{"id":3145,"date":"2026-03-13T17:03:19","date_gmt":"2026-03-13T17:03:19","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/?p=3145"},"modified":"2026-03-13T17:03:22","modified_gmt":"2026-03-13T17:03:22","slug":"los-cuenta-horas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/narrativa\/los-cuenta-horas\/","title":{"rendered":"Los cuenta horas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al recibir el anuncio de su muerte, Amaranta, la nieta preferida de Aurelio, expres\u00f3: \u201cya lo sab\u00eda\u201d. Sin l\u00e1grimas que obstruyeran esas cinco s\u00edlabas escuetas, dej\u00f3 el apartamento para dirigirse al \u00e1rea de urgencias del hospital indicado en la llamada recibida. Encontrar\u00eda una mirada aislada en esos ojos sumidos, perdidos, en los prominentes y saltados p\u00f3mulos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el trayecto, Amaranta se perder\u00eda en sus pensamientos revolviendo los diferentes pasados: la ni\u00f1ez con su juventud y la juventud con su adultez, confundiendo momentos e historias de su vida al lado del abuelo. Llegar\u00eda al hospital e ir\u00eda, sin demora, a la habitaci\u00f3n. El m\u00e9dico de turno le dar\u00eda la noticia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Debe identificar el cuerpo de su abuelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo reconoci\u00f3 sin duda alguna. Estaba tendido en la helada plancha, cubierto apenas por la delgada y desechable s\u00e1bana. Descubri\u00f3 un cuerpo irreconocible por su delgadez, abandonado, al verlo, Amaranta incluso pens\u00f3 que aquel anciano hab\u00eda muerto tras una prolongada huelga de hambre. Sin embargo, tambi\u00e9n parec\u00eda un hombre que duerme sin deudas, sereno y satisfecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e9dico asent\u00f3 en el certificado: \u201cparo respiratorio\u201d, no se atrevi\u00f3 a certificar la verdad: \u201cmuerte por deshidrataci\u00f3n\u201d. Seg\u00fan el doctor Melquiades Inguar\u00e1n Mares, hab\u00eda perdido la vida totalmente seco, sin gota de agua en el cuerpo, recurri\u00f3 a todo el bagaje que su entender y conocimiento le permitieron sin poder atinar la causa. Prefiri\u00f3 faltar al juramento, traicionar a Hip\u00f3crates y no asentar la causa que provoc\u00f3 su muerte: \u201cse pegaron los pulmones por resequedad\u201d, fue una falla pulmonar peculiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El m\u00e9dico, sin poder explicar cient\u00edficamente la causa, no se atrevi\u00f3 a desgastar su prestigio, mucho menos a presentarlo en alg\u00fan foro cient\u00edfico, imposible en alguna revista. Pues su investigaci\u00f3n revelar\u00eda: \u201cSujeto masculino, 74 a\u00f1os cumplidos, complexi\u00f3n robusta, cabello y dentadura completos hasta ciento once d\u00edas antes de su fallecimiento, excelente condici\u00f3n f\u00edsica y muy sociable. S\u00edntoma causante de la muerte: llanto\u201d. Inicio del padecimiento: \u201cciento once d\u00edas antes del suceso\u201d. Descripci\u00f3n del padecimiento: \u201cllanto incesante durante todo momento, al comer, al dormir \u2014de d\u00eda\u2014, y en la noche, el llanto pareciera estar relacionado con una repentina arribaz\u00f3n de nostalgia y arrepentimiento, depresi\u00f3n y, sin duda, tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dej\u00f3 de comunicarse, es decir, de platicar. Por los \u00faltimos ciento once d\u00edas, tan solo en una ocasi\u00f3n habl\u00f3. Fue el d\u00eda uno del padecimiento, y lo hizo con su nieta, a quien le dijo: \u201cFui lo mejor que pude. Hice hasta donde mi pensamiento, mi ser y mi inteligencia me iluminaron, conceb\u00ed a la alegr\u00eda como parte de mi vida, comparti\u00e9ndola a todo aquel que me rodeaba. Alejando la tristeza, me ocup\u00e9 d\u00eda tras d\u00eda tanto de esto, apliqu\u00e9 casi todo mi esfuerzo en ello, me esforc\u00e9 tanto por ser ecu\u00e1nime, que enterr\u00e9 la amargura y el llanto. Ahora, dejar\u00e9 salir todo lo que aprieta mi coraz\u00f3n. Toda tortura que lastima y maltrata mi esp\u00edritu. Hoy iniciar\u00e9 a contar las m\u00e1s de dos mil seiscientas horas que deb\u00ed llorar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>(Abril, 2022)<\/em><em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al recibir el anuncio de su muerte, Amaranta, la nieta preferida de Aurelio, expres\u00f3: \u201cya lo sab\u00eda\u201d. 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