{"id":2901,"date":"2025-11-21T13:29:04","date_gmt":"2025-11-21T13:29:04","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/?p=2901"},"modified":"2025-11-21T13:29:06","modified_gmt":"2025-11-21T13:29:06","slug":"libros-quemados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/escribir-para-divulgar\/libros-quemados\/","title":{"rendered":"Libros quemados"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando Don Perico entr\u00f3 emocionado a darle la nota a Barrab\u00e1s, este nunca se imaginar\u00eda que el misterio a resolver desenterrar\u00eda otro que le hab\u00eda dejado un beso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n, estudiante de ingenier\u00eda electr\u00f3nica, apodado Barrab\u00e1s cuando hac\u00eda de detective, lo escuch\u00f3 subir las escaleras. Su taller-apartamento estaba sobre una tienda, a unas calles de la China Poblana, y generalmente la puerta estaba abierta por si llegaba alg\u00fan cliente a dejarle un radio o una tele para arreglar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Respire, Don Perico, que ya est\u00e1 pasando de verde a morado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Es que&#8230; me emocion\u00e9&#8230; y sub\u00ed&#8230; muy r\u00e1pido&#8230; las escaleras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Don Perico le llev\u00f3 unos minutos y un vaso de agua recuperar el aliento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pero mira esto, chamaco. En cuanto lo le\u00ed me dije: \u201cEsta noticia es para mi amigo detective aficionado\u201d, y sal\u00ed corriendo de <em>El Clarinete<\/em> para ac\u00e1 \u2014dijo, extendi\u00e9ndole el peri\u00f3dico del d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Puebla regresa a la oscuridad: misteriosa quema de libros<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puebla, mi\u00e9rcoles 19 de marzo de 1991. En la Biblioteca Central ha ocurrido un evento misterioso: en las afueras de ese recinto de saber quemaron libros del acervo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un descuido de la encargada de recepci\u00f3n, un desconocido sali\u00f3 con varios libros y los quem\u00f3 en un patio lateral de la biblioteca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodav\u00eda no sabemos cu\u00e1les fueron porque no se registr\u00f3 el pr\u00e9stamo\u201d, indic\u00f3 la encargada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El director de la biblioteca no se encontraba en el momento de los hechos, pero al cuestionarlo, indic\u00f3 que har\u00eda un contraste entre los pr\u00e9stamos y los faltantes en los estantes. \u201cEsto lo hacemos cada tres meses, pero lo vamos a adelantar.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un usuario de la biblioteca coment\u00f3 que esto hab\u00eda pasado la semana anterior en otra biblioteca, m\u00e1s peque\u00f1a, en Momoxpan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta el cierre de esta emisi\u00f3n, ninguna autoridad ha declarado nada al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Don Perico, \u00bfest\u00e1 pensando lo mismo que yo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQue Cuetzalan est\u00e1 bonito para ir en pareja en esta \u00e9poca del a\u00f1o? \u2014contest\u00f3 el periodista, viendo de reojo una foto de Pepita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1No se haga! Esto no es una casualidad: hay alguien detr\u00e1s de esto que necesita que esos libros no se lean. Eso es intrigante, por decir lo menos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico ya ten\u00eda las llaves de \u201cEl Tigre\u201d en la mano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQuieres que demos un paseo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Por supuesto!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl Tigre\u201d fue bautizado as\u00ed por To\u00f1o el primer d\u00eda que lo vio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Oiga, Don, como que le sobra vocho a sus rayas, \u00bfno cree? \u2014Estaba el exagerado y sus cuates, pens\u00f3 Sebasti\u00e1n esa vez. S\u00ed, algunos rayones ten\u00eda el vochito, pero fuera de eso ten\u00eda un color azul que lo hac\u00eda igual que cientos de carros m\u00e1s, discreto como lo debe ser el auto de un periodista investigador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tomaron el auto, bajaron por la Diagonal y, mientras sub\u00edan a la Reforma, Sebasti\u00e1n se emocionaba de recorrer esa avenida que pasaba cerca de su antigua casa. Sin embargo, deb\u00edan seguir de largo hasta Momoxpan. En la radio del Tigre, \u201cLa c\u00e9lula que explota\u201d de Caifanes terminaba para dar lugar a \u201cLa chica yey\u00e9\u201d, de Ol\u00e9 Ol\u00e9. \u201cAs\u00ed mi vida\u201d, pens\u00f3 Sebasti\u00e1n: o muy dram\u00e1tica o un desmadrito.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conoci\u00f3 la biblioteca Benito Ju\u00e1rez cuando era adolescente, aquella vez que le regalaron una bici y se fue de aventura para estrenarla. No hab\u00eda cambiado mucho. Una casa a la que se accede por una escalera corta pero empinada, y enfrente un campo de fut con algunos \u00e1rboles y juegos anexos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al estacionarse, vieron a lo lejos la banca y, a un lado de ella, vislumbraron un poco de pasto quemado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicanor Morales, el encargado, relat\u00f3 una historia parecida a la de la Biblioteca Central, con la diferencia de que ya hab\u00edan adelantado el inventario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY encontraron algo? \u2014pregunt\u00f3 Barrab\u00e1s mientras preparaba su libreta azul, su herramienta de detective por excelencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, los t\u00edtulos son variados: unos de historia, otros de ciencias, novelas, cuentos, como diez o doce. Si quiere se los dicto, joven. \u2014 Barrab\u00e1s escrib\u00eda en la libreta los t\u00edtulos, reconociendo solo un par de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Aunque puede ser que me fallen algunos que pudieran haber sido robados desde antes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al salir fueron directo a la banca. Ah\u00ed apareci\u00f3, de alg\u00fan bolsillo de la chaqueta de Don Perico, la c\u00e1mara para tomar fotos. Clic, de la biblioteca; clic, de la banca; clic, de las cenizas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barrab\u00e1s, sentado en la banca, repasaba la lista. Era un buen lugar para leer, un \u00e1rbol daba sombra y las pocas flores en su base soltaban un aroma dulce que invitaba a so\u00f1ar con las historias de bosques y hadas, de nahuales y brujas, de h\u00e9roes mitol\u00f3gicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Doce libros. \u00bfQu\u00e9 quiere el desconocido? \u00bfEvitar que se lean? \u00bfCu\u00e1les? \u00bfPor qu\u00e9? Anot\u00f3 estas ideas en su libreta. Era como aquel problema de su amigo Arturo, que estudiaba F\u00edsica pero trabajaba de sastre. Una vez le ayud\u00f3 con un pedido de uniformes para una f\u00e1brica. Hab\u00eda tomado las medidas de 37 de 40 de los trabajadores. \u00bfY c\u00f3mo le vas a hacer con los que faltan? \u201cUsando la esperanza matem\u00e1tica, los promedios sobre las tallas y viendo de cu\u00e1l piden m\u00e1s\u201d, le dijo. Y s\u00ed, no le fall\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volte\u00f3 a ver a Don Perico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Es hora de conseguir m\u00e1s informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Biblioteca Central estaba en terrenos de la Normal del estado, a veinte minutos en el auto. Al entrar, Don Perico se identific\u00f3 con su credencial de periodista ante la encargada de la recepci\u00f3n, Miss Dorita, que ya ten\u00eda un rega\u00f1o encima y no quer\u00eda otro m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pudo decir nada de qui\u00e9n pudiera haber sido, pero s\u00ed de algunos de los libros perdidos. Calculaban m\u00e1s de diez libros, pero entre ellos unos que acababan de llegar por parte del estado. Una barra de chocolate le dibuj\u00f3 una sonrisa nerviosa en la cara y, susurrando para que nadie la escuchara, le dict\u00f3 a Barrab\u00e1s los quince t\u00edtulos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cinco de ellos coincid\u00edan con los de la biblioteca Benito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, son de una colecci\u00f3n exclusiva para las bibliotecas de la ciudad que don\u00f3 la Escuela de Historia de la universidad. Llegaron hace pocos d\u00edas \u2014coment\u00f3 Dorita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Salieron a ver las cenizas. Don Perico tom\u00f3 un par de fotos y luego se sent\u00f3 junto a Barrab\u00e1s, quien sacaba algo de su morral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Buena idea! \u2014dijo, y sac\u00f3 de su chaqueta su pipa. Barrab\u00e1s le comparti\u00f3 tabaco, y permanecieron en silencio unos minutos contemplando aquello que antes fueran ideas, historias o sue\u00f1os, y que ahora no eran nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando estaban por dar la \u00faltima bocanada, Don Perico lo volte\u00f3 a ver.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Yo soy un chismoso profesional: voy tras la noticia o tras la nota, y la cuento al mundo. Pero t\u00fa no eres periodista, Sebasti\u00e1n. \u00bfTe has preguntado qu\u00e9 ganas con ser Barrab\u00e1s y perseguir los misterios? Ya te ganaste una paliza una vez y ya no eres un ni\u00f1o. \u00bfNo ser\u00e1 tiempo de hacer otras cosas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siguiendo la costumbre de los que fuman pipa, Sebasti\u00e1n se dio su tiempo para disfrutar la \u00faltima fumada. Su amigo ten\u00eda raz\u00f3n. Le faltaba poco para terminar la carrera, cumpliendo lo que le prometi\u00f3 a su abue Lolita, \u00bfy luego qu\u00e9? Era bueno resolviendo misterios, pero tambi\u00e9n le iba bien en la electr\u00f3nica. Le gustaba mucho arreglar aparatos, aunque tambi\u00e9n ten\u00eda futuro en la industria. \u00bfQu\u00e9 sigue en su vida? La paliza le dej\u00f3 una leve cojera que le impide correr tras los malos o huir de ellos. Ya hab\u00eda perdido a su novia por esto de resolver los misterios, pero tambi\u00e9n hab\u00eda podido ayudar a sus amigos y ten\u00eda la satisfacci\u00f3n de detener a gente mala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Mire, Don Perico, tambi\u00e9n me lo pregunto, pero creo que resolver misterios me ayuda con la tristeza, la que traigo desde que se fue mi abue Lolita, y que medio olvid\u00e9 con Azul, pero ella tambi\u00e9n se alej\u00f3 y ahora lo que m\u00e1s me ayuda son estos juegos mentales que me permiten ayudar, creo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, chamaco, no era mi intenci\u00f3n ponerte triste. \u00bfVamos a ver a Pepita y comemos con ella antes de que te lleve a la universidad? Ten\u00edas clase a las 4 seg\u00fan recuerdo. Adem\u00e1s, estamos cerca de su casa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, Do\u00f1a Pepita siempre me sube el \u00e1nimo con su presencia tan querida. \u00a1Vamos!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl Tigre\u201d rugi\u00f3 nuevamente. Los vochos del 85 siempre le hab\u00edan parecido ruidosos y ahora, con sus achaques, su presencia era dif\u00edcil de ignorar. Por eso Pepita los esperaba en la puerta, segura de que era Pedro el que la iba a ver, y recibi\u00f3 con una sonrisa a Sebasti\u00e1n. Para ella, era el nieto que nunca tuvo; no se lo dec\u00eda, pero lo trataba como si lo fuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 Hola, muchachos \u2014salud\u00f3 con su voz grave pero aterciopelada\u2014. Esperaba ver a Pedro en el peri\u00f3dico, pero t\u00fa, Sebas, eres una agradable sorpresa. \u00bfTienen hambre?, les puedo preparar algo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pusieron a Pepita al tanto de lo que llevaban investigado. Ella escuch\u00f3 atenta, pero de repente se par\u00f3 y sali\u00f3 de la cocina sin decir nada. Regres\u00f3 con su libreta de reportera abierta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Yo cubr\u00ed esa nota! S\u00ed, fue el 14 de enero. Fue de esos eventos en los que el personaje est\u00e1 muy interesado en que se difunda la actividad. Esos valen la pena por la comida o el brindis. En este caso era un evento pol\u00edtico disfrazado. El donante present\u00f3 los libros, pero tambi\u00e9n mostraba a los miembros de su equipo. Es un posible candidato a la alcald\u00eda de la ciudad. No va a ganar, ni vale la pena recordar su nombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfTiene la lista de libros?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Esa nos la dieron en un papel y la dej\u00e9 en la redacci\u00f3n. La pusieron en la nota. Principalmente eran libros de historia; cinco nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfReconoce alguno de estas listas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, pero faltan. Mejor vamos a la redacci\u00f3n de <em>El Clarinete<\/em>. Podemos checar la nota y las fotos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso no fue a la escuela. Los tres subieron a \u201cEl Tigre\u201d y se dirigieron directo a la hemeroteca de <em>El Clarinete<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, de los cinco t\u00edtulos donados hab\u00eda al menos uno en cada lista de los quemados, pero al pasar a las fotograf\u00edas, Pepita pudo ver c\u00f3mo Sebasti\u00e1n\/Barrab\u00e1s pon\u00eda cara de asombro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfEst\u00e1s bien? Parece que viste un fantasma \u2014le pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9l la volte\u00f3 a ver y asinti\u00f3 levemente. No entend\u00eda lo que ve\u00eda en la fotograf\u00eda. \u00bfSer\u00e1 cierto lo que ven sus ojos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Don Perico, \u00bfse acuerda que le cont\u00e9 la vez que descubr\u00ed qui\u00e9n pon\u00eda los mensajes en los autobuses y que luego la relacion\u00e9 con el asesinato de aquel poeta, el M ese?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, Sebas, \u00bfpor qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Mire, creo que es ella, estoy casi seguro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Vaya! \u2014dijo Pepita\u2014. Esa es Catalina Flores Rojas, es docente de la Escuela de Historia, reci\u00e9n egresada y tan brillante que la han contratado de inmediato. Escribi\u00f3 uno de los libros de la lista: <em>Cr\u00edmenes y Academia<\/em>, creo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Est\u00e1 entre los quemados, en la lista \u2014confirm\u00f3 Barrab\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, el periodista ya estaba revisando las anotaciones entregadas por Pepita a la redacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No hay m\u00e1s informaci\u00f3n. Bueno, creo que debemos ir al Colegio de Historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Escuela de Historia estaba en el edificio Arronte. Una hermosa casa colonial que poco antes de ser escuela fue hotel, por lo que pod\u00eda presumir un elevador hecho de hierro forjado, un patio central empedrado y tres pisos de habitaciones que ahora son salones y oficinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y una biblioteca. Aprovechando que la clase de Catalina tardar\u00eda otra hora en terminar, fue a revisar el fichero. Ah\u00ed aparec\u00eda el libro <em>Cr\u00edmenes y Academia<\/em>, pero no estaba en el estante. Y le dijeron que no estaba prestado. Como era una biblioteca peque\u00f1a, pudo pasear por cada mesa y molestar a los lectores pidiendo ver qu\u00e9 libro estaban leyendo, pero ninguno lo ten\u00eda. Tampoco estaba en los carritos. Ese libro hab\u00eda desaparecido tambi\u00e9n de esa biblioteca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estaba fuera del sal\u00f3n cuando salieron todos y, con ellos, Catalina. Segu\u00eda siendo la misma mujer que recordaba, aunque con siete a\u00f1os m\u00e1s encima. No parec\u00eda haber gran diferencia de edad entre ella y sus estudiantes, pero Sebasti\u00e1n sab\u00eda que eso era una ilusi\u00f3n. \u00c9l s\u00ed hab\u00eda cambiado: los lentes nuevos, la cojera, los a\u00f1os de reparar aparatos encorvado sobre mesas de trabajo. No le extra\u00f1\u00f3 que ella no lo reconociera de inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Profesora, \u00bfme permite un momento? Es sobre su libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella meti\u00f3 la mano en la gran bolsa, buscando el spray de pimienta, pero al decidir que Barrab\u00e1s no era peligroso le dijo: \u2014Vamos a mi oficina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La profesora le hizo se\u00f1as al polic\u00eda para que abriera el elevador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Las escaleras son muy empinadas \u2014dijo, se\u00f1alando discretamente hacia Sebasti\u00e1n. El polic\u00eda asinti\u00f3 y quit\u00f3 el seguro de mala gana, d\u00e1ndoles las instrucciones para usarlo. Ella sonre\u00eda y revisaba cada detalle, cual ni\u00f1a en dulcer\u00eda sin decidir qu\u00e9 elegir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La oficina era amplia, pero hab\u00eda al menos cuatro escritorios, todos llenos de libros y hojas. Solo hasta que ella puso la bolsa en uno de ellos pudo concentrarse en los adornos de las paredes y la pintura del techo falso. En sus tiempos debi\u00f3 ser muy caro hospedarse ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ahora s\u00ed, d\u00edgame, \u00bfya encontr\u00f3 mi libro? \u2014La pregunta sorprendi\u00f3 a Barrab\u00e1s. La vez pasada no se hab\u00eda dado cuenta de sus ojos negros, y ahora, al cuestionarlo, lo ve\u00eda fijamente y \u00e9l se hab\u00eda embelesado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014En realidad estoy buscando varios libros, entre ellos el suyo. D\u00edgame, por favor, \u00bfqu\u00e9 es eso de que no encuentra su libro? \u00bfNo tiene una copia o un borrador?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella lo vio un poco extra\u00f1ada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ya dec\u00eda que no ven\u00edas de parte de la Direcci\u00f3n. Mira, aqu\u00ed ten\u00eda el borrador en una caja de cart\u00f3n, junto con algunos recortes que en el libro aparecen. Tambi\u00e9n en el estante ten\u00eda un par de copias, una de referencia y otra para regalar. Hace tres semanas desaparecieron. Lo report\u00e9 en la Direcci\u00f3n, pero me dijeron que debi\u00f3 ser un error y que pronto encontrar\u00edan a quien las haya tomado, y que no hiciera mucho alboroto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barrab\u00e1s sac\u00f3 su libreta del morral de lona y ella sinti\u00f3 alivio. Pens\u00f3: la cara se me hace conocida, la cojera no, el pelo s\u00ed, los lentes no&#8230; \u00a1Pero esa libreta! La misma que sacaba todos los d\u00edas en el autob\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Oye, yo te conozco, \u00bfverdad? Eres el chico que descifr\u00f3 los mensajes en el autob\u00fas \u2014Y al recordar el beso que le diera, se ruboriz\u00f3 como quincea\u00f1era\u2014. Tengo mucho que contarte, pero no aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, las escaleras estaban empinadas. Salieron del edificio buscando un lugar seguro, pero Catalina no aprobaba caf\u00e9s o bancas, por lo que Barrab\u00e1s tuvo la idea de ir a la Escuela de M\u00fasica, donde Pepita daba algunas clases por la tarde, con la suerte de que la encontraron explicando una escala a un alumno en una sala de piano. Entraron cuando el chico termin\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Mira, Pepita, la profesora Catalina \u2014Pepita la salud\u00f3 de beso en la mejilla. Barrab\u00e1s le explic\u00f3 la situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Para disimular ensayar\u00e9 algo mientras platican.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las notas iniciaron suaves; era \u201cClair de Lune\u201d, de Debussy. Pepita se entregaba a la interpretaci\u00f3n con un sentimiento que se pod\u00eda casi palpar. Escucharon por unos minutos hasta que Catalina volte\u00f3 a verlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014M era mi \u00eddolo \u2014comenz\u00f3 Catalina, mirando hacia el piano donde Pepita tocaba suavemente\u2014. Juntos empezamos un movimiento de resistencia. No solo en la universidad; hab\u00eda c\u00e9lulas en la Normal, en algunos sindicatos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfC\u00e9lulas? \u2014pregunt\u00f3 Barrab\u00e1s, escribiendo en su libreta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Por lo peligroso de la situaci\u00f3n us\u00e1bamos el sistema de notas en los autobuses. T\u00fa las descifraste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n record\u00f3 aquellos d\u00edas, las notas codificadas, la sensaci\u00f3n de estar tocando algo m\u00e1s grande que \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Los l\u00edderes empezaron a morir \u2014continu\u00f3 ella, con la voz m\u00e1s baja\u2014. Uno en una pelea callejera, otro atropellado. Cuando viste la nota de \u201cM traidor\u201d fue que descubrimos que \u00e9l hab\u00eda informado a alguien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los ojos se le pusieron tristes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014El d\u00eda que muri\u00f3, intent\u00e9 hablar con \u00e9l, pero lo vi leyendo un papel y salir hacia las escaleras. Lo segu\u00ed discretamente, alcanc\u00e9 a o\u00edr que hablaba con alguien y luego o\u00ed el ruido de la ca\u00edda. Me asom\u00e9, pero no vi nada. Regres\u00e9 a la fiesta para esconderme en la multitud y desaparec\u00ed de la ciudad hasta aquel d\u00eda que te encontr\u00e9 en el z\u00f3calo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barrab\u00e1s la escuchaba fascinado por sus ojos negros. \u201cM\u00e1s negro que el negro\u201d, record\u00f3 aquella frase de la calibraci\u00f3n de un re\u00f3stato en una televisi\u00f3n anal\u00f3gica. Solo recuper\u00f3 la concentraci\u00f3n para preguntar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY el beso?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Catalina contest\u00f3 sonriendo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014 Era para distraerte, y logr\u00e9, \u00bfverdad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y al igual que siete a\u00f1os atr\u00e1s, Barrab\u00e1s\/Sebasti\u00e1n se qued\u00f3 sin saber qu\u00e9 decir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pepita, con un profundo suspiro, dej\u00f3 de tocar Debussy. La sala se llen\u00f3 de un silencio tenso que dur\u00f3 apenas un segundo. Entonces, sus dedos encontraron las teclas de nuevo, pero ahora las notas eran m\u00e1s graves y sentidas. Era \u201cLa Llorona\u201d, ejecutada con una tristeza honda, su melod\u00eda actuando como el lamento por el movimiento perdido y el alma en pena de M.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La letra habla de dos besos, que ir\u00f3nicamente aqu\u00ed son el \u00faltimo de Lolita, su abue, y el de Catalina, que fue solo una distracci\u00f3n. Sebasti\u00e1n sinti\u00f3 el golpe de esa verdad. El destino era un poeta cruel.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barrab\u00e1s volte\u00f3 hacia el morral, extrajo un pa\u00f1o y limpi\u00f3 los lentes para hacer algo de tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tono de la m\u00fasica lo devolvi\u00f3 a la l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9 dec\u00eda ese papel que M estaba leyendo? \u00bfPor qu\u00e9 muri\u00f3? \u00bfY c\u00f3mo se conecta esa traici\u00f3n con los cinco libros de historia que el desconocido ha quemado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Catalina asinti\u00f3 con los ojos h\u00famedos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Recuper\u00e9 la nota del suelo cuando regres\u00e9 a la fiesta. La guard\u00e9 todos estos a\u00f1os. Dec\u00eda: \u201cHasta aqu\u00ed llegaste. Veme en las escaleras\u201d y pon\u00eda las iniciales JS.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfY la pusiste en el libro? \u2014pregunt\u00f3 Barrab\u00e1s, conteniendo el aliento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella sonri\u00f3 con iron\u00eda y desesperaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed, en mi libro <em>Cr\u00edmenes y Academia<\/em> puse un facs\u00edmil. Es uno de tantos casos de la historia que registro en el texto, en que un acad\u00e9mico es asesinado, pero era el \u00fanico en el que yo ten\u00eda una prueba directa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Volteando nerviosa hacia la puerta continu\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014El autor de los cr\u00edmenes es alguien que puede perder mucho si se demuestra su historial delictivo y por eso busca desaparecer mi libro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, casi en un susurro dijo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014El robo de mi borrador hace tres semanas fue una advertencia. \u00c9l sabe que el secreto est\u00e1 en mi libro. Cuando termine la quema de libros s\u00e9 que vendr\u00e1 por m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Barrab\u00e1s se acomod\u00f3 la chamarra de cuero caf\u00e9, guard\u00f3 la libreta y se ajust\u00f3 los lentes. Mir\u00f3 a Do\u00f1a Pepita y le dijo el plan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer paso: que Don Perico usara sus fuentes para saber en qu\u00e9 bibliotecas se repartieron los libros. Pepita llam\u00f3 a <em>El Clarinete<\/em> desde el tel\u00e9fono de la direcci\u00f3n de la escuela de m\u00fasica y entonces salieron hacia el peri\u00f3dico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No bien llegaron a la esquina de <em>El Clarinete<\/em>, vieron venir a \u201cEl Tigre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Suban r\u00e1pido! \u2014el periodista parec\u00eda alarmado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez arriba, arranc\u00f3 con destino al Paseo Bravo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras sorteaba autos y ciclistas, les cont\u00f3 que su fuente le hab\u00eda explicado el proceso de entrega y procesado de los libros en las bibliotecas, y lo m\u00e1s importante: la lista de ellas. Solo son: Colegio de Historia, Momoxpan, La Libertad, Central y Benjam\u00edn Franklin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cierran a las ocho, por eso la prisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegaron 7:40, y el bibliotecario los recibi\u00f3 nervioso. Al preguntarle, les contest\u00f3 que hace unos minutos el arco son\u00f3 cuando un tipo pas\u00f3 por \u00e9l. Se dio cuenta que la chamarra iba abultada y le dijo que se estuviera, a lo que el tipo emprendi\u00f3 la huida. Cree que se llev\u00f3 libros, pero no sabe cu\u00e1les.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le piden que revise si est\u00e1n los cinco del Colegio de Historia y, en efecto, faltan tres de ellos, contando el de Catalina. JS est\u00e1 un paso por delante de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico golpe\u00f3 el volante con frustraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Son las siete cuarenta y siete. La Libertad est\u00e1 a veinticinco minutos, si no hay tr\u00e1fico. Llegamos tarde, chamaco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n se recarg\u00f3 en el asiento. El rostro de Catalina era una m\u00e1scara de desesperaci\u00f3n. La idea de que el libro pasar\u00eda la noche sin protecci\u00f3n, con JS acechando, era insoportable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ya es muy tarde para ir a la biblioteca \u2014dijo Barrab\u00e1s, con voz dura y precisa\u2014. Pero no es tarde para un amigo. Don Perico, \u00bfsabe d\u00f3nde vive To\u00f1o? Ll\u00e9veme all\u00e1. Es el \u00fanico lugar donde estaremos a salvo esta noche para planear c\u00f3mo vamos a entrar en la biblioteca de La Libertad a primera hora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico asinti\u00f3, reconociendo la l\u00f3gica. \u201cEl Tigre\u201d rugi\u00f3 y tom\u00f3 la desviaci\u00f3n hacia la casa de su amigo polic\u00eda. Por primera vez en esa tarde, al saber que no ten\u00edan que correr m\u00e1s, Catalina se permiti\u00f3 un suspiro. Ahora, el \u00fanico ruido que llenaba el auto era el ronroneo irregular del motor del vocho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya estaban por dar las nueve cuando llegaron a la casa de To\u00f1o, en La Libertad. El oficial Jos\u00e9 Antonio Malo Reyes, To\u00f1o pa los cuates, todav\u00eda llevaba el uniforme cuando abri\u00f3 la puerta y se puso contento al ver a Barrab\u00e1s y compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Ese, mi To\u00f1o! \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 su gato? \u2014dijo Sebasti\u00e1n mientras lo abrazaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfGato? \u2014cay\u00f3 redondito To\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Gato madre! \u2014dijo Sebasti\u00e1n, soltando la mentada de madre que inici\u00f3 su juego el a\u00f1o pasado. El chiste, una desesperada b\u00fasqueda de normalidad, gan\u00f3 la mirada severa de Pepita, la risita de Don Perico y los ojos en blanco de Catalina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llevaban tacos \u00e1rabes para cenar y To\u00f1o fue r\u00e1pido por cervezas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Esta es tu casa, Catalina. Cualquier amigo de Sebasti\u00e1n es mi amigo. \u2014To\u00f1o quer\u00eda mucho a Sebasti\u00e1n, y siempre pens\u00f3 que Barrab\u00e1s le hab\u00eda dado m\u00e1s de lo que \u00e9l le hab\u00eda devuelto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La algarab\u00eda dur\u00f3 poco. Mientras com\u00edan, Pepita resumi\u00f3 el caso y Barrab\u00e1s le entreg\u00f3 la libreta azul con todos los nombres, fechas y listas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Debe ser Juan Segundo S\u00e1nchez \u2014dijo To\u00f1o, su rostro endureci\u00e9ndose al o\u00edr las iniciales JS.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Es el donante de los libros \u2014dijo Pepita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Un empresario local que busca la alcald\u00eda. Un pez gordo \u2014complet\u00f3 To\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Un pez gordo que rob\u00f3 tres libros de la Franklin hace una hora \u2014replic\u00f3 Don Perico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014El borrador fue robado hace tres semanas \u2014a\u00f1adi\u00f3 Catalina, con la mirada fija\u2014. \u00c9l es el asesino de M. Lo que no te hab\u00eda dicho es que los recortes que incriminan a JS no los ten\u00eda en la caja de cart\u00f3n. Los tengo a resguardo con alguien m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">To\u00f1o dej\u00f3 su cerveza. La gravedad de la acusaci\u00f3n disip\u00f3 el resto de la broma del gato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No podemos detenerlo por robar libros, y el asesinato de M es caso cerrado&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, To\u00f1o \u2014interrumpi\u00f3 Barrab\u00e1s, su voz tensa\u2014. La quema de libros no es vandalismo, es destrucci\u00f3n de evidencia de homicidio. Catalina fue testigo de que M ten\u00eda la nota que JS le dio, cit\u00e1ndolo en las escaleras. La prueba est\u00e1 en la \u00faltima copia de <em>Cr\u00edmenes y Academia<\/em>, en la biblioteca de esta colonia y en los otros papeles que guarda Catalina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">To\u00f1o asinti\u00f3, reconociendo la l\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Mi turno de jugar. Voy a hacer unas llamadas para confirmar su coartada de 1984 y conseguir algo m\u00e1s s\u00f3lido que las iniciales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El resto de la noche fue una planificaci\u00f3n tensa. To\u00f1o llam\u00f3 a sus contactos en la comandancia para verificar el historial de JS y pedir un favor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014El plan es simple \u2014dijo Barrab\u00e1s, se\u00f1alando el mapa de la colonia La Libertad\u2014. La biblioteca abre a las nueve. JS va a estar ah\u00ed para ser el primero en entrar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Lo consegu\u00ed \u2014To\u00f1o colg\u00f3 el tel\u00e9fono\u2014. La polic\u00eda municipal tiene la orden de no molestar al candidato S\u00e1nchez, pero consegu\u00ed un par de uniformados leales a las nueve en punto. Y JS tuvo un despido pol\u00e9mico de su primer trabajo en el municipio justo despu\u00e9s de la muerte de M. Ten\u00eda algo que ocultar desde entonces.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Perfecto \u2014dijo Barrab\u00e1s\u2014. \u201cEl Tigre\u201d de Don Perico es demasiado ruidoso para una emboscada, y mi cojera no me sirve para una persecuci\u00f3n. Yo entro con Don Perico como lectores. To\u00f1o, usted y su respaldo estar\u00e1n en autos sin identificar en las esquinas. Cuando JS tome el libro, ustedes lo rodean.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Por mi seguridad \u2014pidi\u00f3 Catalina\u2014, me quedar\u00e9 en \u201cEl Tigre\u201d con Pepita, viendo la comandancia desde la contraesquina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Trato hecho \u2014dijo To\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ma\u00f1ana se sent\u00eda fr\u00eda y tensa. Eran exactamente las 9:05 a.m. en la Biblioteca de La Libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico le\u00eda el peri\u00f3dico en una mesa lateral, con la c\u00e1mara bajo el brazo. Barrab\u00e1s estaba en el pasillo de Historia. La sala estaba casi vac\u00eda. El bibliotecario, un hombre nervioso alertado por To\u00f1o, ya hab\u00eda se\u00f1alado con la mirada la estanter\u00eda de los libros donados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A las 9:15 a.m., la puerta se abri\u00f3 abruptamente. Entr\u00f3 un hombre alto y fornido, vestido con una chamarra holgada pero fina: Juan Segundo S\u00e1nchez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se molest\u00f3 en disimular. Fue directo a la secci\u00f3n de Historia, localiz\u00f3 el anaquel de la universidad y vio que solo quedaba una copia de <em>Cr\u00edmenes y Academia<\/em>. La tom\u00f3, la desliz\u00f3 bajo su chamarra junto con otros que cogi\u00f3 al azar y camin\u00f3 hacia la salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico lo reconoci\u00f3, pero fingi\u00f3 demencia. Sin embargo, hizo una se\u00f1al discreta a Barrab\u00e1s con un movimiento del peri\u00f3dico. Sebasti\u00e1n se adelant\u00f3 y, cojeando ligeramente, se plant\u00f3 a un metro de la puerta, donde lo pudieran ver desde afuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfOlvid\u00f3 registrar su pr\u00e9stamo, se\u00f1or S\u00e1nchez? \u2014pregunt\u00f3 Barrab\u00e1s, con voz firme y sin miedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">JS se detuvo. Mir\u00f3 a Barrab\u00e1s con la irritaci\u00f3n reservada para los subalternos. No entend\u00eda por qu\u00e9 ese donnadie le estorbaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La irritaci\u00f3n cambi\u00f3 a sorpresa cuando la puerta se abri\u00f3 de golpe. To\u00f1o entr\u00f3, acompa\u00f1ado por el otro oficial, ambos con una velocidad profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Juan Segundo S\u00e1nchez, queda usted detenido! \u2014orden\u00f3 To\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">JS intent\u00f3 re\u00edr.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ustedes no saben qui\u00e9n soy. Llamar\u00e9 a mi abogado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El oficial abri\u00f3 la chamarra de S\u00e1nchez, y seis libros cayeron al suelo, haciendo un ruido sordo. Uno de ellos, <em>Cr\u00edmenes y Academia<\/em>, rod\u00f3 hasta los pies de Barrab\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la comandancia, el ambiente era fr\u00edo y la tensi\u00f3n palpable. JS se sent\u00eda tranquilo; robar libros no era un crimen y cre\u00eda que saldr\u00eda r\u00e1pido con una multa. Ped\u00eda su llamada y segu\u00eda amenazando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No lo estamos acusando de hurto, se\u00f1or S\u00e1nchez \u2014dijo To\u00f1o, su voz resonando en la sala. Mir\u00f3 la pila de libros, se\u00f1alando el de Catalina\u2014. Lo estamos acusando de destrucci\u00f3n de evidencia de homicidio calificado y del asesinato del poeta M en 1984. Y del patr\u00f3n de homicidios de los l\u00edderes de la resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00e1nchez perdi\u00f3 el color.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No\u2026 no tengo idea de qu\u00e9 est\u00e1 hablando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00ed la tiene. Catalina Flores, su testigo, lo vio. Y esta nota \u2014To\u00f1o mostr\u00f3 el facs\u00edmil del libro de Catalina\u2014 demuestra que usted cit\u00f3 a M en las escaleras de la universidad porque el traidor se hab\u00eda convertido en un problema. Lo elimin\u00f3 para asegurar que su historial quedara limpio para esta candidatura. Usted es el JS que asesin\u00f3 a M y lo encubri\u00f3 por siete a\u00f1os. Con esta evidencia podemos reabrir el caso y conseguir una orden para revisar sus registros de 1984.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en la comandancia, Pepita y Catalina entraron discretamente en la sala de visi\u00f3n detr\u00e1s del cristal. Catalina mir\u00f3 fijamente a S\u00e1nchez, su rostro inexpresivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00e1nchez intent\u00f3 sostener la mirada de To\u00f1o, pero sus ojos se desviaron. Se fijaron en el reflejo de una mujer en el cristal. No pod\u00eda verla bien, pero sab\u00eda que ella estaba all\u00ed. El hombre poderoso se derrumb\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Perico llam\u00f3 a varios de sus amigos periodistas para que cubrieran la nota. El esc\u00e1ndalo ser\u00eda enorme: el candidato pol\u00edtico era un asesino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Catalina se acerc\u00f3 a Sebasti\u00e1n y le dio un abrazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Gracias, ahora me siento segura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y luego un beso en la boca, simple pero efectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Este es de verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sebasti\u00e1n se qued\u00f3 callado nuevamente, sobre todo cuando vio al novio de Catalina, todo preocupado. Catalina tom\u00f3 el sobre que tra\u00eda y se lo dio a To\u00f1o. Eran las pruebas que faltaban.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Don Perico, ya pasa de mediod\u00eda, \u00bfpodemos ir con su amigo el qu\u00edmico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El periodista lo vio como quien ve a un perrito en la calle. Subieron al Tigre con rumbo a la cantina clandestina de su amigo el qu\u00edmico. Barrab\u00e1s miraba distra\u00eddo las calles. Hubo beso, no hab\u00eda amor, pero hab\u00eda justicia. Y esa, al menos por este d\u00eda, era suficiente para acallar la tristeza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Don Perico entr\u00f3 emocionado a darle la nota a Barrab\u00e1s, este nunca se imaginar\u00eda que el misterio a resolver desenterrar\u00eda otro que le hab\u00eda dejado un beso. Sebasti\u00e1n, estudiante de ingenier\u00eda electr\u00f3nica, apodado Barrab\u00e1s cuando hac\u00eda de detective, lo escuch\u00f3 subir las escaleras. Su taller-apartamento estaba sobre una tienda, a unas calles de la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":2903,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-2901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escribir-para-divulgar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2901"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2901\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2904,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2901\/revisions\/2904"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2903"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}