{"id":311,"date":"2021-03-12T13:59:14","date_gmt":"2021-03-12T13:59:14","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/03\/12\/innovacion-y-capitalismo\/"},"modified":"2021-03-12T13:59:14","modified_gmt":"2021-03-12T13:59:14","slug":"innovacion-y-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ubu\/innovacion-y-capitalismo\/","title":{"rendered":"Innovacin y capitalismo"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">La innovaci&oacute;n es un t&eacute;rmino que se ha puesto de moda, se le ha acoplado a la &ldquo;Ciencia y Tecnolog&iacute;a&rdquo;, as&iacute; por ejemplo en la ciudad de M&eacute;xico lo que fue el Instituto de Ciencia y Tecnolog&iacute;a, se convirti&oacute; en &ldquo;Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n, Ciencia, Tecnolog&iacute;a e Innovaci&oacute;n&rdquo; y cuando se habla en la ense&ntilde;anza de Ciencia, Tecnolog&iacute;a y Sociedad (CTS) se le ha agregado &ldquo;Innovaci&oacute;n&rdquo;. Esta idea que puede parecernos v&aacute;lida e importante se presta sin embargo a confusiones y malentendidos. Para muchos pareciera que la ciencia y le tecnolog&iacute;a se encuentran ahora supeditadas a la innovaci&oacute;n, como si eso fuera lo importante, asociado la idea a que la tecnolog&iacute;a debe estar en funci&oacute;n de ella y la ciencia debe ser &ldquo;ciencia aplicada&rdquo;, se trata de un efecto perverso que desdibuja el valor de la investigaci&oacute;n b&aacute;sica. Ante la pregunta &iquest;ciencia para qu&eacute;? Vendr&iacute;a la respuesta &iexcl;Para saber!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">De acuerdo con Berumen y Epitalon (2008), Schumpeter en 1912 fue el primero en identificar la innovaci&oacute;n como un proceso c&iacute;clico en el marco de la evoluci&oacute;n de la actividad econ&oacute;mica. En la primera fase del ciclo, un peque&ntilde;o n&uacute;mero de &#8220;emprendedores&#8221; marginales, que en realidad es la clase del m&aacute;s genuino <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">entrepreneur <\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">schumpeteriano, se dan a la tarea de identificar las preferencias de los consumidores o incluso de reconocer las potencialidades para desarrollar un mercado nuevo (Cuervo et al., 2007). Esto ocasiona que el empresario se interese en invertir recursos en la generaci&oacute;n de innovaciones que pueden ser de cinco tipos, dependiendo del tipo de oportunidades que se presente: 1) fabricaci&oacute;n de un producto o implementaci&oacute;n de un nuevo servicio; 2) apertura de una nueva iniciativa; 3) usos alternativos a las materias primas que recientemente han sido creadas; 4) introducci&oacute;n de un nuevo m&eacute;todo de producci&oacute;n; y 5) transformaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n por integraci&oacute;n con el inter&eacute;s, por ejemplo, de alcanzar una situaci&oacute;n de monopolio temporal&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En una segunda fase, cuando estas pr&aacute;cticas presentan posibilidades de ganancias evidentes, que generalmente son susceptibles de ser copiadas, es lo que podr&iacute;amos denominar enjambres imitadores, a partir de los cuales se producen racimos de innovaciones secundarias (o spin&ndash;offs). Finalmente, en una tercera fase los emprendedores y los imitadores potencian y explotan sus innovaciones para rentabilizar sus inversiones: en este contexto, la progresi&oacute;n de las innovaciones se estabiliza moment&aacute;neamente. El ciclo empieza de nuevo cuando las condiciones de competencia se potencian despu&eacute;s del desarrollo de las imitaciones. Seg&uacute;n este enfoque, la innovaci&oacute;n es comprendida como un proceso que vincula el conjunto de las etapas y las actividades orientadas a transformar una idea en un producto o en un servicio (Berumen et al., 2008).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">En esencia la idea shumpeteriana de la innovaci&oacute;n implica maximizar la tasa de ganancia y es acorde a una visi&oacute;n econ&oacute;mica capitalista, donde la ciencia y la tecnolog&iacute;a estar&iacute;an al servicio de la producci&oacute;n, no obstante, esta idea de innovaci&oacute;n no tiene que ser la &uacute;nica, yo tuve la vivencia de conocer otra, la del <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Centre de Sociologie de la innovation<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (CSI) de la Escuela Nacional Superior de Minas de Paris donde me maravill&oacute; la concepci&oacute;n que lo animaba. Yo fui all&aacute; a realizar un posdoctorado con Bruno Latour sobre cuestiones de historia y sociolog&iacute;a de la ciencia y me sorprendi&oacute; el nombre del centro, en una escuela de ingenieros, sin embargo, al conocer los temas de las investigaciones que se realizaban ah&iacute; me percate que se trataba de una visi&oacute;n distinta. El director del Centro, Antoine Hennion, trabajaba sobre Bach y la sociolog&iacute;a de su m&uacute;sica, publicando en el a&ntilde;o 2000, cuando yo estaba trabajando, <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Le grandeur de Bach<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, un extraordinario libro sobre sociolog&iacute;a de la m&uacute;sica, donde Bach se entiende como un innovador. Cierto hab&iacute;a tem&aacute;ticas tecnol&oacute;gicas como el estudio de un vag&oacute;n no tripulado en una l&iacute;nea del metro, pero la mayor&iacute;a de las investigaciones no eran de corte ingenieril o tecnol&oacute;gico. El propio Latour no hac&iacute;a nada tecnol&oacute;gico y sus investigaciones abarcan la relaci&oacute;n ciencia tecnolog&iacute;a y sociedad, de hecho, lo que me llev&oacute; a trabajar con &eacute;l fue su trabajo acerca de Pasteur y la manera como el fen&oacute;meno del pasteurismo transform&oacute; a la sociedad francesa.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El fundador del CSI fue Michel Callon, que trabaj&oacute; sobre sociolog&iacute;a de la traducci&oacute;n -entendida como las transformaciones, modificaciones y adecuaciones que sufre un concepto cient&iacute;fico o tecnol&oacute;gico-, siendo cl&aacute;sico su trabajo sobre la domesticaci&oacute;n de las vieras, (coquilles de St. Jacques) unos moluscos (no humanos) y de los pescadores (humanos), en la bah&iacute;a de St. Brieu, en un proceso simult&aacute;neo donde los humanos tambi&eacute;n son domesticados. Se trata de uno de los textos fundadores de la teor&iacute;a del actor-red, que surge precisamente en este centro. Las tesis que se realizaban eran acordes con esa visi&oacute;n: la sociolog&iacute;a de la exclusi&oacute;n o la guerrilla urbana en Alemania en la &eacute;poca de la Baader-Meinhof son ejemplos de otra forma de entender la innovaci&oacute;n, distintas a ligarlo con los procesos productivos industriales. De ah&iacute; la importancia de pensar la innovaci&oacute;n de otra manera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La teor&iacute;a sociol&oacute;gica del &ldquo;Actor- Red&rdquo; constituye en si misma una gran innovaci&oacute;n, la introducci&oacute;n de la simetr&iacute;a entre actores humanos y no humanos para el entendimiento de los procesos sociol&oacute;gicos, replanteando esencialmente los Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnolog&iacute;a, es algo que rompe con las visiones tradicionales en sociolog&iacute;a, d&aacute;ndole a la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y tecnol&oacute;gica un car&aacute;cter fundamental, no como algo solamente accesorio. La incomprensi&oacute;n de estos espacios intelectuales es algo por dem&aacute;s grave.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Es por ello, que resulta preocupante que en el M&eacute;xico actual se oriente la innovaci&oacute;n al sesgo tecnol&oacute;gico y tecnocr&aacute;tico, como puede detectarse en programas institucionales o planes de estudio, donde mec&aacute;nicamente se asocia innovaci&oacute;n con tecnolog&iacute;a aplicada. Es innegable que los aspectos aplicativos no deben desde&ntilde;arse, que requieren una gran atenci&oacute;n, pero no son lo &uacute;nico. En alguna ocasi&oacute;n escuche el planteamiento de cambiar el nombre del CONACyT por CONATyC, anteponiendo la tecnolog&iacute;a, y bueno, en un pa&iacute;s en v&iacute;as de desarrollo como el nuestro resulta pertinente enfatizar en el desarrollo tecnol&oacute;gico, pero eso no puede ni debe darse a expensas de la ciencia b&aacute;sica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El problema de la relaci&oacute;n entre ciencia, tecnolog&iacute;a e innovaci&oacute;n debe ser abordado desde distintas perspectivas que deben conjuntarse para llegar a un desarrollo arm&oacute;nico, m&aacute;s all&aacute; de los imperativos del capitalismo salvaje.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">A obra de Schumpeter, desde su <\/span><em><span style=\"font-weight: 400;\">Teor&iacute;a del desarrollo econ&oacute;mico<\/span><\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (1911) en adelante, cobra sentido una forma din&aacute;mica de concebir el sistema capitalista que contrasta con los modelos de la econom&iacute;a neocl&aacute;sica tradicional. Para Schumpeter el capitalismo es por naturaleza una forma o m&eacute;todo de cambio econ&oacute;mico, y nunca puede mantenerse estacionario. Por ello: &ldquo;La introducci&oacute;n de nuevos m&eacute;todos de producci&oacute;n y de nuevas mercanc&iacute;as dif&iacute;cilmente podr&iacute;a concebirse en una situaci&oacute;n de competencia perfecta &mdash;y perfectamente inmediata&mdash; desde el comienzo. Y esto quiere decir que la mayor parte de lo que llamamos progreso econ&oacute;mico es incompatible con ella [&#8230;]. A este respecto, la competencia perfecta no solo es imposible sino inferior y no tiene ning&uacute;n derecho de ser puesta como un modelo de eficiencia ideal&rdquo;. &iexcl;En eso consiste esencialmente la innovaci&oacute;n capitalista!, por lo que debe evitarse que la ideologizaci&oacute;n de la innovaci&oacute;n se convierta en un jinete del apocalipsis, como metaf&oacute;ricamente ha se&ntilde;alado Renato Dagnino (Ub&uacute;, julio 31 de 2020 y agosto 7 de 2020, que retomo el d&iacute;a de hoy)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">En el reino de Ub&uacute;, esta discusi&oacute;n sobre la innovaci&oacute;n no tendr&iacute;a sentido, para &eacute;l las mayores innovaciones son las tenazas de descerebraci&oacute;n y los palitroques en las onejas, algo muy &uacute;til para preservar el orden establecido, fin &uacute;ltimo de su existencia autoritaria. Pero aqu&iacute; en nuestro mundo debatir estas cuestiones es algo fundamental, que debe conducirnos a eliminar las telara&ntilde;as de los cerebros y pensar que la innovaci&oacute;n debe ser un medio para remontar al capitalismo y encontrar nuevas alternativas ben&eacute;ficas para la humanidad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iexcl;Vamos a interrumpir aqu&iacute;!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ubu.mexicano@gmail.com<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La innovaci&oacute;n es un t&eacute;rmino que se ha puesto de moda, se le ha acoplado a la &ldquo;Ciencia y Tecnolog&iacute;a&rdquo;, as&iacute; por ejemplo en la ciudad de M&eacute;xico lo que fue el Instituto de Ciencia y Tecnolog&iacute;a, se convirti&oacute; en &ldquo;Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n, Ciencia, Tecnolog&iacute;a e Innovaci&oacute;n&rdquo; y cuando se habla en la ense&ntilde;anza de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":106,"featured_media":312,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-311","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ubu"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/106"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=311"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/311\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/312"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=311"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=311"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=311"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}