{"id":2332,"date":"2024-11-26T12:37:38","date_gmt":"2024-11-26T12:37:38","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/11\/26\/el-silencio-y-la-violencia-contra-las-mujeres\/"},"modified":"2024-11-26T12:37:38","modified_gmt":"2024-11-26T12:37:38","slug":"el-silencio-y-la-violencia-contra-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/el-silencio-y-la-violencia-contra-las-mujeres\/","title":{"rendered":"El silencio y la violencia contra las mujeres"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Vuestras mujeres callen en las congregaciones, porque no les es permitido hablar&hellip;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Corintios 14: 34<\/p>\n<p>A partir de la tragedia vivida por las hermanas Mirabal en Rep&uacute;blica Dominicana a manos del dictador Rafael Le&oacute;nidas Trujillo, se estableci&oacute; el 25 de noviembre como el D&iacute;a Internacional de la Eliminaci&oacute;n de la Violencia contra la Mujer. Desde aqu&iacute; mi contribuci&oacute;n a la reflexi&oacute;n en torno la violencia contra las mujeres.<\/p>\n<p>Sin duda este 2024 es un a&ntilde;o muy especial en M&eacute;xico, dado que por primera vez una mujer es Presidenta, lo que marca un nuevo rumbo en los trabajos para disminuir la violencia contra las mujeres. Hay que reconocer que se han hecho cambios legislativos, culturales y acciones pol&iacute;ticas encaminados en ese sentido, aunque es evidente que a&uacute;n falta mucho para revertir las condiciones estructurales de desigualdad y opresi&oacute;n que han vivido las mujeres. El problema no es sencillo, dado que el odio y temor a la condici&oacute;n femenina es ancestral. Veamos.<\/p>\n<p>La historia de la humanidad bien puede trazarse a partir del lugar (o no-lugar) que las mujeres han tenido en las diversas &eacute;pocas. Una constante parece revelarse: nunca se ha sabido qu&eacute; hacer con el horror que la condici&oacute;n femenina genera y que hoy, como en otros tiempos, se expresa en los feminicidios.<\/p>\n<p>Hes&iacute;odo, en su <em>Teogon&iacute;a<\/em>, narra el m&iacute;tico y ejemplar castigo que Zeus infringe a los hombres a partir de que Prometeo les entreg&oacute; el calor del fuego: &ldquo;y al punto, a cambio del fuego, prepar&oacute; un mal para los hombres&rdquo;: manda a hacer una mujer modelada de la tierra, con apariencia de doncella, de ojos glaucos, y vestida con un adornado velo: &ldquo;[&hellip;] y un estupor se apoder&oacute; de los inmortales dioses y hombres mortales cuando vieron el espinoso enga&ntilde;o, irresistible para los hombres. Pues de ella desciende la estirpe de las f&eacute;minas mujeres. Gran calamidad para los mortales, con los varones conviven sin conformarse con la funesta penuria, sino con la saciedad&rdquo;.<\/p>\n<p>En <em>Una breve historia de la misoginia<\/em>, Anna Caball&eacute; nos narra que un fil&oacute;sofo franc&eacute;s llamado Andr&eacute; Glucksmann dec&iacute;a que el odio m&aacute;s largo de la historia, m&aacute;s planetario incluso que el odio a los jud&iacute;os, es el odio a las mujeres. La misoginia no es un asunto de falta de educaci&oacute;n o escasa cultura. Por ejemplo, Alfonso X, el sabio, escrib&iacute;a acerca de las mujeres: &ldquo;confundimiento del hombre, bestia que nunca se harta, peligro que no guarda medida&rdquo;. Tampoco es cuesti&oacute;n de g&eacute;nero, lo mismo se da en hombres que en mujeres: la escritora espa&ntilde;ola Almudena Grandes escribe: &ldquo;entre las escritoras de mi edad hay muchas que son unas petardas, que van llorando por ah&iacute;, convertidas en unas pobres chicas tiernas a las que los cr&iacute;ticos quieren tocar el culo y se sienten acosadas sexualmente, y reclaman apoyo por ser chicas&rdquo;.<\/p>\n<p>La convivencia entre hombres y mujeres ha sido desde siempre complicada. Durante siglos, el orden patriarcal les ha dado a las mujeres un lugar cerrado a la maternidad y as&iacute; su discurso, su deseo, no es escuchado. Los hombres, desde siempre, han mostrado su desprecio por las mujeres, mejor a&uacute;n, por la palabra de las mujeres. Los hombres no escuchan a las mujeres, y esto es el fundamento de la misoginia o el odio a las mujeres. Las relaciones de dominio masculino se dan a partir de un rechazo a la palabra femenina. El cuerpo y las relaciones de poder son los espacios donde las mujeres han sido controladas y silenciadas.<\/p>\n<p>As&iacute; entonces, el problema no es la misoginia: esta ha existido desde siempre. El problema realmente grave es la negaci&oacute;n o invisibilizaci&oacute;n de esta condici&oacute;n estructural del sujeto. Si se oculta no se puede hacer nada, es mucho mejor reconocer que nos afecta, y nos afecta a todos: hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Pero &iquest;qu&eacute; es lo que no se escucha en las mujeres? &iquest;Qu&eacute; es lo que produce tanto horror y rechazo a las mujeres? Quiz&aacute;s sea, justamente, que en el centro mismo de la constituci&oacute;n ps&iacute;quica de las mujeres se encuentra Nada, lo indecible, lo que las acerca a Dios, y al Diablo, a lo real. Quiz&aacute; por ello la tendencia a adornar el cuerpo femenino, a cubrirlo de afeites para velar esa Nada que lo habita y constituye. Un cuerpo sin centro, un discurso sin sentido, eso es una mujer. Las mujeres son alteridad a todo discurso dominante. Y eso es justamente lo que se vive con recelo, no se sabe qu&eacute; con ellas: &iexcl;gozan demasiado! Esta condici&oacute;n de gozante sin l&iacute;mites es lo que no se soporta en ellas.<\/p>\n<p>Esta condici&oacute;n gozante de las mujeres no es nueva, se conoce desde tiempos inmemoriales, tal y como lo revela Ovidio Nason en <em>Las metamorfosis<\/em>, donde nos cuenta que J&uacute;piter y Juno discut&iacute;an acerca de qui&eacute;nes reciben m&aacute;s placer en el acto carnal, es decir, qui&eacute;n goza m&aacute;s: si las hembras o los varones. J&uacute;piter opinaba que eran las mujeres quienes m&aacute;s gozaban. Como no se pon&iacute;an de acuerdo deciden acudir al sabio Tiresias, que hab&iacute;a gustado del amor bajo los dos sexos. Escribe Ovidio: &ldquo;este sabio juez, nombrado para dirimir la contienda, se inclin&oacute; por la opini&oacute;n de J&uacute;piter&rdquo;. Juno se ve descubierta y en castigo priv&oacute; a Tiresias de la vista, como no es dado ir en contra de un dios, J&uacute;piter en compensaci&oacute;n lo hizo adivino.<\/p>\n<p>Para Sigmund Freud, la mujer se constituye a partir de un momento fundante que ocurre justo ante la percepci&oacute;n ps&iacute;quica de <em>la diferencia anat&oacute;mica de los sexos<\/em>: <em>el penisneid<\/em> o envidia del pene, la cual resulta ofensiva para algunas lecturas de corte feminista y motivo de ataques virulentos al psicoan&aacute;lisis. Vale aqu&iacute; un intento de lectura que nos permita ir m&aacute;s all&aacute; de esa miop&iacute;a.<\/p>\n<p>Para Freud, lo que le falta a la mujer no est&aacute; en el orden de lo anat&oacute;mico, a la mujer en lo real no le falta nada. Sin embargo, la diferencia en la constituci&oacute;n ps&iacute;quica de los sexos se ubica entre &ldquo;f&aacute;lico\/castrado&rdquo;. La dial&eacute;ctica del psicoan&aacute;lisis se organiza en &ldquo;tener\/no tener&rdquo;, mejor a&uacute;n se trata de tener o ser el falo, y es claro que el pene no es el falo, el pene es tan s&oacute;lo el &oacute;rgano que lo representa. El falo, en todo caso, es la erecci&oacute;n. Hecha esta peque&ntilde;a aclaraci&oacute;n, es en el &ldquo;ser&rdquo; de la mujer, en lo que se convierte para tener acceso a &ldquo;eso&rdquo; (el falo) que le falta donde el psicoan&aacute;lisis pone el &eacute;nfasis de la feminidad. Si ella no lo tiene, entonces queda la v&iacute;a de <em>ser<\/em> el falo por donde se puede acceder a este significante que organiza la existencia y la sexualidad. Para la mujer, y esta es su potencia, hay dos salidas: aferrarse a tener o bien ser el falo. Ser el falo implicar&iacute;a encarnar aquello que al otro le falta. La mascarada de ser el falo implica que la mujer hace de su cuerpo el falo y se ofrece al otro como objeto de deseo.<\/p>\n<p>El hombre, al estar del lado del tener, queda siempre amenazado con perder. Quiz&aacute; por ello deba defenderse de aquella que lo amenaza con su demanda, y ahora podemos decir, con su demanda excesiva y enigm&aacute;tica. La respuesta es la huida, la impotencia o la aniquilaci&oacute;n (simb&oacute;lica o real) de quien lo angustia con su demanda. Aunque a &uacute;ltimas fechas podemos ver que el hombre reacciona ante esta demanda haci&eacute;ndose &ldquo;feminista&rdquo;, coloc&aacute;ndose de &ldquo;su lado&rdquo;, el de todas, como si fueran iguales. As&iacute;, en lugar de escucharlas se identifican a una masa pol&iacute;ticamente correcta. Desde luego, todo lo que se exprese como com&uacute;n, una causa com&uacute;n como se dice, es masculino. Hacer causa com&uacute;n implica eliminar las diferencias y esa es la ra&iacute;z del odio a las mujeres, no se tolera que sean diferentes al discurso dominante.<\/p>\n<p>Lejos estar&iacute;a de decir que el psicoan&aacute;lisis tiene la respuesta para la misoginia o para la violencia contra las mujeres, sin embargo, s&iacute; se constituye en un espacio, quiz&aacute;s el &uacute;nico en las sociedades occidentales, donde se escucha lo excluido, donde se escucha a las mujeres en su singularidad (as&iacute; naci&oacute; el psicoan&aacute;lisis con Freud, en la escucha de las mujeres hist&eacute;ricas, y con Jacques Lacan escuchando a la locura), es decir, en lo propio de su deseo inconsciente. Su apuesta, la del psicoan&aacute;lisis, es justamente no ceder ante el horror a la castraci&oacute;n que se encuentra en el origen del desprecio a las mujeres. El psicoan&aacute;lisis le abre una perspectiva diversa a la pulsi&oacute;n de muerte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vuestras mujeres callen en las congregaciones, porque no les es permitido hablar&hellip; Corintios 14: 34 A partir de la tragedia vivida por las hermanas Mirabal en Rep&uacute;blica Dominicana a manos del dictador Rafael Le&oacute;nidas Trujillo, se estableci&oacute; el 25 de noviembre como el D&iacute;a Internacional de la Eliminaci&oacute;n de la Violencia contra la Mujer. Desde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":2333,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"class_list":["post-2332","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-kaos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2332","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2332"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2332\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}