{"id":263,"date":"2021-02-17T16:46:16","date_gmt":"2021-02-17T16:46:16","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/02\/17\/la-orfandad-del-amor\/"},"modified":"2021-02-17T16:46:16","modified_gmt":"2021-02-17T16:46:16","slug":"la-orfandad-del-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/la-orfandad-del-amor\/","title":{"rendered":"La orfandad del Amor"},"content":{"rendered":"<p><em>S&oacute;lo el amor permite al goce condescender al deseo<\/em><\/p>\n<p><em>Jacques Lacan<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em>Aun cuando la situaci&oacute;n de Pandemia que se vive a nivel global impuso nuevas formas de celebraci&oacute;n al 14 de febrero, d&iacute;a de San Valent&iacute;n, consagrada a festejar (y consumir) en nombre del amor, aun con este obst&aacute;culo, se abre nuevamente la oportunidad de hablar del amor: dios y demonio de lo humano. Y quiz&aacute; valga intentar hacerlo m&aacute;s all&aacute; de los lugares comunes. Por cierto, en el siglo XVIII la expresi&oacute;n &ldquo;hacer el amor&rdquo; significaba hablar de amor.<\/em><\/p>\n<p><em>&iquest;Qu&eacute; es el amor? De pocas preguntas se pueden dar respuestas tan diversas y divergentes que al interrogarnos sobre la naturaleza del amor. &iquest;Es un proceso natural o fisiol&oacute;gico?, &iquest;o acaso se trata de un artificio, incluso una enfermedad o locura? La pregunta sobre el amor nos sumerge en un mundo de ambig&uuml;edad en tanto que acceder al amor en s&iacute; resulta poco menos que imposible, no hay ser del amor. S&oacute;lo se accede a la experiencia del amor de manera contingente.<\/em><\/p>\n<p><em>La ambig&uuml;edad que rodea al amor se encuentra, en principio, en el hecho de que, por parad&oacute;jico que parezca, el amor se establece sobre la base del desencuentro, aunque sus protagonistas crean que es un encuentro. Al respecto, conocemos una famosa afirmaci&oacute;n &nbsp;del psicoanalista franc&eacute;s Jacques Lacan: &ldquo;El amor es dar lo que no se tiene a quien no es&rdquo;. Es una frase que apunta de manera directa a eso enigm&aacute;tico que deja su huella de imposibilidad en toda relaci&oacute;n amorosa. El mismo Lacan nos dota de un modo de leer el amor a partir de tres registros: real, simb&oacute;lico e imaginario. <\/em><\/p>\n<p><em>En principio se presenta el flechazo amoroso que nos conmueve porque creemos detectar en la otra persona aquello que a nosotros nos falta, por eso nos precipitamos a tomarlo. Si acaso al otro le ocurre algo similar, tambi&eacute;n se nos acercar&aacute; buscando lo que cree que tenemos. En otras palabras, se acerca buscando lo que le falta y ante esa demanda, se haga lo que se haga, no podemos sino ofrecer lo que no se tiene. Como vemos, en ambos lados el motor del encuentro (y garante del desencuentro) es algo que falta. Por tanto, amar implica revelar que algo falta y quiere alcanzarse en el otro. Por tanto, el amor tiene que ver con la castraci&oacute;n.<\/em><\/p>\n<p><em>Del encuentro entre ambas carencias surgen los primeros malentendidos. En el amor se encuentran dos inconscientes, se tiene a la ilusi&oacute;n y al enga&ntilde;o como elemento capital de la experiencia amorosa. Para Lacan, amor es lo que enga&ntilde;a, porque es donde se crea una ilusi&oacute;n de que dos pueden hacer Uno. Sigmund Freud colocaba al enamoramiento como un t&iacute;pico fen&oacute;meno de masa, aunque fuera una masa constituida solamente por dos personas. Digo personas, porque al provenir esta palabra del griego personne (m&aacute;scara) define bien que nuestras apariencias no hacen m&aacute;s que recubrir lo real, lo que no se conoce o no puede definirse y que en cada uno de nosotros insiste en hacerse presente. La ilusi&oacute;n, en principio, recubre la evidencia de que algo entre los sexos no anda. <\/em><\/p>\n<p><em>Esto suele observarse desgarradoramente en aquellas parejas que se encuentran unidas a partir de algo que bien podr&iacute;a llamarse formas de orfandad. A partir de esta orfandad, la b&uacute;squeda de pareja apunta a encontrar a alguien que sepa de ella, y efectivamente se encuentra con su s&iacute;ntoma. El resultado m&aacute;s probable ser&aacute; que se encuentren dos orfandades que buscan &ldquo;aquellos padres&rdquo; que no tuvieron. Hay que decir que no se trata de una valoraci&oacute;n moral del ejercicio de la paternidad, sino que justamente al operar la met&aacute;fora paterna (lo que fundamenta la inclusi&oacute;n en el lazo social) siempre ocurre de manera fallida teniendo como resultado a un sujeto en falta.<\/em><\/p>\n<p><em>Los psicoanalistas, desde Freud en adelante, diferenciamos enamoramiento de amor. El enamoramiento es ese momento de impacto, de flechazo, momento imaginario en el que se experimenta la sensaci&oacute;n de que se ha encontrado lo que se buscaba. Nos encontramos con quien sabemos tiene algo que nos hace falta: &ldquo;Amamos a quien le suponemos un saber&rdquo; como dice Lacan. Amamos lo que suponemos del otro, por tanto, el primer momento del amor opera con car&aacute;cter narcisista. El narcisismo es efecto de la funci&oacute;n de desconocimiento del yo de la enunciaci&oacute;n, que encandilado por el espejismo de la imagen del otro, no advierte que la mirada que lo sostiene no hace otra cosa que devolverle su propia imagen, pero invertida.<\/em><\/p>\n<p>El componente imaginario del amor se desencadena ante la imagen del cuerpo, las pasiones se encienden y, con frecuencia, de desbordan porque se ponen en tensi&oacute;n dos tendencias: amor-odio. Se requiere entonces de otro nivel para poder sostener el v&iacute;nculo. Por tanto, es en su articulaci&oacute;n con lo simb&oacute;lico, imposici&oacute;n de la realidad, donde ceder&aacute; el enamoramiento y advendr&aacute; el amor o el fracaso.<\/p>\n<p>Lo simb&oacute;lico permite tender puentes de palabras, pactos, acuerdos. Ya no se trata s&oacute;lo de la atracci&oacute;n y fascinaci&oacute;n de los cuerpos, ahora se cuentan sus historias, los amantes se hablan y con ello dejan expuestas sus desgarraduras, sus fracasos, sus p&eacute;rdidas.<\/p>\n<p>La convivencia, el compartir momentos de la vida, va haciendo aparecer lo recurrente de la cotidianeidad, su promesa y, es necesario decirlo, su imposibilidad, su fracaso cotidiano (la condici&oacute;n de irrealizaci&oacute;n en lo que sostiene introduce otro registro de la relaci&oacute;n adem&aacute;s del imaginario y el simb&oacute;lico, se trata de lo Real). El enamoramiento se transformar&aacute; en amor si la pareja logra ir elaborando el desencuentro. Si no, sobrevendr&aacute;n la desilusi&oacute;n, el alejamiento y la ruptura.<\/p>\n<p>Las violencias y agresiones en el v&iacute;nculo amoroso son con frecuencia formas de responder ante el componente de desencuentro estructural en la pareja.<\/p>\n<p>Un &uacute;ltimo apunte correspondiente a la funci&oacute;n de la imposibilidad (lo Real) en el amor, lo que se presenta con frecuencia en nuestras sociedades haciendo cada vez m&aacute;s complicado sostener el v&iacute;nculo, lo que se muestra la incidencia de divorcios. Es cierto, el desencuentro en el amor ha existido siempre, sin embargo hubo &eacute;pocas donde operaban mitos que velaban las zozobras del amor y establec&iacute;an ordenamientos que hac&iacute;a que el v&iacute;nculo se sostuviera.<\/p>\n<p>Las costumbres sociales no inclu&iacute;an la separaci&oacute;n en la pareja. A nosotros, contempor&aacute;neos, nos toca amar sin mitos. Lacan dec&iacute;a que cuando el amor termina la instituci&oacute;n perdura.<\/p>\n<p>Y, para cerrar, casi en el sentido de una <em>nota bene<\/em>, un comentario m&aacute;s. En el amor no hay racionalidad en el sentido de que se mueva por la raz&oacute;n del pensamiento, del proceso secundario, se trata de un hecho de experiencia, contingente. Por eso esas parejas que se proponen &ldquo;construir el amor&rdquo;, suelen fracasar horriblemente. Y no s&oacute;lo eso: la pasan muy mal todo el tiempo que est&aacute;n tratando de <em>construir<\/em> el amor. El sue&ntilde;o amoroso, as&iacute;, se transforma en &ldquo;necesidad&rdquo; y deseo queda de lado. El amor ocurre o no, no lo construimos. No es posible amar a voluntad, el amor rebasa al sujeto y sin embargo quien lo experimenta es el &uacute;nico responsable. Vaya contradicci&oacute;n del amor que nos coloca en absoluta orfandad: no se puede amar a voluntad, por un lado, y sin embargo, de ese amor cada sujeto que lo experimenta es responsable. Al amar, no sabemos lo que hacemos y, sin embargo, de eso somos responsables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S&oacute;lo el amor permite al goce condescender al deseo Jacques Lacan &nbsp; Aun cuando la situaci&oacute;n de Pandemia que se vive a nivel global impuso nuevas formas de celebraci&oacute;n al 14 de febrero, d&iacute;a de San Valent&iacute;n, consagrada a festejar (y consumir) en nombre del amor, aun con este obst&aacute;culo, se abre nuevamente la oportunidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-263","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-kaos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=263"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/263\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}