{"id":230,"date":"2021-02-05T17:47:09","date_gmt":"2021-02-05T17:47:09","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2021\/02\/05\/raza-y-racismo\/"},"modified":"2021-02-05T17:47:09","modified_gmt":"2021-02-05T17:47:09","slug":"raza-y-racismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/ubu\/raza-y-racismo\/","title":{"rendered":"Raza y racismo"},"content":{"rendered":"<p>Ismael Ledesma Mateos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El problema de la &ldquo;raza&rdquo; es fundamental en biolog&iacute;a, fundamentalmente en gen&eacute;tica y biolog&iacute;a evolutiva, y tengo en mis manos dos tomos extraordinarios de una obra titulada <em>Las razas humanas<\/em> (Instituto Gallach, Barcelona, 1928) que le&iacute; cuando era muy joven, pues es un tema que siempre ha llamado mi atenci&oacute;n. Se trata de una cuesti&oacute;n pol&eacute;mica y controversial que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha tomado un giro complejo, siendo algo digno de debatir.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En una definici&oacute;n de enciclopedia encontramos que: &ldquo;En biolog&iacute;a, raza se refiere a los grupos en que se subdividen algunas especies sobre la base de rasgos fenot&iacute;picos, a partir de una serie de caracter&iacute;sticas que se transmiten por herencia gen&eacute;tica. El t&eacute;rmino raza comenz&oacute; a usarse en el siglo XVI y tuvo su auge en el siglo XIX, adoptando incluso una categor&iacute;a taxon&oacute;mica equivalente a subespecie. En 1990, el Congreso Internacional de Bot&aacute;nica elimin&oacute; el valor taxon&oacute;mico de raza. A pesar de ello, su uso se mantiene en la lengua com&uacute;n y es muy frecuente cuando se trata de animales dom&eacute;sticos.<\/p>\n<p>&rdquo;En el caso del ser humano (<em>Homo sapiens<\/em>) algunos especialistas afirman que es inadecuado el uso del t&eacute;rmino raza para referirse a cada uno de los diversos o diferentes grupos humanos, y se considera que es m&aacute;s apropiado utilizar los t&eacute;rminos etnia o poblaci&oacute;n para definirlos. M&aacute;s a&uacute;n, los cient&iacute;ficos consideran que, para referirse a seres humanos, biogen&eacute;ticamente las &lsquo;razas&rsquo; no existen, trat&aacute;ndose s&oacute;lo de interpretaciones sociales&rdquo;.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n el t&eacute;rmino ha sido sustituido por &ldquo;etnia&rdquo;, de forma tal que en el Diccionario de la Real Academia se encuentran las definiciones &ldquo;Raza: 1. Casta o calidad del origen o linaje. 2. f. Cada uno de los grupos en que se subdividen algunas especies biol&oacute;gicas y cuyos caracteres diferenciales se perpet&uacute;an por herencia&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras que &ldquo;etnia&rdquo; significa: &ldquo;1. Comunidad humana definida por afinidades raciales, ling&uuml;&iacute;sticas, culturales, etc.&rdquo;<\/p>\n<p>Respecto a las razas, las declaraciones cient&iacute;ficas que quiz&aacute;s gozan de m&aacute;s autoridad son las de un grupo de expertos reunidos por la Unesco (Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Educaci&oacute;n, la Ciencia y la Cultura). En 1950, 1951, 1964 y 1967 se celebraron reuniones en las que un grupo internacional de antrop&oacute;logos, zo&oacute;logos, m&eacute;dicos, anatomistas y otros promulgaron de com&uacute;n acuerdo cuatro declaraciones sobre las razas. La &uacute;ltima enfatizaba los tres puntos siguientes<\/p>\n<ol>\n<li>a) &ldquo;Todos los seres humanos que viven hoy d&iacute;a pertenecen a la misma especie y descienden del mismo tronco.&rdquo;<\/li>\n<li>b) &ldquo;La divisi&oacute;n de la especie humana en &lsquo;razas&rsquo; es en parte convencional y en parte arbitraria, y no implica ninguna jerarqu&iacute;a en absoluto. [&#8230;]&rdquo;<\/li>\n<li>c) &ldquo;El conocimiento biol&oacute;gico actual no nos permite imputar los logros culturales a las diferencias en el potencial gen&eacute;tico, sino que solo deber&iacute;an atribuirse a la historia cultural de los diferentes pueblos. Los pueblos del mundo actual parecen poseer igual potencial biol&oacute;gico para alcanzar cualquier nivel de civilizaci&oacute;n.&rdquo;<\/li>\n<\/ol>\n<p>Se trata de un acuerdo internacional que, como se&ntilde;ala el punto b) al decir &ldquo;en parte convencional y en parte arbitraria&rdquo;, deja abierta la puerta a la discusi&oacute;n.<\/p>\n<p>En el cl&aacute;sico libro <em>Herencia, raza y sociedad<\/em> (FCE, 1956) de L. C. Dunn y Th. Dobzhansky, en el apartado &ldquo;C&oacute;mo se distinguen las razas&rdquo;, los autores escriben: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo llega el vulgo al concepto de raza y c&oacute;mo llega a &eacute;l el hombre de ciencia? Supongamos que estamos considerando a los habitantes de una ciudad americana por ejemplo, Nueva York, y que conocemos las distintas clases de gente que viven en las diferentes partes de la ciudad, como Harlem, la Peque&ntilde;a Italia, la colonia Noruega en Brooklyn, etc. Como legos notamos que los rasgos faciales y corporales son comunes en cada uno de los diferentes grupos. En Harlem la mayor&iacute;a de la gente tiene la piel obscura, el pelo lanoso, la nariz ancha y los labios gruesos; y sabemos que descienden de antecesores africanos. En la colonia noruega encontramos muchas personas altas, muchas rubias y muchos ojos azules, mientras que los de ascendencia italiana tienden a ser m&aacute;s bajos, morenos y de ojos negros. Entre aquellos de ascendencia suiza o del sur de Alemania habr&aacute; probabilidades de encontrar estatura media, pelo obscuro, piel blanca y cabezas redondas.<\/p>\n<p>&rdquo;Podemos concluir que entre estos vecinos de la ciudad se pueden identificar cuatro grupos o razas: africana, europea del norte, europea central y europea del sur. Los antrop&oacute;logos las han llamado respectivamente, negra, n&oacute;rdica, alpina y mediterr&aacute;nea&rdquo;.<\/p>\n<p>Pero los dos autores concluyen que esto no tiene que ver con aptitudes mentales, lo cual es err&oacute;neo y aberrante, aunque estos dos grandes genetistas aceptan el concepto de raza en el &aacute;mbito estrictamente biol&oacute;gico. Y concluyen: &ldquo;Es una p&eacute;rdida in&uacute;til de tiempo discutir qu&eacute; contribuciones particulares son superiores y cuales inferiores. No hay una medida com&uacute;n aplicable a las producciones de un poeta, un artista, un filosofo, un hombre de ciencia&hellip; la humanidad los necesita a todos&rdquo;.<\/p>\n<p>Estas ideas resuenan en mi mente, como bi&oacute;logo, ex profesor de evoluci&oacute;n y por la lectura del libro <em>El color del privilegio. El racismo cotidiano en M&eacute;xico<\/em> (Planeta, 2020), Hern&aacute;n G&oacute;mez Bruera se pregunta: &iquest;Qu&eacute; es el racismo? Y a continuaci&oacute;n escribe:<\/p>\n<p>&ldquo;Primero lo primero: <em>Las razas no existen<\/em>. Por lo general, ese suele ser hoy el consenso entre bi&oacute;logos, genetistas y antrop&oacute;logos. Es evidente que hay una serie de variaciones f&iacute;sicas de una persona a otra, pero, como escribe Olivia Gall, una de las mayores expertas sobre racismo en M&eacute;xico, vistas de cerca no resultan significativas como para que se agrupe a las personas como &lsquo;negros&rsquo;, &lsquo;blancos&rsquo;, &lsquo;asi&aacute;ticos&rsquo; o &lsquo;amerindios&rsquo;, por mencionar algunas de las supuestas &lsquo;razas&rsquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &rdquo;Desde el punto de vista biol&oacute;gico, las caracter&iacute;sticas externas del ser humano a las que tradicionalmente hemos recurrido para distinguirnos a unos de otros no son indicadores confiables para explicar las variaciones gen&eacute;ticas. As&iacute; lo han demostrado los estudios m&aacute;s recientes sobre el genoma humano. Gen&eacute;ticamente, los humanos somos 99.9% iguales, independientemente del tono de piel o lugar de procedencias. En otras palabras, los elementos que nos diferencian a unos de otros se expresan &uacute;nicamente en 0.1% de nuestro genoma. Tampoco desde el &aacute;mbito de la psicolog&iacute;a se puede hablar de razas; el grueso de los psic&oacute;logos coincide en que los seres humanos, independientemente de su tono de piel o sus rasgos f&iacute;sicos, somos muy parecidos en nuestras capacidades y limitaciones mentales.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &rdquo;Si las &lsquo;razas&rsquo; no existen, &iquest;por qu&eacute; tan com&uacute;nmente hacemos referencia a ellas, pensamos y discutimos sobre estas como si se trataran de una realidad palpable, material irrefutable? Porque lo que existe en realidad es s&oacute;lo una idea de &lsquo;raza&rsquo; en la que muchas personas han cre&iacute;do &mdash;por lo general con est&uacute;pido fervor&mdash;, y esa creencia ha tenido un impacto importante en la sociedad. Porque hemos construido un mundo donde el tono de piel o los rasgos f&iacute;sicos de las personas parecen &mdash;de manera equivocada&mdash; algo muy importante cuando se trata de distinguirnos entre unos y otros.&rdquo;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre Dunn y Dobzhansky &mdash;el principal genetista de poblaciones y evolucionista de su &eacute;poca&mdash; y Olivia Gall y Hern&aacute;n G&oacute;mez Bruera, hay muchos a&ntilde;os de diferencia y las posiciones y perspectivas han cambiado, es as&iacute; que lo complicado de ser capaces de definir la diversidad humana llev&oacute; a te&oacute;ricos evolucionistas como Stephen Jay Gould a plantear que es posible prescindir del concepto de raza, ya que la &ldquo;clasificaci&oacute;n racial representa un enfoque obsoleto al problema general de la diferenciaci&oacute;n dentro de una especie&rdquo;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero una cosa es el concepto de raza y otra es el racismo. Lo primero es esencialmente biol&oacute;gico y el segundo es un fen&oacute;meno sociocultural con la pretensi&oacute;n de basarse en argumentos cient&iacute;ficos. El racismo no puede ser sujeto de debate. Es inadmisible. Pero el concepto de raza s&iacute;. Gould, en <em>La falsa medida del hombre<\/em> (1981), hace un severo cuestionamiento al racismo y su relaci&oacute;n con la craneometr&iacute;a, y hace un recuento hist&oacute;rico que lo lleva a la cr&iacute;tica de los m&eacute;todos y motivaciones en los que se basa el determinismo biol&oacute;gico, la creencia en que &ldquo;las diferencias sociales y econ&oacute;micas entre los grupos sociales humanos, principalmente las razas, clases sociales y los sexos, tienen un car&aacute;cter hereditario y, por lo tanto, son un reflejo exacto de la biolog&iacute;a&rdquo;. Gould describe dos de las t&eacute;cnicas utilizadas para medir la inteligencia: la craneometr&iacute;a y los test psicol&oacute;gicos, para despu&eacute;s exponer que se basan de dos falacias: la cosificaci&oacute;n, es decir, &ldquo;nuestra tendencia de convertir conceptos abstractos en entidades&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un problema en algunas argumentaciones contempor&aacute;neas acerca de la raza es el &eacute;nfasis en la idea de genoma desde la perspectiva de la biolog&iacute;a molecular, que deja de lado la visi&oacute;n cl&aacute;sica de la gen&eacute;tica de poblaciones. En efecto, a nivel de las secuencias g&eacute;nicas, todos los humanos son iguales, e incluso a nivel citogen&eacute;tico, todos tenemos 46 cromosomas, y son iguales, pero el asunto debe enfocarse desde otra perspectiva, pues la definici&oacute;n de raza es: &ldquo;un conjunto de poblaciones interf&eacute;rtiles que poseen determinados genes en alta frecuencia&rdquo;.<\/p>\n<p>No es algo observable, es estad&iacute;stico. Y en consecuencia las frecuencias de genes para determinados caracteres son distintas en diferentes poblaciones que podemos llamar razas, eso implica que aunque los genotipos sean iguales, los fenotipos no; y eso tiene que ver con innumerables factores, incluidos los ambientales. De ah&iacute; la evidencia observacional que es innegable y, como dice el dicho entre bi&oacute;logos: &ldquo;genotipos vemos, fenotipos no sabemos&rdquo;. Lo que me lleva a recordar la segunda ley de la herencia de Mendel &mdash;de la distribuci&oacute;n de los caracteres de manera independiente y al azar&mdash;, que en clase bautic&eacute; como la &ldquo;ley del sorullo&rdquo;, por la canci&oacute;n que dice: &ldquo;Oye sorullo, el negrito es el &uacute;nico tuyo&rdquo;. As&iacute; son los procesos gen&eacute;ticos, pero no hay que perder de vista que la evoluci&oacute;n es un fen&oacute;meno de poblaciones.<\/p>\n<p>En el Reino de Ub&uacute; estos problemas no hubieran sido importantes. La raza no le importar&iacute;a, tampoco el racismo. S&oacute;lo era trascendente mantenerse en el poder e incrementar sus phinanzas, adem&aacute;s que por su ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica sus s&uacute;bditos pertenecer&iacute;a a una raza m&aacute;s bien homog&eacute;nea, aunque el pertenecer&iacute;a a una raza extra&ntilde;a a juzgar por su fenotipo grotesco, pero es tan humano como cualquier otro, como humana es su maldad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iexcl;Vamos a interrumpir aqu&iacute;!<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>ubu.mexicano@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ismael Ledesma Mateos &nbsp; El problema de la &ldquo;raza&rdquo; es fundamental en biolog&iacute;a, fundamentalmente en gen&eacute;tica y biolog&iacute;a evolutiva, y tengo en mis manos dos tomos extraordinarios de una obra titulada Las razas humanas (Instituto Gallach, Barcelona, 1928) que le&iacute; cuando era muy joven, pues es un tema que siempre ha llamado mi atenci&oacute;n. 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