{"id":2692,"date":"2025-09-16T20:22:02","date_gmt":"2025-09-16T20:22:02","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2025\/09\/16\/el-duelo-eroticas-de-la-muerte\/"},"modified":"2025-09-16T20:22:02","modified_gmt":"2025-09-16T20:22:02","slug":"el-duelo-eroticas-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/el-duelo-eroticas-de-la-muerte\/","title":{"rendered":"El duelo: erticas de la muerte"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Para el psic&oacute;logo, empero, el duelo es un gran enigma, uno de aquellos fen&oacute;menos que uno no se explica en s&iacute; mismos, pero que reconduce otras cosas oscuras<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Sigmund Freud<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si la experiencia anal&iacute;tica es una experiencia donde esencialmente se habla de amor, no habr&iacute;a relatos de amor sin hablar de p&eacute;rdidas. P&eacute;rdidas amorosas o mortales. Nuestra historia es la historia de nuestras p&eacute;rdidas.<\/p>\n<p>El motivo del duelo puede ser tanto una separaci&oacute;n como la p&eacute;rdida mortal de un ser querido o, como dice Freud: &ldquo;de una abstracci&oacute;n que haga sus veces, como la patria, un ideal, etc.&rdquo;. Hay, sin embargo, dos figuras de la p&eacute;rdida que complican la elaboraci&oacute;n del duelo: el abandono, del lado del amor, y el estatus de desaparecido, del lado de la muerte.<\/p>\n<p>La necesidad de realizar un duelo es algo que reclama nuestra atenci&oacute;n como analistas. En an&aacute;lisis se habla de lo que hay que duelar. Desde el psicoan&aacute;lisis, atravesar por un duelo implica un saber hacer con la p&eacute;rdida, por lo que el proceso no est&aacute; desligado de la castraci&oacute;n y de los modos en que ese drama se haya subjetivado. En el duelo, propone Freud con respecto a las p&eacute;rdidas en la guerra: &ldquo;Lo construiremos todo de nuevo, todo lo que la guerra ha destruido, y quiz&aacute; sobre un fundamento m&aacute;s s&oacute;lido y m&aacute;s duradero que antes&rdquo;.<\/p>\n<p>Aunque Freud no se refiera espec&iacute;ficamente al duelo, en un breve texto llamado <em>La transitoriedad<\/em> (1916) se pregunta sobre si el car&aacute;cter perentorio, ef&iacute;mero de las cosas bellas, ya sea producto de la naturaleza o la cultura, implicar&iacute;a restarle valor a su belleza o, por el contrario, dicha caracter&iacute;stica las tornar&iacute;a a&uacute;n m&aacute;s apreciables.<\/p>\n<p>En 1916, Freud est&aacute; atravesado por la Guerra, est&aacute; dolido, en duelo. Ha perdido a familiares, un hijo incluido, pese a ello, resulta muy llamativo el tono optimista del texto, apuesta al valor de la belleza a partir de ser perentoria, finita, mortal; as&iacute;, ante el horror de la guerra, toma una posici&oacute;n &eacute;tica que apela al deseo y no al goce; en todo sentido, se trata de una er&oacute;tica del duelo.<\/p>\n<p>Sin duda, el optimismo es un recurso frente al horror de la muerte, es uno de los modos que encuentra el ser humano para tramitar el avasallamiento subjetivo que produce la p&eacute;rdida de los objetos que nos son amados. Sin embargo, creo que el optimismo opera como recurso s&oacute;lo cuando es producto del deseo del sujeto y no una imposici&oacute;n de la moral en turno. El optimismo prestado, hipostasiado, incluso, opera como lastre, se intensifica el dolor cuando al dolor se le quiere imponer la felicidad. Frases como: &ldquo;&iexcl;Ya lo superar&aacute;s!&rdquo; devienen de un mandato moral que, al no realizarse, introduce mayor frustraci&oacute;n.<\/p>\n<p>El psicoanalista franc&eacute;s Jacques Lacan dir&aacute; que solamente se hace duelo de quien nos sabemos en falta. Ante la p&eacute;rdida amorosa o mortal, lo que se instaura en el sujeto es una falta, una hiancia, con el objeto amado. El duelo lo dar&aacute; el car&aacute;cter irremplazable del objeto amado y perdido.<\/p>\n<p>Sigmund Freud, en <em>Duelo y melancol&iacute;a, <\/em>aborda la cuesti&oacute;n del duelo como la de alguien que ha logrado asumir una p&eacute;rdida, saber hacer con la p&eacute;rdida y, como toda p&eacute;rdida, remite a la castraci&oacute;n. En el duelo se asiste a la imposici&oacute;n de una falta, a quien est&aacute; de duelo se le ha impuesto una falta de manera irremediable. As&iacute; lo escribe Freud en el mismo texto: &ldquo;La realidad ha dado su veredicto y es inapelable&rdquo;, y con ello se inaugura en el sujeto el tiempo de una nueva realidad, los tiempos del duelo. Llegar a esa posici&oacute;n requiere un proceso, un trabajo de econom&iacute;a libidinal que llamamos &ldquo;duelo&rdquo;.<\/p>\n<p>El psicoanalista franc&eacute;s Jean Allouch hace una cr&iacute;tica muy poderosa a la metapsicolog&iacute;a de <em>Duelo y melancol&iacute;a<\/em> de Freud. Para ello, se monta de un cuento del escritor japon&eacute;s Kenzaburo O&eacute; y se apoya en el imperdible trabajo de Phillipe Aries sobre la muerte en occidente. Allouch escribe su <em>Er&oacute;tica del duelo en los tiempos de la muerte sec<\/em><em>a<\/em>, una lectura que pone en cuesti&oacute;n la instrumentaci&oacute;n del duelo al intentar definirlo en fases o etapas y que se prescribe desde una moral acorde a los tiempos. En realidad, se describe m&aacute;s bien un proceso moderno de exclusi&oacute;n de la muerte, silenciada, abandonada en las fr&iacute;as salas de hospital o las salas funerarias. Se tiene en la actualidad una actitud invertida, desocializada, ante la muerte, como se&ntilde;ala Aries. En nuestros tiempos, a la muerte se le busca medicalizar, enfermatizar, se hacen prescripciones superyoicas sobre c&oacute;mo transitar por los tiempos del duelo. Hay que se&ntilde;alar que la escritura del libro est&aacute; atravesada por la muerte de la propia hija del autor.<\/p>\n<p>La cr&iacute;tica esencial al trabajo de Freud va sobre la idea del duelo como sustituci&oacute;n del objeto perdido. Ante la prueba de realidad, ante el irremediable veredicto de la muerte, Allouch destaca el car&aacute;cter de irremplazable del objeto perdido, lo mismo que las huellas imborrables que deja en la subjetividad de quien est&aacute; de duelo. Tal como ocurre con Ant&iacute;gona y la muerte de su irremplazable hermano Polinices o en Hamlet y la muerte de su amada Ofelia. La p&eacute;rdida deja un agujero, la p&eacute;rdida reclama al sujeto una nueva posici&oacute;n subjetiva; el duelo reclama instaurar una distinta funci&oacute;n al deseo. El duelo impone un desprendimiento radical, una renuncia irrevocable. El duelo nos impone una pura p&eacute;rdida.<\/p>\n<p>Para Freud, el duelo implica una sustituci&oacute;n del objeto perdido, una reorientaci&oacute;n libidinal; para Allouch, por su parte, del duelo no se sale sino adentr&aacute;ndose en la p&eacute;rdida hasta el fondo, a fondo perdido. Ah&iacute; radica el car&aacute;cter er&oacute;tico del duelo, demanda un sacrificio de un trozo de s&iacute;, es literal un duelo con la muerte. Es as&iacute; como se valora lo perdido y no se agota en el ser del muerto. Es algo a delimitar que se le ofrece al doliente; delimitar una p&eacute;rdida le concede su apuesta al deseo. Es cierto, el dolor no es por lo perdido tanto como por la promesa no realizada. En quien est&aacute; de duelo su establece una divisi&oacute;n entre saberse dejado y no saberse en es esa condici&oacute;n. Se trata de un saber irremediable que no tiene lugar.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; puede ocurrir entonces cuando el duelo, como trabajo simb&oacute;lico, lo que implica un desasimiento libidinal del objeto, no se produce o, como vimos que ocurr&iacute;a durante la pandemia, queda imposibilitado? Esta imposibilidad se presenta por dos v&iacute;as, como ya dijimos, por la vivencia del abandono en el amor (acto sin palabra, acto violento), y en la condici&oacute;n de desaparecido (acto sin palabra, acto violento), del lado de la muerte.<\/p>\n<p>En la muerte no hay la certeza ante la falta de un cuerpo; literalmente la falta falta, y es as&iacute;, justamente como Lacan define a la angustia, dir&aacute; que la angustia emerge <em>cuando la falta falta<\/em>. En el amor, quien es abandonado mantiene la esperanza del retorno del otro amado, guarda luto pero no hace duelo. Para hacer duelo es necesario asumir lo irremediable de la falta. &iexcl;Para hacer un duelo hace falta un muerto!<\/p>\n<p>En la terrible vivencia de encontrarse con la desaparici&oacute;n del amado, aun en ese estado de desolaci&oacute;n, se tiene la esperanza de que est&eacute; con vida, pero al mismo tiempo se demanda un cuerpo, o bien una confiable evidencia de su muerte que permita hacer el duelo y recomponerse en la realidad. Con un cuerpo es posible hacer ritos f&uacute;nebres y as&iacute; darle un lugar al dolor, quiz&aacute;s arropados por la idea de que ya descansa. El cuerpo le pone l&iacute;mites a la incertidumbre que alberga consuelo, el cuerpo le pone l&iacute;mites a la angustia, el duelo le arranca a la angustia su certeza. &iexcl;Ya no est&aacute;, pero yo s&iacute;!<\/p>\n<p>Pero volviendo a la imposibilidad de transitar el duelo en el abandono y con el desaparecido, vale recordar que Lacan, en su lectura de Ant&iacute;gona (quien es enterrada viva), en el Seminario sobre <em>la &Eacute;tica<\/em> ha ubicado la relaci&oacute;n de lo bello con la muerte. Lo bello de Ant&iacute;gona es el brillo que emana de su acto ante la muerte de su amado hermano Pol&iacute;nices. Ella desacata la prohibici&oacute;n de Creonte y le da sepultura a su hermano, reclama su tiempo del duelo, es castigada dej&aacute;ndola muerta en vida, enterrada, arriba al <em>entre dos muertes<\/em>, como le llama Lacan.<\/p>\n<p>Ant&iacute;gona es quien, en completa soledad, no cuenta siquiera con la ayuda de su hermana Ismene. Asume su destino tr&aacute;gico atravesando todas las barreras, tanto la barrera del &ldquo;bien&rdquo; como la de lo &ldquo;bello&rdquo;, en su empe&ntilde;o de otorgarle sagrada sepultura a su hermano, lo que implica evitar su deshumanizaci&oacute;n y la propia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para el psic&oacute;logo, empero, el duelo es un gran enigma, uno de aquellos fen&oacute;menos que uno no se explica en s&iacute; mismos, pero que reconduce otras cosas oscuras Sigmund Freud &nbsp; Si la experiencia anal&iacute;tica es una experiencia donde esencialmente se habla de amor, no habr&iacute;a relatos de amor sin hablar de p&eacute;rdidas. P&eacute;rdidas amorosas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":2693,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-2692","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-kaos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2692"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2692\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2693"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}