{"id":2288,"date":"2024-10-15T15:45:40","date_gmt":"2024-10-15T15:45:40","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/10\/15\/el-amorio-de-barbie\/"},"modified":"2024-10-15T15:45:40","modified_gmt":"2024-10-15T15:45:40","slug":"el-amorio-de-barbie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/desde-el-sur\/el-amorio-de-barbie\/","title":{"rendered":"El amoro de Barbie"},"content":{"rendered":"<p>El mundo es ancho y profundo. Tiene miles de historias sueltas en el aire y existe gente dispuesta a contarlas sin pelos en la lengua.<\/p>\n<p>En el mundo hay Barbies que no vienen de la f&aacute;brica de juguetes Mattel. Existen Barbies altas y chaparritas, flacas, gordas y chiquititas, solteras, viudas y divorciaditas, feas y de caras bonitas&hellip; En fin, en el mundo hay una Barbie para cada gusto, pero en el centro de Am&eacute;rica del Sur, entre los paralelos 57&ordm;26&prime; y 69&ordm;38&prime; de longitud occidental del meridiano de Greenwich y los paralelos 9&ordm;38&prime; y 22&ordm;53&prime; de latitud sur, hay una Barbie &uacute;nica que no reivindica la libertad como en la campa&ntilde;a de Mattel, donde la creadora de Barbie, Ruth Handler, recuerda que <strong>&ldquo;t&uacute; puedes ser lo que quieras ser&rdquo;<\/strong>, ya que para ella la mu&ntilde;eca Barbie siempre ha representado a una mujer que elige por s&iacute; misma.<\/p>\n<p>La Barbie en cuesti&oacute;n apareci&oacute; en los medios custodiada por un hombre que le dec&iacute;a cu&aacute;ndo ella deber&iacute;a hablar, contando su historia donde el amor con el primer mandatario &mdash;hombre casado, por cierto&mdash; parece algo cotidiano y fr&iacute;volo, como tomarse una gaseosa fr&iacute;a en un d&iacute;a de calor, en un anuncio televisivo.<\/p>\n<p>Barbie quer&iacute;a ser dignataria de Estado y dijo que, para conmemorar el nuevo cargo, se dej&oacute; seducir por su futuro jefazo. Y cuenta que, en el palacio presidencial, <strong>&ldquo;pas&oacute; lo que ten&iacute;a que pasar&rdquo;<\/strong>. Y despu&eacute;s del sexo vino el romance, que dur&oacute; seis meses, pero un embarazo, sin el consentimiento del padre, hizo que el romance terminara sin adi&oacute;s, sin cargo, sin nada.<\/p>\n<p>Empero, estando Barbie en la calle, como en un melodrama barato, una movilidad blanca, sin placas, la atropella y ella pierde el feto que llevaba en el vientre, que si hubiera nacido le dar&iacute;a el poder de torcer la mano del primer mandatario y ser una reina entre tantos plebeyos.<\/p>\n<p>La complejidad, la ambivalencia y los matices surrealistas con sus im&aacute;genes irracionales y on&iacute;ricas salta a la vista cuando habla la Barbie sobre el disfraz de taxista, fetos y otros juegos de poder. A medio relato de un romance consensuado, record&eacute; a Hemingway que, en el cuento &ldquo;Colinas como elefantes blancos&rdquo;, relata una conversaci&oacute;n entre una joven y su pareja cuando &eacute;l le menciona la &ldquo;operaci&oacute;n&rdquo;: &ldquo;Y piensas que estaremos bien y seremos felices. Lo s&eacute;. No debes tener miedo. Conozco mucha gente que lo ha hecho. Yo tambi&eacute;n, dijo la muchacha, Y despu&eacute;s todos fueron tan felices&rdquo;, antes del final. Empero, seg&uacute;n Barbie, no hubo una conversaci&oacute;n. Entre l&aacute;grimas, ella relat&oacute; el suceso del auto blanco sin placas, que la atropell&oacute;, al parecer intencionalmente, para provocarle la p&eacute;rdida.<\/p>\n<p>Me hubiese gustado que antes de aparecer ante las c&aacute;maras, por lo menos Barbie hubiese le&iacute;do algo sobre las representaciones de interrupciones forzosas de embarazo, para, limitadamente, hacer un poco cre&iacute;ble su relato. Honestamente, la crudeza hace da&ntilde;o en las entra&ntilde;as de quien relata y de quien, como yo, que al no tener nada mejor que hacer, observa la pantomima.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; tendr&iacute;a que esperar un roce literario con Lorrie Moore, Ariana Harwicz o Sara Gallardo de alguien que dice todas las bobadas que dijo la Barbie ante el planeta?<\/p>\n<p>Tal vez, la Barbie en cuesti&oacute;n no sabe que la Barbie de Mattel, en las novelas de Random House, asisti&oacute; a la secundaria Willows, mientras que, en los libros <em>Generation Girl,<\/em> publicados por Golden Books en 1999, asisti&oacute; a la escuela secundaria ficticia Manhattan International, localizada en la ciudad de Nueva York. La Barbie del asunto pensaba tener aptitudes para ser dignataria de Estado sin poder distinguir la V de &ldquo;vaca&rdquo; de la B de &ldquo;burro&rdquo;. La ficci&oacute;n siempre se queda chica ante la realidad repulsiva que nos rodea. &ldquo;La importancia de no entenderlo todo&rdquo;, es un libro de art&iacute;culos de Grace Paley que no tiene nada que ver con el amor&iacute;o de Barbie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mundo es ancho y profundo. Tiene miles de historias sueltas en el aire y existe gente dispuesta a contarlas sin pelos en la lengua. En el mundo hay Barbies que no vienen de la f&aacute;brica de juguetes Mattel. 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