{"id":2304,"date":"2024-10-29T13:08:57","date_gmt":"2024-10-29T13:08:57","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/10\/29\/las-habitaciones-de-la-memoria\/"},"modified":"2024-10-29T13:08:57","modified_gmt":"2024-10-29T13:08:57","slug":"las-habitaciones-de-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/las-habitaciones-de-la-memoria\/","title":{"rendered":"Las habitaciones de la memoria"},"content":{"rendered":"<p>La t&iacute;a Nena fue t&iacute;a pol&iacute;tica de mi padre. Era una mujer peque&ntilde;a y &aacute;gil, siempre sonriente, hablaba con calma y se expresaba de manera sencilla, con un vocabulario propio de una ni&ntilde;a. Ella cultivaba muchas plantas medicinales entre las flores de su jard&iacute;n y ten&iacute;a un armario donde guardaba un sinf&iacute;n de hierbas que representaban una cura para cada mal.<\/p>\n<p>Jugu&eacute; con mu&ntilde;ecas con su nieta Dulce, com&iacute; los postres preparados por su hija Diva y beb&iacute; algunas infusiones de la t&iacute;a Nena para curar mi alma anciana en mi cuerpo de ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>Aun en la ni&ntilde;ez, me enter&eacute; que la t&iacute;a Nena era ind&iacute;gena. Fue un momento de mil y una preguntas:<\/p>\n<p>&iquest;Si la t&iacute;a Nena es india, por qu&eacute; no est&aacute; en su tribu?<\/p>\n<p>&iquest;Si la t&iacute;a Nena es india, por qu&eacute; usa ropa?<\/p>\n<p>&iquest;Y si la t&iacute;a Nena visita a su tribu y, cuando los visita, va con ropa o desnuda?<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo la t&iacute;a Nena aprendi&oacute; a hablar el portugu&eacute;s?<\/p>\n<p>En fin, las preguntas se amontonaron en mi mente de ni&ntilde;a y no pod&iacute;a verbalizarlas, y no sab&iacute;a c&oacute;mo ser&iacute;a mi pr&oacute;ximo encuentro con la t&iacute;a Nena. Me causaba angustia pensar en c&oacute;mo la mirar&iacute;a en la pr&oacute;xima vez que fuera a su casa.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as pasaron y con ellos mi preocupaci&oacute;n por el origen de mi t&iacute;a Nena desapareci&oacute;.<\/p>\n<p>Ahora percibo la fuerza de los prejuicios sobre los ind&iacute;genas en Brasil. Prejuicios que nos inculcan desde muy peque&ntilde;os, porque nos ense&ntilde;an que los ind&iacute;genas son incapaces seg&uacute;n la ley y por eso permanecen en las reservas ind&iacute;genas.<\/p>\n<p>Lo cierto es que volv&iacute; a la casa de la t&iacute;a Nena despu&eacute;s de saber que ella era ind&iacute;gena. Me sent&iacute; un poco nerviosa al saludarla y me sent&eacute; junto a ella para observarla y vi que la t&iacute;a Nena era dulce, buena, cari&ntilde;osa y eso era lo que me importaba. Percib&iacute; que ella tambi&eacute;n observaba mi alma, entonces yo le pregunt&eacute;:<\/p>\n<p>&mdash;T&iacute;a Nena, &iquest;Nena es tu nombre verdadero?<\/p>\n<p>Con la sonrisa de costumbre, ella respondi&oacute;, iluminando la tarde:<\/p>\n<p>&mdash;No, hijita, no me llamo Nena. Mi nombre verdadero es Zolmerinda. Por si acaso, ese nombre no tiene nada que ver con el idioma de mi tribu k&aacute;ingang.<\/p>\n<p>Ya pasan muchos a&ntilde;os que mi t&iacute;a Nena dej&oacute; este mundo y, de vez en cuando, me pregunto si despu&eacute;s de la muerte ella volvi&oacute; para su aldea a la sombra de las araucarias o si fue para d&oacute;nde fueron los dem&aacute;s, a una de las habitaciones de la memoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La t&iacute;a Nena fue t&iacute;a pol&iacute;tica de mi padre. Era una mujer peque&ntilde;a y &aacute;gil, siempre sonriente, hablaba con calma y se expresaba de manera sencilla, con un vocabulario propio de una ni&ntilde;a. 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