{"id":3332,"date":"2026-06-09T16:43:14","date_gmt":"2026-06-09T16:43:14","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/?p=3332"},"modified":"2026-06-09T19:39:56","modified_gmt":"2026-06-09T19:39:56","slug":"que-me-vez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/que-me-vez\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 me ves?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em>despu\u00e9s de haber formulado que la mirada tiene algo de doma-mirada, esto es, que el que mira una pintura siempre se ve obligado a deponer la mirada, hice de inmediato una salvedad, la del expresionismo que se sit\u00faa, empero, como un llamado muy directo a la mirada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Jacques Lacan (seminario 11)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuerpo es un enigma, siempre es posible conocerlo \u00fanicamente de manera parcial. En ese universo secreto que es el cuerpo, entre sus \u00f3rganos y funciones m\u00e1s complejas, se encuentran el ojo y la mirada. \u00d3rgano y funci\u00f3n. El ojo es parte del cuerpo y al mismo tiempo es sede de la funci\u00f3n de la mirada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante esta divisi\u00f3n entre \u00f3rgano y funci\u00f3n, se nos impone una interrogaci\u00f3n: si la mirada es una funci\u00f3n y, como se sabe, la funci\u00f3n es funci\u00f3n de x: \u00bfSer\u00eda posible \u201cmirar\u201d con otros \u00f3rganos que no sea con los ojos? Freud no lo cre\u00eda as\u00ed y sosten\u00eda que los ni\u00f1os espiaban a los padres con las orejas, entonces los ni\u00f1os \u201cve\u00edan\u201d con las orejas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ojo nace con la cualidad fisiol\u00f3gica de ver, pero no viene dotado con la funci\u00f3n de mirar, y esta funci\u00f3n no se adquiere por simple evoluci\u00f3n. Se requiere la mirada del Otro para que la mirada propia se ponga en operaci\u00f3n, como ocurre, en el mismo sentido y de manera an\u00e1loga, con el deseo que se pone a andar s\u00f3lo a partir el Otro, vemos que la mirada es, en principio, la mirada del Otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es la mirada del Otro, y el lugar del Otro en la palabra, lo que nos introduce en el mundo del deseo, que es el mundo humano. Es a partir de la mirada (y la voz) del Otro que el sujeto es convocado a desear. Sin embargo, y parad\u00f3jicamente, la mirada del Otro tendr\u00e1 necesariamente que tener l\u00edmites, de lo contrario la mirada del Otro deviene angustiante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conocemos la experiencia fenom\u00e9nica de sentirse inc\u00f3modo ante una mirada persistente. Esa incomodidad proviene de una mirada que nos mira sin l\u00edmites. Somos mirados permanentemente y esa intuici\u00f3n resulta en alguna medida angustiante. Posiblemente la angustia radica en que somos mirados, pero no sabemos qu\u00e9 se nos mira. La reacci\u00f3n ante ello es esconderse, huir de la mirada omnipresente del Otro, se llega incluso a desear que la tierra nos trague. Quiz\u00e1s es por ello que el ni\u00f1o incluye entre sus juegos m\u00e1s frecuentes el evadirse de la mirada del Otro que le inquieta, juega a esconderse. La mentira infantil tambi\u00e9n podr\u00eda obedecer a esta l\u00f3gica: el ni\u00f1o requiere tener un espacio de saber privado de la mirada omnipotente del Otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el juego es fundamental en el ni\u00f1o, para Freud tendr\u00eda que constituir su actividad principal, y estructuralmente el juego esencial del ni\u00f1o es mirar-ser mirado, como nos ense\u00f1a Lacan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>Proverbios y cantares<\/em>, el poeta Antonio Machado se fascina con lo que se teje entre el ver y el mirar, y lo dice de esta manera, cito: \u201cEl ojo que ves no es ojo porque t\u00fa lo veas; es ojo porque te ve\u201d. Albert Einstein recurre a la ilusi\u00f3n \u00f3ptica para sostener su idea de la no-dualidad, como se\u00f1ala: \u201cnuestra separaci\u00f3n de los dem\u00e1s es una ilusi\u00f3n \u00f3ptica de la consciencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabemos que la oftalmolog\u00eda m\u00e9dica, suced\u00e1nea de la \u00f3ptica ligada a la funci\u00f3n de la visi\u00f3n, hunde sus ra\u00edces hasta el a\u00f1o 3500 a. C., con los antiguos egipcios que produc\u00edan ojos artificiales para \u201cdotar\u201d de ojos a las momias. Incluso ten\u00edan su dios de la visi\u00f3n llamado <em>Duau<\/em> y adem\u00e1s contaba con su contraparte, <em>Mechenti-Irti<\/em>, dios de la ceguera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n por la cultura egipcia conocemos que el ojo de <em>Horus<\/em> (ojo mitad humano, mitad halc\u00f3n), que es adem\u00e1s uno de los m\u00e1s propagados amuletos del antiguo Egipto. Simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hip\u00f3crates, padre de la medicina, dividi\u00f3 al ojo para su estudio en tres partes: la exterior gruesa, la media interna y la <em>chorius<\/em>, centro de la visi\u00f3n y que es de donde salen las sensaciones visuales al cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la mitolog\u00eda griega conocemos el mito de Argos, el enorme vigilante que, seg\u00fan las diversas versiones, pose\u00eda cuatro ojos: dos que miran hacia adelante y dos que miran hacia atr\u00e1s; o bien pose\u00eda cien ojos y mientras dorm\u00eda con unos ojos, los dem\u00e1s permanec\u00edan despiertos. Esa cualidad le otorgaba la monstruosa facultad de vigilarlo todo. Arist\u00f3teles, por su parte, plantea por vez primera la idea de que la visi\u00f3n no estaba determinada por el ojo ni por el objeto, sino que se ubicaba en el medio entre ambos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tradici\u00f3n mitol\u00f3gica griega nos regala un mito que ya conocemos y que incluso resulta m\u00e1s cercano a nosotros, psicoanalistas. Se trata del mito de Narciso, donde justamente la mirada se vincula con el amor y el deseo. Con Narciso se nos muestra la potencia de la mirada en el amor: Narciso se enamora de su imagen \u201cvista\u201d en el reflejo del estanque. Cuando Narciso nace, el sabio Tiresias le dice a su madre que el ni\u00f1o vivir\u00e1 eternamente si nunca se conoce, si nunca se ve, si no recibe la mirada del Otro. La historia de Narciso, huyendo de la ninfa Eco, se termina viendo en el estanque y se enamora de su imagen, se enamora de su propio reflejo, y al quererse besar a s\u00ed mismo termina ahogado. El amor a su imagen vista en el r\u00edo lo pierde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">George Orwell, en su novela <em>1984<\/em>, construye la ficci\u00f3n de una sociedad futura (ahora ya presente) donde todo est\u00e1 vigilado por el <em>Gran Hermano<\/em>, siempre omnipresente. Vivimos un momento donde la civilizaci\u00f3n se ha venido convirtiendo en una sociedad hecha desde y para el espect\u00e1culo. Somos mirados permanentemente, como sostiene G\u00e9rard Wajcman en su libro <em>El ojo absoluto<\/em>. La ciencia y la tecnolog\u00eda vinieron a sofisticar las formas de la vigilancia y control de los ciudadanos. El Otro (con may\u00fascula) opera como ojo absoluto que vigila y amenaza. De esta manera, en la mirada del Otro se conjugan el deseo y la muerte, el ojo absoluto se expresa como el ojo portador del Mal, el mal de ojo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>mal de ojo<\/em> es una expresi\u00f3n que se escucha en las m\u00e1s diversas culturas. Es una superstici\u00f3n de car\u00e1cter universal, es un hueco de lo real. Desde siempre la mirada ha sido la parte del cuerpo a la que m\u00e1s se le han atribuido poderes sobrenaturales; se ha sostenido la superstici\u00f3n de que la mirada tiene el poder de hacer da\u00f1o. Quiz\u00e1 la angustia sea la respuesta que toma al sujeto cuando se siente interpelado por la enigm\u00e1tica mirada del Otro que se presenta para el sujeto como una interrogaci\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 me ves?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En fin, el ojo y la mirada est\u00e1n cargadas de sentido, hasta llegar incluso a hablar de <em>miradas que matan<\/em>. Pero a\u00fan hay m\u00e1s con respecto al ojo y la mirada, se dice que <em>el ojo es espejo del alma<\/em> y, por tanto, si el ojo es bueno el alma de la persona tambi\u00e9n lo es, pero si el ojo-mirada no es bueno, el alma y el cuerpo ser\u00e1n oscuros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>despu\u00e9s de haber formulado que la mirada tiene algo de doma-mirada, esto es, que el que mira una pintura siempre se ve obligado a deponer la mirada, hice de inmediato una salvedad, la del expresionismo que se sit\u00faa, empero, como un llamado muy directo a la mirada. 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