{"id":2728,"date":"2025-10-21T13:45:06","date_gmt":"2025-10-21T13:45:06","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2025\/10\/21\/la-novia-del-viento-1\/"},"modified":"2025-10-21T13:45:06","modified_gmt":"2025-10-21T13:45:06","slug":"la-novia-del-viento-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/la-novia-del-viento-1\/","title":{"rendered":"La novia del viento"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>&ldquo;Doy el salto -para aquel, que est&aacute; sobrecargado del falo, &iquest;qu&eacute; es una mujer? Es un s&iacute;ntoma&rdquo;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Jacques Lacan (Seminario RSI)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Para las novias del viento<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cada &eacute;poca hay mujeres que se muestran como siendo s&iacute;ntoma para los hombres. Un torbellino, un hurac&aacute;n y una tormenta. En una &eacute;poca que se conoci&oacute; como la de un &ldquo;Alegre apocalipsis&rdquo;, una mujer se hizo novia del viento. La m&uacute;sica fue su v&iacute;a. Su nombre, Alma-Marie Mahler. Mujer inteligente, hermosa, rebelde e independiente, una mujer que atra&iacute;a el amor y desborde pasional de un pu&ntilde;ado de hombres de genio, una mujer que fue su s&iacute;ntoma. Alma es una mujer que, como se dice, fue el &ldquo;tal&oacute;n de Aquiles&rdquo; de aquellos que est&aacute;n sobrecargados del falo, como dice el psicoanalista franc&eacute;s Jacques Lacan.<\/p>\n<p>Casada varias veces, la primera con el compositor Gustav Mahler, la segunda con el famoso arquitecto Walter Gropius y por tercera ocasi&oacute;n con Franz Werfel. Fue educada dentro de un ambiente musical y desde muy ni&ntilde;a empez&oacute; a tocar el piano y componer sus primeras partituras, que interpretaba ante los amigos de su madre, pertenencientes al movimiento de la Secesi&oacute;n en Viena. Como un precursor de este movimiento, en ese ambiente cultural y bohemio, y de enorme efervescencia pol&iacute;tica y social, se encontraba el pintor Gustav Klimt quien, se dice, le rob&oacute; su primer beso a la encantadora jovencita Alma. &Eacute;l ten&iacute;a 34 a&ntilde;os, ella 16. Ese suceso del beso inspir&oacute; el famos&iacute;simo cuadro de Klimt llamado, justamente, <em>El beso<\/em>.<\/p>\n<p>El enorme escritor alem&aacute;n Thomas Mann, premio Nobel de literatura en 1929 (cuando el Nobel algo val&iacute;a), autor de grandes obras como <em>La monta&ntilde;a m&aacute;gica<\/em>, <em>Muerte en Venecia<\/em> o <em>Schopenhauer, Nietzsche, Freud,<\/em> sostuvo un romance con Alma antes de que ella decidiera casarse con el compositor austriaco Gustav Mahler, en 1902. Antes de casarse con el compositor, siendo ella misma compositora, Alma le dijo: &ldquo;tu m&uacute;sica no me gusta, no tiene estructura&rdquo;. Tuvieron dos hijas: Marie, quien muri&oacute; a los cinco a&ntilde;os, dejando un profundo dolor en Alma, y Anna, que ser&iacute;a escultora.<\/p>\n<p>Sabemos que en 1910 Gustav Mahler tuvo un an&aacute;lisis completo en una sola sesi&oacute;n de cuatro horas con el inventor del psicoan&aacute;lisis, Sigmund Freud. El compositor entonces ten&iacute;a 50 a&ntilde;os y el psicoanalista 54. El encuentro no fue f&aacute;cil, Freud le cuenta a la princesa Marie Bonaparte que el compositor cancel&oacute; la cita con el psicoanalista en tres ocasiones, hasta que Freud le da un ultim&aacute;tum. Mahler necesitaba hablar con el inventor del psicoan&aacute;lisis por los problemas de inhibici&oacute;n sexual que ten&iacute;a con su joven esposa, Alma, debido a que el compositor hab&iacute;a enfermado de amigdalitis, y porque le aquejaba saber que ella, para entonces, ya manten&iacute;a relaciones con el famoso arquitecto Walter Gropius.<\/p>\n<p>El m&uacute;sico sufr&iacute;a de obsesiones y ansiedad, adem&aacute;s de dolores inexplicables. Ernest Jones, bi&oacute;grafo de Freud, cuenta que los dos hombres caminaron por Leiden durante cuatro horas. En esas cuatro horas Freud escucha a profundidad las desgarraduras an&iacute;micas del m&uacute;sico, sus problemas desaparecieron y las cosas en su matrimonio con Alma parec&iacute;an mejorar. Sin embargo, Gustav Mahler muri&oacute; al a&ntilde;o siguiente.<\/p>\n<p>En la versi&oacute;n de Alma Mahler, el encuentro entre su esposo y el psicoanalista fue debido a que &eacute;l ten&iacute;a miedo a perderla y, adem&aacute;s, cuenta que Freud le confes&oacute; que Gustav Mahler, en cada mujer que conoc&iacute;a, estaba buscando a su madre, quien era una mujer pobre, sufriente y angustiada. Alma tambi&eacute;n narra en su autobiograf&iacute;a que, cuando conoci&oacute; a su futuro esposo, &eacute;l segu&iacute;a siendo virgen a los 40 a&ntilde;os: &ldquo;era c&eacute;libe y le ten&iacute;a miedo a la mujer&rdquo;. En su descarga, hay que decir que ver a la mujer como una amenaza de la virilidad era un signo com&uacute;n de la &eacute;poca. Freud, por otro lado, tambi&eacute;n se&ntilde;al&oacute; que Alma buscaba a su padre en los hombres, dado que ella perdi&oacute; al suyo cuando ten&iacute;a 12 a&ntilde;os; sobre esa p&eacute;rdida, ella escribi&oacute; en su autobiograf&iacute;a: &ldquo;Sent&iacute; que hab&iacute;a perdido a mi mentor, la estrella que me guiaba&rdquo;.<\/p>\n<p>Poco antes de casarse con Alma, Gustav le escribe una carta de &ldquo;amor&rdquo; con una condici&oacute;n que ella, enigm&aacute;ticamente, acept&oacute;: <em>Alma deb&iacute;a renunciar a sus ambiciones musicales<\/em>. En casa de los compositores s&oacute;lo se podr&iacute;a hablar de la m&uacute;sica de &eacute;l. La &uacute;nica tarea que &eacute;l le encomienda en la carta es hacerlo feliz. Ella acepta y se vuelve en lo que Jacques Lacan menciona con respecto a Nora, esposa de James Joyce, &ldquo;una mujer para &eacute;l&rdquo;. Ella lo alivia del temor que tiene para con las mujeres. Alma Mahler escribi&oacute; que estar con Gustav era como estar con una abstracci&oacute;n y no con un ser humano.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde, Alma vive una fuerte depresi&oacute;n, acude a descansar a un balneario, donde conoce al arquitecto Walter Gropius, fundador de la importante escuela llamada Bauhaus, e iniciaron un romance. Sin embargo, Alma regres&oacute; con Gustav y el arquitecto quedar&iacute;a como amante, pero Gropius no aguant&oacute; que su amor fuera secreto y, en un gesto de audacia o locura, le escribe una carta a Alma y tambi&eacute;n se la manda a Gustav. Despu&eacute;s de leerla, el compositor le implora a ella no ser abandonado, incluso est&aacute; dispuesto a hacerse tratar por el ya famoso psicoanalista Sigmund Freud. Pero hace a&uacute;n m&aacute;s: se retracta de la condici&oacute;n que le impuso a Alma sobre su m&uacute;sica. Ella escribe en su diario: &ldquo;Qu&eacute; duro es ser tan despiadadamente privada de lo m&aacute;s cercano al coraz&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Gustav Mahler muri&oacute; en 1911, mientras compon&iacute;a la doloros&iacute;sima sinfon&iacute;a n&uacute;mero 10, donde hace referencia al dolor del desamor.<\/p>\n<p>Ante la muerte de su esposo, libre ya de cumplir la promesa hecha, la vida art&iacute;stica y la pasi&oacute;n por la m&uacute;sica de Alma Mahler despiertan y se renuevan. Tambi&eacute;n los amores apasionados continuaron.<\/p>\n<p>El tambi&eacute;n m&uacute;sico vien&eacute;s Paul Kammer vivi&oacute; con ella &ldquo;un amor loco&rdquo; y, ante la negativa de matrimonio de Alma, amenaz&oacute; con dispararse justo en la tumba de Gustav. M&aacute;s tarde conoci&oacute; al pintor y escritor Oskar Kokoschka, manierista, expresionista, considerado <em>enfant terrible<\/em> de esa Viena. Si sus anteriores amores eran mayores que ella, aqu&iacute; eso se invirti&oacute;: ella era siete a&ntilde;os mayor que el pintor. Kokoschka lleg&oacute; pobre a Viena, pas&oacute; muchas penurias para hacerse un lugar en el mundo art&iacute;stico y elitista de la Viena Imperial. Era llamado &ldquo;el gran salvaje&rdquo;. Ella lo busc&oacute; en su modesto estudio para que le hiciera un retrato, quedaron prendados al conocerse. Se realiz&oacute; lo que el verso de Silvio Rodr&iacute;guez dice: &ldquo;cuando dos balas se encuentran en un campo de guerra algo debe ocurrir&rdquo;.<\/p>\n<p>Dos pasiones se desbordan en dos mundos radicalmente distintos: ella en el mundo de los palacios, la elegancia y el glamour; &eacute;l, un joven artista pobre y marginal. Al d&iacute;a siguiente de conocerse se citan a cenar: ella lo deleita al piano interpretando &ldquo;La muerte del amor&rdquo;, el aria final de la tragedia amorosa <em>Trist&aacute;n e Isolda<\/em>. &Eacute;l se embriaga de amor a cada nota. Al d&iacute;a siguiente, &eacute;l le escribe en una carta: &ldquo;te escribo como un pagano que le reza a su estrella&rdquo;. Le hace m&aacute;s de 400 cartas en los dos a&ntilde;os que dura la relaci&oacute;n. Su cuadro m&aacute;s famoso, <em>La novia del viento,<\/em> es una alegor&iacute;a al amor que vivi&oacute; con ella.<\/p>\n<p>En la obra, ella duerme pl&aacute;cidamente sobre su pecho, &eacute;l, insomne, con las manos tensas, est&aacute;n entre s&aacute;banas de cielo y mar. &Eacute;l la am&oacute; intensamente, la toma como musa. Ella, que ya lo hab&iacute;a sido de Mahler, se niega a ocupar de nueva cuenta ese lugar. Alma est&aacute; fascinada por el amor de &eacute;l y le escribe: &ldquo;nunca hab&iacute;a probado tanto infierno, tanto para&iacute;so&rdquo;. &Eacute;l la pinta, le escribe y la ama apasionadamente.<\/p>\n<p>Estando embarazada del pintor, no soporta m&aacute;s y decide abortar y separarse de &eacute;l. &Eacute;l no lo soporta y, en un rapto de locura, construye una mu&ntilde;eca de tama&ntilde;o real a semejanza de Alma. La lleva por todos lados, cena con ella, la lleva al teatro, hasta que una noche le arranca la cabeza y la tira por la ventana.<\/p>\n<p>Alma regresa con el arquitecto Walter Gropius, con quien se casar&iacute;a. Tuvieron una hija, Manon, quien falleci&oacute; por la poliomelitis. Se divorcia de &eacute;l en 1920. Alma a&uacute;n se casar&aacute; con el novelista Franz Werfer, autor de <em>La canci&oacute;n de Bernardette<\/em> y amigo de Franz Kafka.<\/p>\n<p>Alma es un s&iacute;ntoma para estos hombres de genio, una mujer que refleja aquello que el psicoanalista franc&eacute;s Jacques Lacan se&ntilde;alaba: &ldquo;Doy el salto -para aquel, que est&aacute; sobrecargado del falo, &iquest;qu&eacute; es una mujer? Es un s&iacute;ntoma&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ldquo;Doy el salto -para aquel, que est&aacute; sobrecargado del falo, &iquest;qu&eacute; es una mujer? Es un s&iacute;ntoma&rdquo;. Jacques Lacan (Seminario RSI) &nbsp; Para las novias del viento &nbsp; En cada &eacute;poca hay mujeres que se muestran como siendo s&iacute;ntoma para los hombres. Un torbellino, un hurac&aacute;n y una tormenta. En una &eacute;poca que se conoci&oacute; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":2729,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-2728","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-kaos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2728","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2728"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2728\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2729"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2728"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2728"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2728"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}