{"id":2286,"date":"2024-10-15T15:41:35","date_gmt":"2024-10-15T15:41:35","guid":{"rendered":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/consultario\/2024\/10\/15\/el-engano-amor\/"},"modified":"2024-10-15T15:41:35","modified_gmt":"2024-10-15T15:41:35","slug":"el-engano-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/archivo.e-consulta.com\/blogs\/nuevoconsultario\/kaos\/el-engano-amor\/","title":{"rendered":"El engao amor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>&iexcl;Amor, Amor, que por los ojos destilas el deseo, infundiendo un dulce placer en el alma de los que sometes a tu ataque, nunca te me muestres acompa&ntilde;ado de la desgracia, ni vengas a m&iacute; discordante!<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Eur&iacute;pides, coro de Hip&oacute;lito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>De todas las pasiones, el amor es el m&aacute;s ego&iacute;sta<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Heinrich Heine<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para el poeta alem&aacute;n Heinrich Heine: &ldquo;Hablar de locura de amor es un pleonasmo; el amor en s&iacute; ya es locura&rdquo;. Si es como lo se&ntilde;ala el escritor alem&aacute;n, es indispensable preguntarse sobre lo que tiene o implica el amor que termina por introducir la locura. La locura aqu&iacute; no hace referencia a ninguna estructura subjetiva o instancia cl&iacute;nica, se usa el t&eacute;rmino para consignar aquello que no se deja meter en raz&oacute;n, que no puede normalizarse. Para decir algo con respecto al amor y su condici&oacute;n inaprensible, enga&ntilde;osa, resbalosa, tendr&iacute;amos que iniciar por acercarnos a la condici&oacute;n narcisista del amor.<\/p>\n<p>Hablar del amor, ese que es m&aacute;s fuerte que la muerte seg&uacute;n el <em>Cantar de los cantares<\/em>, es meterse a un laberinto muy complejo de nociones oscuras. La definici&oacute;n que se encuentra en el diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola hace del amor un &ldquo;sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro con el otro ser&rdquo;, y en otra acepci&oacute;n se trata de un &ldquo;sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de uni&oacute;n, nos completa, alegra y da energ&iacute;a para convivir, comunicarnos y crear&rdquo;. En ambos casos, la definici&oacute;n del amor nos hace pensar en el v&iacute;nculo con el otro, con el <em>partenaire <\/em>con quien se buscar&iacute;a completar ese &ldquo;algo que falta&rdquo;. El amor est&aacute; entonces vinculado a la falta, expresada primero como &ldquo;insuficiencia&rdquo; y en la segunda acepci&oacute;n el amor est&aacute; orientado a ese alguien especial que &ldquo;nos completa&rdquo;, y por tanto nos falta.<\/p>\n<p>El diccionario de psicoan&aacute;lisis de Chemama consigna que el amor es &ldquo;Sentimiento de apego de un ser por otro, a menudo profundo, incluso violento, pero que el an&aacute;lisis muestra que puede estar marcado de ambivalencia y, sobre todo, que no excluye el narcisismo&rdquo;. A partir de 1914, en Sigmund Freud, el narcisismo deja de ser referencia exclusiva para la perversi&oacute;n (en lugar de tomar un objeto de amor o de deseo exterior a &eacute;l, y sobretodo diferente de &eacute;l, el sujeto eleg&iacute;a como objeto su propio cuerpo) para devenir en una forma de investidura pulsional necesaria para la vida subjetiva. Ya no se trata de una cuesti&oacute;n patol&oacute;gica sino una condici&oacute;n estructural del sujeto.<\/p>\n<p>Como sabemos, Sigmund Freud en 1914 con <em>Introducci&oacute;n del narcisismo<\/em> hace del narcisismo ancla del amor. Instala al amor narcisista como eje de la constituci&oacute;n subjetiva. Freud va a mostrar que con frecuencia el amor por otro disimula (y aqu&iacute; ya hay una primera dimensi&oacute;n del enga&ntilde;o) un amor mucho m&aacute;s real dirigido al propio yo. Es decir, el sujeto ama al otro en tanto que le devuelve de s&iacute; mismo una imagen favorable. Freud, en este trabajo va plantear una divisi&oacute;n entre pulsiones yoicas y las pulsiones de objeto, y entre ambas hay una influencia rec&iacute;proca, como ejemplo nos se&ntilde;ala el enamoramiento. En esta condici&oacute;n se produce un empobrecimiento de la libido yoica, esto a nivel tal que se presenta una &ldquo;resignaci&oacute;n de la personalidad en favor de la investidura de objeto&rdquo; al extremo de provocar humillaci&oacute;n en el enamorado. Escribe Freud: &ldquo;El enamoramiento consiste en un desborde de la libido yoica sobre el objeto. Tiene la virtud de cancelar represiones y restablecer perversiones. Eleva el objeto sexual a ideal sexual. Puesto que en el tipo de apuntalamiento adviene sobre la base del cumplimiento de condiciones infantiles de amor, puede decirse: se idealiza a lo que cumple esa condici&oacute;n de amor.&rdquo; De esta manera, amamos &ldquo;lo que posee el m&eacute;rito que falta al yo para alcanzar al ideal&rdquo;.<\/p>\n<p>Pero, &iquest;de d&oacute;nde proviene ese af&aacute;n por alcanzar el ideal de una verdadera complementariedad, hacerse Uno, por la v&iacute;a del amor? El anhelo de complementariedad con la pareja es lo que caracteriza al amor en la modernidad. &ldquo;Dar lo que no se tiene&rdquo; es lo que dec&iacute;a Lacan con respecto al amor, lo que indudablemente tiene que ver con el concepto de falta. Una v&iacute;a para analizar esta frase es por la v&iacute;a del Don, pero otra, que aqu&iacute; seguiremos, hace referencia a que amar es mostrarse en falta, dejar al descubierto que algo quiere alcanzarse en el otro. El otro que al revelarme mi falta se vuelve objeto de deseo, como si el otro tuviera lo que me falta. Amor, dec&iacute;a Lacan, es lo que enga&ntilde;a. Es en el amor donde se crea la ilusi&oacute;n de que dos puedan hacerse uno.<\/p>\n<p>El amor en su esencia ha sido definido por Lacan de diversas maneras, primero como un enga&ntilde;o en 1964, y en esa l&iacute;nea es designado como &ldquo;falsedad&rdquo;, c&oacute;mo &ldquo;negaci&oacute;n&rdquo;, incluso como un &ldquo;monstruo&rdquo; y en 1971 como una &ldquo;m&aacute;scara&rdquo;.<\/p>\n<p>Lacan, en el seminario de 1964, <em>Los cuatro conceptos fundamentales del psicoan&aacute;lisis<\/em>, va a priorizar la mirada (ah&iacute; donde freudianamente se distinguen dos pulsiones: el amor y el odio por un lado, y el exhibicionismo\/voyeurismo por el otro) como el elemento significante por donde pasa el amor, aunque no necesariamente, de ah&iacute; que haga una analog&iacute;a entre lo que ocurre con la pintura, en particular el impresionismo, y el espectador, y lo que ocurre entre el amado y el amante: el espectador ser&aacute; enga&ntilde;ado de la misma modo que el amante. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el enga&ntilde;o? En que el encuentro no ser&iacute;a fallido y que, fallido, no podr&iacute;a ser otra cosa. Jean Allouch cita al respecto esta frase de Lacan: &ldquo;Demando una mirada; cuando ruego de este modo en el amor, es porque hay ah&iacute; algo fundamentalmente insatisfactorio y desde siempre fallido, porque &lsquo;t&uacute; nunca me miras all&iacute; donde yo te veo&rsquo;&rdquo;. Es decir, lo que miro, nunca es lo que quiero ver, as&iacute; el &oacute;rgano que ve y la pulsi&oacute;n que incita a mirar nada tienen que ver, como no se puede reducir la sexualidad a la satisfacci&oacute;n de &oacute;rgano, sino que se encuentra organizada en torno a aquello que en el amor se muestra como imposible de dar, para el var&oacute;n, e imposible de ser, para la mujer: el falo.<\/p>\n<p>Y aqu&iacute; est&aacute; la clave: el amor impide la satisfacci&oacute;n pulsional, lo cual no implica que esta se agote, de ninguna manera. Se muestra en su residuo, el objeto <em>a<\/em>, que le cosquillea al amor, lo desestabiliza, lo hace desbarrar. Evidentemente en este momento el amado ha sido desplazado por ese m&aacute;s all&aacute; del objeto, ahora es el objeto a (objeto causa del deseo como se le conoce), lo que va a ocupar esta funci&oacute;n. Lacan as&iacute; lo expresa: &ldquo;te amo, pero porque inexplicablemente amo en ti algo m&aacute;s que a ti, que es ese objeto <em>a<\/em>, te mutilo&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&iexcl;Amor, Amor, que por los ojos destilas el deseo, infundiendo un dulce placer en el alma de los que sometes a tu ataque, nunca te me muestres acompa&ntilde;ado de la desgracia, ni vengas a m&iacute; discordante! 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