{"id":2955,"date":"2025-12-09T21:48:16","date_gmt":"2025-12-09T21:48:16","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/?p=2955"},"modified":"2025-12-09T21:48:18","modified_gmt":"2025-12-09T21:48:18","slug":"la-casa-del-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/escribir-para-divulgar\/la-casa-del-corazon\/","title":{"rendered":"La casa del coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mi\u00e9rcoles 6 de enero de 1993 Sebasti\u00e1n recibi\u00f3 la llamada de Don Perico anunciando que hab\u00edan regresado de la luna de miel. Hab\u00edan juntado los d\u00edas de vacaciones para salir todo el mes de diciembre y recorrer desde Veracruz hasta Campeche, puebleando y al ritmo de dos enamorados sin prisa, sacando a carretera al Tigre, el vocho de Don Perico, que hab\u00eda respondido sin ning\u00fan contratiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que el s\u00e1bado estaba invitado a desayunar en la casa de los nuevos esposos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Baj\u00f3 del autob\u00fas en la catorce y camin\u00f3 un par de calles dentro de la colonia antes de ver la reja blanca de hierro forjado con dise\u00f1os curvil\u00edneos, al estilo Art Nouveau. De verdad que el se\u00f1or N les hab\u00eda conseguido una ganga con esa casa de estilo afrancesado pero con acentos poblanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Record\u00f3, de la boda, un peque\u00f1o jard\u00edn antes del porche, con farolas y banco de hierro forjado: as\u00ed de vieja es la casa, porque todo mobiliario exterior es de esa hechura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una campana hac\u00eda las veces de timbre y se sonaba con un cord\u00f3n colgante fuera de la reja. Le abri\u00f3 Don Perico, sonriendo y d\u00e1ndole un abrazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pepita los esperaba en la cocina: estaba sirviendo champurrado y en el microondas se calentaban tamales de dulce, de mole y de rajas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero antes de sentarse a la mesa son\u00f3 la campana: era \u00c1ngela, que tambi\u00e9n hab\u00eda sido invitada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de los besos para Pepita y Sebasti\u00e1n, la atenci\u00f3n se centr\u00f3 en la rosca de reyes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Es la receta de mi abuela, con almendras y un toque de vainilla, espero que les guste. Le digo a Pedro que me emocion\u00f3 tanto que cupiera mi horno en esta cocina que le voy a preparar pan o pastel todos los fines de semana \u2014dice Pepita mientras Don Perico reparte platos y cucharas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Me voy a poner como pelota!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de las risas, Sebasti\u00e1n se preguntaba si en ese horno tambi\u00e9n se podr\u00edan hacer pizzas. Se lo preguntar\u00eda a Don Perico en otro momento, no sea que Pepita se molestara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1ngela inicia el ritual, con cuidado corta un pedazo y con las manos lo parte a la mitad para buscar el ni\u00f1o, sin suerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dem\u00e1s hacen lo mismo, siendo Sebasti\u00e1n el primero en encontrar un mu\u00f1equito de barro que Pepita hab\u00eda mandado hacer para la ocasi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Morenito, como nosotros, porque Dios est\u00e1 en nosotros \u2014dijo Pepita al ver la cara curiosa de los muchachos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1ngela coment\u00f3, asom\u00e1ndose por la ventana hacia el jard\u00edn trasero Donde se hizo la boda hace un mes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Mira, Pepita, se parece al de la fuente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dem\u00e1s tambi\u00e9n se asomaron, pero finalmente fue Sebasti\u00e1n el que sali\u00f3 al jard\u00edn siguiendo la mirada de \u00c1ngela. El sol apenas rozaba las copas de los arbustos y el aroma del champurrado quedaba suspendido en la puerta, como un eco dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al fondo del jard\u00edn se hallaba la fuente: un retablo de azulejos azul y blanco incrustado en un respaldo de piedra, y en el centro la figura de un ni\u00f1o en azulejo que sosten\u00eda un peque\u00f1o coraz\u00f3n rojo entre las manos. Su carita, amorosamente trazada por el artesano, estaba radiante: los ojos, reDondos y serenos, miraban al frente con una expresi\u00f3n curiosa m\u00e1s que amenazante. El chorro de agua manaba de una boquilla colocada unos cent\u00edmetros por encima de la coronilla, cayendo en un hilo fino que no llegaba a borrar la sonrisa del ni\u00f1o, sino que parec\u00eda, con su murmullo, acentuarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n se acerc\u00f3 decidido. Compar\u00f3 al instante la figura del azulejo con el mu\u00f1equito de barro que hab\u00eda encontrado dentro de la rosca: la postura, el coraz\u00f3n en el pecho, hasta la inclinaci\u00f3n leve de la cabeza. Era evidente el parecido. En la repisa de piedra, junto a las hojas talladas, hab\u00eda una moneda reciente; su brillo denunciaba que no llevaba mucho tiempo ah\u00ed. Tambi\u00e9n not\u00f3 una marca peque\u00f1a en el borde de la pila, una ralladura apenas perceptible, como si algo met\u00e1lico hubiese raspado la piedra no hac\u00eda mucho. Sebasti\u00e1n sac\u00f3 su libreta azul para hacer anotaciones. Arranc\u00f3 una hoja y la puso sobre la marca. Al repasarla con el l\u00e1piz se evidenci\u00f3 la figura de una flor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1ngela apareci\u00f3 en el umbral con una taza en la mano y, al ver a Sebasti\u00e1n inclinado hacia la fuente, dej\u00f3 escapar una risa ahogada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9 miras, curioso? \u2014pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Nada importante \u2014respondi\u00f3 \u00e9l y se acerc\u00f3 a la chica para darle un beso r\u00e1pido en la boca\u2014. Solo miraba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escena qued\u00f3 as\u00ed: el agua canturreando, la figura de cer\u00e1mica con su carita descubierta como testigo inm\u00f3vil, y el mu\u00f1equito de barro que inquietaba con su parecido al de la fuente. Sebasti\u00e1n sinti\u00f3, por un instante, la peque\u00f1a excitaci\u00f3n del que ha dado con una pieza que podr\u00eda encajar en un rompecabezas que a\u00fan no sabe que existe. Regresaron a la cocina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tamales segu\u00edan calientes. Por un rato la pareja adulta charl\u00f3 sobre lo que hicieron en su viaje. Sebasti\u00e1n estaba un poco callado, aunque se dejaba querer por \u00c1ngela que le tomaba de la mano o lo abrazaba cuando Pepita dec\u00eda algo rom\u00e1ntico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, no aguant\u00f3 m\u00e1s y pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Bueno, Pepita, \u00bffue a prop\u00f3sito? \u00bfEl mu\u00f1equito y la fuente?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed y no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1ngela se ri\u00f3, estaba esperando ese momento desde que partieron la rosca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Me explico: fui al barrio de La Luz y con el primer alfarero que v\u00ed que hac\u00eda m\u00e1s que ollas, entr\u00e9 y le ped\u00ed cuatro ni\u00f1os dios para la rosca. Los quer\u00eda de barro vidriado y con una forma distinta a la de los de pl\u00e1stico que salen en la rosca que venden en las panader\u00edas. Me mostr\u00f3 una imagen antigua que ten\u00eda en la pared y estuve de acuerdo en que usara esa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Bastar\u00e1 con preguntar al artesano sobre la imagen y tendremos una respuesta al \u201ccaso de los gemelos\u201d \u2014dijo Don Perico.\u2014 Casi se escucharon las comillas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pero antes, los regalos de reyes para los ni\u00f1os \u2014dijo Pepita dirigi\u00e9ndose a la sala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los j\u00f3venes no hab\u00edan vuelto a la casa desde la boda. Sebasti\u00e1n se re\u00eda cuando se daba cuenta de que las edades de los esposos sumaban 115. Ella le llevaba un a\u00f1o a \u00e9l, pero Don Perico hab\u00eda sufrido mucho y se ve\u00eda m\u00e1s acabado. Claro que eso nunca se lo dir\u00eda a sus amigos porque estaban rejuvenecidos con la boda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta ahora se daba cuenta de esas historias previas antes de la uni\u00f3n. Se pod\u00edan ver en los muebles de la casa: de madera maciza y elegantes los de ella, m\u00e1s sencillos y funcionales los de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se sentaron frente a una de las peculiaridades de la casa, la chimenea, atentos a las bolsas de regalo sobre la repisa de piedra de la chimenea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n no pod\u00eda dejar de pensar en la libreta azul. Meti\u00f3 la mano en el bolsillo de su pantal\u00f3n para tocar la moneda y el calco de la flor. La repisa de piedra de la chimenea era lisa y oscura, y contrastaba con los azulejos de talavera que la rodeaban. Mientras Pepita y Don Perico se enfrascaban en un debate juguet\u00f3n sobre qui\u00e9n abrir\u00eda primero su regalo, Sebasti\u00e1n desliz\u00f3 la mirada por la repisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su mirada se pos\u00f3 en la foto de boda de sus amigos haci\u00e9ndole sonre\u00edr, lo que \u00c1ngela tom\u00f3 como se\u00f1al para otro beso, ahora largo y apasionado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Quietos ni\u00f1os, que me va a salir una perrilla \u2014dijo el periodista seguido de un \u201c\u00a1ouch!\u201d por el codazo que le meti\u00f3 Pepita por ordinario. \u2014Mejor vamos a ver al alfarero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tigre entra por la reja grande de regreso, un pasillo para el auto directo hacia la cochera y jard\u00edn trasero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han regresado. Del artesano han paso al mercado de la Acocota por carnitas y mientras comen, Sebasti\u00e1n entra en modo Barrab\u00e1s para entender lo que han encontrado hasta el momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n, con los labios todav\u00eda cosquille\u00e1ndole por un beso de reciente de \u00c1ngela, sosten\u00eda un taco de maciza con salsa verde. Los dem\u00e1s estaban igual de concentrados en su fest\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico, siempre el m\u00e1s pragm\u00e1tico, mastic\u00f3 lentamente antes de resumir, limpi\u00e1ndose la comisura con una servilleta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014A ver si lo entend\u00ed bien. El alfarero del barrio de la Luz no hizo el mu\u00f1eco, solo hizo un molde a partir de una foto que tiene pegada en la pared.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Una postal vieja, s\u00ed \u2014confirm\u00f3 \u00c1ngela, tomando un sorbo de cerveza\u2014. Dijo que la consigui\u00f3 hace a\u00f1os en un puesto de antig\u00fcedades del Pari\u00e1n. Es una imagen recurrente en la talavera antigua.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY qu\u00e9 figura era? \u2014pregunt\u00f3 Pepita, interesada en el origen de su \u201cdios morenito\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n dej\u00f3 el taco a medio terminar y se inclin\u00f3, se\u00f1alando la libreta azul que descansaba a un lado de su plato, aunque no revel\u00f3 la hoja interior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014La imagen en la postal es el Ni\u00f1o de las Flores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico frunci\u00f3 el ce\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfUn ni\u00f1o Jes\u00fas con flores? Tiene rasgos ind\u00edgenas \u00bfEs alguna advocaci\u00f3n especial?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No exactamente, es el ni\u00f1o del sagrado coraz\u00f3n, pero con flores \u2014intervino Sebasti\u00e1n\u2014. El alfarero no supo decirnos de d\u00f3nde sali\u00f3 la imagen, solo el nombre. Pero la descripci\u00f3n encaja con los dos mu\u00f1ecos: es una figura que, en el dise\u00f1o de la talavera antigua, va acompa\u00f1ada de s\u00edmbolos florales. Es un patr\u00f3n de dise\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pepita pareci\u00f3 aliviada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Bueno, entonces es solo un patr\u00f3n antiguo de la ciudad. Qu\u00e9 bonito que mi mu\u00f1equito sea un rescate hist\u00f3rico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed y no, Pepita \u2014dijo Sebasti\u00e1n, adoptando un tono m\u00e1s grave. \u00c1ngela le tom\u00f3 la mano bajo la mesa, prepar\u00e1ndose para la inmersi\u00f3n detectivesca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014La cuesti\u00f3n es: \u00bfpor qu\u00e9 ese patr\u00f3n, que es com\u00fan, tiene tanta presencia en tu nueva casa? \u2014Sebasti\u00e1n sac\u00f3 la moneda que hab\u00eda guardado. Era un peso actual, limpio, sin p\u00e1tina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014El Ni\u00f1o de las Flores es un patr\u00f3n. Pero la moneda es una ofrenda. Alguien puso dinero en esa fuente muy recientemente. \u00bfQui\u00e9n pone una ofrenda en una fuente privada, Pepita?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pepita dud\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Nadie que yo sepa. A la casa solo han venido los alba\u00f1iles que nos ayudaron a arreglar los desperfectos, y t\u00fa y \u00c1ngela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Y el se\u00f1or N, el que les consigui\u00f3 la ganga de casa \u2014a\u00f1adi\u00f3 Don Perico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Exacto \u2014dijo Sebasti\u00e1n\u2014. Y por \u00faltimo, lo que dijo Don Perico y que fue el detonante de todo. \u00bfQu\u00e9 tiene que ver el \u201ccaso de los gemelos\u201d con una figura religiosa popular?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pepita, ay\u00fadame con esto. \u00bfQu\u00e9 tipo de flor es esta? \u2014Barrab\u00e1s mostr\u00f3 la calca y Pepita la tom\u00f3, aunque ya de lejos sab\u00eda lo que era.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Es la forma en que nuestros artesanos ind\u00edgenas representaban la rosa, muchos de los grabados de la virgen tienen esa imagen \u00bfDe d\u00f3nde la sacaste?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014De la fuente. Ahora que lo pienso, puede que no sea una ofrenda, tal vez alguien trat\u00f3 de borrar la flor y olvid\u00f3 la moneda al ser interrumpido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El papel calcado y la moneda pasaron por todas las manos para ser revisado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barrab\u00e1s enunci\u00f3 ceremoniosamente:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Esto es lo que tenemos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La figura: El Ni\u00f1o de las Flores, un patr\u00f3n local.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acci\u00f3n: Una moneda reciente como ofrenda o como herramienta, hallada en la fuente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El misterio: \u00bfPor qu\u00e9 intentar borrar la rosa?\u00bfQu\u00e9 tiene que ver con el ni\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apliquemos la regla de oro: motivo, oportunidad, medio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barrab\u00e1s hablaba y anotaba al mismo tiempo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMedio: La moneda utilizada para intentar borrar la rosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Oportunidad: El tiempo entre la llegada de los esposos y la visita de Sebasti\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Motivo: A\u00fan desconocido, pero debe estar relacionado con la rosa o el Ni\u00f1o de las flores.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c1ngela mir\u00f3 a Pepita como pidiendo permiso, y ella asinti\u00f3 con la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Sebasti\u00e1n, \u00bfrecuerdas que te dije que ayer estaba ocupada? Era porque Pepita me pidi\u00f3 que fuera al archivo a buscar todo lo que hubiera sobre la casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sac\u00f3 un sobre de su bolso<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Aqu\u00ed est\u00e1, les leo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La colonia Humboldt se fund\u00f3 el 11 de agosto de 1913 y comprende las calles de la 16 a la 32 Norte, y del Bulevar Xonaca a la 14 Oriente, a unas cuadras del Barrio de El Alto y de La Luz, que son barrios fundacionales de la ciudad de Puebla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La colonia Humboldt fue fundada en el rancho de la Rosa, del alem\u00e1n Pablo Pertesen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las familias fundadoras fueron principalmente de origen alem\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una de las rotondas se puso el primer monumento a la madre de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Vaya, fundada en los a\u00f1os de la revoluci\u00f3n mexicana. Si estos eran terrenos de una hacienda podr\u00eda haber tesoros enterrados, recuerdo las historias de mi abuela de como escond\u00edan sus joyas en lugares impensables como el retrete o en los establos. \u2014Pepita se qued\u00f3 pensando y Don Perico la ve\u00eda embelesado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Sebasti\u00e1n siempre le ha gustado la voz de Pepita, aterciopelada, pero en tono muy bajo, casi de hombre, lo que contrasta con su elegancia en el porte y en la ropa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No entiende qu\u00e9 ve Pepita en Don Perico, ese periodista de nota roja que ha visto demasiado. Sebasti\u00e1n sabe de sus penas, de las noches dif\u00edciles, del peso de tantas historias violentas. Por eso busca distraerlo siempre con los misterios, estos rompecabezas que tienen soluci\u00f3n, no como las tragedias que Don Perico cubre cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Podemos hacer dos cosas: seguir buscando en otros archivos sobre la historia de la colonia o de la casa, y hablar con el se\u00f1or N y los alba\u00f1iles. \u2014Barrab\u00e1s se sienta a terminar la cerveza, pronto le dir\u00e1 a los amigos que debe llevar a \u00c1ngela a su casa y aprovechar\u00e1 para estar con ella a solas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Oye, Sebasti\u00e1n, mientras est\u00e1bamos en el viaje pensamos mucho en lo que pas\u00f3 en la boda y queremos contratarte para que pongas cerraduras electr\u00f3nicas en toda la casa. \u2014Don Perico todav\u00eda le da otro trago a su botella mientras espera la respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Claro que s\u00ed. El mi\u00e9rcoles puedo empezar, una vez que consiga todas las chapas \u00bfPara todas las puertas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, no queremos que otro abusivo se meta en nuestras habitaciones. \u2014Pepita ha rematado con eso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Bueno, pero por lo mientras, \u00c1ngela y yo nos vamos, que todav\u00eda la tengo que llevar a su casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mi\u00e9rcoles, a las cinco de la tarde, Sebasti\u00e1n se toma un descanso y revisa la lista para ver su avance: segundo piso, dos rec\u00e1maras y un estudio, listo; faltan el cuarto de servicio convertido en cuarto de trebejos, en pausa. Hasta ah\u00ed lo dejar\u00eda ese d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El d\u00eda siguiente ser\u00e1 el piso de abajo: las puertas exteriores (principal y de la cocina), la interior, de la rec\u00e1mara principal. En todas las ventanas bloqueos autom\u00e1ticos para que solo se abran desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso lo hace jueves; el viernes, la reja y la cochera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus amigos est\u00e1n por regresar, por lo que no le sorprendi\u00f3 escuchar ruidos en el patio trasero, lo que le sorprendi\u00f3 fue ver a una persona en la fuente del Ni\u00f1o de las flores. Baj\u00f3 sin hacer ruido. Lo reconoci\u00f3, as\u00ed que sali\u00f3 saludando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Se\u00f1or N! Gusto en verlo. \u00bfC\u00f3mo entr\u00f3 y que hace ah\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El se\u00f1or N estaba a punto de correr cuando vio salir a Pepita por la cocina. Y a Don Perico con el Tigre por la entrada de autos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nervioso, se acerc\u00f3 a la cochera como le indicaron los due\u00f1os de la casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Que s\u00ed, que yo le rasqu\u00e9 un poquito con la moneda, es que ten\u00eda moho y no lograba ver el s\u00edmbolo \u2014Dijo m\u00e1s tarde al ser interrogado sobre la fuente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfPero por qu\u00e9 se mete cuando no estamos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Por curiosidad, \u00bfsaben? Hace unos d\u00edas me acabo de enterar de una historia y quer\u00eda ver si era cierta. Cuando estaban de vacaciones, vine como quedamos, para cuidar de la casa, pero no encontr\u00e9 nada. Es m\u00e1s, me rindo. Les cuento porque creo que no es cierta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cont\u00f3 que el due\u00f1o de la casa era pariente del due\u00f1o del hacendado, por eso hab\u00eda mandado a hacer la fuente con el ni\u00f1o de las flores. Pero el constructor ten\u00eda un artesano azulejero que enamor\u00f3 a la ni\u00f1a de la casa. Un amor imposible. A ella la mandaron de viaje y a \u00e9l lo corrieron. Pero antes de irse, ella le dej\u00f3 un mensaje que el padre intercept\u00f3: en nuestro escondrijo te dejo mi coraz\u00f3n. Dicen que era una joya muy cara, pero nadie la encontr\u00f3 nunca. Ahora me retiro de su casa y de la b\u00fasqueda, me rindo como he dicho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Lo acompa\u00f1o \u2014dijo Don Perico. Al regresar, mostr\u00f3 las llaves que le ha quitado al se\u00f1or N.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No s\u00e9 ustedes, pero no le creo nada cuando dice que se retira.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ni yo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Yo menos, Pepita, pero \u00bfQu\u00e9 opina de la historia de amor?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Bastante posible \u2014llev\u00f3 la mano a su pecho y tom\u00f3 el broche que siempre llevaba. Agreg\u00f3 con voz melanc\u00f3lica\u2014. Este me lo dio mi abuela en su lecho de muerte. Si me apartara de \u00e9l, ser\u00eda para salvar a Pedro o para darlo a mi hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Por cierto \u2014dijo Don Perico buscando el consentimiento visual de Pepita\u2014, qu\u00e9date con estas llaves, para nosotros eres de la familia y puedes entrar y salir cuando quieras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n Cuatle Tepox, conocido como Barrab\u00e1s cuando juega al detective, solt\u00f3 una lagrimita mientras abrazaba primero a uno y luego a la otra con el coraz\u00f3n a flor de piel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Adem\u00e1s, la rec\u00e1mara m\u00e1s grande, la que da al jard\u00edn \u2014dijo Pepita emocionada\u2014, es tuya para cuando te quieras quedar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfHoy?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, si quieres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estuvieron quietos un ratito y luego comieron y se fueron a dormir tarde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El jueves fue d\u00eda de cables y c\u00f3digos, pero el viernes, cuando llegaron los amigos, Barrab\u00e1s los recibi\u00f3 en la reja de entrada despu\u00e9s de que tocaran la campana porque sus llaves no abr\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Reprogram\u00e9 todos los sensores y cambi\u00e9 los c\u00f3digos, no sea que el se\u00f1or N o alguien m\u00e1s tenga copias de las llaves viejas. Ahora solo funcionan con su huella digital o su c\u00f3digo personal. Las de la reja, la entrada principal y lo de la cocina son as\u00ed, las de dentro de la casa tienen un c\u00f3digo, ahora se los muestro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Muy bien muchacho \u00bfCu\u00e1nto te debemos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Nada<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfC\u00f3mo no?, si se ve que esto es car\u00edsimo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Es mi regalo de bodas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Gracias chico, pero, \u00bfest\u00e1s seguro?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Eh, s\u00ed, es que acabo de encontrar un tesoro. El tesoro es la historia, Don Perico, que nos llev\u00f3 al escondite.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Lo hiciste?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9 fue? \u00bfD\u00f3nde estaba?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Realmente no lo s\u00e9, solo s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 y quer\u00eda que ustedes lo sacaran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Vamos, vamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En eso, \u00c1ngela baja las escaleras y de la nada explica:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Hola! Le estuve ayudando a Sebas, pero me cans\u00e9 y sub\u00ed a tomar una siesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico levant\u00f3 las cejas al ver a \u00c1ngela, luego mir\u00f3 a Sebasti\u00e1n con una sonrisa que no necesitaba palabras. Sebasti\u00e1n se aclar\u00f3 la garganta, un poco inc\u00f3modo, y entr\u00f3 en modo Barrab\u00e1s para evitar m\u00e1s comentarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014La Rosa es el apellido de la familia, pero tambi\u00e9n el nombre de la ni\u00f1a, \u00c1ngela lo verific\u00f3. El artesano era Artemio S\u00e1nchez, que apareci\u00f3 despu\u00e9s en Tlaxcala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso lo sabemos. Lo siguiente es algo aproximado, seguramente. Artemio siempre supo que su amor era imposible y que tarde que temprano buscar\u00edan separarlos. Pero mientras tanto, se dejaban cartas de amor en el escondite que prepar\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y por eso era relevante la marca en la fuente. El artesano trabajaba con piedras y azulejos. El amante quer\u00eda ser discreto y ocultar de las miradas sus mensajes. Por lo tanto, el escondite deb\u00eda estar en piedra y azulejo y tener igual una marca, pero muy peque\u00f1a, discreta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cada habitaci\u00f3n y secci\u00f3n de la casa me preguntaba si hab\u00eda un lugar que cumpliera los requisitos y si ve\u00eda algo lo revisaba con lupa, literalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Lo encontraste! \u2014Chill\u00f3 emocionada \u00c1ngela que no hab\u00eda escuchado la noticia antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014El lugar es inesperado \u2014Barrab\u00e1s se dirigi\u00f3 hacia la puerta principal, sali\u00f3 al porche y bajo las escaleras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Miren con cuidado. \u00bfQu\u00e9 cumple que tenga, al tiempo, piedra y azulejos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1La escalera! \u2014\u00c1ngela se acerc\u00f3, pero no vio nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No lo ver\u00e1s, est\u00e1 muy disimulado. Miren, la parte horizontal de un escal\u00f3n es la huella y la vertical la contrahuella o tabica. No me vean as\u00ed, lo busqu\u00e9 en la enciclopedia de Don Perico. \u2014Barrab\u00e1s mostr\u00f3 su nota en la libreta con el dibujo de un escal\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Lo curioso de esta escalera es que las tabicas sobresalen un par de cent\u00edmetros, tal vez una pulgada. Si ves por detr\u00e1s de esa parte que sobresale&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico se arrodill\u00f3 en el suelo, pasando los dedos por debajo de la tabica sobresaliente. Nada. Movi\u00f3 la mano hacia la siguiente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco. Entonces, en la tercera escalera, sus dedos se detuvieron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Aqu\u00ed hay algo \u2014murmur\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sac\u00f3 una linterna peque\u00f1a del bolsillo (siempre cargaba una, h\u00e1bito de periodista) y alumbr\u00f3 el espacio. Ah\u00ed, apenas visible, estaba la marca: una peque\u00f1a raspadura en forma de rosa, id\u00e9ntica a la del calco de Sebasti\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1! \u2014exclam\u00f3 finalmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pepita y \u00c1ngela se acercaron de inmediato. Sebasti\u00e1n sonri\u00f3. Su hip\u00f3tesis hab\u00eda sido correcta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ahora, si ven por el frente, esa tabica se une con la otra con un peque\u00f1o defecto en una parte que casi no se ve. Pepita por favor, mete ah\u00ed este desarmador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un poco duro al principio, pero despu\u00e9s la piedra se empez\u00f3 a deslizar con muy poco esfuerzo de parte de Pepita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el hueco hab\u00eda algo envuelto con trapo. Era una placa de azulejo y una carta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llevaron todo adentro, a la luz. Sobre la mesa de la cocina pusieron la placa de talavera, sencilla pero muy bonita, con letras estilizadas en azul y blanco. En ellas se le\u00eda \u201cYollotlcalli\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pepita empez\u00f3 a leer la carta:<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group is-content-justification-right is-layout-constrained wp-container-core-group-is-layout-2910ada7 wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Puebla de los \u00c1ngeles, a 13 agosto de 1915<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Mi Rosita<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Debo partir. Las tropas y la fiebre no dan tregua; no hay comida, y si me quedo aqu\u00ed, solo ser\u00e9 otra carga para mi gente. Pero no te abandonar\u00e9.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>He tomado el Coraz\u00f3n, la joya que has dejado aqu\u00ed para pagar nuestra boda, no por codicia, sino por el viaje.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Es el \u00fanico billete para la costa y el barco a Espa\u00f1a. All\u00e1 te buscar\u00e9 y si no te encuentro podr\u00e9 trabajar y esperar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>El escondrijo est\u00e1 vac\u00edo, pero nuestra promesa no.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Si el destino me permite el regreso, pondr\u00e9 esta placa en el arco de la cocina, donde te rob\u00e9 el primer beso bajo la luz de la l\u00e1mpara. Ser\u00e1 la se\u00f1al de que volv\u00ed por ti y por el Coraz\u00f3n que dejamos pendiente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>No me olvides, por favor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>S\u00e1lvate.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><em>Siempre tuyo, Artemio.<\/em><\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres y los hombres empezaron a llorar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n le apret\u00f3 la mano a \u00c1ngela: \u201cLo encontramos\u201d, susurr\u00f3 y ella asom\u00f3 una sonrisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tesoro era m\u00e1s de lo que esperaban y a la vez menos de lo que imaginaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pepita habl\u00f3 con la voz rota:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Somos testigos de un instante en la historia, de la \u00e9poca de crisis de la Puebla de los \u00c1ngeles, sitiada ya por zapatistas y constitucionalistas. Con una epidemia, si no me equivoco, de tifo, donde el hambre y la escasez era lo cotidiano. Y en ese terrible momento un amor floreci\u00f3 y qued\u00f3 en pausa para la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico, con cara seria, sali\u00f3 de la cocina y regres\u00f3 con herramientas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ay\u00fadame Sebasti\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En pocos minutos, la placa estaba encima del arco de la cocina que daba al comedor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYollotlcalli\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u201cCoraz\u00f3n-casa\u201d, o mejor \u201cCasa del coraz\u00f3n\u201d, es el nombre de esta casa, as\u00ed se le queda en honor a los tr\u00e1gicos amantes de la revoluci\u00f3n \u2014anunci\u00f3 Pepita m\u00e1s calmada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico de pronto puso otra cara seria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ahora solo queda una cosa. Averiguar si Artemio regres\u00f3 a Tlaxcala o si Rosita se salv\u00f3 del tifo. Ma\u00f1ana llamo a mi contacto en el Archivo General. Luego, me encargo de ese embustero del Se\u00f1or N. Ya ver\u00e1 que es bonito es aparecer en la nota roja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tres semanas despu\u00e9s, Don Perico llam\u00f3 a Sebasti\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Tengo noticias del Archivo \u2014dijo sin pre\u00e1mbulos\u2014. Artemio S\u00e1nchez lleg\u00f3 a Espa\u00f1a en octubre de 1915. Trabaj\u00f3 en Barcelona como azulejero. Muri\u00f3 en 1936, durante la Guerra Civil. Nunca se cas\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n guard\u00f3 silencio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY Rosa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Rosita de la Rosa sobrevivi\u00f3 al tifo. Se cas\u00f3 en 1918 con un comerciante. Tuvieron cuatro hijos. Muri\u00f3 en 1972, a los ochenta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Entonces nunca se reencontraron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No. Pero encontr\u00e9 algo m\u00e1s \u2014Don Perico hizo una pausa\u2014. En el testamento de Rosita, ella dej\u00f3 instrucciones espec\u00edficas: si alg\u00fan d\u00eda aparec\u00eda una placa de azulejos con la palabra \u201cYollotlcalli\u201d, deb\u00eda instalarse en el arco de la cocina de la casa familiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ella sab\u00eda que \u00e9l lo intent\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Y nunca dej\u00f3 de esperar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n mir\u00f3 por la ventana hacia la fuente del Ni\u00f1o de las Flores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Entonces hicimos bien en ponerla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Hicimos bien \u2014confirm\u00f3 Don Perico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mi\u00e9rcoles 6 de enero de 1993 Sebasti\u00e1n recibi\u00f3 la llamada de Don Perico anunciando que hab\u00edan regresado de la luna de miel. 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