u00f3 ese traje para su boda!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo visto, \u00e9l se dispon\u00eda a iniciar un nuevo camino con otra persona sin desprenderse del pasado que tuvo conmigo. Tras meditarlo, agradec\u00ed no seguir a su lado porque desconozco cu\u00e1nto de su primer matrimonio acarre\u00f3 al nuestro; lo que s\u00ed s\u00e9 es cu\u00e1nto de mi matrimonio estaba contaminando esa nueva uni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, a pesar de que me enfureci\u00f3 enterarme de su tercera boda a trav\u00e9s de tan cordial email, gracias a mis presentimientos y los de mis gatitos, la noticia fue un trueno distante en un d\u00eda ya de por s\u00ed nublado. Los presentimientos siguieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al d\u00eda siguiente del email, despert\u00e9 sobresaltada por el tono de mensaje entrante de la BlackBerry. Confundida la revis\u00e9 y vi la hora, 3:03 de la madrugada. Hab\u00eda un mensaje que dec\u00eda: \u201cI miss U.\u201d Sospech\u00e9 que era mi exmarido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ad &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfEso es todo?, dije en voz alta como si me pudiera escuchar. \u00bfPara esto me despiertas a las tres de la madrugada pedazo de in\u00fatil?, pens\u00e9. Me di la vuelta, acomod\u00e9 y acarici\u00e9 a Mirri, y abrac\u00e9 a Marcelo. Nos volvimos a dormir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al despertar, quise revisar detenidamente su est\u00fapido casi-mensaje-de-tres-palabras, pero no estaba. Revis\u00e9 cuidadosamente la BlackBerry, y no hab\u00eda nada. \u00bfLo so\u00f1\u00e9? \u00a1No! Creo que lo borr\u00e9. Recordaba perfecto el mensaje y el sentimiento de enojo, pero el murmullo tenue de que algo no encajaba me sigui\u00f3 como una sombra durante todo el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ser mediados de diciembre, en el trabajo los d\u00edas transcurr\u00edan entre firmas apresuradas y los \u00faltimos cierres de venta. En t\u00e9rminos generales, atravesaba una estabilidad econ\u00f3mica y emocional que no hab\u00eda tenido en varios a\u00f1os. Y pese a todo esto, ese <em>mensaje-sue\u00f1o<\/em> de la madrugada hab\u00eda logrado penetrar en mi cabeza y me estaba costando trabajo eliminarlo de mis pensamientos. Sent\u00ed enloquecer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al salir del trabajo, aprovech\u00e9 para ir a comprar unos regalos. Me tard\u00e9 cerca de una hora. La angustia del sue\u00f1o del mensaje daba vueltas en mi cabeza como el carrete de hilo en una m\u00e1quina de coser. Al salir, en la fila del estacionamiento, un par de mujeres j\u00f3venes, de entre unos dieciocho y veinte a\u00f1os, cada una con un beb\u00e9, se les olvid\u00f3 pagar el estacionamiento. Por desgracia, esa salida del estacionamiento era una rampa en espiral que solo permit\u00eda hacer una sola fila de autos. Todos los que est\u00e1bamos formados vimos c\u00f3mo el par de idiotas bajaron sus carriolas, acomodaron a sus beb\u00e9s y paso a pasito bajaron la rampa para ir a pagar su boleto de estacionamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Les agradecemos que apaguen sus motores \u2015dijo un encargado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Oiga, joven, estas ni\u00f1as seguro se van a tardar y el boleto solo tiene quince minutos de tolerancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015No se preocupe, les vamos a permitir la salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obedec\u00ed. Apagu\u00e9 el carro y encend\u00ed el radio. \u00a1L\u00e1stima que no fume! pens\u00e9. Este ser\u00eda un buen momento para echar humo por la boca. Esa situaci\u00f3n tan molesta del estacionamiento me permiti\u00f3 tener un momento privado conmigo misma: no hab\u00eda nadie a mi alrededor, en esa \u00e9poca ni mi costosa BlackBerry ten\u00eda capacidad de navegaci\u00f3n como la que ahora conocemos. As\u00ed que ver videos o navegar en las redes sociales mientras esperaba, no era posible. De pronto, de la nada, algo dentro de m\u00ed se quebr\u00f3 y sin ruido, sin aviso, ni pudor, romp\u00ed en llanto. Fue inevitable. Sent\u00ed como una grieta dentro de m\u00ed se hizo m\u00e1s grande. La rampa en espiral del estacionamiento se convirti\u00f3 en el reflejo del espont\u00e1neo desplome de mi cordura, empuj\u00e1ndome hasta caer en el abismo desenfrenado de querer llegar a casa. El par de mujeres con sus chiquillos pasaron a mi lado para llegar a su auto. Les vomit\u00e9 miles de insultos hasta quedar ronca. Estaba sufriendo una muy grave neurosis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en casa y sin llorar, prend\u00ed la computadora y de manera desenfrenada empec\u00e9 a ingresar el nombre de mi exmarido en Google, Facebook, Twitter, en obituarios y esquelas de las diferentes funerarias de la ciudad; incluso llam\u00e9 a locatel. Despu\u00e9s de dos horas, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n que a \u00e9l no le hab\u00eda pasado nada, pero que algo le estaba afectando. Entonces con el mismo desenfreno, ingres\u00e9 mil veces el nombre de su pap\u00e1, y luego el de su mam\u00e1, y as\u00ed el nombre de cada uno de sus hermanos. Fui revisando uno por uno a sus hermanos por edades de mayor a menor para no equivocarme. Minuciosamente inspeccion\u00e9 sus fotos y publicaciones, as\u00ed como comentarios de amigos de Facebook. En Twitter filtr\u00e9 sus nombres y sus usuarios por fechas, luego por palabras claves, y finalmente por sus interacciones p\u00fablicas. Revis\u00e9 peri\u00f3dicos y noticias que aparec\u00edan en el internet. Despu\u00e9s de muchas horas me toc\u00f3 ingresar el nombre de Ausubo, el menor de sus hermanos. Fue entonces que encontr\u00e9 la causa de mi inestabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ausubo viv\u00eda en un primer piso y cuando llov\u00eda el departamento de la planta baja, que estaba vac\u00edo, se inundaba, justo por eso no lo pod\u00edan rentar. Entre la humedad del Viejo San Juan y el agua estancada, aquel lugar se llenaba de mosquitos. Esa noche como a las 3:00 de la madrugada, Ausubo no pod\u00eda dormir por la plaga de mosquitos que hab\u00eda invadido su habitaci\u00f3n. Intent\u00f3 sacar el agua de la planta baja para que se fueran los insectos, pero como estaba obscuro, se le hizo f\u00e1cil lanzar una extensi\u00f3n desde su ventana para conectar una l\u00e1mpara. Baj\u00f3 descalzo, sin medir el peligro, y al conectar la l\u00e1mpara, una fuerte descarga el\u00e9ctrica lo atac\u00f3 con furia y con un latigazo de corriente provoc\u00f3 la muerte de Ausubo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empec\u00e9 a comprender \u201clas se\u00f1ales\u201d. Lo que pens\u00e9 que eran las fotos de la tercera boda de mi ex, eran las terribles y mal tomadas fotos del funeral de Ausubo. El vestido negro de la \u201cnovia\u201d y la torpe elecci\u00f3n del traje no hab\u00eda sido lo que pens\u00e9. La taquicardia, la tristeza de los gatitos, y el casi-mensaje-de-tres-palabras de pronto se transformaron en esos <em>murmullos suaves sin claridad advierten que algo est\u00e1 a punto de suceder<\/em>. Solo que, en este caso, ya hab\u00eda sucedido y estaban relacionados a Ausubo, no a mi exmarido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sandro, el novio de Ausubo, fue qui\u00e9n me envi\u00f3 las fotos en un acto desesperado por intentar aliviar el dolor que le dej\u00f3 la muerte de su amado. Me llam\u00f3 por tel\u00e9fono para ofrecerme una disculpa y explicar la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Sin que lo notaras, exist\u00eda un hilo invisible que los un\u00eda, una conexi\u00f3n que Ausubo logr\u00f3 ver, pero que t\u00fa dejaste escapar. \u2015Me explic\u00f3 con calidez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015S\u00ed la sent\u00ed, pero no la comprend\u00ed \u2015le dije entre sollozos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015Su fascinaci\u00f3n surgi\u00f3 por esa personalidad y fuerza que portan algunas personas. Estaba deslumbrado. Adem\u00e1s, Ausubo reconoc\u00eda el carisma femenino sin tener ning\u00fan deseo sexual. \u2015Me explic\u00f3 como si hablara de otra persona y no de m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015\u00bfPor qu\u00e9 se molest\u00f3 conmigo al verlos en el Viejo San Juan esa madrugada? \u2015Le pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2015No se enoj\u00f3 contigo, se enoj\u00f3 conmigo. T\u00fa lo hab\u00edas seducido y \u00e9l anhelaba que su relaci\u00f3n fuera \u201climpia\u201d, sin prejuicios ni la pesada sombra de la l\u00e1stima por ser diferente. El que nos vieras deshizo su esperanza de ser reconocido como persona. Deseaba formar un v\u00ednculo m\u00e1s hondo, uno que se sostuviera en lo espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay verdades y s\u00edmbolos que solo se comprenden vi\u00e9ndolos desde el presente hacia atr\u00e1s, era imposible que yo entendiera todo esto sin que me explicaran lo que hab\u00eda pasado. Despu\u00e9s de colgar con Sandro una vez m\u00e1s la descarga el\u00e9ctrica recorri\u00f3 mi cuerpo al recordar las piedras que me regal\u00f3 Ausubo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tuve la intenci\u00f3n de llamar a mi querida suegra, pero me pareci\u00f3 inapropiado porque me resultaba imposible explicar c\u00f3mo a trav\u00e9s de un sue\u00f1o deduje que algo pasaba y que me met\u00ed al internet para enterarme de tan tr\u00e1gico accidente. Tampoco quer\u00eda decirle que Sandro me hab\u00eda enviado las fotos. Adem\u00e1s, \u00bfc\u00f3mo decirle a mi suegra, que a\u00f1os atr\u00e1s, en el cumplea\u00f1os de Ausubo, me entreg\u00f3 un probada min\u00fascula de su terrible muerte? Fue entonces que los fragmentos de mi matrimonio fallido se unieron para comprender que el v\u00ednculo era con Ausubo, no con mi exmarido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuentan que el final suele llegar cerca del cumplea\u00f1os o de alg\u00fan d\u00eda que fue especial. Ausubo muri\u00f3 tres d\u00edas antes de su cumplea\u00f1os n\u00famero 36 y yo lo present\u00ed varios a\u00f1os antes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mis presentimientos son apenas murmullos suaves sin claridad que advierten que algo est\u00e1 a punto de suceder. Sin embargo, su poder de alertar sobre las tempestades que se avecinan ha aterrorizado a mi familia entera desde mi infancia. Mis presentimientos le han quitado el sue\u00f1o a mis m\u00e1s allegados, provocado misas y hasta limpias. 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