{"id":2294,"date":"2024-10-22T12:04:50","date_gmt":"2024-10-22T12:04:50","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/10\/22\/la-orfandad-y-nosotros\/"},"modified":"2024-10-22T12:04:50","modified_gmt":"2024-10-22T12:04:50","slug":"la-orfandad-y-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/la-orfandad-y-nosotros\/","title":{"rendered":"La orfandad y nosotros"},"content":{"rendered":"<p>Abr&iacute; los ojos y supe que era hu&eacute;rfana, como los perros y los gatos callejeros, o los ni&ntilde;os de la literatura victoriana que siempre son desfavorecidos y a menudo menospreciados, abri&eacute;ndose paso en el mundo solos, sin ayuda, casi siempre desprendiendo soledad y angustia, como los gatos y perros callejeros, sin saber que la orfandad es el sentimiento de desamparo que est&aacute; en el alma de todos los humanos desde del vientre hasta la tumba. Por eso nos aferramos a la promesa que est&aacute; escrita: &ldquo;No os dejar&eacute; hu&eacute;rfanos; vendr&eacute; a vosotros&rdquo; (Juan 14:18). Entonces, nos ense&ntilde;aron a esperar que se cumpla la promesa en la certera muerte, en la tumba oscura y solitaria, mientras el cuerpo se descompone&hellip; La promesa era para aminorar el miedo a la muerte que carcome las u&ntilde;as, los ojos y las heridas.<\/p>\n<p>En la muerte no existen selfies ni ropa, ni s&aacute;banas p&uacute;rpuras. En el est&oacute;mago apenas resistir&aacute; el hueco gigante del hambre y del miedo. El dolor ulceroso se agrandar&aacute; y en la oscuridad profunda, los gusanos se mover&aacute;n. El <em>rigor mortis<\/em> inicia en los p&aacute;rpados, despu&eacute;s desciende por la mand&iacute;bula y los m&uacute;sculos del cuello hasta llegar a los pies. De manera que el muerto no puede oler el perfume de tantas flores que llevan a su funeral.<\/p>\n<p>Abr&iacute; los ojos y supe que era un personaje tr&aacute;gico y desesperanzado, signado por la calamidad y las penurias, porque nac&iacute; en un planeta en guerra donde impera la ley del m&aacute;s fuerte y los bombardeos casi siempre son nocturnos y primero lastiman a los perros y gatos callejeros, para despu&eacute;s profundizar las heridas en los hu&eacute;rfanos &mdash;porque somos los m&aacute;s propensos a la tragedia&mdash;, para reci&eacute;n atacar a los otros y llevarlos al descenso de la prosperidad y al sufrimiento, generando caos tambi&eacute;n a ellos, que estaban c&oacute;modos en sus poltronas leyendo en el peri&oacute;dico del d&iacute;a sobre la orfandad colectiva de la naci&oacute;n, donde todos son hu&eacute;rfanos de un orden social que ha abandonado las responsabilidades que ten&iacute;a para con sus ciudadanos.<\/p>\n<p>Mientras los misiles y cohetes hacen fiesta en los cielos antes de destruir todo lo que hay en la tierra, un hombre que aprendi&oacute; a leer en el orfanato de monjas donde abri&oacute; los ojos, lee la promesa: &ldquo;Pues no hab&eacute;is recibido el esp&iacute;ritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que hab&eacute;is recibido el esp&iacute;ritu de adopci&oacute;n, por el cual clamamos: &iexcl;Abba, Padre!&rdquo; (Romanos 8:15).<\/p>\n<p>El destino de no haber nacido en una tribu de gitanos y viajado en carroza por el mundo, ni haber aprendido a cantar una triste canci&oacute;n roman&iacute; que a&ntilde;ora a la madre muerta, me hace diferente a los hu&eacute;rfanos gitanos.<\/p>\n<p>Mi viaje al destierro, sell&oacute; la orfandad de los abandonados que s&oacute;lo es recordada en las ma&ntilde;anas de domingo a camino de la misa para escuchar la promesa de que ya no somos hu&eacute;rfanos: &ldquo;As&iacute; que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios&rdquo; (Efesios 2:19).<\/p>\n<p>Los medios, morbosamente, muestran a los hu&eacute;rfanos palestinos, ucranianos, libaneses y otros&hellip; Mientras los perros y gatos callejeros abrieron los ojos y se percataron de que su orfandad es igual a la m&iacute;a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abr&iacute; los ojos y supe que era hu&eacute;rfana, como los perros y los gatos callejeros, o los ni&ntilde;os de la literatura victoriana que siempre son desfavorecidos y a menudo menospreciados, abri&eacute;ndose paso en el mundo solos, sin ayuda, casi siempre desprendiendo soledad y angustia, como los gatos y perros callejeros, sin saber que la orfandad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":131,"featured_media":2295,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-2294","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-desde-el-sur"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2294","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/131"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2294"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2294\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2295"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2294"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2294"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2294"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}