{"id":2916,"date":"2025-11-25T15:37:12","date_gmt":"2025-11-25T15:37:12","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/?p=2916"},"modified":"2025-11-25T15:47:53","modified_gmt":"2025-11-25T15:47:53","slug":"kader-attia-en-puebla-sueno-y-pesadilla-de-occidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/artes-visuales\/kader-attia-en-puebla-sueno-y-pesadilla-de-occidente\/","title":{"rendered":"Kader Attia en Puebla: sue\u00f1o y pesadilla de Occidente"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kader Attia (Dugny, Francia, 1970) es un artista conceptual franco-argelino. Su obra se centra en la historia: sus heridas abiertas, su rehabilitaci\u00f3n como memoria com\u00fan, la reconciliaci\u00f3n con el pasado. La obra del artista muestra una preocupaci\u00f3n por el da\u00f1o civilizatorio en sus procesos coloniales y de conquista y, tambi\u00e9n, la necesidad de una reparaci\u00f3n, una sutura y cicatrizaci\u00f3n del trauma hist\u00f3rico. Sus m\u00e9todos son interdisciplinarios: video, instalaci\u00f3n, escultura, fotograf\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La exposici\u00f3n de Kader Attia (2025) llamada <em>Un descenso al para\u00edso <\/em>se exhibe en el Museo Amparo de Puebla. Dicha exposici\u00f3n est\u00e1 compuesta por instalaciones, colecciones de objetos varios recuperados, <em>ready mades<\/em>. En Attia se entrelazan el discurso social, la perspectiva pol\u00edtica, la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica, la comprensi\u00f3n filos\u00f3fica en temas como la modernidad, el discurso decolonial, la cr\u00edtica de la ciencia, la dimensi\u00f3n cultural del fen\u00f3meno colonial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de la modernidad se\u00f1ala rupturas, encuentros y desencuentros, conquistas, descubrimientos. En las instalaciones del artista se proponen artefactos que cuentan historias de colonizaci\u00f3n, trazos de viajes, entrecruzamientos de culturas diversas, intercambios tecnol\u00f3gicos. Attia busca deconstruir ciertos mitos culturales y colocarlos bajo su mirada cr\u00edtica. Su doble nacionalidad le permite estar en medio de ese conflicto colonial entre periferia y metr\u00f3poli.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una raz\u00f3n para pensar en ese ox\u00edmoron relacionado con la expresi\u00f3n \u201cdescenso al para\u00edso\u201d cuando, para la modernidad, el para\u00edso est\u00e1 en el norte global, supuestamente la cuna de civilizaci\u00f3n, el pensamiento, las ideas y, por supuesto, la ciencia. Se espera que se ascienda al para\u00edso, no que se descienda. Cambiar los supuestos de esa relaci\u00f3n entre el Norte y el Sur crea una inversi\u00f3n de valores y una cr\u00edtica a las jerarqu\u00edas. Para el imaginario moderno, el norte es el ideal, es atavismo de una civilizaci\u00f3n leg\u00edtima, el dilema que nos provoca su influencia abarcadora, el polo magn\u00e9tico hacia el que volcamos las miradas. Desde esa perspectiva, el Sur viene a ser la periferia, el patio trasero, el lugar de exploraci\u00f3n, la \u00faltima frontera y, tambi\u00e9n, el sitio del trauma, del despojo, el saqueo y la explotaci\u00f3n, el sucio vertedero de desperdicios de la metr\u00f3poli europea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensemos en su instalaci\u00f3n <em>Crucifijos de culturas colonializadas no occidentalizadas<\/em> para abordar una se\u00f1al de influencia y conquista. Los objetos que Kader Attia selecciona desde su sensibilidad los convierte en parte de un s\u00edmbolo, de un lenguaje que contiene una ola de reminiscencias relacionados con guerras, sucesiones, vasallajes, esclavitud. Un objeto con un crucifico sincr\u00e9tico y no occidentalizado tambi\u00e9n es una se\u00f1al de resistencia de alg\u00fan pueblo sometido al tutelaje del eurocentro global: pueden provenir de Mali, Ben\u00edn, Indonesia, cualquier pa\u00eds africano. Esos crucifijos son una victoria y una <a>derrota,<\/a> el reflejo de una hibridaci\u00f3n cultural, asimismo, un s\u00edmbolo de resistencia social y religiosa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" data-id=\"2919\" src=\"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2919\" srcset=\"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-1.jpg 640w, https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La instalaci\u00f3n <em>Continuo de reparaci\u00f3n: La escalera de Jacob<\/em> est\u00e1 orquestada como un espacio tanto interior como exterior. Desde afuera, semeja una ciudad de libros. Estos son ladrillos que conforman una fachada exterior esperanzadora, el sue\u00f1o de la raz\u00f3n y el conocimiento, la compulsi\u00f3n por el saber y el intelecto; el ideal moderno de que las respuestas a los misterios del mundo llegar\u00edan tarde o temprano. Artistas como Goya hablan del sue\u00f1o de una raz\u00f3n que produce monstruos: el ideal de conquista, el colonialismo, la mecanizaci\u00f3n y la creencia en la infalibilidad y la eficacia de la ciencia occidental. Esta ciudad-biblioteca tiene un n\u00facleo que es un dep\u00f3sito de deseos, de sue\u00f1os de exploraci\u00f3n y descubrimiento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2920\" srcset=\"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-3.jpg 640w, https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-3-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al interior de la instalaci\u00f3n (Fotograf\u00eda 1), el ser humano es ese infeliz bibliotecario que entra incidentalmente a esa biblioteca bab\u00e9lica de la que no se puede sustraer. Esa biblioteca es subjetiva porque tambi\u00e9n est\u00e1 interiorizada. Al adentrarnos en la instalaci\u00f3n, vemos ese n\u00facleo como una vitrina, un gabinete de curiosidades que incluye instrumentos de medici\u00f3n, sextantes, un microscopio fusionado con un telescopio, br\u00fajulas, astrolabios. Ese \u201ccontinuo en reparaci\u00f3n\u201d muestra los anclajes, los sue\u00f1os fallidos, los prop\u00f3sitos, las decepciones, los cambios de marcha, las exploraciones. Ese centro al interior de la ciudadela es la Modernidad: el ideal de lo racional cartesiano, la necesidad de observar, clasificar, objetivar. Al final, ser\u00e1 ese <em>ego conquiro<\/em> del racionalismo. <strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de ese centro, el espectador puede dirigirse nuevamente al exterior ya desde una posici\u00f3n centr\u00edfuga que forma un espesor, una serie de acumulaciones, de una <em>cartobibliograf\u00eda <\/em>de ese sue\u00f1o en el que todos estamos inmersos: una excrecencia formada por referencias, enciclopedias, mapas, textos po\u00e9ticos, novel\u00edsticos. O bien la pesadilla que conforma occidente en sus procesos de explotaci\u00f3n, saqueo, expropiaci\u00f3n. El impacto de la visi\u00f3n es doble: el infierno y el para\u00edso. El saber tiene un n\u00facleo en la conquista y la dominaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n es posible escapar de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otra de sus instalaciones, <em>Algunas huellas de la modernidad<\/em>, el artista decide incluir un tendido de durmientes de v\u00edas ferroviarias. Para el artista, cada huella abandonada del sue\u00f1o de esa modernidad supone una cicatriz que se queda, una forma de abandono, una especie de caparaz\u00f3n de lo que alguna vez fue la f\u00e9rrea voluntad de avanzar, de incidir sobre las personas y los paisajes, y de intervenir en la naturaleza como algo que se expolia, se extrae o se conquista. Los durmientes de madera tra\u00eddos de Alemania parecen descansar ese sue\u00f1o centenario. La visi\u00f3n del artista nos lleva a resignificar objetos de apariencia inofensiva o inocua, a tender una luz sobre ese pasado que a veces nos resistimos a cuestionar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"480\" src=\"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2921\" srcset=\"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-2.jpg 640w, https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/Imagen-2-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Attia, K. (2025). <em>Un descenso al para\u00edso. <\/em>Exposici\u00f3n de arte. Museo Amparo, Puebla. M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kader Attia (Dugny, Francia, 1970) es un artista conceptual franco-argelino. Su obra se centra en la historia: sus heridas abiertas, su rehabilitaci\u00f3n como memoria com\u00fan, la reconciliaci\u00f3n con el pasado. 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