{"id":310,"date":"2021-03-09T18:44:56","date_gmt":"2021-03-09T18:44:56","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/03\/09\/feminismo-en-tiempos-de-pandemia\/"},"modified":"2021-03-09T18:44:56","modified_gmt":"2021-03-09T18:44:56","slug":"feminismo-en-tiempos-de-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ensayo\/feminismo-en-tiempos-de-pandemia\/","title":{"rendered":"Feminismo en tiempos de pandemia"},"content":{"rendered":"<p>Este es un mundo de cambios y revoluciones constantes, ya que la vida misma no es est&aacute;tica, es de renovaci&oacute;n. Y si algo nos ense&ntilde;&oacute; el 2020 fue que todos los paradigmas y las verdades pueden ser abolidas en un segundo para construir una nueva realidad, en un tejido social casi experimental, cuyas interacciones nos obligan, a muchos, a establecer por internet los v&iacute;nculos humanos que apenas hace poco m&aacute;s de un a&ntilde;o se daban en la realidad tangible. Y es precisamente en este mundo de cambios vertiginosos donde el feminismo (en todas sus vertientes y epistemias particulares) ha encontrado un lugar esencial en los escenarios pol&iacute;ticos del mundo, no como una forma de pensamiento paralela y perif&eacute;rica, sino como una verdadera filosof&iacute;a y un accionar en la vida pol&iacute;tica de muchas naciones (no es que no lo haya sido antes, sino que ahora, a niveles institucionales, se le reconoce ese estatus). El feminismo es una realidad en la forma en la que se est&aacute; construyendo el mundo y es un enorme alivio que las universidades sean los espacios abiertos para tener estas nuevas lecturas sobre la vida humana. Y debe celebrarse que a estos nuevos paradigmas se sumen las instituciones estatales y privadas, ya que es posible visibilizar problemas que de otro modo seguir&iacute;an obnubilados. No obstante, a&uacute;n hay muchos obst&aacute;culos que, lamentablemente, durante el encierro de la pandemia se han recrudecido.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El feminismo no es para nada nuevo y tiene profundas ra&iacute;ces en el siglo XVIII, y al menos durante el siglo XX se cultiv&oacute; y dio frutos en los trabajos de un sinn&uacute;mero de mujeres (lo que se llamara Primera, Segunda y Tercera Ola del Feminismo, seg&uacute;n el momento hist&oacute;rico-pol&iacute;tico), como es el caso, ampliamente extendido, de Simon de Beauvoir y su libro <em>El segundo sexo<\/em>, donde pone en pr&aacute;ctica las posturas filos&oacute;ficas del existencialismo con las perspectivas feministas, haciendo una obra muy original que hasta el d&iacute;a de hoy es parte del sustento te&oacute;rico del feminismo cl&aacute;sico. A esta autora francesa la siguen otras m&aacute;s como Hannah Arendt (cuyas tesis filos&oacute;ficas parten de su experiencia personal durante el Holocausto), Betty Friedan y Clara Campoamor, quienes ayudaron a construir toda la filosof&iacute;a feminista durante el siglo XX. A su trabajo se sumaron tambi&eacute;n el trabajo po&eacute;tico y literario de muchas otras mujeres, como lo fue el caso de Rosario Castellanos en M&eacute;xico, cuya obra po&eacute;tica parte de la enunciaci&oacute;n femenina y ayud&oacute; en gran medida a construir una brecha en la que el feminismo, por medio de las letras, tuviera protagonismo y difusi&oacute;n. Otro caso excepcional es la autora afroamericana Toni Morrison quien, a partir de sus novelas, durante la d&eacute;cada de los sesenta, pudo visibilizar el papel de la mujer negra en un pa&iacute;s no solo racista sino de enormes estructuras machistas. Los ejemplo son muchos y muy variopintos hasta al punto de incluir como figuras del feminismo a Frida Kahlo, Marie Curie y Sor Juana In&eacute;s de la Cruz, sin que pueda sostenerse su participaci&oacute;n en las luchas de emancipaci&oacute;n y por los derechos de la mujer. Pero ya hablaremos de esto m&aacute;s adelante.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya para finales del siglo XX e inicios del nuevo milenio, las publicaciones acad&eacute;micas en torno al feminismo eran una realidad en las principales universidades del mundo, con trabajos como el de Adrianne Rich, cuya tesis sobre la &ldquo;heterosexualidad obligatoria&rdquo; puso a temblar muchas de las estructuras de pensamiento, poniendo sobre la mesa de discusi&oacute;n el feminismo l&eacute;sbico como coyuntura pol&iacute;tica y acad&eacute;mica. A ella se sumaron excelentes autoras como Judith Butler, de quien destacan obras como <em>Cuerpos que importan<\/em> y <em>Deshacer el g&eacute;nero, <\/em>que marcaron un antes y un despu&eacute;s en la forma en la que se debe percibir el cuerpo, como entidad performativa, sumando a la discusi&oacute;n el tema de g&eacute;nero y abriendo la brecha para la inclusi&oacute;n de la comunidad LGBT+, que permanec&iacute;a en una periferia distante del feminismo, hasta ese momento. Otros trabajos, como el de Carol Gilligan y su libro <em>&Eacute;tica del cuidado <\/em>&mdash;en el que expone el tema de la interdependencia como forma sensible de comprender el mundo, partiendo de algunas pr&aacute;cticas de cuidado, desde la voz femenina, visibilizando la vulnerabilidad como parte de la condici&oacute;n inherente al todo ser humano&mdash;, han servido para acercar el tema feminista a otras esferas. Por otro lado, autoras como Adriana Cavarero, de origen italiano, trasladaron la teor&iacute;a a otros escenarios de precariedad, donde la mujer est&aacute; en relaciones asim&eacute;tricas muy desventajosas en comparaci&oacute;n con los pa&iacute;ses primermundistas, a donde pertenece el grueso de las autoras duras de la teor&iacute;a. Esto de ninguna manera significa que el feminismo vio la luz en Am&eacute;rica Latina hace apenas un par de d&eacute;cadas. Ya se hab&iacute;a puesto en discusi&oacute;n un posicionamiento ind&iacute;gena y afrodescendiente desde la d&eacute;cada de los setenta, donde la mujer es otro sujeto y tiene otro papel, en otra realidad, por lo que el feminismo acad&eacute;mico dif&iacute;cilmente llegaba a tener sinergia, ya que la principal lucha por la emancipaci&oacute;n ind&iacute;gena es precisamente contra las estructuras coloniales. Nuevas lecturas y di&aacute;logos permitieron que el movimiento, altamente pl&aacute;stico y adaptable, sin embargo, haya podido establecerse con &eacute;xito en diferentes realidades. Ya en alguna ocasi&oacute;n Judith Butler, durante una entrevista para la Universidad de Costa Rica, en 2015, se pregunta &ldquo;&iquest;Cu&aacute;les es la relaci&oacute;n entre la indigeneidad de las poblaciones de Am&eacute;rica que est&aacute;n en la periferia, de la vida urbana y metropolitana, o los centros de poder pol&iacute;tico?&rdquo; Y resulta interesante que en dicha entrevista ve cierta imposibilidad de aplicar los textos acad&eacute;micos que se producen en la Universidad de Berkeley, donde trabaja actualmente, en relaci&oacute;n con la realidad perif&eacute;rica que se vive en Tijuana, por ejemplo. Empero, hay mucho optimismo en la autora, que considera que la difusi&oacute;n de los trabajos te&oacute;ricos acad&eacute;micos hacen posible la generaci&oacute;n de nuevas perspectivas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tambi&eacute;n surgieron otros posicionamientos feministas como el de Camile Paglia, con su libro controversial <em>Mujeres libres, hombres libres<\/em>, publicado en el 2017, donde, partiendo de una cr&iacute;tica al post estructuralismo, ataca severamente a los grupos feministas radicales &ldquo;que culpan a los hombres de los males del mundo&rdquo;, abriendo el debate y haciendo evidente las pugnas pol&iacute;ticas en los escenarios internacionales y en los intereses econ&oacute;micos en juego. Camile Paglia entra en confrontaci&oacute;n directa contra posiciones como la de Butler, aunque no niega la importancia de establecer di&aacute;logos y debates en torno al tema. Del mismo modo, han surgido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os grupos reaccionarios y conservadores, como el movimiento libertario de Agust&iacute;n Laje en Am&eacute;rica Latina, que han pugnado por &ldquo;feminismos conservadores&rdquo; en contra del aborto, apelando a cifras duras de financiamiento por izquierdas estadounidenses. Con la administraci&oacute;n de Donald Trump surgieron otros &ldquo;feminismos de derecha conservadora&rdquo; que tambi&eacute;n han sumado sus voces, sean criticables o no. Lo que no cabe duda es que estos marcos te&oacute;ricos est&aacute;n en constante di&aacute;logo y debate, en las c&uacute;pulas acad&eacute;micas donde resultan inocuos e inaccesibles. Y la lista de autoras, autores y obras podr&iacute;a ser infinita, pero no tiene sentido cuantificarla sino preguntarse &iquest;qu&eacute; relevancia han tenido en las formas en las que establecemos nuestras relaciones humanas respecto del feminismo? &iquest;Cu&aacute;l es la sinergia entre un feminismo acad&eacute;mico\/te&oacute;rico y el feminismo con el que nos relacionamos en el d&iacute;a a d&iacute;a? Resulta incre&iacute;ble, pero la relaci&oacute;n es casi nula. Por curioso que parezca, el acercamiento que se tiene de las teor&iacute;as se vuelve panfletario y superficial, sacado de post de influencers en<em> facebook<\/em> o <em>twiter<\/em>, explicado por videos cortos de <em>youtube<\/em>, en el mejor de los casos, o por im&aacute;genes de <em>pictoline <\/em>en el peor. Un feminismo extendido que usa a Frida Kahlo y a Marie Curie como emblemas iconogr&aacute;ficos, cuando estos personajes no s&oacute;lo no estuvieron relacionadas con el feminismo, sino que sus actitudes son todo lo contrario. Al feminismo en redes sociales le sucedi&oacute;, lamentablemente, lo mismo que a las teor&iacute;as marxistas: terminaron tropicaliz&aacute;ndose y entremezcl&aacute;ndose unas con otras hasta el punto de caer en contradicciones y reforzarse s&oacute;lo de imaginarios (Ernesto &ldquo;Che&rdquo; Guevara en el caso de la izquierda y Sor Juana In&eacute;s de la Cruz en el caso del feminismo) o consignas que buscan &uacute;nicamente el desencuentro e imponer una hegemon&iacute;a pol&iacute;tica. El feminismo incendiario de Malena Pichot, que declara que &ldquo;las feministas no tienen tiempo para leer&rdquo;, o el de Amarna Miller, actriz de cine para adultos, que incluye el lema &ldquo;mi cuerpo mi decisi&oacute;n&rdquo; a esta narrativa, sin pensar que dicho lema tiene que ver con una situaci&oacute;n muy delicada y diferente, sobre todo en situaciones de violencia que no precisamente tienen que ver con la libertad de hacer o no pornograf&iacute;a.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esto ha sido muy bien utilizado por los detractores del feminismo, que usan irresponsable y miserablemente esta situaci&oacute;n de contradicci&oacute;n y confusi&oacute;n para desacreditarlo, tergivers&aacute;ndolo con burlas, memes, y exposiciones por dem&aacute;s desagradables. En una serie de entrevistas que hace en 2019 Roma Gallardo, un <em>youtuber<\/em> espa&ntilde;ol que trata de &ldquo;desenmascarar el feminismo&rdquo; poniendo en aprietos a militantes feministas en marchas y protestas, se &ldquo;luce&rdquo; con preguntas capciosas y ma&ntilde;osas que tratan de exhibir, a como de lugar, la falta de preparaci&oacute;n de alguna militante desprevenida. Fen&oacute;meno similar sucede en Argentina con Emmanuel Dannan, quien tambi&eacute;n trata de poner en apuros a algunas militantes radicales para sacarlas de sus casillas y exponerlas p&uacute;blicamente como hist&eacute;ricas. Mismo fen&oacute;meno sucedi&oacute; con Radhika Sanghani, quien hizo un comentario desafortunado: &ldquo;el aire acondicionado es sexista&rdquo;. Esto le vali&oacute; la burla internacional, a pesar de que su propuesta era hablar sobre las condiciones laborales asim&eacute;tricas en diferentes condiciones de trabajo en oficinas en Estados Unidos, donde las mujeres son obligadas, en muchos casos, a usar faldas cortas y ropa &ldquo;c&oacute;moda&rdquo;, por lo que sufren fr&iacute;o cuando se enciende el aire acondicionado. Entonces su propuesta se suprimi&oacute; y s&oacute;lo se puso atenci&oacute;n a un lema desafortunado y mal articulado, pero nadie cuestion&oacute; el porqu&eacute; las mujeres deben ir vestidas as&iacute; a una oficina. Y as&iacute; hay otros muchos ejemplos donde se trata de desacreditar el feminismo desde una trinchera rid&iacute;cula y partiendo de la estulticia m&aacute;s ramplona y miserable. Entonces, por un lado, tenemos un feminismo de alta difusi&oacute;n que poco o casi nada bebe de sus fuentes te&oacute;ricas y se queda en lo panfletario, lo incendiario y lo radical; y por otro lado tenemos los detractores del feminismo, que tratan a como de lugar de desacreditar un movimiento importante para la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s equitativa. Roxana Kreimer, fil&oacute;sofa y escritora argentina, recalca que un feminismo que no recurra a sus bases te&oacute;ricas para poner en pr&aacute;ctica y que s&oacute;lo sigue ciegamente la l&iacute;nea radical y violenta, ser&aacute; presa de f&aacute;cil de quienes intentan desarticularlo. Entonces hay dos problemas sistem&aacute;ticos que deben atenderse.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>a) La escritura, difusi&oacute;n y di&aacute;logo de la teor&iacute;a feminista en un alto espectro social.<\/li>\n<li>b) Establecer marcos te&oacute;ricos adecuados y suficientes para cada una de las realidades sociales, entendiendo que las voces y los sujetos sociales involucrados son muchos y muy variados.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como se&ntilde;ala Butler, hay una periferia donde la teor&iacute;a que se hace desde la metr&oacute;polis y los centros de poder no es aplicable a las realidades de otras personas y, para ella, es la primera dificultad que debe superarse. Es decir, y regresando al tema de la acad&eacute;mica Radhika Sanghani, su propuesta claro que puede ser rid&iacute;cula en comparaci&oacute;n con otras realidades en &Aacute;frica o Latinoam&eacute;rica, pero eso no la invalida, ya que la realidad de la mujer oficinista en Estados Unidos es otra, aunque conviva con otras realidades como la de la mujer afroamericana o la mujer inmigrante. De la misma forma hay un feminismo ind&iacute;gena que las personas de ciudad no son capaces de comprender, que est&aacute; en pugna contra el mismo colonialismo citadino y cuyas l&oacute;gicas se escapan de su percepci&oacute;n, donde ciertos t&oacute;picos, como el aborto, resultan incompatibles; no por ello es menos feminista o es retr&oacute;grada o machista. Camile Paglia hace enormes recorridos socioculturales en sus obras para hacer evidente que las necesidades de la mujer son muchas y muy distintas, por lo que un feminismo hegem&oacute;nico y un&iacute;voco, como el que se hace evidente en redes sociales, resulta no s&oacute;lo dif&iacute;cil de aplicar, sino que lleva a conflictos innecesarios y entorpece los avances que la misma lucha feminista ha logrado. Hay posicionamientos feministas en las culturas del Islam y en &Aacute;frica que distan mucho de las discusiones que se entablan en las academias europeas y estadounidenses. El feminismo, como lucha en favor de la mujer, se ha adecuado a muchas realidades para mostrar cada voz y a cada uno de los sujetos sociales que conforman esos tejidos espec&iacute;ficos. El problema es que esta pandemia ha recrudecido las relaciones humanas sumi&eacute;ndolas en una manique&iacute;smo de redes sociales que se limita a dos cosas que no dejan cabida al di&aacute;logo: <em>like<\/em> o <em>dislike<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La realidad en M&eacute;xico es diferente y ante las cifras de feminicidios y desapariciones resulta l&oacute;gico que las manifestaciones sean volitivas y transgresoras. Sin embargo, lo importante alrededor de estas expresiones pol&iacute;ticas, tan v&aacute;lidas como necesarias,&nbsp; no es simplemente la catarsis p&uacute;blica sino la reflexi&oacute;n en torno a los espacios y los cuerpos. &iquest;Qu&eacute; sigue despu&eacute;s de la catarsis p&uacute;blica? &iquest;Esperar otro momento para desatarla y volver a romper todo? Los colectivos feministas han tenido la atenci&oacute;n de las personas y han sumado militantes a sus filas, lo cual es loable y admirable en muchos sentidos, pero sin que se refuercen los marcos te&oacute;ricos, se explique y difunda las razones del movimiento, mucho de ese avance se ve disminuido. Este es el momento en el que se deben formar seminarios donde se &ldquo;baje&rdquo; la teor&iacute;a de las academias y los posgrados y se ponga al alcance del ciudadano de pie. &iquest;De qu&eacute; otra forma el ciudadano com&uacute;n va a comprender la performatividad, el lenguaje inclusivo, la necesidad de leyes responsables a favor del aborto y una larga lista de etc&eacute;teras que est&aacute;n en discusi&oacute;n casi todos los d&iacute;as? Sin eso, sin di&aacute;logo y partiendo solo del contrapunto, todo es un enfrentamiento sin sentido, en la comodidad de nuestro hogar, con celular en mano, listos para poner <em>like<\/em> o <em>dislike<\/em>, sin reflexionar los m&aacute;s m&iacute;nimo en nada, &uacute;nicamente deseando tener la raz&oacute;n. El 8 de marzo, las mujeres volvieron a marchar y hacerse visibles en conmemoraci&oacute;n del D&iacute;a de la Mujer\/8M y los &aacute;nimos est&aacute;n encendidos nuevamente sobre si deber&iacute;an o no felicitar a las mujeres, o sobre si los hombres deben asistir a las marchas. Otra controversia en M&eacute;xico gir&oacute; en torno a la valla de seguridad en el Palacio Nacional y sobre el supuesto papel de dictador\/opresor del presidente Obrador, mientras el PRI y el PAN se suman a la lucha feminista con pa&ntilde;uelos verdes y morados. La m&aacute;s absurda de las discusiones van en torno a Pepe Le Pew, el famoso zorrillo casanova de dibujos animados, y su conducta de acosador y violador en potencia. Todo esto mientras miles de mujeres, muchas menores de edad, son exhibidas en plataformas digitales como <em>Tik Tok<\/em>, <em>Instagram<\/em>, <em>Only Fans<\/em>, etc&eacute;tera. Eso sin contar la controversia salida de p&aacute;ginas para adultos como <em>PornHub<\/em>, que sac&oacute; de su cat&aacute;logo un enorme porcentaje de videos de contenido sexual que no ten&iacute;a el consentimiento de las mujeres que participaban en ellos; sali&oacute; en este tenor, el caso de una mujer asesinada cuyos videos estaban en la plataforma y hac&iacute;an evidente una red de tr&aacute;fico y explotaci&oacute;n sexual solapada por la misma empresa donde Amarna Miller tiene un perfil. Y ah&iacute; se queda todo, hasta el pr&oacute;ximo a&ntilde;o.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras todas las aportaciones que se gestan en la universidades en torno al feminismo sigan ah&iacute;, inamovibles e inalcanzables, salvo por privilegiadas y expertos, la comprensi&oacute;n del movimiento se quedar&aacute; en <em>influencers<\/em> irresponsables, en infograf&iacute;as de <em>pictoline<\/em>, en post breves de Twitter y en<em> likes<\/em> y <em>dislikes<\/em> de Facebook. El feminismo no es ni para joder al hombre ni para tener la raz&oacute;n. Es una lucha de interdependencia a la que debemos sumar temas laborales, educativos, sociales, sexuales, &eacute;tnicos, de inclusi&oacute;n e integraci&oacute;n para formar sociedades m&aacute;s justas en beneficio de hombres, mujeres y <em>todes. <\/em>Pero todo eso est&aacute; ah&iacute;, en la teor&iacute;a, en las obras magnificas de cientos de autoras (y autores) comprometidas con el humanismo. Si no lo leemos y lo divulgamos, pero sobre todo lo entendemos, todo es en vano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>REFERENCIAS<\/p>\n<p>Butler, Judith. <em>Deshacer el G&eacute;nero<\/em>. M&eacute;xico: Grupo Planeta (2006)<\/p>\n<p>_________ <em>Cuerpos que importan<\/em>. Barcelona: Paid&oacute;s (2002)<\/p>\n<p>Paglia, Camile.<em> Free women, free man<\/em>. New York: Pantheon Books (2018)<\/p>\n<p>Guilligan, Carol. <em>&Eacute;tica del cuidado<\/em>. Fundaci&oacute;n V&iacute;ctor Grifolds i Lucas (2013)<\/p>\n<p>Pichot, Malena: <em>Enojate hermana<\/em>. Buenos Aires: Ediciones futurock (2019)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>P&Aacute;GINAS WEB<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=8sPZE32eCUU&amp;t=585s\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Violencia, pensamiento y cr&iacute;tica con Judith Butler &#8211; YouTube<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=meEyyofdWxE\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Entrevista a Amarna Miller: &ldquo;En el porno hay un esfuerzo para que haya una mirada feminista&#8221; &#8211; YouTube<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=ZrFOC8GXXO4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">PREGUNTANDO SOBRE MACHISMO PRIMERA PARTE | Feminismo 4.0 &#8211; YouTube<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=09n8P4pL5b8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">VideoSerie 2: LA ESTAFA DEL FEMINISMO en 5 minutos &#8211; Agust&iacute;n Laje &#8211; YouTube<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/mexico\/opinion\/2021-03-07\/meets-encuentros-con-el-feminismo-de-las-otras.html?ssm=TW_MX_CM&amp;fbclid=IwAR3apVtyjtrb5Y3SnCcXUxFqPWJogYuGHVLE5NQq-y7bjUVNVCc4z4lLCuY\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Meets. Encuentros con el feminismo de las otras | Opini&oacute;n | EL PA&Iacute;S M&eacute;xico (elpais.com)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/piedepagina.mx\/zona-divas-en-pornhub\/?fbclid=IwAR07F55YZ3R3fX7a-EY6DJdM_NuWja750J4Aw7Apx8L9hcIqYkyuDvaWSNA\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Zona Divas en Pornhub &#8211; Pie de P&aacute;gina (piedepagina.mx)<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es un mundo de cambios y revoluciones constantes, ya que la vida misma no es est&aacute;tica, es de renovaci&oacute;n. 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